Hoy vamos a convertir el cielo en algo que se entiende y se anticipa: una esfera en rotación donde todo encaja con tres ideas clave. Vamos a repasar por qué el cielo “se mueve” (en realidad gira la Tierra), cómo encontrar el eje del cielo con Polaris para orientarte de verdad, y por qué tu latitud decide qué constelaciones nunca se ponen y cuáles solo aparecen por temporadas. También vamos a hablar de la eclíptica, esa autopista invisible por la que pasean el Sol, la Luna y los planetas, aprendiendo a distinguirlos sin apps: por su posición, por su comportamiento y por ese detalle mágico de que las estrellas titilan y los planetas casi no. Al final, la idea es simple y potente: no necesitas telescopio para empezar; necesitas ojos, tiempo y curiosidad… y cuando el cielo deja de ser un fondo bonito, cambia para siempre. #ciencia #curiosidades #divulgacion