Roma, Historia Eterna

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Roma, Historia Eterna episodes

  • A089 Roma, Historia Eterna - República LXV (551 a.u.c.)
    Resumen
    Son nombrados cónsules Marco Servilio Púlex Gémino y Tiberio Claudio Nerón.
    Es nombrado dictador Cayo Servilio Gémino.
    Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Publio Elio Peto.
    Son nombrados procónsules Lucio Manlio Acidino, Lucio Cornelio Léntulo, Cayo Servilio Gémino y Publio Cornelio Escipión,
    Son nombrados pretores Marco Sextio Sabino, Cayo Livio Salinator, Cneo Tremelio Flaco, Publio Cornelio Léntulo y Cayo Aurelio Cota.
    Son nombrados propretores Publio Vilio Tápulo y Cneo Octavio Rufo.
    Son nombrados ediles curules Marco Valerio Faltón y Marco Fabio Buteón.
    Son nombrados ediles plebeyos Marco Sextio Sabino y Cneo Tremelio Flaco.
    La votación del pueblo recayó en Publio Cornelio Escipión.
    El pretor, Cneo Tremelio Flaco, zarpó para Sicilia, obteniendo las dos legiones de Publio Vilio Tápulo, que pasó a ocupar el cargo de propretor al mando de 20 barcos de guerra para proteger las costas sicilianas.
    El pretor, Cayo Aurelio Cota, fue designado pretor urbano.
    El ex propretor, Marco Pomponio Matón, devolvió 1.500 hombres a Roma.
    Estos ediles fueron nombrados pretores junto a Cayo Livio Salinator y Cayo Aurelio Cota.
    Hispania.
    Continuaron siendo procónsules Lucio Manlio Acidino y Lucio Cornelio Léntulo al mando de las mismas legiones destinadas en la Península Ibérica.
    África,
    Zama.
    El propósito de este avance al interior de Numidia llevó aparejado impedir que Masinisa se uniera al procónsul, Publio Cornelio Escipión, pero el intento fue en vano, porque el rey númida incorporó a las fuerzas romanas 4.000 jinetes y 6.000 infantes.
    Solicitó una entrevista al procónsul romano, que fue concedida.
    Al dar este paso, Aníbal se propuso mostrar a su pueblo que el partido patriota no era absolutamente hostil a la paz. El procónsul, Publio Cornelio Escipión, cambió la posición de sus hombres en las cohortes, situando a los asteros (hastati) delante y a los príncipes (principes) y a los triarios (triarii) detrás de ellos.
    En el ala derecha de la caballería cartaginesa, mandada por Cartalón, sucedió algo parecido a lo que aconteció a la del ala izquierda púnica, siendo expulsada de la batalla por la caballería romana de Cayo Lelio, muy igualada en número de jinetes con aquella.
    Cuando las cohortes romanas se agruparon, la primera línea púnica de combate quedó expuesta por los flancos, pues toda la caballería, que debía protegerlos, había huido.
    La primera línea púnica, compuesta por mercenarios galos y ligures principalmente, se lanzó contra la de los asteros romanos (hastati), quienes lanzaron sus jabalinas contra el enemigo y, luego, chocaron cuerpo a cuerpo.
    La mencionada primera línea púnica volvió sus pasos hacia atrás, obligada por el feroz envite romano, para resguardarse en su segunda línea que no les protegió anteriormente.
    El procónsul, Publio Cornelio Escipión, observó el desconcierto, ordenó la retirada de los asteros (hastati) y situó a los principes (principes) y triarios (triarii) en las alas para que los asteros del centro quedaran protegidos por ambos flancos.
    También la segunda línea púnica tuvo que retroceder, hecho que forzó a Aníbal a ordenar a la tercera línea, compuesta por los veteranos de Italia, de los que tuvo dudas sobre su comportamiento en la batalla, desconociendo si actuarían como tropas amigas o enemigas. El nuevo ataque romano reanudó el combate.
    La caballería romana del cuestor Cayo Lelio y los jinetes númidas del rey Masinisa, ya reorganizados tras la persecución de los jinetes de la caballería púnica de Tiqueo y de Cartalón, regresaron en aquel momento al campo de batalla.
    Esta carga de la caballería romana y númida contra la retaguardia púnica decidió la batalla, colapsando el ejército de Aníbal, al ser rodeado como hizo él en Cannas contra los romanos.
    Aníbal escapó en la confusión y huyó, perseguido por las tropas del procónsul.
    Así Aníbal pudo huir a Hadrumentum (Susa).
    Unos 20.000 cartagineses y aliados murieron en la batalla y fueron hechos prisioneros unos 10.000 y capturados 11 elefantes.
    África.
    Cartago.
    África.
    Útica.
    Publio Cornelio Escipión regresó a Útica con el botín cartaginés y envió a Cayo Lelio a Roma para llevar la noticia de la victoria.
    Navegó desde Útica con su flota, reforzada por las cincuenta naves de guerra del propretor, Publio Cornelio Léntulo, poniendo proa al puerto de Cartago, mientras que ordenó al propretor de la flota con base en Cerdeña, Cneo Octavio Rufo, que dirigiera las legiones vencedoras por tierra hacia allí.
    A la altura de la ciudad de Cartago, divisó un barco cartaginés que llevaba a bordo los diez hombres más importantes de la ciudad, que, por consejo de Aníbal, fueron parte de los embajadores para solicitar la paz. África.
    Túnez.
    Ya el consejo de guerra del procónsul romano, indignado, estuvo a favor de la completa destrucción de Cartago, pero la dificultad de un asedio sobre una ciudad muy bien amurallada, fue el dato determinante para descartarlo.
    Se extendió la creencia de que la segunda guerra púnica la emprendió Aníbal por su cuenta, más que la propia República fenicia.
    La magnanimidad de sentimientos y la elevación del pensamiento político rayaron a igual altura en Aníbal y en Publio Cornelio Escipión. África.
    Cartago.
    Los embajadores cartagineses fueron acompañados a Roma por el ex cónsul, Lucio Veturio Filón, el ex propretor, Marco Marcio Rala, y Lucio Cornelio Escipión, el hermano del procónsul.
    Además, Lucio Veturio Filón, partícipe en la batalla de Zama, fue designado por el procónsul, Publio Cornelio Escipión, para anunciar en Roma la noticia de la derrota y la victoria sobre Aníbal.
    Italia.
    Roma.
    Italia.
    Cerdeña.
    Una violenta tempestad impidió al cónsul, Tiberio Claudio Nerón, arribar en África.
    Italia.
    Roma.
    Antes de partir para su provincia, el cónsul, Marco Servilio Púlex Gémino, nombró dictador a su hermano Cayo Servilio Gémino, para evitar que le llamaran para celebrar las elecciones.
    El dictador nombró a Publio Elio Peto jefe de la caballería, magister equitum.
    El Senado nombrará cónsules en vez de dictadores.
    33 min
  • A088 Roma, Historia Eterna - República LXIV (550 a.u.c.)
    Son nombrados cónsules Cneo Servilio Cepión y Cayo Servilio Gémino.
    Es nombrado dictador Publio Sulpicio Galba.
    Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Marco Servilio Púlex Gémino.
    Son nombrados procónsules Lucio Manlio Acidino, Lucio Cornelio Cétego, Marco Cornelio Cétego, Publio Sempronio Tuditano y Publio Cornelio Escipión.
    Son nombrados pretores Publio Cornelio Léntulo, Publio Quintilio Varo, Publio Elio Peto y Publio Vilio Tápulo.
    Son nombrados propretores Espurio Lucrecio, Cneo Octavio Rufo, Marco Marcio Rala y Marco Pomponio Matón.
    Son nombrados ediles curules Cayo Livio y Marco Servilio Púlex Gémino.
    Son nombrados ediles plebeyos Publio Elio Peto y Publio Vilio Tápulo.
    Publio Sempronio Tuditano, como procónsul de el Brucio, relevó en el cargo al anterior procónsul, Publio Licinio Craso Dives, que regresó a Roma, mientras que su colega del año anterior, Marco Cornelio Cétego, entregó su ejército al nuevo cónsul de Etruria y Liguria y mantuvo como procónsul el mando de las legiones del pretor, Lucio Escribonio Libón, que las mandó el año anterior.
    Publio Elio Peto fue el pretor urbano, el pretor, Publio Cornelio Léntulo, recibió la provincia de Cerdeña, el pretor, Publio Vilio Tápulo, obtuvo la provincia de Sicilia y el pretor, Publio Quintilio Varo, marchó a Ariminum (Rímini) para hacerse cargo de las legiones del propretor, Espurio Lucrecio, que fue prorrogado en el cargo por otro año, para reconstruir Génova, la ciudad destruida por Magón Barca.
    El procónsul, Publio Cornelio Escipión, vio prorrogado su cargo un año más hasta que diera fin a la guerra en África.
    Además de pretores, fueron ediles plebeyos, Publio Elio Peto y Publio Vilio Tápulo, que celebraron durante dos días los Juegos Romanos.
    Italia.
    Roma.
    El pretor, Publio Cornelio Léntulo, reunió otros 2.000 reclutas, que proporcionó a la flota del ahora propretor, Marco Marcio Rala, que vigiló la costa de Italia con 40 buques.
    Al mismo tiempo el Senado autorizó a los cónsules alistar dos nuevas legiones para defender Roma.
    Hispania.
    África.
    Útica.
    Publio Cornelio Escipión, encerrado estrechamente por los ejércitos de los campamentos de Sifax y de Asdrúbal Giscón, entabló conversaciones de paz con el rey númida.
    Sifax quedó en una posición fortificada bastante distanciado del campamento romano.
    Los senadores púnicos hablaron sobre mandar una embajada al procónsul romano para negociar la paz, sobre contactar con Aníbal y pedir su regreso a África y sobre reforzar el ejército y mantener como aliado al rey númida Sifax.
    Unos días después, Asdrúbal Giscón y Sifax conformaron un ejército de 30.000 hombres, la mayoría jóvenes e inexpertos.
    El procónsul romano encontró a los generales púnicos en las Llanuras de Bagradas.
    La línea de combate púnica estuvo desplegada del modo siguiente: en el ala derecha la caballería púnica frente a la de Masinisa, en el centro los hispanos flanqueados por púnicos y aliados africanos y en el ala izquierda la caballería de Sifax frente a la romana.
    El combate se desarrolló primeramente con un ataque de caballerías; la caballería de Masinisa atacó a la caballería púnica y la caballería romana a la caballería númida de Sifax.
    La caballería de Masinisa y la caballería romana pronto devastó a las caballerías púnica y númida de Sifax, puestas en fuga, y a continuación acosaron por el flanco y la retaguardia el centro púnico.
    El centro de cartagineses, hispanos y aliados africanos no resistió el empuje de la legión romana y, acosado en la retaguardia por la caballería y en el frente por los legionarios romanos, rompió líneas, huyendo Sifax y Asdrúbal Giscón.
    Al amanecer del día siguiente, Publio Cornelio Escipión mandó a su legado, Cayo Lelio, y a su fiel aliado, Masinisa, en persecución del rey númida Sifax.
    África.
    Fortificado el campamento de Tunis (Túnez), Publio Cornelio Escipión atendió a los embajadores cartagineses que pidieron la paz.
    África.
    Cirta (Constantina)
    Cayo Lelio y Masinisa entraron en Numidia, persiguiendo a Sifax, que regresaba a Cirta (Constantina).
    Acto seguido, aconteció el derrumbe, no solo de la caballería, sino también de la infantería de Sifax, ante la perfecta formación de la legión romana.
    Masinisa pidió a Cayo Lelio avanzar a la cabeza de su caballería númida, delante del vencido y apresado Sifax, hasta las puertas de Cirta (Constantina), deseo que le concedió.
    Italia.
    Roma.
    Cayo Lelio llevó a Sifax y a los demás prisioneros a Roma, acompañado por embajadores de Masinisa.
    Italia.
    Liguria.
    Iniciado el verano, Magón Barca sostuvo una batalla con el procónsul, Marco Cornelio Cétego, al mando de dos legiones, el pretor, Publio Quintilio Varo, también al mando de otras dos legiones en Ariminum (Rímini) y Marco Livio Salinator con otras dos legiones.
    Las legiones romanas del procónsul, Marco Cornelio Cétego, acuarteladas en Ariminum (Rímini), marcharon hacia Placentia (Piacenza), donde se unieron a las de Marco Livio Salinator.
    Los romanos establecieron en el ala derecha, la caballería romana 1.000 jinetes, enfrentada a la púnica e hispana, en el centro colocó las dos legiones de aliados centradas y en los extremos del centro las legiones 12ª y 13ª, 16.000 infantes, y delante puso a los vélites, 5.000 infantes, y en el ala izquierda, la caballería aliada, 1.000 jinetes, frente a la caballería númida.
    Emplazó en la retaguardia romana las dos legiones del pretor, Publio Quintilio Varo, también como reserva, circunstancia poco utilizada por los jefes romanos.
    También sucedió que la caballería aliada romana se rehízo y tomó la iniciativa, imponiéndose a la númida de Magón Barca.
    Las bajas cartaginesas fueron de 5.000 hombres y las romanas de 2.300, la mayoría de la 12ª legión.
    Italia.
    El procónsul, Publio Sempronio Tuditano, dispuso de 4 legiones en el Brucio que, unidas al ejército consular de Cneo Servilio Cepión, contaron con 8 legiones para controlar a Aníbal, que estaba reducido al territorio de El Brucio.
    Al igual que su hermano, Magón Barca, en la Liguria, Aníbal recibió en el Brucio una embajada de Cartago, que le indicó que debía retornar a África para hacer frente a Publio Cornelio Escipión.
    Italia.
    Roma.
    La embajada cartaginesa llegó a Roma para tratar el acuerdo de paz, culpando de la guerra enteramente a Aníbal, y solicitó al Senado continuar en las mismas condiciones de paz pactadas en la primera guerra púnica con Cayo Lutacio Cátulo.
    Sicilia.
    Costa de Sicilia.
    Italia.
    Roma.
    África.
    Como la tregua entre Roma y Cartago fue burlada, el procónsul, Publio Cornelio Escipión, desconociendo si los embajadores cartagineses regresaron de Roma y si el Senado romano se decantó por la paz o por la guerra, envió emisarios a protestar a Cartago, donde no fueron respetados como suscribía el derecho de gentes.
    Por todas estas cosas, tras Publio Cornelio Escipión dispuso reanudar las hostilidades contra Cartago.
    37 min
  • A087 Roma, Historia Eterna - República LXIII (549 a.u.c.)
    Son nombrados cónsules Marco Cornelio Cétego y Publio Sempronio Tuditano.
    Son nombrados procónsules Publio Cornelio Escipión, Marco Livio Salinator, Publio Licinio Craso Dives, Lucio Cornelio Léntulo y Lucio Manlio Acidino.
    Son nombrados pretores Tiberio Claudio Nerón, Marco Marcio Rala, Lucio Escribonio Libón y Marco Pomponio Matón.
    Son nombrados propretores Tito Quincio Flaminino, Cayo Hostilio Túbulo, Cneo Octavio Rufo y Espurio Lucrecio.
    Son nombrados censores Cayo Claudio Nerón y Marco Livio Salinator.
    Son nombrados tribunos de la plebe Cneo Bebio Tánfilo, Marco Cincio Alimento, Marco Claudio Marcelo, Marco Silio y Publio Silio.
    Son nombrados ediles curules Cneo Cornelio Léntulo y Lucio Cornelio Léntulo.
    Son nombrados ediles plebeyos Tiberio Claudio Aselo y Marco Junio Peno.
    El pretor, Marco Pomponio Matón, recibió Sicilia como provincia y el pretor Tiberio Claudio Nerón, Cerdeña como provincia.
    Publio Cornelio Escipión fue nombrado procónsul como jefe de la flota y del mismo ejército que dispuso el año anterior.
    Publio Cornelio Craso Dives, como procónsul, permaneció en el Brucio a cargo de dos legiones hasta que el cónsul considerase conveniente que mantuviera este mando.
    Marco Livio Salinator, como procónsul, y Espurio Lucrecio, como propretor, continuaron protegiendo la Galia Cisalpina con sus legiones contra Magón Barca.
    El pretor, Cneo Octavio Rufo, entregó su legión y el mando de Cerdeña al pretor Tiberio Claudio Nerón y, como propretor, se hizo cargo de una flota de 40 buques para proteger la costa, dentro de los límites fijados por el Senado.
    Los restos del ejército de Cannas, que ascendían a dos legiones, fueron asignados a Marco Pomponio Matón, el pretor al mando de Sicilia. El pueblo por unanimidad designó de nuevo y dejó retenidos en Hispania a los procónsules, Lucio Cornelio Léntulo y Lucio Manlio Acidino.
    El cónsul, Marco Cornelio Cétego, fue ayudado en su candidatura por el propio Publio Cornelio Escipión, su aliado político.
    Roma.
    El pueblo romano dio por sentado que África sería el escenario prioritario de la guerra contra Cartago.
    Se consideró el mejor y el más noble a Publio Cornelio Escipión, hijo de Cneo Cornelio Escipión Calvo, muerto en Hispania, y a la vez, primo hermano del célebre y actual procónsul, Publio Cornelio Escipión.
    Una delegación de ciudadanos de Locres (Locri) llegó a Roma para denunciar los maltratos que habían sufrido a manos de Quinto Pleminio y sus soldados romanos.
    Preguntados los miembros de la delegación de locrios a quien o a quienes habían informado del suceso, respondieron que al procónsul, Publio Cornelio Escipión.
    Una vez solos, los senadores severamente criticaron a Quinto Pleminio y al procónsul, especialmente Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator.
    A todos tomó como sus consejeros el pretor, Marco Pomponio Matón, para investigar si los actos denunciados por los locrios fueron cometidos por orden o con el consentimiento del procónsul, Publio Cornelio Escipión. Italia.
    El Brucio.
    Los locrios exculparon al procónsul romano, hecho que hizo sentirse aliviados tanto el pretor como su consejo al descartar la declaración del mencionado.
    No obstante, el consejo pretorial embarcó a Messana (Mesina), y luego, a Siracusa, donde estaba el procónsul romano, Publio Cornelio Escipión.
    Italia.
    Roma.
    África.
    Hay que tener en cuenta que después de la entrevista que tuvo en su corte el rey Sifax con Publio Cornelio Escipión y Asdrúbal Giscón, cuando éste abandonó Hispania, una vez que el romano dejó de pisar territorio africano, el mencionado general cartaginés, por orden del Senado púnico, formalizó una alianza con el mismo rey.
    Sicilia.
    África.
    Cercanías de Útica.
    La definitiva alianza entre Sifax y Cartago catapultó a los brazos de Roma a Masinisa, semiproscrito que incordiaba a esta unión africana.
    Como los cartagineses y los romanos buscaron ganarse un fiel colaborador para sus propios intereses, por la excelente caballería que aportaba a sus ejércitos, Masinisa, finalmente, se decantó por el favor del procónsul, Publio Cornelio Escipión.
    Prácticamente, desde hacía unos 50 años atrás, siendo cónsules Lucio Manlio Vulsón y Marco Atilio Régulo, como cónsul sufecto, no se había producido una incursión en tierras africanas con tanto ejército.
    Asdrúbal Giscón, emparentado ahora con la nobleza por el casamiento de su hija Sofonisba con el rey númida, Sifax, fue el encargado de la defensa de Cartago por ser el general más destacado a pesar de las derrotas sufridas ocasionadas por el procónsul romano en la lejana Hispania.
    África.
    Sifax ideó un plan para acabar con Masinisa.
    Encontrado Masinisa, el rey Sifax aprovechó la suave pendiente de una montaña para atacar a Masinisa, confiado en su superioridad numérica y en la sorpresa del ataque de su hijo, Vermina, por la retaguardia enemiga.
    Poco después de la aparición de Cayo Lelio y la flota romana en el norte africano, sucedió el encuentro de Masinisa, con unos 200 jinetes como fieles seguidores, con el procónsul romano.
    El pacto de Masinisa, ya concertado en Hispania con el procónsul, llegó a ser determinante.
    África.
    Territorio cercano a Útica.
    Los cartagineses lograron reunir una fuerza de 4.000 jinetes (posiblemente númidas) al mando del mencionado Hannón, el hijo de Amílcar, para hostigar al ejército desembarcado.
    El procónsul, Publio Cornelio Escipión, que se percató del error cometido por su adversario, pensó, entonces, aplastar este contingente antes de atacar Útica.
    Masinisa, perseguido por los cartagineses de Hannón, el hijo de Amílcar, llegó hasta el terreno pactado con el procónsul romano, donde se ocultaba detrás de unas lomas la caballería romana.
    África.
    Útica.
    Iniciado el asedio de la ciudad por los romanos, los ciudadanos uticenses confiaron su salvación a Asdrúbal Giscón, por parte de Cartago, y al rey Sifax por parte de Numidia Occidental.
    Asdrúbal Giscón reunió 30.000 infantes y 3.000 jinetes, pero no osó acosar al enemigo hasta que Sifax se le unió con 50.000 infantes y 10.000 jinetes.
    Este contingente venido de Cartago colocó, al otro lado del río Bagradas, sendos campamentos entre las líneas romanas, Útica y Cartago, paralizando el asedio romano de Útica.
    El procónsul, Publio Cornelio Escipión, dedicó parte de su tiempo a aumentar su ejército, reclutando principalmente a númidas, los mejores jinetes de África.
    Italia.
    Italia.
    Etruria.
    El Senado ordenó al cónsul, Marco Cornelio Cétego acabar con los insurgentes, estableciendo un sistema de terror.
    Italia.
    Roma.
    Llegó una vez más el tiempo de las elecciones, que las celebró el cónsul, Marco Cornelio Cétego, luego de apaciguar la Etruria, provincia que gobernaba.
    36 min
  • A086 Roma, Historia Eterna - República LXII (548 a.u.c.)
    Son nombrados cónsules Publio Cornelio Escipión y Publio Licinio Craso Dives.
    Es nombrado dictador Quinto Cecilio Metelo.
    Son nombrados procónsules Quinto Cecilio Metelo, Marco Livio Salinator y Publio Sempronio Tuditano.
    Son nombrados pretores Espurio Lucrecio, Cneo Octavio Rufo, Cneo Servilio Cepión y Lucio Emilio Papo.
    Hechos destacados del año:
    En el decimocuarto año de la Segunda Guerra Púnica, Publio Cornelio Escipión y Publio Licinio Craso Dives iniciaron ambos su primer consulado.
    Hay que mencionar que Publio Cornelio Escipión, sin tener la edad reglamentaria para acceder al consulado y sin haber sido pretor, fue designado cónsul.
    Se difundió por Roma que África sería constituida como una nueva provincia y que Publio Cornelio Escipión sería el encargado de gobernarla. El senador recurrió a su experiencia y se opuso al plan temerario del cónsul, Publio Cornelio Escipión, de invadir África.
    Se aprobó el sabio consejo de Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator y no la impetuosidad de la juventud de Publio Cornelio Escipión.
    Le correspondió a Quinto Cecilio Metelo actuar junto al cónsul contra Aníbal en el Brucio.
    El cónsul, Publio Cornelio Escipión, ni obtuvo ni insistió en lograr permiso para alistar tropas, pero se le permitió reclutar voluntarios.
    Así pues, el cónsul, Publio Cornelio Escipión, navegó hacia Sicilia con 7.000 voluntarios a bordo de sus 30 buques de guerra y su colega, Publio Licinio Craso Dives, al Brucio, donde escogió el ejército del ex cónsul, Lucio Veturio Filón, y permitió que Quinto Cecilio Metelo conservara el mando de las dos legiones, que ya mandaba, como procónsul.
    Italia.
    Liguria.
    Estos sucesos fueron comunicados al Senado romano por el pretor Espurio Lucrecio.
    Italia.
    El Brucio.
    Sicilia.
    Varias ciudades sicilianas.
    Hispania.
    El ilergete Indíbil, cuando Hispania fue abandonada por Publio Cornelio Escipión y Roma no tuvo otro general mejor que él para sustituirle, inició la guerra,
    Afectados por la reducción de efectivos, los procónsules romanos, Lucio Cornelio Léntulo y Lucio Manlio Acidino, cuyos méritos personales fueron solo sus nombres, comandaron un ejército formado por hombres inexpertos, auténticos reclutas desentrenados.
    Los procónsules romanos aunaron sus fuerzas y partieron hacia territorio sedetano, en el campo de Salduba (Zaragoza).
    El procónsul, Lucio Cornelio Léntulo, ordenó a su caballería cruzar los pasillos abiertos a toda velocidad.
    Las fuerzas romanas quebraron el frente enemigo en todas sus líneas, dificultándoles reagruparlas y recomponerlas.
    Los romanos exigieron que entregasen vivo a Mandonio y a los demás instigadores de la guerra para no arrasar el país de los ilergetes y ausetanos y el resto de los demás pueblos, participantes en la guerra.
    Mandonio y ciertos jefes fueron detenidos por los miembros del consejo y entregados a los romanos.
    A partir de entonces, los romanos concedieron un pacto expreso a las ciudades de Emporión (Ampurias), Gades (Cádiz) Ebussus (Ibiza).
    África.
    Costa norteafricana. En un principio, por ser estas noticias confusas, en un momento tan crítico, porque Sifax tenía arreglos con el cónsul romano y Masinisa se había declarado enemigo de Cartago, se creyó que Publio Cornelio Escipión inició ya la invasión de África.
    Italia.
    Liguria.
    Por entonces, el pretor, Cneo Octavio Rufo, que estaba al mando en Cerdeña, capturó hasta ochenta transportes cartagineses en las proximidades, que transportaban prisioneros ligures y suministros de grano con destino a Cartago.
    África.
    Cartago.
    En cuanto a Magón Barca, apostado en Liguria, Cartago, por su parte, hizo un esfuerzo al reunir un ejército de 6.000 infantes, 800 jinetes y 7 elefantes, que le envió, y 25 buques de guerra, incluyendo una gran cantidad de dinero destinado a la contratación de mercenarios.
    Masinisa, el príncipe númida, recriminó a Cayo Lelio el porqué el cónsul romano no llevó el ejército romano a África, justo cuando los cartagineses estaban en tal estado de consternación y desánimo, y, al mismo tiempo, no podían esperar ayuda de Sifax, porque estaba ocupado en guerrear con sus vecinos.
    En Sicilia, Cayo Lelio expuso ante Publio Cornelio Escipión las quejas de Masinisa.
    Italia.
    Liguria.
    La flota de Magón Barca resultó estar anclada en aquel momento.
    Supo que había dos ejércitos romanos en campaña, uno en la Galia Cisalpina y el otro en Etruria, y que era un hecho el que el pretor, Espurio Lucrecio, uniría sus fuerzas con el procónsul, Marco Livio Salinator.
    Magón Barca estuvo atado por la dependencia hacia los ligures y los galos.
    Los galos argumentaron que, como uno de los ejércitos romanos estaba en su territorio, la Galia Cisalpina, y el otro, junto en la frontera con Etruria, si amparaban a los cartagineses, los romanos someterían su patria mediante una invasión desde ambas partes.
    Los romanos se rehicieron en Etruria y la Galia Cisalpina, decididos a impedir el paso al púnico.
    Italia.
    El Brucio.
    Unos locrios, capturados en uno de estos saqueos, llegaron con los romanos a un entendimiento para entregar la ciudad.
    Quinto Pleminio mandó la guarnición romana y Amílcar, la cartaginesa.
    Aníbal, cerca de Locres (Locri), envió instrucciones a Amílcar, ordenándole lanzar un violento ataque contra romanos y locrios.
    Al amanecer, llegó Publio Cornelio Escipión ante la ciudad.
    Dejando Publio Cornelio Escipión el destacamento que capturó la ciudadela, con Quinto Pleminio al mando, para proteger la ciudad, regresó con las tropas que había traído a Messana (Mesina).
    Macedonia,
    Grecia.
    El rey Filipo 5º conoció que el sustituto del ex procónsul Publio Sulpicio Galba, otro general, con rango proconsular, Publio Sempronio Tuditano, que mandaba una fuerza de 10.000 infantes, 1.000 jinetes y 35 buques de guerra, un contingente considerable, estaba en Dirraquium (Dürres, Albania) y que ciertas tribus vecinas levantiscas, sitiaban Dimallum (Krotine).
    Los epirotas, tras consultar con los romanos, enviaron emisarios a la corte del rey Filipo 5º con propuestas de paz.
    Tras concluirse la paz, el procónsul, Publio Sempronio Tuditano, partió hacia Roma para asumir los deberes de otra magistratura.
    Finalizó oficialmente la Primera Guerra Macedónica.
    Ambos quedaron satisfechos, Roma por haber impedido que Filipo 5º se uniese a Aníbal, y Macedonia por haber ampliado considerablemente sus territorios.
    Italia.
    El Brucio.
    A final de año una epidemia de peste afectó tanto al ejército de Aníbal como al del cónsul romano, Publio Licinio Craso Dives, con mando en el Brucio.
    Italia.
    Roma.
    El Senado aprobó la propuesta del cónsul, Publio Licinio Craso Dives, de nombrar dictador al procónsul, Quinto Cecilio Metelo, que designó como jefe de la caballería, magister equitum, a Lucio Veturio Filón.
    El dictador disolvió su ejército proconsular.
    37 min
  • A085 Roma, Historia Eterna - República LXI (547 a.u.c. 2ª parte)
    2ª parte
    206 antes de Cristo o 547 ab urbe condita.
    Hispania.
    Alto valle del Guadalquivir.
    Las ciudades de Iliturgi (Andújar) y Cástulo (Cazlona) se mantuvieron leales a Roma más por miedo que por sentimiento.
    Después de la vuelta a Hispania, Publio Cornelio Escipión decidió castigar a estas ciudades para someterlas, porque desconfiaba de ellas tanto por su poder como por sus hechos.
    Publio Cornelio Escipión volvió a Cartagena.
    La ciudad de Astapa (Estepa) fue destruida.
    Después de aceptar la rendición de las demás ciudades de aquel territorio, Lucio Marcio Séptimo condujo a su victorioso ejército de vuelta a Cartago Nova (Cartagena).
    Hispania.
    Cartagena.
    Publio Cornelio Escipión mandó de nuevo a Lucio Marcio Séptimo con las cohortes de infantería ligera y a Cayo Lelio con una flota de ocho buques a la ciudad gaditana.
    Hispania.
    Desembocadura del río Sucro (Júcar).
    La noticia que corrió en toda Hispania de que Publio Cornelio Escipión padecía una grave enfermedad produjo que muchos aliados no conservasen su fidelidad y no cumpliesen sus obligaciones contraídas con Roma.
    Siete tribunos militares, enviados a Sucro, informaron a la tropa rebelde que el general romano estaba vivo.
    Hispania.
    Cartagena.
    Acto seguido se informó al ejército estacionado en la ciudad que se preparase para realizar una expedición contra Indíbil y Mandonio.
    Cerca de la ciudad, los amotinados oyeron que el ejército, al mando del propretor, Marco Junio Silano, partiría a la mañana siguiente contra los lacetanos.
    Cuando Mandonio e Indíbil supieron que Publio Cornelio Escipión estaba vivo, se dieron por vencidos de su empresa y se retiraron dentro de sus fronteras.
    Hispania.
    Guadalquivir
    Un tal Hannón, lugarteniente de Magón Barca, consiguió reclutar cuatro mil jóvenes hispanos.
    Cayo Lelio llegó a Carteya (cerca de la actual San Roque, Cádiz).
    Aunque la escaramuza fue favorable a Cayo Lelio, el combate alertó a las fuerzas defensoras de Gades (Cádiz) del plan romano, permitiendo a los cartagineses tomar medidas.
    Tras regresar a Cartago Nova (Cartagena) Cayo Lelio y Lucio Marcio Séptimo, Magón Barca envió mensajeros a Cartago para detallar el motín de Sucro y solicitar fuerzas para reconquistar Hispania.
    Hispania.
    Norte del Ebro.
    Publio Cornelio Escipión marchó desde Cartago Nova (Cartagena) a destruir a los sublevados ilergetes, cruzando el Ebro.
    Publio Cornelio Escipión, favorecido por el terreno angosto, que impedía desplegar a un ejército plenamente, atacó con la infantería por la vanguardia a los enemigos.
    Los caudillos ilergetes optaron por pedir clemencia al general romano.
    Esta fue la última acción militar de Publio Cornelio Escipión en Hispania.
    Hispania.
    Bajo Guadalquivir.
    Lucio Marcio Séptimo informó a Masinisa que su general estaba de camino a Gades (Cádiz) y el númida convenció a Magón Barca para dejarle realizar un saqueo por la zona.
    Publio Cornelio Escipión aceptó el compromiso de Masinisa, que fue autorizado a saquear los campos colindantes, para no levantar sospechas ante Magón Barca.
    Hispania.
    Cartagena.
    Las fuerzas romanas se prepararon para repeler la invasión.
    Hispania.
    Islas Baleares.
    De regreso a Gades (Cádiz), Magón Barca halló las puertas cerradas, porque en su ausencia los gaditanos decidieron impedir el acceso a la ciudad.
    Por otra parte, Gades (Cádiz) se entregó a los romanos, después de la partida de Magón Barca.
    Macedonia.
    Grecia.
    Italia.
    Roma.
    Publio Cornelio Escipión dejó al propretor, Marco Junio Silano, y a Lucio Marcio Séptimo al mando del ejército.
    Tras la llegada de estos procónsules, Lucio Cornelio Léntulo y Lucio Manlio Acidino, a Hispania, Publio Cornelio Escipión navegó desde Tarraco (Tarragona) con diez buques hacia Roma, dejando dos legiones y sus auxiliares en la Península ibérica.
    Los elegidos fueron para el próximo año Publio Cornelio Escipión y Publio Licinio Craso Dives, el Pontífice Máximo.
    Se murmuró en las calles de la ciudad que igual que expulsó a los cartagineses de Hispania, Publio Cornelio Escipión, los echaría también fuera de Italia, a pesar de que África le quedó asignada como provincia.
    23 min
  • A084 Roma, Historia Eterna - República LX (547 a.u.c. 1ª parte)
    Son nombrados cónsules Lucio Veturio Filón y Quinto Cecilio Metelo.
    Es nombrado dictador Marco Livio Salinator
    Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Quinto Cecilio Metelo.
    Son nombrados procónsules Marco Livio Salinator.
    Son nombrados pretores Cayo Servilio Gémino, Marco Cecilio Metelo, Tiberio Claudio Aselo y Quinto Mamilio Turrino.
    Son nombrados propretores Quinto Claudio Flamen, Cayo Hostilio Tubero, Marco Junio Silano
    Son nombrados ediles curules Cneo Servilio Cepión y Servilio Cornelio Léntulo
    Son nombrados ediles plebeyos Marco Pomponio Matón y Quinto Mamilio Turrino. Los cónsules electos fueron Lucio Veturio Filón y Quinto Cecilio Metelo.
    Los pretores salidos de las urnas fueron Cayo Servilio Gémino, Marco Cecilio Metelo, como pretor urbano, Tiberio Claudio Aselo y Quinto Mamilio Turrino.
    Por otro lado, los pretores recibieron la pretura urbana, Marco Cecilio Metelo, la pretura peregrina, Quinto Mamilio Turrino, la provincia de Sicilia, Cayo Servilio Gémino y la provincia de Cerdeña, Tiberio Claudio Aselo.
    Cayo Servilio Gémino protegió Sicilia, como hizo el pretor Cayo Mamilio Vitulo, con las dos legiones de los supervivientes de Cannas.
    Quinto Cecilio Metelo se hizo cargo del ejército de Cayo Claudio Nerón y Lucio Veturio Filón del de Quinto Claudio Flamen, completándolo con efectivos del reciente reclutamiento.
    Italia.
    Italia.
    Hispania.
    El general cartaginés, Asdrúbal Giscón, fue animado por Magón Barca a renovar las hostilidades, porque numerosas tribus, tanto aliadas de los romanos como las de los cartagineses, se rebelaron.
    Asdrúbal Giscón alistó una fuerza de 50.000 infantes y 4.000 jinetes.
    Publio Cornelio Escipión envió al propretor, Marco Junio Silano, a reunir fuerza indígenas de infantería y caballería, que le ofreció un tal Culcas.
    Luego, desde Tarraco (Tarragona) bajó hasta Cástulo (actual Cazorla), reuniéndose con el propretor, Marco Junio Silano, que añadió al ejército romano 3.000 infantes y 500 jinetes, sumando ahora la tropa 55.000 hombres.
    Cerca de Bécula (Bailén), fortificando el campamento, el ejército romano fue atacado por Magón Barca y Masinisa con toda la caballería, pero Publio Cornelio Escipión salvó la situación, porque contraatacó con su caballería, desde la colina donde la mantuvo oculta.
    Posteriormente mandó a la caballería y su infantería ligera trasladarse hasta el campamento cartaginés, seguidos por la infantería pesada de las legiones, cuyo centro fue ocupado por los auxiliares hispanos flanqueados por las legiones.
    Publio Cornelio Escipión ordenó detener a su caballería e infantería ligera, que se pusieron en la retaguardia de la infantería pesada.
    El ejército cartaginés, compuesto por 50.000 infantes, 4.000 jinetes y 32 elefantes, se desplegó del modo como sigue: el centro fue ocupado por aliados hispanos (10.000 hombres), a continuación la tropas cartaginesas (20.000 hombres) y, a continuación, aliados hispanos y mercenarios africanos (10.000 hombres), el ala derecha fue formada por la caballería hispana (2.000 jinetes) y delante 16 elefantes y el ala izquierda, la caballería númida (2.000 jinetes) y delante 16 elefantes.
    El ejército romano compuso su línea de combate, colando en el ala derecha la caballería aliada (1.500 jinetes) y delante 2.000 vélites, en el centro2 legiones (8.000 hombres), a continuación los aliados e hispanos (20.000 hombres) y las otras dos legiones (8.000 hombres) y en el ala izquierda, la caballería aliada (1.500 jinetes) y delante 2.000 vélites.
    El repliegue de los africanos fue aprovechado por Publio Cornelio Escipión para atacarlos con los hispanos del bando romano.
    Asdrúbal Giscón se retiró a África, y Magón Barca navegó hasta las Baleares, donde empezó a reclutar un nuevo ejército.
    No mucho después, el procónsul, Marco Junio Silano, regresó a Tarraco (Tarragona) e informó a Publio Cornelio Escipión que la guerra había terminado.
    Italia.
    Roma.
    África.
    Publio Cornelio Escipión envió a África a su legado Cayo Lelio para ofrecer regalos al rey Sifax, que aceptó de buen agrado, porque la causa romana ganaba terreno por el fracaso cartaginés en Italia y la desaparición púnica en Hispania.
    Cayo Lelio obtuvo un salvoconducto del rey númida y regresó a Hispania para informar de los asuntos tratados a Publio Cornelio Escipión.
    En el mismo puerto atracó también Asdrúbal Giscón con siete navíos de guerra.
    Tanto Asdrúbal Giscón como Publio Cornelio Escipión desembarcaron y se presentaron ante el rey Sifax.
    24 min
  • A083 Roma, Historia Eterna - República LIX (546 a.u.c. 2ª parte)
    Italia.
    Umbría.
    Acto seguido, fueron llevados ante el propretor, Quinto Claudio Flamen, que, por el miedo a la tortura, confesaron que llevaban despachos de Asdrúbal Barca a su hermano Aníbal.
    Las cartas fueron enviadas al cónsul, Cayo Claudio Nerón, que supo que Asdrúbal Barca pedía a su hermano que se dirigiese a su encuentro en Umbría.
    El cónsul, Cayo Claudio Nerón, burló a Aníbal, que estuvo esperando en vano la respuesta y el socorro de su hermano, y, dejando muy pocas fuerzas frente a las líneas romanas, se dirigió con el grueso de su ejército en apoyo de su colega, el cónsul Marco Livio Salinator, que estaba en el norte, recorriendo cerca de 400 kms. en un tiempo récord de siete días. El campamento de Marco Livio Salinator estuvo situado en las cercanías de Sena Gallica (Senigallia) junto al del pretor, Lucio Porcio Licino, y el de Asdrúbal Barca muy próximo a ambos.
    Informado de esta norma romana, Asdrúbal Barca sabedor de las ordenanzas de los enemigos, concluyó que los dos cónsules estaban juntos.
    Asdrúbal Barca, hostigado por todas partes, detuvo la marcha y comenzó a fortificarse sobre una colina que dominaba el río, pero, en ese momento, el cónsul, Marco Livio Salinator, apareció con la infantería pesada formada en orden de batalla.
    Los romanos formaron el frente en cuya ala derecha tomó el mando Cayo Claudio Nerón con una legión y en el ala izquierda, Marco Livio Salinator con cuatro legiones más toda la caballería, 8.000 jinetes, mientras que el centro fue asignado al pretor, Lucio Porcio Lucino, con dos legiones.
    Como el cónsul, Cayo Claudio Nerón no pudo avanzar hacia el enemigo galo, apostado en la colina, separó unas cohortes del ala derecha del frente romano y las condujo a lo largo de la toda la línea de combate por la retaguardia, detrás de las tropas romanas, a su ala izquierda, presentando batalla, imitando la táctica cartaginesa: ataque al flanco enemigo y autonomía operativa de las legiones.
    Fueron hechos prisioneros unos 5.500 hombres y 4 elefantes.
    Seis días después de la batalla de Metauro, el cónsul, Cayo Claudio Nerón, llegó a su campamento en Venusia (Venosa).
    Italia.
    Roma.
    Tras la lectura, Lucio Veturio Filón, dio los detalles completos de
    El Senado decretó tres días de acción de gracias por el triunfo de los cónsules, Marco Livio Salinator y Cayo Claudio Nerón. Italia.
    Lucania.
    El cónsul, Cayo Claudio Nerón, de regreso a su campamento en Venusia (Venosa), ordenó que lanzaran a los puestos cercanos del enemigo púnico la cabeza de Asdrúbal Barca y se exhibieran los presos africanos encadenados.
    Hispania.
    Celtiberia.
    Publio Cornelio Escipión se ciñó este año a acosar a Asdrúbal Giscón, dejando en manos de sus lugartenientes, el propretor, Marco Julio Silano, y su hermano, Lucio Cornelio Escipión, las acciones propiamente militares.
    El propretor, Marco Julio Silano, y Lucio Marcio Séptimo, al mando de dos legiones, unos 10.000 infantes y 500 jinetes, derrotaron a las reclutadas tropas de celtíberos al mando de Hannón el viejo y Magón Barca y sofocaron la revuelta de los pueblos celtíberos, soliviantados por los mencionados cartagineses, donde murió el líder celta Laro y Hannón el viejo fue capturado, mientras que Magón Barca logró escapar con unos pocos miles de supervivientes a Gades (Cádiz), ciudad en la que se unieron a las fuerzas de Asdrúbal Giscón, y los restantes celtíberos se dispersaron, alojándose en varias ciudades.
    Útica.
    La flota romana, bajo el mando del procónsul, Marco Valerio Levino, navegó de Sicilia a África.
    Macedonia.
    Grecia.
    Luego Atalo 1º ocupó la isla cercana de Parapetos (Skolas), que estaba bajo posesión macedonia y, junto con el procónsul romano, pasó a Nicea. El procónsul romano y Atalo 1º zarparon de Pepareto hacia Nicea.
    Desde Nicea Atalo 1º y el procónsul se dirigieron a Eubea, para atacar la ciudad de Óreo (Kastro), ocupada por una guarnición macedonia.
    Atalo 1º y el procónsul dispusieron que los romanos atacarían por mar y las tropas del rey por tierra, pero, mediante una traición, fue entregada la ciudad a Publio Sulpicio Galba.
    La ciudad fue saqueada por el rey de Pérgamo.
    Filipo 5º capturó Thronium (Nista) sin más dificultades que las que tuvo Atalo 1º en Opus, y luego conquistó pequeñas ciudades de la Dórida
    Finalmente, llegó a Elatea, tratando de acordar una paz, pero los etolios se opusieron a aceptar ningún término. Alejados Atalo 1º de Opus y Publio Sulpicio Galba de Calcis, entregó ciudades a los miembros de la Liga Aquea y navegó hacia Anticira.
    Libre de la presión de las flotas combinadas de Roma y Pérgamo, Filipo 5º fue capaz de reanudar la ofensiva contra los etolios.
    Italia.
    Roma.
    Al final del verano, Quinto Fabio Máximo, hijo, legado del cónsul, Marco Livio Salinator, llegó a Roma para informar al Senado la consideración consular de dejar en la defensa de la Galia Cisalpina al pretor, Lucio Porcio Licino, al mando de sus legiones.
    Los cónsules fueron llamados, ordenando a Marco Livio Salinator que regresara con sus legiones, mientras que a Cayo Claudio Nerón se le mandó su venida, pero sus legiones debían quedar en su provincia, enfrentadas a Aníbal.
    El propio cónsul, Cayo Claudio Nerón, designó a su colega, Marco Livio Salinator, dictador, mientras que éste nombró como jefe de la caballería a Quinto Cecilio Metelo.
    30 min
  • A082 Roma, Historia Eterna - República LVIII (546 a.u.c. 1ª parte)
    Son nombrados cónsules Cayo Claudio Nerón y Marco Livio Salinator, por 2ª vez.
    Son nombrados procónsules Quinto Fulvio Flaco, Publio Sulpicio Galba y Marco Valerio Levino.
    Es nombrado dictador Marco Livio Salinator.
    Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Quinto Cecilio Metelo
    Son nombrados pretores Lucio Porcio Licino, Cayo Mamilio Vitulo, Aulo Hostilio Catón y Cayo Hostilio Catón.
    Son nombrados propretores Cayo Terencio Varrón, Cayo Hostilio Túbulo, Quinto Claudio Flamen, Lucio Manlio Acidino y Marco Junio Silano.
    Son nombrados ediles curules Cayo Servilio Gémino y Quinto Cecilio Metelo.
    Son nombrados ediles plebeyos Cayo Mamilio y Marco Cecilio Metelo.
    Cayo Terencio Varrón fue enviado a Etruria como propretor para relevar al también propretor, Cayo Hostilio Túbulo, que se hizo cargo del mando del ejército de Tarentum (Tarento) que había tenido el cónsul fallecido Tito Quincio Crispino.
    Uno actuaría contra Aníbal en el Brucio y Lucania, el otro en la Galia Cisalpina contra Asdrúbal Barca, del que se informó que estaba ya cerca de los Alpes.
    El cónsul al que correspondiera la Galia Cisalpina debía escoger entre el ejército que ya estaba en la Galia Cisalpina o el de Etruria, recibiendo por añadidura el ejército urbano.
    Quinto Fulvio Flaco, con rango de procónsul, se haría cargo del ejército que no tomase el cónsul.
    También los ediles plebeyos, Cayo Mamilio y Marco Cecilio Metelo, celebraron durante dos días los Juegos Plebeyos.
    Los cónsules, Cayo Claudio Nerón y Marco Livio Salinator, tomaron posesión del cargo y sortearon sus provincias.
    El destino de los restantes pretores, fue: Aulo Hostilio Catón, hermano del anterior, Cerdeña, Cayo Mamilio Vitulo, Sicilia, y Lucio Porcio Licino la Galia Cisalpina.
    La fuerza militar total ascendió a veintitrés legiones, cuyo reparto correspondió dos legiones a cada uno de los cónsules y otras cuatro ya estuvieron destinadas en Hispania. Ciertas fuentes afirmaron que Publio Cornelio Escipión envió al cónsul, Marco Livio Salinator, grandes refuerzos desde Hispania, incluyendo 8.000 galos e hispanos, 2.000 legionarios y 1.000 jinetes númidas e hispanos, y que esta fuerza fue llevada a Italia por Marco Lucrecio (cuyo cognomen es desconocido).
    También confirmaron que el pretor, Cayo Mamilio Vitulo, envió 3.000 arqueros y honderos de Sicilia. Galia Cisalpina.
    Mientras tanto, se esperó cada día con inquietud la aparición de Asdrúbal Barca en Italia.
    El destino del cónsul, Marco Livio Salinator, fue el norte de Italia, al que se dirigió con sus tropas a tratar de bloquear el paso del ejército de Asdrúbal Barca por los Alpes y el de su colega, Cayo Claudio Nerón, el sur para retener a Aníbal.
    El cónsul, Marco Livio Salinator, y sus soldados romanos llegaron tarde, pues Asdrúbal Barca ya atravesó los pasos alpinos y llegó a la llanura del río Po.
    Por el camino, Asdrúbal Barca sumó a su ejército 8.000 ligures, infantes curtidos y bien pertrechados, y unos 10.000 galos. Italia.
    Lucania.
    Grumento.
    Antes de que el cónsul, Cayo Claudio Nerón, llegara a su provincia del sur de Italia, Aníbal, que marchaba justo por fuera de las fronteras del territorio de Larinum (Larino) en su camino hacia los salentinos, fue atacado por el propretor, Cayo Hostilio Túbulo, que le ocasionó 4.000 bajas púnicas y le capturó 9 estandartes.
    El propretor, Quinto Claudio Flamen, enterado de la proximidad del cartaginés, dejó sus cuarteles de invierno, ubicados en diversas ciudades del territorio salentino, y entró en campaña contra Aníbal.
    Entonces, el propretor, Quinto Claudio Flamen, regresó al territorio salentino y su colega, Cayo Hostilio Túbulo, marchó hacia Capua para reunirse con el cónsul, Cayo Claudio Nerón, cerca de Venusia (Venosa).
    El cónsul escogió 40.000 infantes y 2.500 jinetes y el resto de sus fuerzas fueron conducidas a Capua bajo el mando del propretor, Cayo Hostilio Túbulo, para entregarlas al procónsul, Quinto Fulvio Flaco.
    Aníbal oyó el ruido de la batalla y no perdió un momento en dirigir sus fuerzas contra el enemigo romano.
    Italia.
    Apulia.
    23 min
  • A081 Roma, Historia Eterna - República LVII (545 a.u.c. 2ª parte)
    2ª parte
    208 antes de Cristo o 545 ab urbe condita.
    Italia.
    Roma.
    Recuérdese que Marco Livio Macato fue puesto por Marco Valerio Levino a cargo de la guarnición de Tarentum (Tarento) 7 años atrás.
    Cuando la ciudad se perdió por sorpresa hace 5 años ya, Marco Livio Macato y sus soldados se retiraron a la ciudadela, donde estuvieron resistiendo hasta que la ciudad fue tomada por el cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, el año pasado.
    Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator reconoció que no hubiera podido recuperar Tarentum (Tarento), si no hubiese intervenido en las acciones de la conquista Marco Livio Macato.
    Por otra parte, el cónsul, Marco Claudio Marcelo, superadas las dificultades religiosas que le retuvieron en Roma, finalmente partió con refuerzos para hacerse cargo una vez más del ejército que acampaba en Venusia (Venosa) en Lucania.
    Su colega, Tito Quincio Crispino, salió también con refuerzos para completar el ejército de Lucania, que estuvo a las órdenes del ahora procónsul, Quinto Fulvio Flaco.
    Una vez en Lucania, reunidos los dos cónsules, esperaron a Aníbal con la idea de acabar la guerra, si el enemigo aceptaba el desafío de luchar contra dos ejércitos consulares.
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, concibió la esperanza de acabar de un solo golpe con la guerra, concertando un ataque decisivo con su colega, el hábil y bravo Tito Quincio Crispino. Aníbal ahora ocupó la colina boscosa y estableció su campamento, dando sepultura al cuerpo del cónsul fallecido y apoderándose de su anillo consular.
    El cónsul Tito Quincio Crispino, aprovechando la noche, abandonó su posición y trasladó su campamento a un lugar más elevado.
    Los salapianos no cayeron en su trampa y se prepararon para impedir que Aníbal se apoderase de la ciudad.
    Aníbal, llegada la noche, mandó desertores romanos ataviados militarmente como verdaderos legionarios a las puertas de la ciudad.
    Aníbal, atrapado en su propia trampa, se retiró y, luego, levantó el sitio de Locros (Locri), atacando a Lucio Cincio Alimento que asediaba la ciudad con todo tipo de artillería.
    Sabiendo el cónsul, Tito Quincio Crispino, que Aníbal estaba en el Brucio, ordenó a Marco Claudio Marcelo, hijo del cónsul muerto, que condujera el ejército de su padre hasta Venusia (Venosa), mientras envió un mensaje al Senado, donde informó del fallecimiento de su colega y de la imposibilidad de llevar a cabo las elecciones a causa de su precaria salud.
    Trasladó, pues, su ejército a Capua y solicitó refuerzos de hombres experimentados y sensatos.
    Costa norte africana.
    Durante el verano, el propretor, Marco Valerio Levino, navegó por la costa africana al mando de una flota de cien barcos y desembarcó a sus hombres cerca de Cuplea (Kelibia).
    Macedonia.
    Grecia.
    Acaya.
    Acto seguido, Filipo 5º de Macedonia, cerca de Dime, unió sus tropas con las del general de Acaya, Cycliadas, para atacar Elis, la base de la Liga Etolia.
    Sin embargo, el procónsul romano, anticipándose, navegó desde Naupacto (Lepanto) hasta Cilene y desembarcó 4.000 hombres en Elis.
    Atalo y Publio Sulpicio Galba marcharon a sus cuarteles de invierno en Egina.
    Italia.
    Roma.
    Es nombrado dictador, Tito Manlio Torcuato, tras la muerte de los cónsules, Marco Claudio Marcelo y Tito Quincio Crispino, con el fin de celebrar los comicios y presidir en los juegos que habían sido prometidos por el pretor urbano, Marco Emilio Lépido hacía ya diez años.
    Un hombre fue apreciado notablemente: Cayo Claudio Nerón, considerado como hombre de excepcional capacidad, pero demasiado impulsivo y osado para una guerra como aquella o para un enemigo como Aníbal.
    Destacó, entonces, Marco Livio Salinator.
    Dándole como colega a Marco Livio Salinator, los senadores creyeron que tendrían un espléndido par de cónsules.
    Uniendo sus esfuerzos, lograron hacerle cónsul junto a Cayo Claudio Nerón.
    Pirineos Occidentales.
    Posteriormente Asdrúbal Barca cruzó los Pirineos Occidentales y emprendió la marcha sobre Italia.
    Ese ejército de Asdrúbal Barca, que hasta entonces habían negado a Aníbal la rivalidad de la oposición en la propia Cartago y la cobarde previsión política de Filipo 5º de Macedonia, le llegó por fin al mando de su hermano.
    23 min
  • A080 Roma, Historia Eterna - República LVI (545 a.u.c. 1ª parte)
    1ª parte
    208 antes de Cristo o 545 ab urbe condita.
    Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 5ª vez, y Tito Quincio Crispino.
    Fue designado jefe de la caballería, magister equitum, Cayo Servilio Gémino.
    Son nombrados procónsules Quinto Fulvio Flaco y Publio Sulpicio Galba.
    Son nombrados pretores Publio Licinio Craso Dives, Publio Licinio Varo, Sexto Julio César y Quinto Claudio Flamen.
    Son nombrados propretores Marco Junio Silano, Cayo Hostilio Túbulo, Cayo Terencio Varrón, Lucio Veturio Filón y Marco Valerio Levino.
    Son nombrados ediles curules Lucio Cornelio Caudino y Servio Sulpicio Galba.
    Son nombrados ediles plebeyos Cayo Servilio Gémino y Quinto Cecilio Metelo. El pretor, Publio Licinio Varo, ocupó el puesto correspondiente a la pretura urbana, el pretor, Publio Licinio Craso Dives, y también Pontífice Máximo, tomó a su cargo la pretura peregrina y otros asuntos que el Senado romano le encomendara.
    De Tarentum (Tarento) y el Salentino se encargó el pretor, Quinto Claudio Flamen.
    El nuevo propretor, Cayo Hostilio Túbulo, sucedió al pretor Cayo Calpurnio Pisón, al mando de dos legiones en Etruria.
    Publio Cornelio Escipión, como general, y Marco Junio Silano, como propretor, fueron confirmados un año más en sus respectivos mandos en Hispania.
    Los ciento treinta rehenes fueron entregados a Cayo Terencio Varrón que, como propretor, había recibido poderes para trasladarlos hasta Roma.
    El propretor, Cayo Terencio Varrón, debía ocupar la plaza por la fuerza, mientras que su colega, Cayo Hostilio Túbulo, con el resto del ejército, debía atravesar toda la provincia y verificar que no había indicios de una revuelta. Hispania.
    Publio Cornelio Escipión, junto con Cayo Lelio, vuelto de Roma, emprendió la marcha con su ejército desde Tarraco (Tarragona) hasta el valle del Guadalquivir al encuentro del cartaginés, reforzado con sus nuevos aliados, el ejército romano avanzó con rapidez.
    Asdrúbal Barca y su ejército acamparon en la región de Cástulo, cerca de la ciudad de Bécula, muy próxima a la actual Bailén en Jaén, una rica zona minera.
    Los romanos instalaron también su campamento.
    Asdrúbal Barca, al día siguiente, viendo en orden de batalla a los romanos, llevó sus caballería y sus tropas ligeras de balares y africanos a la mencionada planicie.
    Asdrúbal Barca creyó que solo amenazaba su posición una pequeña fuerza romana, pero Publio Cornelio Escipión había ordenado el ataque final a la mayor parte de su ejército, que hasta entonces había permanecido oculto en el campamento.
    Publio Cornelio Escipión se apoderó del campamento cartaginés y donó parte del botín a sus soldados, excepto los cautivos, que sumaron unos 10.000 infantes y 2.000 jinetes, según otras fuentes.
    También, se pensó en perseguir a Asdrúbal Barca para encontrarle antes de que uniera sus tropas con las de Asdrúbal Giscón y su hermano, Magón Barca.
    Publio Cornelio Escipión determinó enviar una guarnición para ocupar los pasos de los Pirineos, pues esta batalla clarificó la situación en Hispania a favor de los romanos, que pudieron dedicarse a obstruir la reunificación de las tropas púnicas.
    Pocos días después de la batalla de Bécula, cuando Escipión, inició su regreso a Tarraco (Tarragona), aún en tierras jienenses, los dos generales cartagineses, Asdrúbal Giscón y Magón Barca, llegaron desde la Hispania Ulterior para unir sus fuerzas con las de Asdrúbal Barca.
    Por otro lado, Publio Cornelio Escipión pasó el resto del verano, recibiendo bajo su protección varias tribus hispanas.
    La fama del general romano, destacado en Hispania, aumentó día tras día en Roma.
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La historia de la monarquía, de la república y del imperio de Roma.