La naturaleza y la soledad pueden estar casi a la vuelta de la esquina. En España todavía existen parajes en los que es posible sentirse un animal humano, pero para ello, hay que estar dispuesto a un consumo minimalista, a una comunicación austera y a afrontar algunos riesgos. A este experimento vivencial se lanzó hace dos años José Díaz, un fotógrafo y naturalista que decidió recluirse en un parque natural de Asturias. El resultado podemos verlo ahora en su documental 100 días de soledad.
Y a la soledad y al mundo silvestre está completamente acostumbrado Joaquín Araújo, que hoy nos habla de manantiales, en estos días de humedad sorprendente y arrebatadora, y también de un gran amigo que nos dejó hace seis días y que siempre tuvo la defensa de la naturaleza entre los objetivos de sus creaciones: Forges.