En este episodio repasamos dos historias apasionantes que muestran cómo la ciencia avanza a base de curiosidad y de errores convertidos en descubrimientos. Primero, aclaramos la confusión mediática sobre el exoplaneta K2-18b, un mundo situado a 124 años luz en la constelación de Leo, donde el telescopio James Webb ha detectado metano y dióxido de carbono, pero sin ninguna evidencia de vida. Después, viajamos un siglo atrás para conocer a Alfred Wegener, el científico que propuso la deriva continental y fue ridiculizado por afirmar que los continentes se mueven. Décadas más tarde, la geología confirmó que tenía razón. Entre risas, ejemplos con canicas y reflexiones sobre lo que significa ser humanos, recordamos que la ciencia no es infalible: es una aventura de imaginación, humildad y descubrimiento constante.