Desde hace trece años, Lancor, una pyme ubicada en Gallarta (Vizcaya), cuenta con un sistema de equipos autogestionados. Esta empresa, dedicada al diseño y la fabricación de motores y generadores eléctricos, ha demostrado que se puede ser productivo sin jefes. La clave para evitar el caos: la confianza y la comunicación. Un equipo de psicólogas de empresa realiza sesiones grupales con los empleados dos veces por semana, lo que ha contribuido a la mejora del ambiente laboral.