
Sign up to save your podcasts
Or


La fuerte caída –por encima del 15%– que registró recientemente la neerlandesa ASML Holding, eslabón clave en la cadena de valor de los semiconductores, ocurrió tras presentar "por error" un día antes sus resultados trimestrales y decepcionar a inversores y analistas.
Según el documento, se registró una gran caída de pedidos de estos equipos carísimos, algo que sugiere que los fabricantes de semiconductores están moderando sus inversiones. A su vez, puede indicar un enfriamiento de la demanda final. Por eso los recortes corrieron como una chispa en un reguero de pólvora hasta el punto de que las cotizadas que operan en el negocio de los chips han visto esfumarse en un solo día 420.000 millones de dólares de capitalización bursátil.
Esto solo supuso un cráter en su cotización, sino que también provocó un terremoto en la evolución de los selectivos en los que cotiza, como el AEX holandés o el EuroStoxx 50. Se trata de la mayor caída desde 1998, que 'evaporó' 50.000 millones de valor bursátil, colándose así en el nada honorable ranking de las cinco mayores pérdidas en un solo día.
Hay que considerar que desde 2023, ASML es el mayor proveedor de la industria de semiconductores y el único proveedor mundial de máquinas de fotolitografía ultravioleta extrema [EUV] necesarias para fabricar los chips más avanzados. A marzo de 2024, ASML era la empresa tecnológica europea más valorada, con una capitalización bursátil de unos 397.000 millones de dólares.
"¿Qué es lo que está ocurriendo? Fundamentalmente que la presión de EEUU imposibilita a esta empresa, la sanciona si sigue vendiendo chips a China, y evidentemente China era un voraz comprador de semiconductores que habían de pasar por esta empresa. Por lo tanto, al matar al mercado chino, EEUU de hecho está matando a la propia raíz de la empresa y la está poniendo en una posición crítica para su supervivencia", explica el analista internacional Eduardo Luque.
"Estamos inmersos en un proceso de lucha geopolítica entre EEUU y China, y se utilizan todos los medios al alcance para intentar hundir al adversario geopolítico. En este caso, EEUU al sancionar a China, lo que hace es evitar que Pekín importe estos elementos básicos en la industria moderna, y de rebote lo que consigue es hundir a la empresa [ASML Holding], y otras empresas norteamericanas ya han mostrado mucho interés en quedarse con una parte de esta empresa, de penetrar en esta empresa y controlarla a través de inversiones, a través del Consejo de Administración, o bien, hundiéndola directamente. Incluso, últimamente está invirtiendo enormes cantidades en la fabricación de sus propios chips. Por tanto, una empresa de este calibre que se hunda en bolsa, que sea más barata de comprar, sería un buen pastel para otras empresas competidoras. Así que vemos cómo empresas norteamericanas están pujando por el hundimiento de esta empresa neerlandesa", concluye Luque.
Según el medio, esta situación es una amenaza real que puede acabar con las ambiciones de la Unión Europea de convertirse en una fuerza global por derecho propio, empujando a los Estados miembros a defender sus propios intereses.
El artículo advierte que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha cedido "a la extrema derecha" el poder de veto sobre su Gobierno. En tanto el mayor fabricante de automóviles de Alemania habla de cerrar fábricas en su país por primera vez en su historia. En tanto, las gigantes tecnológicas de EEUU dan la espalda al mercado europeo a causa de sus nuevas restricciones a la inteligencia artificial.
De acuerdo con Bloomberg, esta sumatoria de "acontecimientos apuntalan el fracaso de la UE a la hora de actuar como un bloque económico cohesionado y dinámico, erosionando su estatus y degradando su capacidad para responder a una amplia gama de amenazas".
Añade que la reciente apatía o resistencia de los gobiernos tras el llamado de atención del ex primer ministro italiano Mario Draghi en favor de una mayor inversión y vínculos comunes para combatir el débil crecimiento de la productividad, subraya cómo la región prácticamente ha renunciado a intentarlo.
"Lo que observa y marca Bloomberg es que la Unión Europea, particularmente Alemania, Francia e Italia, debe tomar una decisión, que es profundizar sus lazos de articulación y subordinación a EEUU, o retomar el camino de su diálogo y lazos económicos y comerciales que tiene, y tenía en mayor profundidad, tanto con Rusia, como con China. Esa es la encrucijada que plantea Bloomberg en la que se encuentra la UE, particularmente Alemania, Francia e Italia, y es estructural y que marca este tiempo específico, y que advierte que estos países no tienen tiempo para andar con situaciones intermedias", observa Walter Formento, director del Centro de Investigaciones en Política Económica [CIEPE].
Estos datos sobre este golpe a los riñones que recibe Washington, coinciden con el aumento de las exportaciones rusas de GNL a la UE, que ya superan a las de EEUU. Sus posibles causas, por un lado, que el país norteamericano no tiene suficiente GNL para el suministro, pero también puede haber razones geopolíticas de determinados países que cada vez más se posicionan a favor de Rusia.
En agosto, los ingresos estadounidenses procedentes de este concepto disminuyeron por segundo mes consecutivo. Pese a que en ese mes Bruselas aumentó un 18% sus compras de GNL a empresas estadounidenses, en comparación con julio, las ganancias de esas operaciones, por el contrario, cayeron un 5% a 753,6 millones de dólares, el nivel más bajo desde noviembre de 2021, cuando Washington ingresó 691,6 millones de dólares por las ventas de GNL al bloque comunitario.
Pero la cosa no se queda allí: los ingresos de EEUU bajaron al final del verano boreal en todas las regiones en las que suministra este recurso energético. Pero Europa no es el único mercado en el que cayeron las recaudaciones de Washington.
Así, las ventas a países de Latinoamérica se cayeron un 9%, hasta 231,9 millones de dólares. Pero en África conoció la caída más pronunciada, donde las ventas se redujeron 3,2 veces y totalizaron 51,2 millones de dólares. Paralelamente, en agosto los compradores asiáticos, que son esenciales para las empresas del Tío Sam, achicaron sus adquisiciones un 5%, hasta 989 millones de dólares.
El dato global es contundente: en agosto los ingresos de EEUU por sus exportaciones de GNL bajaron un 9%, hasta los 2.140 millones de dólares.
El Dr. Miguel Jaimes, director del Diplomado de Geopolítica del Petróleo, advierte que desde el inicio del conflicto en Ucrania, EEUU y la Unión Europea intentaron prohibir la compra de gas ruso. Algo a lo que solo el Occidente colectivo se plegó, pero el resto del mundo no.
Entonces, la Casa Blanca prometió sustituir con su GNL y petróleo, los mercados que atendía Rusia. Pero las cosas no resultaron como lo esperaban: el gas ruso es imprescindible a nivel global porque no hay con qué sustituirlo. Tanto es así, que pese a haber sancionado los recursos energéticos rusos, varios países del bloque comunitario siguen comprando gas ruso a través de terceras partes.
“El desigual suministro se ha visto afectado indudablemente porque EEUU no puede asumir de la noche a la mañana, el envío que tenía asignada la Federación de Rusia. Sin embargo, la Federación de Rusia sigue llevando a cabo adelante sus colocaciones, tiene un margen muy amplio de maniobras, de ganancias y de demanda de mercados”, explica Jaimes.
La decisión de los líderes europeos de prescindir del gas natural de Rusia, que provocó una reducción drástica de los suministros de este recurso energético, ha tenido un resultado "peor que el COVID-19 y es un hecho ejemplar", sentenció Miller durante su intervención en el Foro Internacional de Gas de San Petersburgo.
El mercado europeo vive una "destrucción deliberada de la demanda de gas", observó el jefe de Gazprom, al indicar que la dinámica a la baja del consumo de gas en la Unión Europea y el Reino Unido continúa.
En los primeros nueve meses de este año, la demanda cayó en 11.000 millones de metros cúbicos en comparación con el mismo período de 2023. A medida que se reducen los volúmenes, los gastos para abonarlos se vuelven "colosales, enormes" y la UE paga 2,7% más que hace cuatro años en términos de la relación con su PIB.
Según Miller, las autoridades del bloque comunitario han expuesto a los efectos dañinos de estas tendencias "no simplemente a la industria europea, sino las columnas vertebrales de la economía de la Unión Europea, puesto que las ramas con un consumo intenso de gas, como las de fundición de acero, de cemento y de química (…) son el fundamento de esa economía".
En este sentido, apuntó que, en esas condiciones, la industria europea no puede ser competitiva. Consecuencias: continuará el proceso de desindustrialización de Europa y aumentará aún más la volatilidad en el mercado europeo de gas. Algunas empresas europeas han cerrado, mientras que la mitad de las empresas de Alemania "sopesan la posibilidad de transferir su producción a terceros países o de reducir la producción”.
"La verdad es que la situación económica derivada de las mal llamadas sanciones a Rusia, que han supuesto autosanciones a Europa, la situación de la inflación de los precios y de los productos de energía, se ha encarecido mucho. Y no puede haber tanta ayuda pública como en épocas del COVID porque ahora mucho dinero público se dedica a ayudar a Ucrania", explica el analista internacional Carlos Martínez.
"Lo paradójico, además de esta situación, independientemente de volatilidad, es que al final, por ejemplo, España en los últimos tiempos ha comprado más gas ruso que el resto del período histórico. Y, muchas veces, este gas y petróleo rusos llegan a la Unión Europea, pero pasando por otros países. Lo que supone un aumento de costes, porque el intermediario lógicamente tiene que obtener beneficios de estas transacciones", observa Martínez.
Durante el lanzamiento de nuevos proyectos industriales en las entidades federadas de Rusia, Putin declaró que la producción industrial rusa está creciendo y que las ramas manufactureras registran un dinamismo positivo. "En gran medida es resultado del trabajo sistémico y conjunto que llevan a cabo las empresas y el Estado para renovar y desarrollar cualitativamente las capacidades de producción", aseveró Putin.
En este escenario, el sector petrolero y gasístico aportó 85.500 millones de dólares al presupuesto ruso en los nueve primeros meses de 2024, un 49,4% más que en el mismo periodo de 2023, revela el Ministerio de Finanzas ruso. Esto se produce en medio de los continuos intentos de EEUU y la UE de expulsar los recursos energéticos rusos de los mercados mundiales.
"Desde 2022 Rusia ha hecho frente de una forma extraordinariamente hábil y eficiente a las sanciones occidentales, manteniendo su economía a pesar de ello, y que ese mantenimiento o revitalización no se ha basado simplemente en sustituir exportaciones energéticas de un país a otro, eso de lo que habitualmente se suele hablar, sino que ahora estamos hablando de la producción industrial. Es decir, la producción industrial de Rusia ha vivido una revitalización en estos años. Esto es algo tremendamente importante porque desde el punto de vista de los objetivos estratégicos de Rusia, la diversificación de la producción interna y de las exportaciones más allá del sector energético es desde hace muchos años un objetivo fundamental y nos revela de hasta qué punto esa resiliencia, esa resistencia de la economía rusa va más allá de sustituir a un comprador de petróleo o de gas por otro", subraya el presidente de la Consultora Ekai Center, Adrián Zelaia.
Mientras, la participación de EEUU en la economía mundial ha caído por debajo del 15% durante la presidencia de Joe Biden. Al final de su mandato, se prevé que alcance un mínimo histórico del 14,76%, indican los cálculos de Sputnik basados en datos del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional [FMI].
En una reciente reunión del Consejo de jefes de Estado de la Comunidad de Estados Independientes, Putin manifestó que "en primer lugar, quisiera subrayar que la cooperación en el marco de la CEI es una de las principales prioridades de la política exterior de Rusia".
El jefe del Kremlin advirtió asimismo que la cooperación con el grupo BRICS le permite a la CEI fortalecer sus posiciones en el escenario mundial. En lo referente a las liquidaciones en monedas nacionales, subrayó que en la zona de la CEI superan el 85%.
Putin también subrayó que "los procesos de la sustitución de importaciones avanzan a un ritmo acelerado y fortalecen la soberanía tecnológica" de Rusia. Según sus palabras, todo esto es extremadamente importante en el contexto de un difícil entorno económico y de política exterior y de una presión sin precedentes por parte de algunos países.
El sociólogo, docente y comunicador Aníbal Garzón apunta que lo que hizo Rusia de suma importancia para hacer la sustitución de importaciones, de evitar cada vez más las de Occidente, fue crear su propio producto.
"Su propia carne, sus propios productos procesados, su propia tecnología. Sabía que eso [sanciones de Occidente] podía pasar. Sobre todo, lo que hizo [Rusia] fue fortalecer relaciones con países de otras esferas internacionales, y aquí vienen la India, China, Pakistán, Oriente Medio, mirando mucho el tema asiático de menos influencia de Occidente, y ahora va entrando poquito a poco en América Latina", concluye el también especialista en estudios internacionales.
El Ministerio de Comercio chino anunció en un comunicado que exigirá un depósito de garantía a los importadores de brandy de la UE. En este escenario, las acciones del grupo de lujo francés LVMH, propietario del coñac Hennessy, cayeron un 4,3% en las primeras operaciones en París tras el anuncio, mientras que las del propietario de Martell, Pernod Ricard, cayeron un 2,7% y las de Rémy Cointreau casi un 4,8%.
A medida que la guerra comercial provocada por la Unión Europea contra China, se ha extendido de los automóviles a la agricultura, Pekín ha iniciado investigaciones antidumping sobre las importaciones europeas de productos lácteos y carne de cerdo y ha presentado una queja por los aranceles de la UE ante la Organización Mundial del Comercio.
Por si fuera poco, la revista The Economist informa que la crisis política que enfrenta Francia, tras las más recientes elecciones legislativas y un Gobierno dividido, está asustando a los inversionistas, especialmente a los de renta fija, según un análisis publicado por el medio.
Y es que recientemente, el rendimiento de la deuda pública del país galo a 10 años, superaba al de la española, algo que sugiere que los inversores consideran que la economía de Francia es más arriesgada que la de la nación ibérica.
Formento explica que "lo que esto nos muestra, es cómo la otrora de las economías centrales, van perdiendo competitividad (...) Y discursos que antes eran implementados por naciones periféricas y subdesarrolladas, hoy los observamos en boca de los funcionarios de una potencia mundial como es Francia, pero una potencia mundial en decadencia".
El telón de fondo, de momento, no ha cambiado: sobra petróleo debido a una débil demanda y una oferta que sigue superando al consumo mundial. Pero el más reciente repunte tiene un fundamento: el temor a que Israel contraataque a Irán golpeando sus infraestructuras petroleras, y así engulla hasta 3,3 millones de barriles de oferta que produce el país persa. Y es que precisamente luego de que el presidente de EEUU, Joe Biden, admitiera que esa posibilidad está sobre la mesa, los precios se dispararon de forma generosa.
La incógnita que asalta ahora es si los países que tienen capacidad excedente de producción podrían suplir el faltante del petróleo de Irán en el mercado, en caso de que este quedara fuera de carrera. La respuesta corta es que sí, y con creces. Y la respuesta larga tiene un 'pero' que precede a un matiz: siempre y cuando Irán no cierre el estrecho de Ormuz –tal como anunció que podría pasar–, el punto de transporte de crudo más importante del planeta, y por el que transita el 20% de la producción global de la materia prima.
Al respecto, el doctor Miguel Jaimes, director del diplomado de geopolítica, tira una serie de datos sobre la mesa. "Estamos hablando de que Irán es el cuarto productor mundial [de petróleo] y también ocupa el cuarto puesto a nivel global dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo [OPEP]".
"La colocación y consumo de este recurso en este momento está de una forma muy finita. Se logra nutrir todos los anaqueles del consumo mundial diariamente. Pero una afectación, un faltante de tantos millones de barriles diarios no es cualquier cosa, no es algo normal. Y menos con la producción que en este momento tiene Irán", advierte Jaimes. Y en un escenario así, uno de los principales afectados será Europa.
La Comisión Europea señala que esta decisión representa otro paso hacia la conclusión de la investigación antisubvenciones realizada en junio, y prevé la imposición de nuevos aranceles provisionales a los fabricantes chinos: un 17,4 % a BYD (la mayor empresa del sector), un 19,9% a Geely y un 37,6 % a SAIC.
Al respecto, el Ministerio de Comercio de China (MOFCOM) señaló que la posición de China es coherente y clara: China se opone firmemente a las prácticas proteccionistas injustas, incompatibles e irrazonables de la UE en relación con el caso antisubvención de la UE contra los vehículos eléctricos de China.
Pero hay países que tienen conciencia de la que se les viene encima. Así, Alemania y Hungría no han apoyado la imposición de aranceles altos, temerosos a una respuesta china, y al mismo tiempo, intentando evitar el cierre de su mercado. En este sentido, afirman que la medida va en contra de los valores y principios del bloque comunitario. En total, 10 países votaron a favor de los nuevos aranceles, cinco en contra y 12 se abstuvieron.
La profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco de México, Ana Teresa Gutiérrez del Cid, afirma que estos aranceles europeos sobre los autos eléctricos chinos son enormes.
"Siguen la línea de sumisión de los gobiernos de la Unión Europea a los intereses estadounidenses, porque se ve que esto está dirigido a proteger el comercio de autos [eléctricos] a batería estadounidenses, sobre todo, de Elon Musk", observa la analista.
Desde el año 1979, hasta el año 2023, el crecimiento económico de China promedió un 8,9% anual, superando con creces el crecimiento económico mundial promedio del 3% durante el mismo período. La contribución anual promedio de China al crecimiento económico mundial fue del 24,8%, ocupando el primer lugar en el mundo, según el informe.
El documento reveló más detalles al respecto. Y es que en 1952, el PIB de China era solo de 30.000 millones de dólares. En 1978 aumentó a 149.5 mil millones de dólares, lo que representa el 1,7% de la economía mundial. En tanto, desde la reforma y la apertura, el agregado económico de China ha seguido expandiéndose. En 2023, el PIB de China alcanzó los 17,8 billones de dólares, lo que representa el 16,9% del total mundial, consolidando su posición como la segunda economía más grande del mundo.
Por otra parte, el dossier también muestra que en 1985, el número de solicitudes de patentes de invención en China fue de 8.558. En 2011 se disparó a 526.000, convirtiendo al país en líder mundial en esta área. En tanto, a finales de 2022, el número de solicitudes aceptadas de patentes de invención de China trepó hasta los 1,619 millones, asegurando firmemente su posición como líder mundial.
Según el analista político Manuel Monereo esto habla de una transformación económica y social de enormes proporciones. "Estamos hablando de un proceso de transformación de época, realizado en un tiempo muy corto, pero –digámoslo en términos 'brutos'– con el 20% de la humanidad", destaca.
"Hoy lo que nos encontramos es que ese país [China], destruido en guerras civiles y humillado —el siglo de la humillación del que hablan ellos— se ha convertido hoy desde el punto de vista económico, tecnológico y comercial, seguramente ya, en la primera potencia económica del mundo", concluye Monereo.
From the publisher's feed

176 Listeners

185 Listeners

7 Listeners

5 Listeners