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La fiesta de la vida
1) Organiza la fiesta: Así es, Dios te trae a esta vida para que prepares tu vida y la vida de los demás. Para una fiesta se necesita a varios… Hoy Dios te invita a hacer comunidad, a compartir, a construir la vida con el otro, a abrirte al otro para juntos hacer la vida más llevadera. En la soledad es difícil tomar la vida como una fiesta. La soledad es aislarse y vivir tu mundo. Jesús mismo hizo comunidad, siendo el Hijo de Dios. No te aísles, por favor. Lucha contra ese demonio. Déjate acompañar, busca a ese amigo, a esa persona que te aporta, que te quiere, que te ama.
2) Los invitados: Son aquellos que tienen cercanía con el organizador, con Dios… Me animaría a decir que son esas personas que leen mucho, instruídos o hasta son religiosos, pero que en el momento parece que uno se olvida de la vida y de disfrutarla. No podemos teorizar la vida ni hacerla un 2+2=4. No todo tiene que ir parejito. La vida es una sorpresa, y todos los días hay algo nuevo.
3) Los no invitados: Son aquellos que son excluidos, pero no por Dios, sino por nosotros mismos. Podríamos denominarlos los que no llevaron una vida como debe ser, los que toman, los que fuman. Pero lo que cambia es la «misericordia», el sentirse tocado e invitado por Dios, eso es lo que te lleva a cambiar. Realmente cuando te encontrás con Dios la vida cambia y vivís la vida de una manera distinta: amándola, viviéndola, gozándola y aceptándola, y no teorizando todo. LA VIDA ES VIDA Y ES UNA SOLA. Algo bueno está por venir.
1) Se acercó: La vida misma es una búsqueda de cercanía con las personas que nos hacen bien y nos hacen sentir bien. El que se acerca es porque sabe que no puede estar solo. El problema es que te creas que todo lo podés solo. La vida es para caminar y compartir juntos. Claro que hay momentos y momentos. Hay etapas en que hay que hacer solos y otras dejarse acompañar y en otras acompañar. Pero en este paso de la vida necesitamos acercarnos a Jesús, para que Jesús nos acerque a lo íntimo de la vida trinitaria.
2) Amar: Amar es mucho más que un sentimiento, es una actitud y un estilo, es una forma de vivir. Claro que comienza con un sentimiento, pero como bien dice la palabra “mitad que siento” y “mitad que me miento”. Amar es aceptar que esa persona que asumo en mi vida va más allá de los sentimientos y me comprometo a aportar a la vida de esa otra persona para que sea feliz desde lo que puedo y hasta donde yo puedo ayudar para que sea feliz. Amar es darlo todo sin pedir nada.
3) Un solo Dios: El proceso de tu vida y de la mía es vivir una relación con Dios que pase del miedo al amor; de la culpa a una sana relación, de lo moral a lo espiritual. Nos hemos caído en predicar a un Dios castigador, moralista y que mira los currículum y nos hemos olvidado de predicar a un Dios de la vida que solo te invita a vivirla y a saber que cada día es una oportunidad de vivirla con Cristo vivo y que te anima a vivirla desde Él, con Él y para Él. Algo bueno está por venir.
1) La Iglesia: Como vos sabes, hay tres tipos de Iglesias: triunfante, purgante y peregrinante. La Iglesia triunfante refiere a lo que celebramos ayer, 1 de noviembre, aquellos que gozan de la presencia de Dios y son almas que están gozando del cielo. Son seres hermosos que nos ha regalado Dios para sabe que la vida eterna existe. La Iglesia purgante es aquello que celebramos hoy. Pedimos por aquellos que están purgando sus pecados y buscan llegar al cielo, necesitan de nuestras oraciones y misa, por lo que nosotros le demos una manito rezando por ellos y ofreciendo misas. De paso, si te haces una visita al cementerio, te ganas indulgencias y ayudamos a las almas del purgatorio a entrar al cielo. Luego tenemos la Iglesia peregrinante, el tercer tipo de iglesial, la cual formamos vos y yo, los que caminamos en este mundo y la luchamos día a día contra las luchas que nos tira Satanás para quitarnos la paz. Somos la iglesia peregrina, que caminamos juntos por un mismo objetivo. Hace un tiempo leí un autor que explicaba algo así: el 31 el diablo celebra Halloween en contrapartida al 1 de noviembre. Pues el 1 celebramos la alegría por las almas que están en el cielo con Dios, mientras que el 31 de octubre el diablo, enojoso y celoso, celebra las almas que tiene en su poder, en el infierno. Me llamó mucho la atención y hoy te lo comparto, de paso para recordarte que Halloween no es parte de nuestra fe, ni de nuestra cultura.
2) Tu hermano: Lo que haces en esta vida tiene implicancia y resonancia divina. Por eso lo que importa es que seas una buena persona y luches por llegar a ello, no hacer el mal a nadie y evitar complicar la vida a los demás. Esta vida es corta, pero también es hermoso vivir. Pero se hace más hermoso cuando ayudamos al prójimo y logramos que el otro se contagie de la felicidad, de la alegría. Un cristiano no puede ser feliz a cuesta de otros, del sufrimiento de otros. No dejes de hacer el bien, aunque muchas veces creas que a los malos les va mejor. Que tu vida sea un orgullo para todos los que te rodeamos, amando a Dios y haciendo lo mejor posible lo que tengas que hacer.
3) Cuando te vimos: El egoísmo y la soberbia son dos bichos que nos pueden complicar la existencia. Es tu capacidad de tener un corazón generoso y abierto lo que te lleva a mirar a los que te rodean. Eso te lleva a salir de ese mundo de nubes que uno muchas veces se crea. Date cuenta que la vida no es solo lo que sentís, vivís o ves. Hay otros que están muy cerca tuyo que no viven la vida como vos la vivís. ¡Sábelo! Algo bueno está por venir.
2) Al cielo: Es tu mirar a Dios. Recordá que aquí en la tierra somos pecadores, pero que la luchamos, ¡sí! Nadie aquí en la tierra es santito. El partido terminará cuando muramos y allí veremos la tabla de posiciones, en qué lugar estamos. Allí se verá si ganamos o si fuimos al descenso, pero es un luchar cotidiano. «Día nuevo, lucha nueva».
3) La Madonna: Cómo no hablar de la Madre de Dios, la madre y reina de los santos. Ella pasó por todos los dolores y los gozos de esta vida. Hoy le pidamos que nos ayude y nos dé la paz para seguir adelante en esta vida y así poder darnos un abrazo en la eternidad junto a ella, porque ella nunca te va a dejar solo. Ella es Madre y la Mater siempre está. Algo bueno está por venir.
1) Te buscan: Jesús tiene en claro que no todos lo quieren, pero esto no lo hace reorganizar su vida; al contrario, la asienta. Porque es claro que si estás haciendo la voluntad de Dios y estás haciendo lo que te hace feliz, lo que te corresponde, harás mucho bien pero también a muchos no les va a gustar. Siempre pone en la balanza, lo que venís haciendo y su efecto positivo y su efecto negativo o simple chismerío. Seguro que también tendrás Herodes que tratarán de liquidarte. Yo también tengo y vos seguro… pero que no te detenga en esa misión tan hermosa para la que fuiste elegido.
2) Tengo que hacer: Que el chisme y la gente que te quiere poner palos en la rueda no te detengan a las cosas hermosas que podés hacer en esta vida. No dejes que el quedar bien con todos, o el simple miedo te lleven a dejar de curar a tanta gente y de cambiarle la vida a muchas personas. Seguí haciendo esas cosas lindas que hacés, seguí esforzándote por aquel futuro que ves claro, seguí luchando por eso que marca tu vida y no dejes que esos Herodes te apaguen la llama que hay en vos.
3) Reunir: La unidad es lo que Dios busca y la cual el hombre siempre tendrá como deuda. Cómo nos cuesta ser unidos y cuánto se nos pega la división y la individualidad. Hoy pidamos por nuestra Iglesia, para que sea más unida; por nuestra patria, para que sea más unida y por nuestro mundo. Como diría el Martín Fierro “que los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Si no, nos devoran los de afuera”. Algo bueno está por venir.
1) Estrecho: Uno se va moldeando en la vida con límites. Esos límites que te puso tu mamá o tu papá en su momento. El saber que hay sí y que también hay no; saber que vas formando tu vida con lo que logras y lo que fracasas. Pero llega un momento en tu propia vida que solo vos tomas decisiones, que vos asumís las responsabilidades de tu propia vida, y sentís el peso de las decisiones que tomas. Esto también es parte de tu vida. La estrechez implica esfuerzo. Es saber asumir lo que implica, lo que decidiste o asumiste. Es reconocer los errores cometidos y las grandezas, sin culpar a nadie de lo que te pasa, porque vos y solo vos sos el protagonista de tu vida. Sé que hay momentos que te cuestan, a mí también me pasa. Hasta hay momentos que te dan y me dan ganas de tirarlo todo, pero recordá que hay un fruto del cual van a disfrutar todos. Seguí hasta el final, no te quedes a mitad de camino.
2) No sé de dónde son: Hay veces que reducimos la vida o la religión a lo moral o a ciertos puntos, y es mucho más que eso. Hay veces que nos creemos superados por ser del grupo tal, parroquia tal o que sos gerente de… o patrón de… o lo que sea… en la vida todo es lucha continua, es ir al día a día; día nuevo lucha nueva. No te detengas y no te duermas, es tu vida y puede irse en cualquier momento.
3) Vendrán: La búsqueda de la felicidad la tenemos todos. Hoy Dios te recuerda que con lo que tenés te alcanza para ser feliz, pero claro que es como un rompecabezas. Tenés que saber acomodar las cosas que tenés en tu vida para saber en qué momento y en qué lugar aplicarlo y también encontrarlo. Sábete afortunado porque lo que buscas fuera, está muy dentro tuyo. Tenés todo, pero hay veces que te crees que no tenés nada. A luchar, porque tu propia vida te necesita. Algo bueno está por venir.
1) Sembró: En la vida se cosecha lo que se siembra. El problema es no querés sembrar para cosechar. Obviamente que la cosecha necesita esfuerzo y tiempo. Por tanto, si querés lograr cosas en tu vida necesitas hacer sacrificio y necesitas tiempo. Trata de controlar tu ansiedad y no busques las cosas fácilmente. La vida misma exige sus momentos y su tiempo. No podés pasar de un día al otro de egresado a gerente; no podés lograr tener un cuerpo bien sin hacer gimnasia dolorosa; no podés lograr aprobar una materia si no te sientas a estudiar; como así también no podés lograr que te acepten en la familia si vos no te mostrás como sos y si no haces el esfuerzo de darte con ellos.
2) Cobijaron: Cuando haces las cosas bien mucha gente te lo hará saber, pero por sobre todo porque todo lo que se hace desde el corazón genera servicio en los demás. La capacidad de servir no viene tan solo de tener un corazón dispuesto, sino también es producto de tus frutos, porque nunca un fruto de tu vida es egoísta, todo lo que se hace en esta vida repercute en el otro.
3) Fermentó: Nunca dejes de tener en claro que tenemos que relacionarnos y mezclarnos. No podemos ser un clan, que es un problema que siempre tenemos como iglesia, de convertirnos en un clan. Somos cristianos que llevamos a Cristo y al estilo de Cristo nos relacionamos con todos, porque somos un hospital de campaña, donde acogemos a los enfermos porque nosotros también somos enfermos. Cuando una iglesia tiene agenda llena de actividades no crece, sino más bien se mantiene activa con actividades para sus propios miembros. Una iglesia que sale y consuela debe estar dispuesta a escuchar y ensuciarse. Ese ensuciarse muchas veces implica ser criticado y juzgado, pero el precio vale: dar paz a tu hermano y ganar un alma para el cielo. Algo bueno está por venir.
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