Cuidado con las dietas y los programas milagrosos de adelgazamiento, cuidado con ciertos gurús y, sobre todo, con los autodidactas. Para qué decir más. Todos los años lo mismo.
En Copenhague se ha abierto un supermercado de comida pasada de su fecha de consumo preferente, que no es lo mismo que caducada a menor precio. Hay colas. No es un supermercado social, que suena a pobre, sino un supermercado normal que lucha por la pobreza y el desperdicio de alimentos.
La nutrigenómica es capaz de prescribir dietas personalizadas adaptadas al genoma de cada persona. Pero seguimos estando de acuerdo con nuestra dieta mediterránea.
Según expertos y médicos, el agua de grifo puede ser tan buena como la embotellada. Pero seis empresas multinacionales copan el mercado de aguas embotelladas en España y los españoles nos dejamos 1.000 millones al año en ellas. Ya está dicho todo.
España es donde más legumbres se consumen del mundo. Y hacemos bien: rebaja el colesterol reduciendo así el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El 2016 es el año de las legumbres declarado por la FAO.
Hemos llegado al límite de objetos materiales que necesitamos. Afortunadamente la digitalización, el consumo colaborativo o el mercado de segunda mano contribuyen a esta desmaterialización. Y menos residuos.
Muchas son nuestras bellezas monumentales y variadísima nuestra oferta gastronómica. Y lo es en toda España: no olvidemos sitios como Orense, con su calle de vinos, o Logroño con su gran Laurel.