Hay momentos en los que la ansiedad es tan fuerte que te hace sentir que estás perdiendo la cabeza: pensamientos intrusivos que no paran, la sensación de no poder dejar de pensar en todo lo terrible que podría pasar, y una percepción del mundo como un lugar peligroso.
Pero es importante recordar algo: esto no significa que te estés volviendo loca, significa que estás ansiosa, en estado de alerta.
No tienes que creerte todo lo que pasa por tu mente.
Y, aunque a veces no lo parezca, en cada momento puedes elegir dónde poner tu atención: en el miedo o en lo que de verdad te importa, en tus valores y en cómo quieres vivir.
Un episodio para entender mejor lo que te pasa… y, sobre todo, para acompañarte si últimamente sientes que tu cabeza no te da tregua. ✨