El 1 de enero de 2002, unos 300 millones de habitantes de una decena de países de la Unión Europea tuvieron que olvidar sus monedas locales para pasar al euro, desde ese momento la moneda única del bloque. Una transición que llevaba años preparándose y que costó implementar.
Quince años han pasado desde ese día, un período en el que se han vivido momentos críticos. Ocho de esos quince años han transcurrido con la zona euro en medio de la crisis.
Las críticas al euro no faltan, como las del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, mientras otros consideran que su creación fue para bien. Según una encuesta de la Comisión Europea, un 56% de un grupo de 17.500 personas encuestadas en octubre pasado dicen que el euro ha sido beneficioso para su país.
Los doce meses que se avecinan se anuncian llenos de desafíos para la Unión Europea en materia monetaria, y se espera que el euro alcance la paridad con el dólar.
La gran interrogante es cómo se las arreglará el euro para sortear un año en el que los movimientos populistas, fieros enemigos de la moneda única, amenazan con subir como la espuma en el viejo continente.
Entrevistados: Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, y Carlos Martínez Lázaro, profesor de la IE Business School en Madrid.