Mientras algunos miran hacia Palestina y la flotilla “humanitaria” que en realidad busca provocar políticamente a Israel, en España estallan dos informes demoledores:
1. La Intervención General del Estado, a instancias de la Fiscalía Europea, concluye que las concesiones al empresario Barrabés gracias a las cartas de recomendación de Begoña Gómez fueron ilegales.
2. La UCO desmonta a la mujer del presidente: más de 120 correos prueban que mintió en sede judicial al negar su implicación en la gestión del máster y en la captación de fondos.
Por otro lado, en Navarra, la sombra de la financiación ilegal del PSOE vuelve a crecer.
Hoy en El Gato al Agua nos vamos 20 años atrás. En 2006, ETA anunciaba un alto el fuego permanente, pero los documentos que hoy salen a la luz cuentan otra historia. Según las actas de las reuniones entre enviados de Moncloa y terroristas, el Gobierno de Zapatero ofreció financiación a través de organismos internacionales, pidió a Francia rebajar la presión policial, intentó frenar detenciones de etarras y hasta cambió ministros y fiscales para no molestar a la banda.