Numerosos activistas ambientales mueren asesinados cada año en el mundo, muchos de ellos en América Latina. Gustavo Castro estuvo a punto de formar parte de estas negras estadísticas. Sociólogo, educador y coordinador de Amigos de la Tierra en México, resultó herido hace un año en casa de la dirigente ambiental Berta Cáceres, que sí perdió la vida. Con motivo del premio Artemio Precioso que Greenpeace ha otorgado a la líder hondureña estos días, Gustavo Castro habla del peligro que supone defender el medio natural en Latinoamérica. Greenpeace ha publicado coincidiendo con la entrega del premio su informe El precio del activismo, que explica su responsable de Comunicación Conrado García del Vado.