Vilafranca del Penedés, la capital de la comarca barcelonesa que concentra gran parte de su actividad al vino y al cava, es pionera en calentar equipamientos públicos quemando sólo podas de viñas. El Ayuntamiento de Vilafranca ha puesto en marcha una caldera de biomasa que por primera vez, transforma la energía contenida en la materia resultante de la poda de las cepas, en biomasa sólida para obtener energía calorífica y de refrigeración. Actualmente esta biomasa se quema sin aprovechamiento energético, tratándola como no recuperable.