Sin duda la actividad física influye de forma positiva en nuestra salud mental. Hacer ejercicio de manera regular no solo fortalece el cuerpo, sino que también ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y los síntomas de depresión. Esto ocurre porque, al realizar actividad física, el cerebro libera sustancias como las endorfinas y la serotonina, que mejoran el estado de ánimo y generan una sensación de bienestar.
Además, el ejercicio favorece un mejor descanso, aumenta la autoestima y mejora la concentración y el rendimiento en las actividades diarias. No es necesario practicar deportes de alta intensidad; caminar, montar en bicicleta, bailar o realizar ejercicios suaves durante al menos 30 minutos al día ya puede aportar grandes beneficios. Nos lo cuenta María Alonso, psicóloga sanitaria de Isabel Moya Psicologos.