Sin la equilibrada e inspirada música de Leoncavallo, este libreto sólo sería un estupendo antecedente de las técnicas teatrales de Pirandello. Qué gran obra es Payasos, con sus cómicos mortales que saben representar, sonriendo sobre el escenario, la tragedia de la vida. '¡Tú eres Payaso!, ponte tu disfraz y empólvate la cara, aquí la gente paga para reírse¿ y si Arlequín te quita a Colombina, ríete, Payaso, y el público aplaudirá "ríete, Payaso, de tu amor hecho pedazos"'