En este episodio vamos a viajar desde una Tierra primitiva donde surgieron las primeras moléculas capaces de copiarse a sí mismas, hasta los posibles finales del universo, preguntándonos qué significa realmente estar vivos en medio de toda esta historia cósmica. Repasamos cómo la fotosíntesis transformó la atmósfera, cómo aparecieron organismos complejos y, mucho más tarde, una especie capaz de mirar al cielo y hacerse preguntas. Después, el viaje se va a las estrellas: las estrellas vampiro que roban materia a su compañera en sistemas binarios, las estrellas Ceféidas que laten como corazones gigantes y cómo su pulso permitió medir distancias cósmicas gracias al trabajo de Henrietta Swan Leavitt y, más tarde, descubrir que hay innumerables galaxias. Todo esto lleva a reflexionar sobre el Big Bang, sobre la idea de que el universo tuvo un comienzo y las distintas formas en que podría terminar: muerte térmica, Big Crunch o incluso un gran rebote que dé lugar a nuevos universos. Un episodio para recordar que la vida es un regalo improbable en un cosmos enorme y cambiante, y que aprovecharla es casi un acto de rebeldía cósmica.