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Todo se sabe en esta vida
1) No temas: En la vida todo viene y va. Lo que antes parecía perfecto hoy capaz que no es tan así; como así también lo que antes parecía imperfecto, hoy parece que no era tanto. El tema es que no aceptarlo significa que entrarás en una permanente guerra con la realidad de tu vida. Eso hace que puedas vivir como en un mundo ilusorio, que refleja cómo nos gustaría que fueran las cosas pero que no son. Lo que te propone Jesús es que veas en no quedar atrapado. La vida es no quedar atrapado en un momento de tu vida, en una foto. Necesitamos desprendernos del pasado para poder disfrutar del viaje de la vida. No hay que esperar ese momento perfecto para que yo crezca, sino que hay que saber salir adelante con lo que tengo. Un día los árboles están llenos de flores y otro día estamos en otoño. Nada es concreto, hoy estás feliz y mañana estás bajoneado. Cuando creemos que las cosas y personas son permanentes ahí sufrimos, porque nos apegamos. Cuando comprendes eso tenés una mente clara, pero es normal tener miedo: no queremos enfermarnos, no queremos envejecer… pero el miedo es apego y el apego es sufrimiento. No te podés apegar a tu juventud.
2) Matar el alma: La depresión mata el alma . Es una enfermedad profunda que hoy se vive. La depresión es una tristeza sin sentido o con sentido. Es una agonía permanente, día tras día y noche tras noche. Te te absorbe y te liquida. No podés caer en la tentación de perder la vida porque no encontrás sentido a tu vivir. La clave es buscar objetivos en tu vivir y encontrar qué es lo que te genera ganas de vivir. No tenés que desanimarte y es aprender a amar la vida con todo lo que implica el vivir.
3) Contados: El dolor es más fuerte que la felicidad. Lord Bayron decía “el recuerdo de un momento feliz es un poco doloroso; el recuerdo de un dolor duele todavía”. Pero la clave es vivir de lo mejor en cada cosa sencilla.
Cuando estaba en Villa Luján, en mi parroquia, había una señora. Le pondremos Graciela (cambio su nombre) quien, una vez reunida con el grupo de jóvenes, se acercó y dijo “qué podemos hacer para tener más jóvenes” y empezamos a pensar. Ella dijo “ya algo se nos va a ocurrir a Dios y a mi”. El tema es que ella fue a un encuentro que hicimos de jóvenes, llevó su cámara de fotos y nos sacaba fotos a todos los jóvenes. Nos pedía permiso y nos sacaba una foto. En cada foto, en el dorso, ella escribía algún detalle de cada uno: “Juan tiene mamá pero no papá; José tiene dos materias que se lleva a marzo; María está de novia con Marcelo, etc.
En el transcurso ella llegaba antes de la misa y recibía a todos y daba detalles: Marcelo ¿cómo estás vos?, ¿cómo va Atlético?, ¿fuiste al estadio?, José ¿qué pasa con Messi?, etc.
Pasaron 10 años y Graciela ya era toda una institución y era querida. El encargado de jóvenes le dijo “queremos hacerte el funeral”, Marta dijo “pero yo estoy viva aún”. Él le dijo “es que queremos agradecerte y agasajarte en vida”. Hubo testimonios y agradecimientos. Ella fue la reina del día. Creo que con detalles pequeños y simples se marca la espiritualidad y la evangelización. Ella no hizo grandes acciones pastorales ni asambleas para analizar realidades, solo hizo el elemento clave que hacía Jesús “tener detalles”. Muchas veces como Iglesia hacemos grandes planteos y estudios pastorales, pero nos olvidamos lo simple y lo sencillo, el tener cercanía y detalles con quien tengo en frente. Algo bueno está por venir.
Nace un profeta
1) Tiempo de ser madre: Nunca es tarde y no necesitas tener 10 años para saber tu vocación; puede ser a los 20, a los 30 o a los 50. Pero necesitas encontrar tu propósito, tu pasión y tu eje que le dé sentido a tu vida, eso que hace que la vida valga la pena. Alguna vez un sacerdote me sugirió que pasee por un cementerio. Sí, como lo lees o escuchas, me hizo pasear por un cementerio. En ese momento de soledad me di cuenta lo frágil que es la vida, comprendí que me iré en cualquier momento. Cuando uno muere, no hay distinciones en el sepulcro. No importa lo que hayas construido en la vida, todos vamos para allá. Nuestra alma va a la eternidad. No nos vamos a llevar nada. Hay veces que algunos me dicen “trabajo para dejar algo a mis hijos”. Le digo que ellos enfrentarán también problemas y posiblemente vendan cosas que vos les dejes. Lo único que podemos hacer en la vida es dejar un legado. La cercanía con la muerte me hace valorar la vida y vivir un día a la vez, con propósito y sabiendo que vale la pena. La vida no es andar a las corridas, la vida no es pagar cuentas, la vida no es llevar chicos a la escuela. La clave, lo esencial de la vida es “qué legado estamos dejando” ¿Para qué estás vivo? ¿Para qué Dios te salvó la vida en la pandemia? Pensá ¿a cuál problema Dios quiere que te enfrentes? Volvé a mirar tu propósito que vale más que cualquier error. Nunca es tarde.
2) No hay nadie: Esto es similar a “siempre se hizo así”. Aprende a enfrentar los cambios y asumí en tu vida lo nuevo. No tengas miedo a lo nuevo y a lo distinto. Vos sos vos y estás escribiendo tu vida cumpliendo la voluntad de Dios. Hoy estás llamado a crecer pero aventúrate y no dejes de ser creativo, porque si no la monotonía te quitará el sentido de tu vida.
3) Alejandro Magno: Cuenta la leyenda que Alejandro Magno llamó a sus generales y les pidió sus tres últimos deseos:
A) Que los mejores médicos lleven su ataúd.
B) Esparcir todas sus riquezas en el camino mientras llevan su cuerpo.
C) Dejar su mano al viento para que todos lo vieran.
Sus generales se sorprendieron y le pidieron que se explicara porque no entendían. Alejandro Magno dijo “quiero que los médicos carguen mi ataúd para demostrar que incluso los mejores médicos son impotentes para curar frente a la muerte. Quiero el camino esparcido con mi riqueza para que todos puedan ver que todas las riquezas obtenidas en la tierra permanecerán en la tierra. Y deseo que mi mano se mueva libremente con el viento para que la gente entienda que nacemos con las manos vacías y que nos iremos con las manos vacías, después que lo más preciado (nuestro tiempo) se haya ido para siempre.” ¡Fortalece tu vida en Dios, que podrás hacer hoy mucho bien a mucha gente!. Algo bueno está por venir.
Cómprate la eternidad
1) No acumulen: Hoy Jesús te vuelve a repetir que tus preocupaciones no deben girar siempre en lo material. Por tu cabeza siempre pasa el límite de la tarjeta de crédito, el pago de factura, si saco o no saco un préstamo, etc. En fin, cuando en la cabeza solo hay números y compra-venta, es allí donde te mareas y tu vida es solamente trabajar para pagar y no para disfrutar.
2) Tu corazón: Qué linda pregunta que hace Jesús: dónde está tu corazón. Hoy dónde está puesto tu corazón y qué es lo que satisface tu corazón. Capaz que hoy tengas que tomarte tu tiempo y escuchar un rato tu corazón.
3) Tu ojo: ¿Está sano? Aquí está la clave. ¿Estás mirando bien a la vida? Es la clave de la lucha de tu vida. Si tenés en claro qué es lo que querés y lo ves claro, entonces mete quinta. Baja un cambio, hacé silencio y escuchate. Algo bueno está por venir.
No hables mucho
1) Ser escuchado: Siempre me viene a la cabeza aquellas palabras del santo “que tu vida se haga oración y que tu oración se haga vida”. Es ahí donde uno aprende a vivir la vida con la presencia de Dios. Muchos me dicen “es que no tengo tiempo para orar” y siempre me gusta aclarar que tu tiempo ya es oración porque es un hablar constante con Dios, como el latido del corazón. La oración no es un espacio aparte de tu momento de vida, sino que en cada momento es saber que estás con Dios y que juntos hacen la vida. Porque la clave de orar es que logras llevar adelante tu misma vida y que podés lograr cambiar muchas cosas desde la oración, porque no todo lo que brilla es oro pero cuando oro, todo brilla.
2) Lo que falta: Nunca, jamás, en ningún aspecto de la vida: el amor, el trabajo, la amistad, los hijos, tomes una decisión que sepas de antemano que no podés sostener. Nadie es feliz con una decisión que no se puede sostener. Apostá con lo que vos decidís todavía podés ser feliz. Eso implica que no podés buscar lo que te falta si vos decidís que luego no lo podés sostener.
3) Padrenuestro: Es la oración más completa. Trata de quedarte hoy con alguna de las frases que más te llamen la atención o la que más necesitas. Hoy yo me voy a quedar con “líbranos del mal” porque siento que en estos dos últimos meses me movieron por todos lados los problemas y cada vez que hago algo bueno aparecen habladurías y hasta malos entendidos. Hoy me quedo con aquello que me libre de todo mal porque claro que el enemigo nos tentará y atacará para no llevar almas a Dios. Pero estoy seguro que con esta oración y con tu oración de intercesión por mí vamos a salir adelante siempre. ¿Vos con cuál frase te quedas hoy? Algo bueno está por venir.
Que no se sepa
1) La recompensa: Es necesario ser justos con los demás, pero también con tu vida y con tu historia. Cuando hacemos una mala elección, aprendemos. Es eso la vida, es aprender de los errores porque la vida es equivocarse y no hay otra manera de aprender, porque con aciertos no se aprende. Uno tiene que arrepentirse, responsabilizarse y luego abandonar la culpa. Son esos tres pasos que te llevan un proceso, y es necesario hacerlos. Porque si no, vivimos en el cementerio de la culpa toda la vida, batallando con cosas pasadas, que cuando están muertas hay que soltarlas o enterrarlas. ¡¡¡Ya está!!! Hay asuntos que ya tenés que reconocerlos como muertos. Y no es de débiles ni de cobardes el abandonar el pasado sino de una persona justa con su vida y con la vida.
2) Limosna: En esta vida es necesario que aprendas que no todo te pasa a vos y que hay otros que también padecen necesidades y todos pasamos necesidades. Una vez una mujer china perdió a su bebé. Todos los días lloraba por su criatura. Le sugirieron que vaya a ver al gran sabio de la aldea, que él podía sacarle el dolor. Ella fue y el gran sabio le dijo que podía quitarle el dolor si le traía un grano de arroz divino. Ese grano de arroz estaba en la casa de una familia de la aldea que no tuviera ninguna tragedia ni ningún problema. Al encontrarlo debía llevarlo a su presencia y con eso se le iría el dolor. Ella fue casa por casa en toda la aldea, se encontró con cada familia, pero cada familia pasaba grandes batallas. Algunos perdieron padres, pasaron la pérdida de un hijo, otros pasaban hambre y otras enfermedades que los tenían por años en cama. Ella se fue comprometiendo con la aldea y ayudaba a los demás. Pasado el año fue a ver al sabio y le dijo que no encontró ninguna familia sin problemas, por lo tanto no había encontrado el grano de arroz sagrado. El gran sabio le preguntó si ella seguía con el mismo dolor. Ella le respondió que al ayudar y ver la necesidad de todos ellos comprendió que el dolor de pérdida no se iría, pero sí la ayudó a ver a la vida de una manera distinta que la llevaba a luchar por la vida de otros. Limosna en la vida cristiana significa eso, hacer un poco más agradable la vida de los otros, sabiendo llevar mis dolores.
3) Oración: La noche en que fue traicionado, Jesus dio gracias. No es frecuente encontrar a un traicionado que ore dando gracias a Dios. Eso es difícil de encontrar en una oración y en un corazón, agradecer a Dios cuando estás con alguien que te traiciona. En el mismo lugar estaba uno que lo iba a traicionar y uno que lo iba a maldecir, uno que lo iba a negar y nueve que lo iban a dejar. En la noche oscura del alma humana Jesús encuentra un motivo para dar gracias al Padre Dios. Cualquiera da gracias por la luz y cuando todo va bien. Jesús nos enseña a dar gracias y orar durante la noche de tu vida. Algo bueno está por venir.
Ser perfectos como nuestro Padre
1) Amen a sus enemigos: Cuán difícil es estar rodeados con personas que nos hacen sufrir porque nos quieren hacer sufrir. Tenés que ser consciente que en esta vida hay gente buena y gente mala. Según el filósofo Schopenhauer, la inteligencia nos da la capacidad de hacer daño. Hay que ser inteligentes para hacer daño. Dirá que lo único que existe en el mundo son los deseos, porque deseamos una persona o una cosa y cuando la tenemos ya buscamos otra cosa u otra persona, llegando a ver que los deseos de uno nunca se satisfacen y solo queda sufrir. Es así que nosotros los cristianos sabemos que el único deseo que tenemos para lograr felicidad es la vida eterna. Pero también es importante que sepas que vos no podés ser el solo deseo de otra persona, como así tampoco podés andar en la vida buscando satisfacer deseos, porque es ahí cuando aparece el daño y muchos piensan cómo destruirte solo por satisfacerse. Cuidado con ello.
2) Rueguen: Hay gente que lleva años encerrada en un sistema tóxico, en donde constantemente está la tensión del día a día. Ante esta situación es mejor marcharse o dejar ir. Eso nos enseñó con su vida Jesús. Hay veces que solemos criticar a las personas que abandonan un empleo o un país o una relación de pareja. Muchos llegan a la situación de decir “ya está, hasta aquí” y hacen la raya en la arena. Si se malinterpreta este Evangelio de hoy diríamos “bueno, lo debería haber intentado más”. Pero te aclaro que las relaciones enfermizas pueden destruir nuestro destino, incluso arruinar nuestra fe, perderte de vista y sentirte perdido en la vida. Hay gente que se está muriendo en una capilla que está muerta, donde no está la presencia de Dios pero está allí por amor al ladrillo o por amor a los amigos. Otros están en una pareja abusiva y se quedan porque si no qué van a decir, otros en empleos que odian. Es ahí donde tenés que ver que algo tienes que cambiar. No podés siempre ponerte como redentor, el que se pone como redentor siempre termina crucificado. Ponelo en manos del único redentor que es Jesús y trabaja, porque salir de algo que te lastima y duele llevará años para desintoxicarte y perdonar. Aquí aparece el poder del remordimiento: “¿cómo no me fui antes?” Por eso cuidado que este Evangelio, fuera de contexto, nos puede llevar a una baja autoestima
3) Ser perfectos: Significa dar cumplimiento a la obra de Dios en tu vida y comprender que caminas día a día por superarte y ser mejor persona. Ser perfecto es tener el corazón generoso pero, por sobre todo, que sabes esperar en el Dios de la vida lo mejor para tu vida, pero poniendo vos los medios necesarios. Tu vida se hace extraordinaria cuando enfrentas los problemas y asumís tus propios errores. Se hace extraordinaria tu vida cuando comprendes que cada día das lo mejor de vos y cuando te caes te volvés a levantar confiando en Dios y en vos, sabiendo que das todo para que algo bueno esté por venir a tu vida. Algo bueno está por venir.
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