Roma, Historia Eterna

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Roma, Historia Eterna episodes

  • A079 Roma, Historia Eterna - República LV (544 a.u.c. 2ª parte)
    2ª parte
    209 antes de Cristo o 544 ab urbe condita.
    Italia.
    Apulia.
    Tarento.
    Por otro lado, el cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, después de un ataque la ciudad de Manduria, en el sur de Apulia, a unos 40 kms. de Tarentum (Tarento), la tomó por asalto, capturando 3.000 prisioneros y una considerable cantidad de botín.
    Tras la carnicería siguió el saqueo de la ciudad.
    La muralla que separaba la ciudad de la ciudadela fue demolida por completo.
    La toma de Tarentum (Tarento) fue el último hecho de armas del octogenario cónsul romano.
    Informado de su captura por el cónsul, comentó que los romanos también tenían su Aníbal.
    La respuesta romana fijó una fecha para la llegada del cónsul romano a Metaponte (Metaponto) para concertar dicha rendición.
    Finalmente Aníbal regresó al Brucio, después de comprobar una vez más la reiterada falta de ayuda por parte del rey macedonio, Filipo 5º.
    Macedonia.
    Publio Sulpicio Galba, como procónsul, prolongó su imperio de nuevo, con Macedonia y Grecia como su provincia.
    Además de los etolios, los romanos consiguieron aliarse también con Atalo 1º de Pérgamo contra Filipo 5º de Macedonia.
    Italia.
    Lucania.
    Hispania.
    Tarraco.
    Publio Cornelio Escipión, con sus legados Cayo Lelio, su hermano Lucio Cornelio Escipión y Lucio Marcio Séptimo, el lugarteniente de su padre y de su tío fallecidos, y el propretor, Marco Junio Silano, tuvieron noticias de que los jefes del ejército cartaginés rivalizaban entre sí.
    A mediados de febrero de este año, Publio Cornelio Escipión, informado exhaustivamente de las particularidades topográficas de la zona y de las condiciones de defensa, partió de Tarraco (Tarragona) a Saguntum (Sagunto), en dirección a Cartago Nova (Cartagena) al mando de las tropas terrestres, decidido a comenzar un ataque contra la capital de los cartagineses en Hispania.
    La flota y las tropas marineras fueron conducidas por su lugarteniente, Cayo Lelio, costeando al ejército terrestre.
    Publio Cornelio Escipión condujo a 25.000 infantes y 2.500 jinetes (entre ellos 5.000 hispanos) y dejó para guarnecer el norte del Ebro al propretor, Marco Junio Silano, con 3.000 infantes y 300 jinetes.
    Siete días después de marchar de Saguntum (Sagunto), llegaron, iniciada la primavera, a Cartago Nova (Cartagena), base militar y económica del imperio cartaginés.
    Cartago Nova (Cartagena) está contenida dentro de una bahía, abierta al suroeste, y que se extiende hacia el interior.
    Un istmo de tierra, conecta la ciudad con el continente.
    La flota romana se situó frente a la ciudad de Cartago Nova (Cartagena), unas 20.000 almas, la principal base púnica, que albergaba, además de pingües caudales y armamento bélico, los rehenes de las principales tribus hispanas, de las que los púnicos temían su traición.
    La flota romana, bajo el mando de Cayo Lelio, bloqueó la salida al mar, dejando totalmente aislada del exterior a Cartago Nova (Cartagena) por la muralla sur.
    El general romano eligió 2.000 hombres a los que entregó escalas y escaleras para realizar un asalto por la puerta de la ciudad, mientras que la flota disparó proyectiles contra el interior urbano.
    Publio Cornelio Escipión ordenó un segundo ataque por una laguna, vadeable con la bajamar, mientras que por la parte de la muralla terrestre envió a la infantería para derribar la puerta de acceso.
    A la puerta de la muralla acudieron todas las fuerzas de Magón, quedando el resto de defensas desprotegidas.
    Las fuerzas romanas del exterior cruzaron la puerta y penetraron en el interior de la ciudad, marchando en filas ininterrumpidas por el corazón de la ciudad hasta el foro.
    La ciudad fue transformada en base romana con nuevas obras de fortificación. Italia.
    Roma.
    La conquista de Tarentum (Tarento) por el cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, a pesar de que fue conseguida mediante traición, aumentó su gloria.
    El procónsul, Marco Claudio Marcelo, fue incluso objeto de rumores adversos, debido a la derrota que sufrió y, aún más, por haber acuartelado su ejército en Venusia (actual Venosa) Apulia, en el apogeo del verano, mientras Aníbal campaba a placer por Italia.
    Sucedió que, cuando Marco Claudio Marcelo llegó a Roma para evitar la amenaza de las acusaciones, llegó también Quinto Fulvio Flaco para llevar a cabo las elecciones.
    El pueblo romano estaba ahora cosechando los frutos de la ampliación del mandato de Marco Claudio Marcelo: tras su doble derrota, su ejército estaba alojado y pasando cómodamente el verano en Venusia (actual Venosa). Los elegidos fueron Publio Licinio Craso Dives, Pontífice Máximo, Publio Licinio Varo, Sexto Julio César y Quinto Claudio Flamen.
    24 min
  • A078 Roma, Historia Eterna - República LIV (544 a.u.c. 1ª parte)
    ROMA
    Período republicano (del 509 al 27 antes de Cristo
    o del 244 al 726 ab urbe condita).
    La República oligárquica.
    Son nombrados cónsules Quinto Fulvio Flaco, por 4ª vez, y Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, por 5ª vez.
    Son nombrados procónsules Marco Claudio Marcelo, Publio Sulpicio Galba y Marco Valerio Levino.
    Son nombrados pretores Cayo Hostilio Túbulo, Lucio Veturio Filón, Tito Quincio Crispino y Cayo Aurunculeyo.
    Son nombrados propretores Cayo Calpurnio Pisón, Cayo Letorio, Marco Junio Silano y Lucio Cincio Alimento.
    Son nombrados censores Publio Sempronio Tuditano y Marco Cornelio Cétego.
    Son elegidos ediles plebeyos Quinto Cecilio Metelo y Cneo Servilio.
    Es nombrado tribuno de la plebe Cayo Publicio Bíbulo.
    Los ejércitos fueron distribuidos de tal modo que las dos legiones de Sicilia, al mando del procónsul, Marco Valerio Levino, fueron asignadas al cónsul, Quinto Fulvio Flaco; las que mandó en Etruria el propretor, Cayo Calpurnio Pisón, fueron transferidas al cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, pero en Etruria, donde permaneció el propretor aludido, quedaron bajo su mando las legiones urbanas; el pretor, Tito Quincio Crispino, mandó el ejército que tuvo el cónsul, Quinto Fulvio Flaco y, por último, el pretor, Cayo Hostilio Túbulo mandó el territorio del Piceno y el ejército del propretor, Cayo Letorio, ubicado en Ariminum (Rímini).
    Marco Claudio Marcelo vio prorrogado su mando un año más como procónsul y siguió mandando las legiones que dirigió durante su consulado.
    El procónsul, Marco Valerio Levino, y el propretor, Lucio Cincio Alimento, gobernaron el Sicilia, donde fue puesto bajo sus mandos las legiones derrotadas en Cannas y recibieron, además, los restos de las tropas, también derrotadas, del pretor ya fallecido, Cneo Fulvio Flaco, obteniendo el mismo trato que las anteriores.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, en Tarentum (Tarento) recibió 30 quinquerremes enviadas desde Sicilia, mientras que el resto de la flota romana debía navegar hasta África para devastar la costa bajo el mando del procónsul, Marco Valerio Levino, siempre que éste no rehusara y enviara al propretor, Lucio Cincio Alimento o al legado, Marco Valerio Mesala.
    En Hispania, Publio Cornelio Escipión y el propretor, Marco Junio Silano, fueron autorizados por el Senado a permanecer en el mando de las legiones romanas allí destacadas hasta que éste les reclamase.
    Publio Licinio Craso Dives, actual Pontífice Máximo, obligó a Cayo Valerio Flaco a ser consagrado, en contra de su voluntad, flamen dial; o sea, sacerdote del dios Júpiter. Los cónsules alistaron dos legiones en la ciudad de Roma.
    Las antiguas legiones urbanas fueron puestas bajo el mando de Cayo Fulvio Flaco, hermano del cónsul, Quinto Fulvio Flaco, para reemplazar a las legiones de Etruria, que regresarían a Roma.
    Por otra parte, el cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, ordenó a su hijo, Quinto Fabio Máximo, que llevase a Marco Valerio Levino, el procónsul en Sicilia, que ya contaba con dos legiones y 30 quinquerremes, el resto de las tropas, las que tuvo que reunir en gran medida del ejército del colega de su padre, Quinto Fulvio Flaco, cuyo contingente final llegó a sumar unos 4.300 hombres más.
    Si otras colonias tomaban el mismo camino, así como también los aliados, inevitablemente Roma quedaba traicionada a merced de Aníbal.
    También aconteció que el cónsul, Quinto Fulvio Flaco, convocó la Asamblea para elegir a los censores.
    Ninguno de los dos hombres elegidos alcanzó la dignidad de cónsul; a saber, Marco Cornelio Cétego y Publio Sempronio Tuditano.
    Por estas fechas murió el que fuera cónsul, censor y dictador Marco Fabio Buteón.
    Italia.
    Campania.
    Capua.
    Italia.
    Apulia.
    El procónsul, Marco Claudio Marcelo, se dirigió hacia la ciudad de Canusium (Canosa di Puglia), a cuyos habitantes Aníbal intentó inducir a rebelarse contra Roma y le presentó combate.
    Al día siguiente el procónsul, Marco Claudio Marcelo, ofreció nuevamente batalla y Aníbal la aceptó.
    Un día después, el procónsul romano volvió a ofrecer batalla al general púnico.
    La siguiente noche, Aníbal abandonó su campamento.
    22 min
  • A077 Roma, Historia Eterna - República LIII (543 a.u.c. 2ª parte)
    2ª parte
    210 antes de Cristo o 543 ab urbe condita.
    Italia.
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, reunió en el Samnio su ejército consular de 4 legiones, el procónsul, Cneo Fulvio Centúmalo tuvo 2 legiones en Apulia, y el procónsul, Quinto Fulvio Flaco 2 legiones en Herdonea y una legión en Capua.
    Italia.
    Apulia.
    La ciudad de Herdonea (Ordona) se rebeló contra Roma después del desastre de Cannas y los romanos estuvieron dispuestos a retomarla.
    El procónsul, Cneo Fulvio Centúmalo, fue el encargado de su reconquista.
    Pero Aníbal fue escrupulosamente informado por emisarios de Herdonea (Ordona) de la posición insegura del campamento romano y ansió salvar esa ciudad aliada.
    Comenzó la segunda batalla de Herdonea.
    El procónsul formó, no obstante, sus fuerzas de unos 20.000 infantes y 2.000 jinetes en dos líneas para presentar batalla a Aníbal, donde colocó a los vélites, a la legión 5ª y otra aliada a la vanguardia y la legión 6ª y otra aliada a la retaguardia, situando los jinetes en las alas.
    Aníbal distribuyó su infantería en dos líneas y delante de esas, colocó la infantería ligera, disponiendo así tres líneas, que la caballería en las alas también imitó, donde las dos primeras líneas fueron ocupadas por la caballería pesada y la última por la caballería ligera.
    El procónsul romano hizo exclusivamente aquello que esperó Aníbal: dedicarse a dar órdenes a su línea de infantería, descuidando sus alas.
    Por otra parte, la caballería púnica del ala izquierda, una vez rodeada esa retaguardia romana, atacó el campamento romano.
    Aníbal redobló sus esfuerzos, demostrando de nuevo su superioridad táctica, y el ejército romano fue completamente derrotado. Italia.
    Roma.
    Italia.
    Lucania.
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, salió del Samnio y avanzó hasta Numistro (Muro Lucano) en Lucania, antes de que acabara el año, siguiendo al ejército de Aníbal.
    Henchido de confianza, el cónsul romano sacó sus estandartes y presentó batalla, que Aníbal aceptó.
    Formaron sus líneas de tal manera que los cartagineses apoyaron su ala derecha en la colina, mientras que el ala izquierda romana quedó protegida por la ciudad.
    El cónsul colocó sus legiones en dos líneas, la primera ocupada por la 1ª legión más una aliada y la segunda con la 3ª legión más otra y en sus alas situó la caballería y en la vanguardia a los vélites.
    Llegado el atardecer, las primeras líneas quedaron agotadas y la 3ª legión romana relevó a la 1ª y el ala izquierda de la legión de los aliados tomó el lugar del ala derecha.
    Entrada la noche, Aníbal levantó el campamento y silenciosamente se retiró a Apulia.
    Ambos ejércitos atravesaron la Apulia sin librar ningún combate importante.
    Italia.
    Capua.
    Italia.
    Roma.
    Tras ser reclamado mediante carta, el cónsul, Marco Valerio Levino, dejó en manos del pretor, Lucio Cincio Alimento, su provincia y dio instrucciones al prefecto de la flota, Marco Valerio Mesala, para que zarpara rumbo a África con el fin de averiguar los planes y preparativos de los cartagineses sobre Roma.
    África.
    Útica.
    Italia.
    Roma.
    El debate del asunto citado retrasó el cumplimiento de las órdenes senatoriales y el cónsul concluyó que, cuando marchase a Sicilia, allí nombraría a Marco Valerio Mesala como dictador.
    Un tribuno de la plebe, Marco Lucrecio trató de dilucidar este tema y el Senado decretó que el cónsul, antes de su partida de Roma, anunciara la cuestión al pueblo para estimar a quien nombrar dictador y, luego, se nombrase a quien el pueblo hubiera considerado.
    Finalmente el pueblo resolvió que el procónsul, Quinto Fulvio Flaco, actualmente en Capua, debía ser el designado.
    El cónsul, Marco Valerio Levino, marchó secretamente a Sicilia un día antes de la reunión de la Asamblea popular.
    El Senado recurrió al otro cónsul, Marco Claudio Marcelo, comunicándole que debía salvar la República, porque su colega había rehusado nombrar a un dictador que el pueblo había nominado y a él le correspondía nombrarlo.
    Así pues, el procónsul, Quinto Fulvio Flaco, fue nombrado dictador por el cónsul Marco Claudio Marcelo, y por la misma resolución del pueblo, Publio Licinio Craso Dives, el Pontífice Máximo, fue nombrado por el nuevo dictador como su jefe de la caballería.
    Finalmente los tribunos de la plebe cedieron y el resultado de los comicios fue el siguiente: los cónsules fueron Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, por 5ª vez, y Quinto Fulvio Flaco, aún dictador, por 4ª vez; los pretores fueron Lucio Veturio Filón, Tito Quincio Crispino, Cayo Hostilio Túbulo y Cayo Aurunculeyo, de cognomen desconocido.
    25 min
  • A076 Roma, Historia Eterna - República LII (543 a.u.c. 1ª parte)
    ROMA
    Período republicano (del 509 al 27 antes de Cristo
    o del 244 al 726 ab urbe condita).
    Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 4ª vez, y Marco Valerio Levino, por 2ª vez.
    Son nombrados procónsules Quinto Fulvio Flaco, Cneo Fulvio Centúmalo y Publio Sulpicio Galba.
    Es nombrado dictador Quinto Fulvio Flaco. Son nombrados pretores Publio Manlio Vulsón, Lucio Manlio Acidino, Cayo Letorio y Lucio Cincio Alimento.
    Son nombrados propretores Cayo Calpurnio Pisón y Lucio Cornelio Cétego.
    Son nombrados censores Publio Licinio Craso Dives y Lucio Veturio Filón.
    Son nombrados tribunos de la plebe Cayo Arrencio, Lucio Arrencio, Lucio Atilio y Marco Lucrecio.
    Tras la toma de Anticira, se entregó un despacho al propretor, Marco Valerio Levino, en el que se le informó de que había sido nombrado cónsul y de que el reciente procónsul, Publio Sulpicio Galba le iba a reemplazar en la guerra contra Filipo 5º, como sustituto.
    Sin embargo, una enfermedad retrasó el regreso del nuevo cónsul a Roma.
    Italia.
    Roma.
    Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 4ª vez, y Marco Valerio Levino, por 2ª vez.
    Una embajada de siracusanos expresó sus quejas en el Senado por hechos acontecidos en Sicilia durante el mandato de Marco Claudio Marcelo, quien, entre otras cosas, acusó al ex pretor, Marco Cornelio Cétego, de difundir en Roma, mediante cartas, falsedades sobre el estado de la guerra en Sicilia con el único objeto de empañar la reputación del nuevo cónsul.
    Aconteciendo estos avatares en Roma, Marco Valerio Levino, que pasaba por Capua en su camino hacia Roma para tomar su cargo de cónsul, fue rodeado por una multitud de capuanos que le suplicaron con lágrimas que les permitiera acompañarlo para tratar de intentar despertar la compasión del Senado y persuadirlo sobre las intenciones del procónsul, Quinto Fulvio Flaco, de arruinar la ciudad de Capua y de borrar, luego, su nombre. Aconsejó no dejar que entrara en la ciudad de Roma la embajada capuana.
    Marco Valerio Levino hizo que los campanos jurasen al procónsul, Quinto Fulvio Flaco, que regresarían a los cinco días, después de recibir la respuesta del Senado y les ordenó que lo siguieran a Roma.
    Reunidos los cónsules con el Senado, Marco Valerio Levino informó de la situación en Macedonia y Grecia y entre los etolios, los acarnanios y los locrios, así como del obligado traslado de Filipo 5º al interior de su reino, rechazado por tierra y por mar.
    Las dos legiones urbanas, que el ex cónsul Publio Sulpicio Galba había mandado el año anterior, fueron enviadas a la Galia Cisalpina y el cónsul que debía operar en Italia nombraría el mando de esta provincia.
    Quinto Fulvio Flaco también vio prorrogado su cargo otro año en Capua, como procónsul.
    En el caso del cónsul saliente, Cneo Fulvio Centúmalo, no se hizo cambio alguno y retuvo su mando y su provincia, Apulia, durante otro año, como procónsul.
    El otro cónsul saliente, Publio Sulpicio Galba, recibió la orden de disolver su ejército, con excepción de la fuerza naval, prorrogado su mando un año más como procónsul.
    Asimismo, el ejército que mandó en Sicilia el ex pretor, Marco Cornelio Cétego, fue enviado a casa.
    Se hizo hincapié por parte del Senado que, durante el alistamiento de las legiones urbanas no se inscribiera a ningún ciudadano que hubiere sido enrolado anteriormente en el ejército del cónsul, Marco Valerio Levino, o del procónsul, Quinto Fulvio Flaco.
    Hechos todos los nombramientos, los cónsules sortearon sus mandos de tal modo que Sicilia y la flota correspondieron a Marco Claudio Marcelo e Italia y la campaña contra Aníbal a Marco Valerio Levino.
    Ante los ruegos de los sicilianos, los dos cónsules aceptaron intercambiar sus respectivas provincias.
    Estos hechos motivan que aunque inicialmente Sicilia es el destino de Marco Claudio Marcelo, se opte por cambiarlo con Marco Valerio Levino, pasando este a la isla mientras el primero tendrá a Italia por su área de operaciones.
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, recibió Italia y la campaña contra Aníbal y su colega, Marco Valerio Levino, Sicilia y la flota romana anclada en tal territorio.
    Como los preparativos para la guerra se completaron, los cónsules partieron para sus respectivas provincias.
    Pasado el pánico que los ciudadanos romanos sufrieron durante el asedio de Roma, la captura de Capua lo revirtió en gozo.
    Macedonia.
    Trató de expulsar a los etolios de Tesalia para acceder al centro de Grecia y, luego, tomó la ciudad de Falara y la ciudad portuaria de Lamia.
    Esparta se unió a la guerra, aliándose con Roma y los etolios.
    Sicilia.
    Siracusa.
    Agrigento.
    La caída de Agrigentum (Agrigento) supuso la conquista total de la isla por los romanos.
    Antes de retornar a Roma, el cónsul, Marco Valerio Levino, reclutó a 4.000 mercenarios en la región de Agathyrna, ciudad del norte de Sicilia y los mandó a Rhegium (Reggio) como refuerzo para realizar saqueos en el Brucio.
    Retornado a Roma para organizar las elecciones consulares, el cónsul dejó al mando en la isla al pretor Lucio Cincio Alimento y ordenó al jefe de la flota, Marco Valerio Mesala, que con la mitad de los barcos llevase a cabo una campaña de saqueo en territorio africano.
    28 min
  • A075 Roma, Historia Eterna - República LI (542 a.u.c. 2ª parte)
    2ª parte
    211 antes de Cristo o 542 ab urbe condita.
    Italia.
    La marcha hacia Roma.
    Aníbal decidió abandonar Capua, porque no arrastró a los romanos a una batalla campal y temió que le impidieran abastecer a su ejército.
    Recuperó la audacia y la destreza de sus primeras campañas, se lanzó con su pequeño ejército entre los cuerpos enemigos y las fortalezas romanas, para obligar a los ejércitos romanos que sitiaban Capua a levantar el asedio y acudir en defensa de su capital.
    El irse y el alejarse del ejército de Aníbal de Capua implicaba salvarla, pues así los romanos dividirían sus ejércitos para defender Roma.
    Lo que pretendió fue aterrar a los romanos, que el grueso del ejército que asediaba Capua le siguiese y, de esta forma, lograr levantar el bloqueo a la postergada ciudad campana.
    El procónsul, Quinto Fulvio Flaco, que entró a Roma por la puerta Capena, salió al encuentro de los jinetes cartagineses por la puerta Esquilina, desplegando sus legiones en el espacio que va de esta puerta a la de Colina, consiguiendo que el enemigo se retirara.
    El cónsul, Publio Sulpicio Galba, persiguió al ejército púnico, destruyendo los puentes sobre el río Anio, cuyo destrozo obligó a Aníbal a vadear el mismo para poder cruzarlo.
    Tras varios días aguantando la persecución romana, Aníbal, cerciorado de la inutilidad de su fracasada estrategia, centrada en haber atraído a las legiones romanas sitiadoras de Capua, planeó una emboscada nocturna contra el ejército perseguidor del cónsul, Publio Sulpicio Galba. Italia.
    Campania.
    Capua.
    Enviada a los procónsules formalmente la rendición de Capua, llegado ya el verano, entró en la ciudad una legión seguida de dos escuadrones de caballería al mando del legado Cayo Fulvio Flaco. Hispania.
    Tarraco.
    La victoria romana en Campania, que logró la rendición incondicional de Capua, permitió a Roma reducir notablemente los efectivos movilizados de los tres ejércitos en territorio capuano, siendo una considerable parte de ellos destinada y enviada a Hispania a finales de este año, con el nuevo propretor designado, Cayo Claudio Nerón, y una fuerza de 6.000 infantes y 300 jinetes romanos, más otro tanto igual de infantes y 600 jinetes proporcionados por los aliados.
    El cartaginés trató con el propretor romano abandonar Hispania con su ejército si le permitía salir de su posición actual.
    La burla hizo que el propretor, Cayo Claudio Nerón, dispusiera perseguirlo, pero el ejército cartaginés se escabuyó y rehusó cualquier enfrentamiento.
    El propretor romano no consiguió ninguna victoria espectacular, ni tampoco los cartagineses lanzaron ningún ataque coordinado sobre los romanos en Hispania.
    Italia.
    Roma.
    Tras la recuperación de Capua, la atención de todos en Roma: Senado y pueblo romanos, se centró en Hispania tanto como en Italia.
    Se decidió incrementar el ejército destacado en Hispania y nombrar un comandante en jefe del mismo.
    Recibió miradas y aplausos de alegría tras su declaración de ciudadano dispuesto a ejercer el mando del ejército romano en Hispania.
    Se procedió a la votación, cuyo resultado favoreció a Publio Cornelio Escipión, el hijo del procónsul fallecido en la Península, confiándole el mando supremo en Hispania.
    Contra todo precepto legal, un simple privatus fue elegido por voto popular general en jefe de los ejércitos de Hispania.
    Italia.
    Hispania.
    Tarraco.
    Tarraco (Tarragona) fue ahora su cuartel general.
    Marco Junio Silano, el sucesor como propretor de Cayo Claudio Nerón, envió las nuevas tropas a los cuarteles de invierno.
    Macedonia.
    Italia.
    Roma.
    A finales del verano, el procónsul, Marco Claudio Marcelo, partió de Sicilia a Roma y fue recibido por el pretor urbano, Cayo Calpurnio Pisón, que le consiguió una audiencia con el Senado.
    Solicitó entrar en la ciudad en triunfo, pero su petición fue denegada.
    Los tribunos de la plebe fueron autorizados por el Senado a proponer al pueblo que el día que entrase en la ciudad en ovación, el procónsul, Marco Claudio Marcelo, conservase su mando.
    Sicilia.
    Después de la partida del procónsul, Marco Claudio Marcelo, una flota cartaginesa desembarcó una fuerza de 8.000 infantes y 3.000 jinetes númidas para mantener viva la guerra en la isla.
    Italia.
    Tarento.
    Italia.
    Roma.
    El cónsul, Cneo Fulvio Centúmalo, fue llamado para celebrar las elecciones consulares, cuya primera votación dio como resultado la elección de los candidatos Tito Manlio Torcuato y Tito Otacilio Craso, este último estando ausente de Roma.
    Tres hombres fueron considerados futuribles cónsules: Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, Marco Claudio Marcelo y Marco Valerio Levino.
    La siguiente votación designó a Marco Claudio Marcelo y a Marco Valerio Levino, que no estaban presentes en Roma, como nuevos cónsules.
    26 min
  • A074 Roma, Historia Eterna - República L (542 a.u.c. 1ª parte)
    1ª parte
    211 antes de Cristo o 542 ab urbe condita.
    Son nombrados cónsules Cneo Fulvio Centúmalo y Publio Sulpicio Galba.
    Son nombrados procónsules Publio Cornelio Escipión, Quinto Fulvio Flaco, Marco Claudio Marcelo y Apio Claudio Pulcro.
    Son nombrados pretores Cayo Calpurnio Pisón, Marco Cornelio Cétego, Cayo Sulpicio y Lucio Cornelio Léntulo
    Son nombrados propretores Marco Junio Silano, Marco Valerio Levino y Publio Sempronio Tuditano.
    Son nombrados tribunos de la plebe Publio Aquilio, Cayo Sempronio Bleso y Cayo Servilio Gémino.
    Los cónsules salientes, Quinto Fulvio Flaco y Apio Claudio Pulcro, conservaron sus mandos, como procónsules, al mando de cuatro legiones, y, el reciente propretor, Cayo Claudio Nerón, con dos legiones, prosiguieron el asedio de Capua con el fin de obtener su captura.
    El pretor, Cayo Calpurnio Pisón, ejerció como pretor urbano, al mando de dos legiones y su colega, Marco Cornelio Cétego, como pretor peregrino.
    Marco Claudio Marcelo prosiguió ocupando el cargo de procónsul con dos legiones para terminar la guerra en Sicilia, con la potestad de tomar bajo su mando las fuerzas del pretor, Publio Cornelio Sila, otras dos legiones, destinadas en Sicilia, excluyendo a las legiones que huyeron de Cannas por tener prohibido cualquiera de sus miembros regresar a casa o gozar de un permiso antes de que la guerra con Aníbal terminase.
    La provincia de Sicilia fue asignada a Cayo Sulpicio, cuyo cognomen se desconoce, incluidas las dos legiones que mandaba hasta ahora el pretor, Publio Cornelio Sila, al mismo tiempo que, si necesitaba refuerzos, los tomaría del ejército del pretor, Cneo Fulvio Flaco, que fue derrotado vergonzosamente y destrozado en Apulia.
    Haciendo hincapié en el destino de las legiones de Cannas y de este último ejército mencionado del derrotado pretor, Cneo Fulvio Flaco, como marca de su deshonor, el Senado romano prohibió a estos hombres invernar en ciudades o construir cuarteles de invierno para ellos a no ser a más de 15 kms., de cualquier ciudad.
    Apulia fue asignada también como provincia a Marco Cornelio Cétego.
    Los ejércitos romanos puestos en campaña con las dos legiones destinadas en Hispania sumaron un total de 27 legiones. Cronología de otros hechos históricos:
    Hispania.
    El procónsul, Publio Cornelio Escipión y su hermano, dividieron el ejército romano de tal modo que el primero buscó a Asdrúbal Giscón y a Magón Barca, apoyados por el príncipe númida Masinisa y el recién incorporado al grupo, el régulo ilergete, Indíbil, y el segundo fue al encuentro de Asdrúbal Barca.
    Dejó en el campamento romano a unos 2.000 soldados bajo el mando de su legado, Tiberio Fonteyo Craso, y, llegado el amanecer del día, sorprendió a los ilergetes.
    Comenzó la batalla de Cástulo, en el alto Guadalquivir.
    Acto seguido apareció el grueso del ejército cartaginés de Asdrúbal Giscón y Magón Barca, que desbordó por la retaguardia al enemigo romano.
    La muerte de Publio Cornelio Escipión se difundió por todo el campo de batalla, cuya noticia propició que de inmediato se iniciara la huida de los soldados romanos del campo de batalla.
    Después de un ganado descanso, los cartagineses vencedores marcharon directamente hasta donde estaba Asdrúbal Barca, en cuyo campamento, generales y soldados mutuamente se intercambiaron sinceras felicitaciones por el aniquilamiento de tan extraordinario procónsul romano y de todo su ejército.
    Comenzó la batalla de Ilorci (Lorca).
    Cneo Cornelio Escipión Calvo logró refugiarse en una torre cercana al campamento junto con soldados de su confianza.
    Los romanos fugitivos huyeron al norte del Ebro, en donde finalmente reunieron un ejército compuesto por unos 8.000 soldados.
    Estos restos del despavorido ejército romano fueron recogidos por Lucio Marcio Séptimo.
    Italia.
    Roma.
    Llegó una carta de Lucio Marcio Séptimo dirigida al Senado romano.
    Italia.
    Campania.
    Capua.
    La recuperación de Capua constituyó ahora la principal preocupación de los romanos. Los procónsules desplegaron sus ejércitos, Apio Claudio Pulcro con 3 legiones y algunas aliadas acudió a repeler la salida de los defensores capuanos; Quinto Fulvio Flaco con otras 3 romanas y aliadas se opuso al ejército de Aníbal en la parte exterior, con la caballería separada en los flancos.
    Alrededor de Capua aparecieron 12 legiones con unos 60.000 efectivos, mientras que las fuerzas de Capua conformaron 2.000 jinetes cartagineses, unos 12.000 combatientes capuanos y el ejército de Aníbal que contó con unos 30.000 a 35.000 efectivos y 33 elefantes.
    El frente romano presentó una línea defensiva que pronto los cartagineses deshicieron.
    Hubo un terrible combate al ser alcanzada la empalizada de un campamento romano por unos hispanos y algunos elefantes.
    Ciertas legiones al mando del procónsul, Quinto Fulvio Flaco, quisieron perseguir a los replegados cartagineses, pero su comandante mandó detener todo ataque o persecución.
    Sicilia.
    Agrigento.
    Mandó al ejército cartaginés, reunido bajo el mando de Hannón y Epícides en Agrigento, inactivo y sin plan, a uno de sus oficiales de caballería libia, Mutines.
    Cuando se encontraron los dos ejércitos en las orillas del Himera, Mutines libró algunos combates muy ventajosos contra el ejército romano, mandado por el procónsul Marco Claudio Marcelo en persona.
    28 min
  • A073 Roma, Historia Eterna - República XLIX (541 a.u.c. 2ª parte)
    Roma.
    Italia.
    Capua.
    El pretor, Cayo Claudio Nerón, llegó con el resto del ejército a Nola desde Suéssula (Arienzo), dejando una guarnición en ese campamento.
    Acto seguido, el cónsul, Apio Claudio Pulcro, regresó luego a Capua y encontró a su colega, Quinto Fulvio Flaco, trayéndolo todo lo necesario para el asedio desde Casilinum (Casilino) y disponiéndose a atacar la ciudad de Capua.
    De este modo hubo tres pretorios que rodearon la ciudad de Capua, dispuestos a cercar la ciudad con fosos y vallas.
    Aníbal siempre entendió que esta región del sur italiano era clave para facilitar la llegada del ejército macedonio de Filipo 5º desde Iliria.
    Sicilia.
    Siracusa.
    Una vez completado el sitio de Capua por los tres ejércitos romanos, llegó a su término el asedio de Siracusa.
    Gracias a un intercambio de prisioneros entre romanos y siracusanos, los romanos pudieron así observar que la altura de algunos tramos de muralla no era tan grande como en principio creyeron.
    De esta forma, El procónsul, Marco Claudio Marcelo, pudo por fin atravesar las murallas y establecerse firmemente en la meseta Epipolae, donde estableció su campamento, lejos de las zonas habitadas para evitar que las tropas se desbandasen.
    El cartaginés Bomílcar, al mando de una flota de 90 navíos en el puerto de Siracusa, abrumado por los desmanes de los romanos en la parte de la ciudad capturada, aprovechó el inicio de un temporal que obligó a la flota romana a alejarse del puerto siracusano para escabullirse sigilosamente con 35 barcos dirección hacia Cartago, dejando 55 buques a Epícides y los siracusanos.
    También la llegada de Hipócrates y de Himilcón a Siracusa precipitó los acontecimientos, pues ambos aliados lanzaron un ataque contra el campamento de los romanos que mandaba un lugarteniente de El procónsul, Marco Claudio Marcelo, llamado Tito Quincio Crispino.
    Al mismo tiempo, Epícides avanzó por la meseta de Epipolae contra El procónsul, Marco Claudio Marcelo, y la flota cartaginesa de Bomílcar, desplegada entre la ciudad y el campamento romano antiguo, evitó que Tito Quincio Crispino socorriese a su jefe.
    Llegado el otoño, la peste asoló la ciudad de Siracusa, pero estuvo más extendida en el campamento cartaginés que en el romano.
    Cuando El procónsul, Marco Claudio Marcelo, se enteró de un nuevo alistamiento de soldados para el ejército siracusano y que la citada flota de Bomílcar cargaba vastos suministros para abastecer Siracusa, envió la flota romana, favorecida por los vientos, para cerrar el paso a los buques cartagineses.
    Epícides, desconsolado, zarpó hacia Agrigentum (Agrigento), alejándose definitivamente de Siracusa.
    Vueltos los embajadores a la ciudad, acordaron junto a otros nobles siracusanos matar a los oficiales, que Epícides dejó al mando de la guarnición, cuya gente no era proclive a entregar la ciudad a los romanos.
    Acto seguido, reunidos en asamblea ciudadana, nombraron un nuevo gobierno y se dispuso ceder la ciudad a los romanos.
    Este hispano acordó con los romano abrir las puertas de la zona dependiente de su vigilancia y el día que le tocó defender la muralla entre la Achradina y la isla o Nasos, comunicó a El procónsul, Marco Claudio Marcelo, que llegó el momento de cumplir lo pactado.
    Por allí entraron los romanos en la ciudad y esperaron que amaneciera.
    Los siracusanos quedaron aliviados de sus aprensiones y abrieron, entonces, las puertas de la ciudad a El procónsul, Marco Claudio Marcelo, y sus legiones.
    Iliria.
    Por otra parte, los bienes muebles (incluyendo la población) pasarían a ser del dominio romano si los romanos actuaban solos o quedaría dividido entre romanos y etolios si ambos hubieran participado en cooperación.
    Tras conocer la alianza entre Roma y la Liga Etolia, Filipo 5º se apresuró a asegurar su frontera norte. Mientras Filipo 5º hizo campaña en la frontera norte, otoño de este año, los etolios invadieron la ciudad de Acarnania, aliada de Macedonia.
    Hispania.
    Los hermanos Escipiones concertaron dividir sus fuerzas de tal modo que el procónsul, Publio Cornelio Escipión, avanzó al encuentro de Asdrúbal Giscón y Magón Barca con dos tercios del ejército romano y las tropas aliadas, unos 20.000 romanos más los aliados, y Cneo Cornelio Escipión Calvo, con el tercio restante del ejército y de los celtíberos recién alistados, buscó el combate con Asdrúbal Barca, con dos legiones, unos 10.000 soldados y los mercenario celtíberos.
    Las tropas romanas operaban en la Oretana, cuando volvió de África Asdrúbal Barca.
    Así, Asdrúbal Barca regresó a Hispania junto con el príncipe masilio, Masinisa, que aportó 3.000 jinetes númidas al ejército cartaginés.
    25 min
  • A072 Roma, Historia Eterna - República XLVIII (541 a.u.c. 1ª parte)
    1ª parte
    212 antes de Cristo o 541 ab urbe condita.
    Son nombrados cónsules Apio Claudio Pulcro y Quinto Fulvio Flaco, por 3ª vez.
    Son nombrados procónsules Publio Cornelio Escipión, Tiberio Sempronio Graco y Marco Claudio Marcelo.
    Son nombrados pretores Cneo Fulvio Flaco, Cayo Claudio Nerón, Marco Junio Silano y Publio Cornelio Sila.
    Es elegido pontífice máximo (pontifex maximus) Publio Licinio Craso Dives.
    Son elegidos ediles curules Publio Cornelio Escipión y Marco Cornelio Cétego.
    Son nombrados ediles plebeyos Lucio Vilio Tápulo, Marco Aurelio Cota y Marco Fundanio Fúndulo.
    Son nombrados tribunos de la plebe Espurio Carvilio, Lucio Carvilio y Cayo Servilio Casca.
    Es nombrado tribuno militar Lucio Valerio Flaco.
    Cada uno de los cónsules tuvo bajo su mando dos legiones en la campaña contra Aníbal.
    Un cónsul se hizo cargo del ejército de su colega del año anterior, Quinto Fabio Máximo, y el otro, el del ex pretor Cneo Fulvio Centumalo Máximo.
    El procónsul, Tiberio Sempronio Graco, y el propretor, Publio Sempronio Tuditano, vieron prorrogado su mando en sus respectivas provincias de Lucania y la Galia Cisalpina, también se le prorrogó el cargo de propretor a Publio Cornelio Léntulo sobre la provincia romana de Sicilia y a Marco Claudio Marcelo, sobre Siracusa, como procónsul, en la parte de la isla donde reinó Hierón 2º.
    Además de los ejércitos existentes, los cónsules alistaron en la ciudad dos nuevas legiones, elevando así el número total de legiones a 23 este año.
    Italia.
    Tarento.
    Aníbal marchó de Tarentum (Tarento) para hibernar.
    Italia.
    Aníbal mandó a Hannón el viejo, que estaba en el Brucio, dirigirse a Campania para velar que el pueblo capuano se aprovisionase de grano.
    Hannón el viejo evitó a las legiones consulares acampadas en el Samnio y estableció su campamento en un terreno elevado, muy cerca de Beneventum (Benevento).
    El cónsul, Quinto Fulvio Flaco, marchó hacia Campania, su provincia asignada, y entró en Beneventum (Benevento).
    Después de destruir totalmente el campamento púnico, los romanos volvieron a Beneventum (Benevento), donde los dos cónsules, Apio Claudio Pulcro y Quinto Fulvio Flaco, vendieron y repartieron el botín.
    Italia.
    Tarento.
    El pretor, Publio Cornelio Sila, cumpliendo órdenes del Senado, compró trigo en Etruria y navegó hasta Tarentum (Tarento), abriéndose paso entre las naves tarentinas que bloqueaban el puerto de la ciudadela.
    Italia.
    Campania.
    Capua.
    Los dos cónsules romanos, Apio Claudio Pulcro y Quinto Fulvio Flaco, desde Beneventum (Benevento), donde dejaron una guarnición, idearon un nuevo plan.
    Los cónsules encomendaron al procónsul, Tiberio Sempronio Graco, ubicado en Lucania, a trasladar sus tropas ligeras y su caballería hasta la vía Apia para cerrar el paso a Aníbal, que venía a auxiliar a los campanos, y a montar de nuevo un campamento en Beneventum (Benevento), pero que mantuviera el grueso de sus legiones en el campamento que protegía Lucania.
    El procónsul, Tiberio Sempronio Graco, confió en el lucano y partió del campamento el día de la cita con una escasa tropa de caballería.
    Aníbal, venido de las cercanías de la ciudad de Beneventum (Benevento), acampó muy próximo a Capua.
    Los romanos respondieron también atacando con su caballería.
    Los ejércitos en plena disputa, decidieron replegarse a sus campamentos.
    Las pérdidas del bando romano inclinaron a los cónsules a retirarse y dividirse con la intención de alejar de Capua a Aníbal.
    El cónsul Quinto Fulvio Flaco, entrada la noche, partió hacia las proximidades de Cumae (Cumas) y su colega, Apio Claudio Pulcro, tomó el camino de Lucania.
    Informado Aníbal de la huida romana, decidió perseguir al cónsul, Apio Claudio Pulcro, pero este despistó al cartaginés y regresó de nuevo a Capua.
    Italia.
    Lucania.
    Los cónsules reanudaron el asedio de Capua, ciudad que Aníbal no quiso descuidar ni abandonar, pero la fanfarronería del pretor, Cneo Fulvio Flaco, destinado en Apulia, jefe incompetente de un ejército poco disciplinado, le invitó a trasladarse a tierras apulias.
    Italia.
    Apulia.
    El pretor Cneo Fulvio Flaco y sus legiones, acampadas en Herdonea (Ordona), supieron de la llegada de Aníbal.
    El campamento romano fue tomado.
    24 min
  • A071 Roma, Historia Eterna - República XLVII (540 a.u.c.)
    213 antes de Cristo o 540 ab urbe condita.
    Son nombrados cónsules Tiberio Sempronio Graco, por 2ª vez y Quinto Fabio Máximo.
    Son nombrados procónsules Cayo Terencio Varrón, Marco Claudio Marcelo y Publio Cornelio Escipión.
    Es nombrado dictador Cayo Claudio Centón.
    Es designado jefe de la caballería, magister equitum, Quinto Fulvio Flaco.
    Son nombrados pretores Marco Atilio Régulo, Publio Sempronio Tuditano, Cneo Fulvio Centumalo Máximo y Marco Emilio Lépido.
    Es elegido edil Marco Cornelio Cétego.
    Los cónsules elegidos, ambos en ausencia, fueron su hijo, Quinto Fabio Máximo, y Tiberio Sempronio Graco, por segunda vez.
    Los pretores elegidos fueron Marco Atilio Régulo, Publio Sempronio Tuditano, Cneo Fulvio Centumalo y Marco Emilio Lépido, pretor urbano.
    Cada cónsul tuvo bajo su mando dos legiones para dirigir sus operaciones contra Aníbal.
    Marco Emilio Lépido, pretor peregrino, marcharía a Luceria (Lucera) y se haría cargo de las dos legiones que el cónsul Quinto Fabio Máximo tuvo bajo su mando como pretor.
    Publio Sempronio Tuditano recibió Ariminum (Rímini) como provincia y Cneo Fulvio Centumalo obtuvo Suéssula (Arienzo) como su provincia, ambos con dos legiones a sus órdenes.
    Publio Sempronio Tuditano tomó las legiones del propretor del año anterior, Manio Pomponio Matón, y Cneo Fulvio Centumalo dirigió las legiones ciudadanas.
    Publio Cornelio Léntulo, como propretor, administró la antigua provincia de Sicilia.
    Marco Valerio Levino operó en Grecia y Macedonia con la legión y buques bajo su mando.
    Reclutadas las dos legiones en la ciudad y el resto de refuerzos aliados, los cónsules abandonaron Roma.
    El cónsul, Tiberio Sempronio Graco, marchó a Lucania.
    Su colega, Quinto Fabio Máximo recibió Apulia como su provincia y su padre, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, asistió como legado a sus órdenes en Suéssula (Arienzo).
    Cronología de otros hechos históricos:
    Italia.
    Sur de Italia.
    El ejército principal de Roma, compuesto de cuatro legiones, se preparó para atacar y recobrar Capua. Italia.
    Apulia.
    Muchos habitantes arpinos, unidos a algunos soldados romanos que escalaron la muralla peor defendida, se volvieron contra la guarnición cartaginesa.
    La ciudad contó con unos 3.000 ciudadanos y una guarnición cartaginesa de unos 5.000 hombres como defensores, pero algunos hispanos, pertenecientes a la guarnición púnica, pactaron con el cónsul prestar sus servicios, si dejaba salir indemnes a los cartagineses de Aníbal
    Se abrieron las puertas y los cartagineses, excepto los hispanos, marcharon de la ciudad para dirigirse a Salapia, donde se reincorporaron al ejército de Aníbal.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo, se hizo dueño de la ciudad de Arpi (Arpos).
    Galia.
    Galia cisalpina.
    Cartago.
    Hispania.
    Italia.
    Este cónsul ordenó a un prefecto de los aliados, llamado Tito Pomponio Veyentano, a saquear el Brucio.
    Sicilia.
    Zona de Sicilia central.
    Italia.
    Roma.
    El pontífice máximo, Lucio Cornelio Léntulo Caudino murió, así como el pontífice, Cayo Papirio Masón, el augur, Publio Furio Filo y un decenviro sagrado, custodio de los libros Sibilinos, Cayo Papirio Masón.
    Marco Cornelio Cétego fue nombrado pontífice máximo en lugar de Lucio Cornelio Léntulo Caudino y como pontífice, Cneo Servilio Cepión en lugar de Cayo Papirio Masón.
    19 min
  • A070 Roma, Historia Eterna - República XLVI (539 a.u.c.)
    214 antes de Cristo o 539 ab urbe condita.
    Son nombrados cónsules Marco Claudio Marcelo, por 3ª vez, y Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, por 4ª vez.
    Son nombrados censores Publio Furio Filo y Marco Atilio Regulo.
    Son nombrados procónsules, Cayo Terencio Varrón, Tiberio Sempronio Graco y Publio Cornelio Escipión
    Son nombrados pretores Quinto Fabio Máximo, Quinto Fulvio Falco, Tito Otacilio Craso y Publio Cornelio Léntulo.
    Son nombrados propretores Manio Pomponio Matón, Quinto Mucio Escévola, Marco Valerio Levino, Apio Claudio Pulcro y Quinto Fulvio Flaco.
    Su colega fue Marco Claudio Marcelo, por tercera vez, elegido en ausencia, porque permanecía en Campania con un ejército.
    Los nombrados procónsules, Cayo Terencio Varrón estuvo en territorio picentino y Tiberio Sempronio Graco permaneció en Luceria (Lucera) con su ejército de esclavos voluntarios.
    Los pretores del año anterior: Manio Pomponio Matón, Quinto Mucio Escévola, Marco Valerio Levino y Quinto Fulvio Flaco fueron designados propretores.
    Quinto Mucio Escévola continuó gobernando Cerdeña y Marco Valerio Levino, al mando de la flota, quedó con sus cuarteles en Brundisium (Brindisi), vigilando los movimientos de Filipo 5º de Macedonia.
    El pretor Quinto Fabio Máximo fue hijo del cónsul electo, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, fue destinado a Apulia.
    El Senado romano dispuso poner 18 legiones en campaña.
    En Roma quedaron 2 legiones bajo el mando del pretor Quinto Fulvio Flaco.
    En la Galia cisalpina 2 legiones bajo el mando del propretor Manio Pomponio Matón.
    En Sicilia 2 legiones a cargo del propretor Publio Cornelio Léntulo, respaldado por la flota de Tito Otacilio Craso.
    En Cerdeña 2 legiones bajo el mando del propretor Quinto Mucio Escévola.
    En Apulia 2 legiones al mando del pretor Quinto Fabio Máximo.
    En el Samnio en Luceria (Lucera) 2 legiones de los esclavos voluntarios bajo el mando del procónsul Tiberio Sempronio Graco.
    En Brundisium (Brindisi) 1 legión al mando del propretor Marco Valerio Levino.
    En Hispania 2 legiones bajo el mando del procónsul Publio Cornelio Escipión.
    Cada uno de los cónsules tuvo 2 legiones.
    El cónsul Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator celebró los comicios para elegir a los censores.
    Campania.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, regresó a Campania con su ejército y envió mensajes al procónsul, Tiberio Sempronio Graco, para que trasladara sus fuerzas de Luceria (Lucera) hasta Beneventum (Benevento), y al pretor y propio hijo, Quinto Fabio Máximo, para que ocupara el lugar del mencionado procónsul en Luceria (Lucera).
    Al mismo tiempo que sucedieron estas cosas, los pretores, Publio Cornelio Léntulo para hacerse cargo del ejército romano en Sicilia y Tito Otacilio Craso para dirigir las operaciones navales en la costa siciliana, fueron enviados a Sicilia.
    Por otra parte, el cónsul Marco Claudio Marcelo, sabiendo anticipadamente que Aníbal iría hacia Nola, marchó desde Cales (Calvi Risorta) hasta Suéssula (Arienzo) e introdujo en Nola a 6.000 infantes y 500 jinetes.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, por otra parte, atacó Casilinum (Casilino), sostenido por una guarnición cartaginesa.
    Italia.
    Luceria (Lucera), ciudad del norte de Apulia, fue ocupada por el pretor Quinto Fabio Máximo, tras la marcha del procónsul.
    Hannón el viejo acampó junto al río Calore (Calor), en la margen izquierda, cerca de la ciudad de Beneventum (Benevento), y se dedicó a devastar los campos.
    El procónsul, Tiberio Sempronio Graco, estableció su campamento muy próximo al campamento enemigo, cortando el paso a la ciudad a los cartagineses.
    Esta determinación fue consultada al cónsul, Marco Claudio Marcelo, y al Senado, que lo autorizaron a ponerla en práctica.
    Al día siguiente el procónsul romano sacó a sus hombres para ofrecer batalla.
    Italia.
    Aníbal, tras devastar el territorio napolitano, llevó su campamento a Nola, ciudad campana a la que acudió sin mucha fe para realizar el tercer intento de su toma.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, aprovechó esta circunstancia para iniciar el asedio de Casilinum (Casilino).
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, alertado de la llegada de Aníbal, envió mensajeros para buscar a Manio Pomponio Matón, el propretor, para que se le uniese con el ejército que estaba acampado sobre Suéssula (Arienzo), y se dispuso a enfrentarse al enemigo sin demora.
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, formó sus tropas y Aníbal aceptó el envite.
    La infantería romana consiguió presionar y hacer que los cartagineses retrocediesen hacia su campamento.
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, al parecer, contaba con la aparición de Cayo Claudio Nerón con su caballería tras la retaguardia enemiga, pero éste se perdió y regresó cuando la batalla concluyó. El combate finalizó con el ejército de Aníbal replegando a su campamento y el del cónsul Marco Claudio Marcelo retornando a la ciudad.
    Italia.
    Roma.
    Italia.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, acampó cerca de Casilinum (Casilino), ciudad guarnecida por una fuerza compuesta de 2.000 campanos y 700 de las tropas de Aníbal.
    El cónsul, Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator, precisó un segundo ejército y llamó a su colega, Marco Claudio Marcelo, pero dejó por sentado que, si éste no podía acudir, impedido por alguna circunstancia, llamaría entonces al procónsul, Tiberio Sempronio Graco, estacionado en Beneventum (Benevento).
    El cónsul, Marco Claudio Marcelo, acudió a Casilinum (Casilino) y dejó en Nola para su protección a 2.000 hombres.
    La mencionada ciudad quedó sitiada por ambos cónsules.
    Italia.
    Lucania.
    Italia.
    Los cónsules partieron Marco Claudio Marcelo a Nola y Quinto Fabio Máximo Verrucoso Cunctator entró en el Samnio para doblegar a las ciudades afines a Aníbal.
    Italia.
    Tarento.
    Sicilia.
    Siracusa.
    El pretor, Tito Otacilio Craso, navegó con su flota hacia la isla.
    En consecuencia, el Senado romano puso al otro cónsul, Marco Claudio Marcelo, a cargo de la provincia siciliana. El cónsul, Marco Claudio Marcelo, arribó frente a Siracusa.
    Siracusa entró entonces en guerra contra Roma.
    Fiada en su excelente posición, puerto y murallas, la ciudad de Siracusa se dispuso a resistir el ataque romano.
    A partir de entonces, el cónsul romano, con un tercio aproximadamente de su ejército, inició una campaña militar contra otras ciudades de la isla, encargando al propretor, Apio Claudio Pulcro, la vigilancia del sitio de Siracusa.
    Los generales Epícides e Hipócrates acordaron dividir el ejército siracusano.
    Mientras el primero se dedicó a la defensa de la ciudad, el otro se encargó de conducir la campaña, junto con el cartaginés Himilcón, contra el cónsul, Marco Claudio Marcelo.
    Hipócrates y sus 10.000 infantes y 500 jinetes fueron sorprendidos por el cónsul romano, que masacró la infantería siracusana en Acre (Acras).
    Apio Claudio Pulcro, con el permiso del cónsul, marchó a Roma para presentar su candidatura al consulado y ocupó su puesto al mando de la flota, Tito Quincio Crispino.
    Los romanos tomaron el campamento enemigo y destruyeron las máquinas de guerra.
    El pretor romano invernó en Orico.
    Asdrúbal Giscón llegó con un ejército completo y montó el campamento al otro lado del río, frente al campamento romano. Cástulo, ciudad cercana a la actual Linares, una ciudad poderosa y famosa de Hispania, donde Aníbal tomó allí esposa, cuyo nombre fue Hímilce, estando en alianza estrecha con Cartago tomó el bando de Roma.
    41 min

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