2023 ha sido un año de grandes lanzamientos, una época dorada que recuerda a aquel mítico 1998 que nos hizo vibrar con juegazos como The Legend of Zelda: Ocarina of Time, Metal Gear Solid, Baldur’s Gate, Resident Evil 2 o Half-Life. Algunos títulos del año pasado suenan incluso parecido: The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom, Resident Evil 4 Remake, Baldur’s Gate 3... pero la realidad es compleja y no es oro todo lo que reluce. Tras la crisis de la COVID-19, muchas compañías se confiaron y ampliaron sus plantillas para satisfacer la alta demanda del momento, pero el desarrollo de juegos lleva años y esa burbuja duró lo que duró. Esa es una de las muchas razones que han conducido a la presente situación. 2024 comienza igual o peor, con despidos masivos en Riot y Xbox (incluyendo Bethesda y Activision Blizzard) y una sensación de inseguridad que no cesa.
El Visor, la columna de opinión locutada en vídeo y audio de MeriStation, regresa con un segundo episodio, ya disponible en YouTube, Spotify, Apple Podcast y Podium Podcast. Repasamos la mala situación general, que ha llevado a que en los últimos meses se hayan perdido más de 10.000 puestos de trabajo en la industria del videojuego. Lo peor es que no hemos llegado a febrero y ya han desaparecido casi 6.000 empleos, más de la mitad de la cifra alcanzada el año pasado.