Escuchando Documentales

Escuchando Documentales

By IñakiHistory
Download on the App Store
  • Favorites

    50

    Followers

  • Typical duration

    51 min

    per episode

Based on Podcast App listening data

Escuchando Documentales episodes

  • Los Cazadores de Nazis: Goering, La Estrella Invitada
    Como no era posible juzgar a Hitler por crímenes contra la humanidad, los fiscales de Nuremberg se concentraron en la segunda mejor opción, su lugarteniente, Hermann Goering. Goering había fundado la Gestapo y comandado la Luftwaffe. Había sido quien pidió a Heydrich, en una carta firmada, que encontrara una “solución final al problema judío”. Goering era inmensamente vanidoso. Poseía castillos y saqueaba obras de arte y trofeos de caza. Para celebrar el nacimiento de su hija, sobrevoló Berlín con 500 aviones y aseguraba que si hubiese sido un varón, hubiera utilizado mil. Estaba muy cerca de la cúpula central del Tercer Reich y tuvo una participación muy activa en el exterminio de los judíos y en la creación de la “Lebensraum”.
    Asombrosamente, el primer grupo en capturar a Goering pertenecía a la SS. Hitler les había dado orden expresa de asesinarlo. Esto se debía a que Goering había tenido la osadía de sugerirle a Hitler que cuando éste estuviera incapacitado, él mismo debería asumir el control del Reich. Sin embargo, la SS no lo mató sino que lo trasladó hacia Bavaria desde donde intentó escapar. Los norteamericanos se hicieron cargo del caso y después de una persecución de dos semanas, finalmente lograron atraparlo. La vanidad de Goering lo hacía destacar. En 1945 se embarcó en un tren cargado de tesoros expropiados en Berchtesgaden, Bavaria. La mayor de las batallas tuvo lugar en el juzgado de Nuremberg, en donde increíblemente Goering rebatió los argumentos mostrando inconsistencias en las pruebas de los aliados y utilizando el humor para perjudicar a sus perseguidores.
    Fue sentenciado a muerte pero el día anterior a la ejecución se las ingenió para suicidarse con cianuro. Cómo logró conseguir el veneno sigue siendo un misterio, aunque se han elaborado numerosas teorías.
    Para entonces, su viuda, Emmy, continuaba viviendo en un pequeño apartamento de Berlín. Un tribunal le confiscó el 30 por ciento de sus propiedades y falleció en 1973.
    Goering sigue siendo el principal ejemplo de todo aquello que los aliados hubieran podido hacer en el caso de haber llevado a los nazis a la justicia, ya que éstos hubieran terminado desacreditados y desamparados. Sin embargo, el proceso fue tan elaborado, demoró tanto tiempo y demandó tanto dinero que, tal y como demostró Goering, terminó resultando incierto. El asesinato resultaba más rápido y sencillo. El problema con éste era que, en retrospectiva, comprometía moralmente a los cazadores.
    50 min
  • Los Cazadores de Nazis: Quien Mato a Heinrich Himmler?
    Heinrich Himmler era un luchador callejero que tomó el control de una de las máquinas del terror más temidas de Hitler, la "Einsatzgruppen". Su tarea consistía en despoblar Europa del Este y Rusia para que los alemanes "puros" pudieran ocupar su lugar. Después de arrasar Polonia, la Einsatzgruppen se desplegó en la Unión Soviética, en donde su misión principal radicaba en encontrar altos funcionarios comunistas para matarlos. Hicieron tan bien su trabajo que se les concedió la tarea adicional de propagar el sentimiento antisemita en territorios como Ucrania y los países bálticos ocupados, como una forma adicional de matar a los judíos. Sin embargo, el grupo Einsatzgruppe A decidió asumir esta tarea en sí misma, aniquilando sistemáticamente a cerca de un millón y medio de personas por su cuenta, mientras otro medio millón desapareció a manos de los pobladores locales. Posteriormente Himmler llegó a ser Ministro de Interior y fue responsable directo de la Gestapo, de los campos de concentración y del exterminio de los judíos.
    Los cazadores de nazis tenían su objetivo puesto en Himmler desde el principio de la guerra a causa de su persecución sistemática de los judíos y de los no arios. Su eficiencia y el control total de este proceso fue destacado por los descifradores de códigos del Reino Unido. Esto atrajo la atención de Churchill, existiendo actas de su gabinete en las que se propiciaba su asesinato. Las fuerzas aliadas recibieron la solicitud de su captura y esto desencadenó su cacería incluso antes del final de la guerra. Sin embargo, se cree que los comandantes aliados acataron la instrucción de asesinarlo, por lo que su suicidio por envenenamiento con cianuro ha sido visto con escepticismo por algunos revisionistas. Se sospecha que una unidad especial, encargada de asesinarlo, lo alcanzó en Luneberg.
    El 6 de mayo de 1945 en Plön, Heinrich Himmler, el SS Reichsführer, Ministro de Interior del Reich y Jefe de la Policía, fue destituido de sus cargos por el Gran almirante Doenitz, el nuevo jefe del estado alemán, después del suicidio de Hitler. El almirante Doenitz odiaba y desconfiaba de Himmler y no quería tener relación con él, por lo que el líder de las SS decidió desplazarse al Sur, a su casa de Baviera, llevando consigo a algunos acompañantes y asesores médicos. Un grupo de12 personas disfrazadas y con documentación falsa salió de Flensburg el 10 de mayo. Himmler tenía documentos en su poder que supuestamente demostraban que era el "ex sargento Heinrich Hitzinger, perteneciente a una compañía armada especial, adscrito a la Policía Secreta de Campo, desarticulada el 3 de mayo de 1945". Esta identidad falsa y curiosamente inadecuada, indicaba que aún se encontraba en categoría de detenido. Vestía una chaqueta de civil, se afeitó el bigote, se quitó las gafas y se puso un parche en el ojo izquierdo. Cruzaron el estuario del Elba en barco y posteriormente se mezclaron con una gran masa de las tropas alemanas de diferentes servicios, que fueron acorralados en la península formada por los ríos Elba y Ems y la costa del Mar del Norte. Se trasladaron al sur por los caminos más accesibles de Bremervörde, un pequeño pueblo en el margen del pequeño río Oste, a donde llegaron el 18 de mayo. Aunque podrían haber cruzado el río por otro lugar, decidieron utilizar el puente custodiado por las tropas británicas de la 51 ª División de las Tierras Altas. De acuerdo con los informes del ejército británico, allí se había establecido un puesto de control de la Sección de Seguridad de campo 45 (adjunta a la sede del Cuerpo 30) con base en Zeven, a pocos kilómetros hacia el sur. Himmler y dos de sus acompañantes, un teniente coronel de la SS Waffen y un mayor, cruzaron Bremervörde el 22 de mayo, hacia el puesto de control, lo cual debe haber constituido una imagen muy extraña. Los dos escoltas del frente eran claramente militares y llevaban largos abrigos verdes, mientras que el asesino parecía insignificante en sí mismo, luciendo una extraña selección de prendas civiles cubiertas con un impermeable azul. Para empeorar las cosas, los dos oficiales miraban hacia atrás de vez en cuando para asegurarse de que su carga todavía se encontraba con ellos. El extraño trío fue detenido por una patrulla de la infantería británica sin saber quiénes eran y fueron trasladados hasta el puesto de control. Allí, los sargentos Arthur Britton y Ken Baisbrown, de la Sección de Seguridad del Campo número 45, y el sargento John Hogg, del Destacamento de Reserva de Seguridad del Campo número 1003, revisaron los documentos de detención después de haber leído brevemente los papeles de identidad falsos. En ese mismo momento supieron que los tres personajes se encontraban bajo la categoría de arresto automático. La verdadera identidad del segundo criminal de guerra alemán más peligroso no se dio a conocer hasta un par de días más tarde. Esa noche se les permitió refrescarse y dormir en el puesto de control. A la mañana siguiente, el 23 de mayo, los enviaron al Campo de Detención número 031 en Barnstedt. El sargento Britton condujo el camión que transportaba a los tres prisioneros y, en el camino, se reportó en la sede 45 FSS de Zeven, en donde el capitán Excell los envió directamente al campo de detención para un procesamiento completo. Esa noche, alrededor de las siete de la tarde, fue solicitada una entrevista con el comandante de campo, el capitán Thomas Selvester. Después del interrogatorio, Himmler reveló su verdadera identidad. Inmediatamente después se envió un oficial de inteligencia a la segunda sede del ejército con una muestra de la firma de Himmler, que luego de ser cotejada confirmó la identidad del prisionero.
    49 min
  • Los Cazadores de Nazis: Quien Mato a Heinrich Himmler?
    Heinrich Himmler era un luchador callejero que tomó el control de una de las máquinas del terror más temidas de Hitler, la "Einsatzgruppen". Su tarea consistía en despoblar Europa del Este y Rusia para que los alemanes "puros" pudieran ocupar su lugar. Después de arrasar Polonia, la Einsatzgruppen se desplegó en la Unión Soviética, en donde su misión principal radicaba en encontrar altos funcionarios comunistas para matarlos. Hicieron tan bien su trabajo que se les concedió la tarea adicional de propagar el sentimiento antisemita en territorios como Ucrania y los países bálticos ocupados, como una forma adicional de matar a los judíos. Sin embargo, el grupo Einsatzgruppe A decidió asumir esta tarea en sí misma, aniquilando sistemáticamente a cerca de un millón y medio de personas por su cuenta, mientras otro medio millón desapareció a manos de los pobladores locales. Posteriormente Himmler llegó a ser Ministro de Interior y fue responsable directo de la Gestapo, de los campos de concentración y del exterminio de los judíos.
    Los cazadores de nazis tenían su objetivo puesto en Himmler desde el principio de la guerra a causa de su persecución sistemática de los judíos y de los no arios. Su eficiencia y el control total de este proceso fue destacado por los descifradores de códigos del Reino Unido. Esto atrajo la atención de Churchill, existiendo actas de su gabinete en las que se propiciaba su asesinato. Las fuerzas aliadas recibieron la solicitud de su captura y esto desencadenó su cacería incluso antes del final de la guerra. Sin embargo, se cree que los comandantes aliados acataron la instrucción de asesinarlo, por lo que su suicidio por envenenamiento con cianuro ha sido visto con escepticismo por algunos revisionistas. Se sospecha que una unidad especial, encargada de asesinarlo, lo alcanzó en Luneberg.
    El 6 de mayo de 1945 en Plön, Heinrich Himmler, el SS Reichsführer, Ministro de Interior del Reich y Jefe de la Policía, fue destituido de sus cargos por el Gran almirante Doenitz, el nuevo jefe del estado alemán, después del suicidio de Hitler. El almirante Doenitz odiaba y desconfiaba de Himmler y no quería tener relación con él, por lo que el líder de las SS decidió desplazarse al Sur, a su casa de Baviera, llevando consigo a algunos acompañantes y asesores médicos. Un grupo de12 personas disfrazadas y con documentación falsa salió de Flensburg el 10 de mayo. Himmler tenía documentos en su poder que supuestamente demostraban que era el "ex sargento Heinrich Hitzinger, perteneciente a una compañía armada especial, adscrito a la Policía Secreta de Campo, desarticulada el 3 de mayo de 1945". Esta identidad falsa y curiosamente inadecuada, indicaba que aún se encontraba en categoría de detenido. Vestía una chaqueta de civil, se afeitó el bigote, se quitó las gafas y se puso un parche en el ojo izquierdo. Cruzaron el estuario del Elba en barco y posteriormente se mezclaron con una gran masa de las tropas alemanas de diferentes servicios, que fueron acorralados en la península formada por los ríos Elba y Ems y la costa del Mar del Norte. Se trasladaron al sur por los caminos más accesibles de Bremervörde, un pequeño pueblo en el margen del pequeño río Oste, a donde llegaron el 18 de mayo. Aunque podrían haber cruzado el río por otro lugar, decidieron utilizar el puente custodiado por las tropas británicas de la 51 ª División de las Tierras Altas. De acuerdo con los informes del ejército británico, allí se había establecido un puesto de control de la Sección de Seguridad de campo 45 (adjunta a la sede del Cuerpo 30) con base en Zeven, a pocos kilómetros hacia el sur. Himmler y dos de sus acompañantes, un teniente coronel de la SS Waffen y un mayor, cruzaron Bremervörde el 22 de mayo, hacia el puesto de control, lo cual debe haber constituido una imagen muy extraña. Los dos escoltas del frente eran claramente militares y llevaban largos abrigos verdes, mientras que el asesino parecía insignificante en sí mismo, luciendo una extraña selección de prendas civiles cubiertas con un impermeable azul. Para empeorar las cosas, los dos oficiales miraban hacia atrás de vez en cuando para asegurarse de que su carga todavía se encontraba con ellos. El extraño trío fue detenido por una patrulla de la infantería británica sin saber quiénes eran y fueron trasladados hasta el puesto de control. Allí, los sargentos Arthur Britton y Ken Baisbrown, de la Sección de Seguridad del Campo número 45, y el sargento John Hogg, del Destacamento de Reserva de Seguridad del Campo número 1003, revisaron los documentos de detención después de haber leído brevemente los papeles de identidad falsos. En ese mismo momento supieron que los tres personajes se encontraban bajo la categoría de arresto automático. La verdadera identidad del segundo criminal de guerra alemán más peligroso no se dio a conocer hasta un par de días más tarde. Esa noche se les permitió refrescarse y dormir en el puesto de control. A la mañana siguiente, el 23 de mayo, los enviaron al Campo de Detención número 031 en Barnstedt. El sargento Britton condujo el camión que transportaba a los tres prisioneros y, en el camino, se reportó en la sede 45 FSS de Zeven, en donde el capitán Excell los envió directamente al campo de detención para un procesamiento completo. Esa noche, alrededor de las siete de la tarde, fue solicitada una entrevista con el comandante de campo, el capitán Thomas Selvester. Después del interrogatorio, Himmler reveló su verdadera identidad. Inmediatamente después se envió un oficial de inteligencia a la segunda sede del ejército con una muestra de la firma de Himmler, que luego de ser cotejada confirmó la identidad del prisionero.
    49 min
  • Los Cazadores de Nazis: A La Caza de Adolf Eichmann
    Adolf Eichmann fue el oficial de las SS acusado de la Solución Final, el hombre encargado de transportar a los judíos a los campos de exterminio nazi. Realizó su trabajo con celo y eficiencia. En agosto de 1944, Eichmann informó a Hitler que cuatro millones de judíos habían sido asesinados en los campos de exterminio nazi y que otros dos millones habían sido ejecutados o habían muerto en las cámaras de gas. En 1945, Eichmann fue detenido por los aliados, pero logró escapar y vivió los años siguientes sin que se supiera la clase de asesino que era. Cómo y por qué logró escapar sigue siendo un tema muy controvertido.
    Isser Harel, el jefe del Mossad, la legendaria agencia de inteligencia israelí, estaba decidido a cazar a Eichmann. Su misión consistía en localizarlo y llevarlo a juicio antes de que los miembros renegados de “Los Vengadores”, un grupo de judíos dedicado a matar a todos los nazis, lo atrapara primero.
    Todo comenzó cuando Shimon Avidan, un vengador aguerrido, afirmó haber encontrado a Adolf Eichmann. Más tarde se supo que Avidan había localizado al hombre equivocado. El atentado tuvo que ser cancelado antes de que una persona inocente fuera asesinada. En realidad, Eichmann había escapado a la Argentina, ayudado por la organización secreta ODESSA.
    La gente comenzó a hacer preguntas sobre los vengadores y algunos de ellos abandonaron el grupo para convertirse en los miembros fundadores del Mossad en 1951.
    Entonces, sin indicios previos, en el otoño de 1957, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí recibió una llamada telefónica de la fiscalía de Hesse, Alemania, afirmando que Eichmann estaba viviendo en Argentina. La información fue transmitida a Isser Harel, jefe del Mossad. Harel había estado en Palestina durante todo el Holocausto. Para él, la captura de Eichmann estaba relacionada con la justicia y no con la venganza.
    Los agentes del Mossad siguieron meticulosamente todas las pistas hasta que a finales de 1959 descubrieron que Eichmann había cambiado su nombre por el de Ricardo Klement. Un equipo de agentes fue enviado a la Argentina para seguir al hijo de Eichmann, quien los condujo hasta la calle Garibaldi, en el partido de San Fernando, en Buenos Aires. Los investigadores vigilaron la casa constantemente y la fotografiaron desde todos los ángulos posibles. Finalmente, el 21 de marzo de 1960, los agentes vieron a Ricardo Klement bajarse de un autobús y caminar lentamente hacia su casa.
    A partir de ese momento todo debía llevarse a cabo bajo el más estricto secreto, ya que enfrentaban dos grandes problemas. En primer lugar, la operación era totalmente ilegal. No existían tratados de extradición entre Argentina e Israel y por lo tanto la captura iba en contra de las leyes locales e internacionales. Y en segundo lugar, Harel tenía que mantener sus planes ocultos a los miembros de los vengadores, que estaban desesperados por matar a Eichmann antes de que pudiera ser llevado a juicio.
    Isser Harel voló a Argentina para supervisar personalmente la misión con un equipo de 30 personas. El 11 de mayo, un agente del Mossad tomó por la fuerza a Eichmann y lo arrastró hasta un automóvil. "Si no se queda quieto" le advirtieron, "le dispararemos". Los agentes esperaban que el monstruo nazi tuviera un aspecto más siniestro, más imponente, pero era tan sólo una persona asustada, que no dudó en admitir su identidad. Una semana más tarde, fue drogado y sacado del país en un avión El-Al.
    En un proceso que se televisó mundialmente, Eichmann fue llevado a juicio en Israel en 1961. Declarado culpable de crímenes contra la humanidad, fue condenado a la horca.
    Como era de esperar, surgieron numerosas protestas desde Argentina y varios abogados se mostraron indignados por la acción ilegal. Con el fin de distanciarse del proceso, el Mossad le concedió gran parte de los méritos a Simon Wiesenthal, jefe del Centro de Documentación Judía. Wiesenthal prácticamente no había participado en el secuestro, pero era el personaje adecuado para acreditarle la responsabilidad. A partir de entonces, la credibilidad de Wiesenthal se disparó y comenzó a recibir apoyo para su organización, que se materializó en los recursos y la financiación necesaria para capturar a otros nazis.
    51 min
  • Los Cazadores de Nazis: A La Caza de Adolf Eichmann
    Adolf Eichmann fue el oficial de las SS acusado de la Solución Final, el hombre encargado de transportar a los judíos a los campos de exterminio nazi. Realizó su trabajo con celo y eficiencia. En agosto de 1944, Eichmann informó a Hitler que cuatro millones de judíos habían sido asesinados en los campos de exterminio nazi y que otros dos millones habían sido ejecutados o habían muerto en las cámaras de gas. En 1945, Eichmann fue detenido por los aliados, pero logró escapar y vivió los años siguientes sin que se supiera la clase de asesino que era. Cómo y por qué logró escapar sigue siendo un tema muy controvertido.
    Isser Harel, el jefe del Mossad, la legendaria agencia de inteligencia israelí, estaba decidido a cazar a Eichmann. Su misión consistía en localizarlo y llevarlo a juicio antes de que los miembros renegados de “Los Vengadores”, un grupo de judíos dedicado a matar a todos los nazis, lo atrapara primero.
    Todo comenzó cuando Shimon Avidan, un vengador aguerrido, afirmó haber encontrado a Adolf Eichmann. Más tarde se supo que Avidan había localizado al hombre equivocado. El atentado tuvo que ser cancelado antes de que una persona inocente fuera asesinada. En realidad, Eichmann había escapado a la Argentina, ayudado por la organización secreta ODESSA.
    La gente comenzó a hacer preguntas sobre los vengadores y algunos de ellos abandonaron el grupo para convertirse en los miembros fundadores del Mossad en 1951.
    Entonces, sin indicios previos, en el otoño de 1957, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí recibió una llamada telefónica de la fiscalía de Hesse, Alemania, afirmando que Eichmann estaba viviendo en Argentina. La información fue transmitida a Isser Harel, jefe del Mossad. Harel había estado en Palestina durante todo el Holocausto. Para él, la captura de Eichmann estaba relacionada con la justicia y no con la venganza.
    Los agentes del Mossad siguieron meticulosamente todas las pistas hasta que a finales de 1959 descubrieron que Eichmann había cambiado su nombre por el de Ricardo Klement. Un equipo de agentes fue enviado a la Argentina para seguir al hijo de Eichmann, quien los condujo hasta la calle Garibaldi, en el partido de San Fernando, en Buenos Aires. Los investigadores vigilaron la casa constantemente y la fotografiaron desde todos los ángulos posibles. Finalmente, el 21 de marzo de 1960, los agentes vieron a Ricardo Klement bajarse de un autobús y caminar lentamente hacia su casa.
    A partir de ese momento todo debía llevarse a cabo bajo el más estricto secreto, ya que enfrentaban dos grandes problemas. En primer lugar, la operación era totalmente ilegal. No existían tratados de extradición entre Argentina e Israel y por lo tanto la captura iba en contra de las leyes locales e internacionales. Y en segundo lugar, Harel tenía que mantener sus planes ocultos a los miembros de los vengadores, que estaban desesperados por matar a Eichmann antes de que pudiera ser llevado a juicio.
    Isser Harel voló a Argentina para supervisar personalmente la misión con un equipo de 30 personas. El 11 de mayo, un agente del Mossad tomó por la fuerza a Eichmann y lo arrastró hasta un automóvil. "Si no se queda quieto" le advirtieron, "le dispararemos". Los agentes esperaban que el monstruo nazi tuviera un aspecto más siniestro, más imponente, pero era tan sólo una persona asustada, que no dudó en admitir su identidad. Una semana más tarde, fue drogado y sacado del país en un avión El-Al.
    En un proceso que se televisó mundialmente, Eichmann fue llevado a juicio en Israel en 1961. Declarado culpable de crímenes contra la humanidad, fue condenado a la horca.
    Como era de esperar, surgieron numerosas protestas desde Argentina y varios abogados se mostraron indignados por la acción ilegal. Con el fin de distanciarse del proceso, el Mossad le concedió gran parte de los méritos a Simon Wiesenthal, jefe del Centro de Documentación Judía. Wiesenthal prácticamente no había participado en el secuestro, pero era el personaje adecuado para acreditarle la responsabilidad. A partir de entonces, la credibilidad de Wiesenthal se disparó y comenzó a recibir apoyo para su organización, que se materializó en los recursos y la financiación necesaria para capturar a otros nazis.
    51 min
  • Los Cazadores de Nazis: Los Vengadores Judios
    Después de la guerra, un grupo judío conocido como “Los Vengadores” no dejaba de impresionarse por la gran cantidad de nazis a los que se les permitía vivir con normalidad, a pesar de tener sus manos manchadas de sangre. Por ello, decidieron cazarlos. Sus objetivos incluían al abogado Wilhelm Stuckart, autor de las leyes de Nuremberg, cuyo trabajo consistió en proveer una justificación legal para la Solución Final. También estaba Aleksander Laak, responsable de la muerte de 100 mil judíos en Estonia. Y Otto Abetz, ex embajador alemán en Francia, quien había deportado a gran cantidad de judíos franceses a los campos de concentración. En cierto momento, “Los Vengadores” también persiguieron a seis millones de alemanes, tan sólo por el mero hecho de serlo.
    En hebreo, se autodenominaban los Nakim (“Los Vengadores”). En la primavera de 1945, mientras la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin, un sobreviviente de la prisión judía del ghetto de Vilna, Abba Kovner, presidió la reunión de Pascuas. Algún día se transformaría en el poeta nacional no reconocido del estado de Israel. Hablaba apasionadamente, invocando el Salmo 94, en el cual Dios promete hacerse cargo de los enemigos del pueblo de Israel: " Y él hará volver sobre ellos su iniquidad y los destruirá en su propia maldad”. Kovner sugería que era el destino el que indicaba deshacerse de los alemanes. Si las cortes de justicia internacionales no lo hacían, entonces los judíos deberían terminar el trabajo. Entre los oyentes se encontraban Joseph Harmatz y Leipe Distel. Juntos formarían el grupo de “Los Vengadores”.
    Cientos de prisioneros de la SS encarcelados en Stalag 13 fueron envenenados con arsénico. Esa fue la historia reportada por la Associated Press. De lo que no informaron fue de que Distel, que parecía ario, había conseguido empleo en la panadería que proveía el pan a esos prisioneros. Posteriormente declaró que hubiera querido matar a muchos de ellos.
    Inmediatamente comenzaron a surgir otras historias acerca de muertes misteriosas. Por ejemplo, la de que un nazi que estaba hospitalizado, murió a causa de una intervención menor, cuando misteriosamente se encontró cierta cantidad de queroseno en su sangre.
    Rápidamente se volvieron más ambiciosos con respecto a sus objetivos. Wilhelm Stuckart era el abogado responsable de escribir las leyes de Nuremburg en la conferencia de notarios Wandsee. Después de la guerra, sin embargo, regresó a la práctica privada luego de una breve estancia en prisión. Los vengadores consiguieron eliminarlo en 1953. Aunque su muerte pareció resultado de un accidente automovilístico, Joseph Harmatz sabía que no había sido así.
    Otto Abetz había sido el embajador alemán en Francia durante los años de Vichy y había dispuesto la deportación de cientos de miles de judíos. Lo mataron en otro accidente de automóvil en 1958.
    Su técnica con Aleksander Laak fue aún más inteligente. Laak había dirigido un campo de concentración en Estonia, en donde habían muerto aproximadamente 100 mil personas, muchas de ellas judías. Laak había escapado a Canadá y estaba felizmente casado en Winnipeg bajo un nombre falso. Los vengadores lo acorralaron y le dieron una opción. O se ahorcaba en la cochera de su casa sin que ellos le revelaran la verdad a su esposa o lo mataban delante de ella. Él prefirió ahorcarse.
    Embriagados de poder y creyendo que estaban por encima de las leyes, los vengadores organizaron uno de los actos de venganza más monstruosos jamás planeados. Abba Kovner decidió que los alemanes debían sufrir tanto como lo habían hecho los judíos. En definitiva, un “ojo por ojo y diente por diente”. Seis millones por seis millones.
    Kovner se relacionó con Chaim Weizmann, químico de la Universidad de Manchester y le informó que quería envenenar los suministros de agua de Munich, Berlín, Nuremburg, Hamburgo y Weimar, cuyos habitantes sumaban aproximadamente seis millones de alemanes. Weizmann dio su consentimiento y accedió a ayudar a Kovner para identificar el lugar en donde poner el veneno. La planta elegida fue la compañía Potash del Mar Muerto.
    52 min
  • Los Cazadores de Nazis: Los Vengadores Judios
    Después de la guerra, un grupo judío conocido como “Los Vengadores” no dejaba de impresionarse por la gran cantidad de nazis a los que se les permitía vivir con normalidad, a pesar de tener sus manos manchadas de sangre. Por ello, decidieron cazarlos. Sus objetivos incluían al abogado Wilhelm Stuckart, autor de las leyes de Nuremberg, cuyo trabajo consistió en proveer una justificación legal para la Solución Final. También estaba Aleksander Laak, responsable de la muerte de 100 mil judíos en Estonia. Y Otto Abetz, ex embajador alemán en Francia, quien había deportado a gran cantidad de judíos franceses a los campos de concentración. En cierto momento, “Los Vengadores” también persiguieron a seis millones de alemanes, tan sólo por el mero hecho de serlo.
    En hebreo, se autodenominaban los Nakim (“Los Vengadores”). En la primavera de 1945, mientras la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin, un sobreviviente de la prisión judía del ghetto de Vilna, Abba Kovner, presidió la reunión de Pascuas. Algún día se transformaría en el poeta nacional no reconocido del estado de Israel. Hablaba apasionadamente, invocando el Salmo 94, en el cual Dios promete hacerse cargo de los enemigos del pueblo de Israel: " Y él hará volver sobre ellos su iniquidad y los destruirá en su propia maldad”. Kovner sugería que era el destino el que indicaba deshacerse de los alemanes. Si las cortes de justicia internacionales no lo hacían, entonces los judíos deberían terminar el trabajo. Entre los oyentes se encontraban Joseph Harmatz y Leipe Distel. Juntos formarían el grupo de “Los Vengadores”.
    Cientos de prisioneros de la SS encarcelados en Stalag 13 fueron envenenados con arsénico. Esa fue la historia reportada por la Associated Press. De lo que no informaron fue de que Distel, que parecía ario, había conseguido empleo en la panadería que proveía el pan a esos prisioneros. Posteriormente declaró que hubiera querido matar a muchos de ellos.
    Inmediatamente comenzaron a surgir otras historias acerca de muertes misteriosas. Por ejemplo, la de que un nazi que estaba hospitalizado, murió a causa de una intervención menor, cuando misteriosamente se encontró cierta cantidad de queroseno en su sangre.
    Rápidamente se volvieron más ambiciosos con respecto a sus objetivos. Wilhelm Stuckart era el abogado responsable de escribir las leyes de Nuremburg en la conferencia de notarios Wandsee. Después de la guerra, sin embargo, regresó a la práctica privada luego de una breve estancia en prisión. Los vengadores consiguieron eliminarlo en 1953. Aunque su muerte pareció resultado de un accidente automovilístico, Joseph Harmatz sabía que no había sido así.
    Otto Abetz había sido el embajador alemán en Francia durante los años de Vichy y había dispuesto la deportación de cientos de miles de judíos. Lo mataron en otro accidente de automóvil en 1958.
    Su técnica con Aleksander Laak fue aún más inteligente. Laak había dirigido un campo de concentración en Estonia, en donde habían muerto aproximadamente 100 mil personas, muchas de ellas judías. Laak había escapado a Canadá y estaba felizmente casado en Winnipeg bajo un nombre falso. Los vengadores lo acorralaron y le dieron una opción. O se ahorcaba en la cochera de su casa sin que ellos le revelaran la verdad a su esposa o lo mataban delante de ella. Él prefirió ahorcarse.
    Embriagados de poder y creyendo que estaban por encima de las leyes, los vengadores organizaron uno de los actos de venganza más monstruosos jamás planeados. Abba Kovner decidió que los alemanes debían sufrir tanto como lo habían hecho los judíos. En definitiva, un “ojo por ojo y diente por diente”. Seis millones por seis millones.
    Kovner se relacionó con Chaim Weizmann, químico de la Universidad de Manchester y le informó que quería envenenar los suministros de agua de Munich, Berlín, Nuremburg, Hamburgo y Weimar, cuyos habitantes sumaban aproximadamente seis millones de alemanes. Weizmann dio su consentimiento y accedió a ayudar a Kovner para identificar el lugar en donde poner el veneno. La planta elegida fue la compañía Potash del Mar Muerto.
    52 min
  • Los Cazadores de Nazis: El Nazi Bueno
    Los crímenes de Speer incluían el uso y la organización del trabajo esclavo en los campos de concentración y la extensión de la guerra por su obsesión por desarrollar una máquina de guerra nazi.
    Fue perseguido por dos grupos. La Comisión de Crímenes de Guerra de las Naciones Unidas y el Informe Estratégico de Guerra de los Estados Unidos. En éste último grupo se encontraban el economista JK Galbraith y el veterano comerciante de armas Paul Nitze. Ambos eran perseguidores altamente competentes, que tenían el permiso de las máximas autoridades para mantener a Speer lejos de las manos de los investigadores de crímenes de las Naciones Unidas. Persiguieron a Speer hasta encontrarlo después de la guerra en una casa de campo y fue extensamente interrogado. Él le proporcionó a los norteamericanos información detallada de la efectividad de los bombardeos norteamericanos. Esta información resultó clave para el departamento de inteligencia y dio forma a la estrategia de los Estados Unidos durante la Guerra Fría. Cuando la historia salió a la luz pública, generó una gran controversia debida a las sospechas de que los norteamericanos habían sido benevolentes en el juicio contra Speer a cambio de su cooperación.
    Una vez que terminó el interrogatorio con los norteamericanos, Speer fue entregado a las Naciones Unidas. En un principio negó tener noticias sobre los crímenes nazis, aunque el caso se fue formando gradualmente debido a que como Ministro de Guerra, era bien sabido que había utilizado el trabajo esclavo y que se había beneficiado de éste en campos de concentración como el de Auschwitz. En una jugada que sorprendió a sus propios co-defensores, Speer admitió la gran mayoría de sus crímenes. Este acto de aparente arrepentimiento provocó que el jurado lo condenara únicamente a prisión en lugar de a pena de muerte. Existe mucho material acerca de Speer debido a la ambigüedad moral de sus aliados.
    Después de salir de prisión, Speer se promocionó a sí mismo como el “nazi bueno”, por ser el único que había admitido sus errores. Sin embargo, mientras avanzaba su vida, comenzó a jactarse de haber sido un nazi de gran importancia. Podría decirse que en lugar de darse a conocer por su arrepentimiento e indulgencia, se las ingenió para salir adelante vendiendo sus conocimientos.
    50 min
  • Los Cazadores de Nazis: El Nazi Bueno
    Los crímenes de Speer incluían el uso y la organización del trabajo esclavo en los campos de concentración y la extensión de la guerra por su obsesión por desarrollar una máquina de guerra nazi.
    Fue perseguido por dos grupos. La Comisión de Crímenes de Guerra de las Naciones Unidas y el Informe Estratégico de Guerra de los Estados Unidos. En éste último grupo se encontraban el economista JK Galbraith y el veterano comerciante de armas Paul Nitze. Ambos eran perseguidores altamente competentes, que tenían el permiso de las máximas autoridades para mantener a Speer lejos de las manos de los investigadores de crímenes de las Naciones Unidas. Persiguieron a Speer hasta encontrarlo después de la guerra en una casa de campo y fue extensamente interrogado. Él le proporcionó a los norteamericanos información detallada de la efectividad de los bombardeos norteamericanos. Esta información resultó clave para el departamento de inteligencia y dio forma a la estrategia de los Estados Unidos durante la Guerra Fría. Cuando la historia salió a la luz pública, generó una gran controversia debida a las sospechas de que los norteamericanos habían sido benevolentes en el juicio contra Speer a cambio de su cooperación.
    Una vez que terminó el interrogatorio con los norteamericanos, Speer fue entregado a las Naciones Unidas. En un principio negó tener noticias sobre los crímenes nazis, aunque el caso se fue formando gradualmente debido a que como Ministro de Guerra, era bien sabido que había utilizado el trabajo esclavo y que se había beneficiado de éste en campos de concentración como el de Auschwitz. En una jugada que sorprendió a sus propios co-defensores, Speer admitió la gran mayoría de sus crímenes. Este acto de aparente arrepentimiento provocó que el jurado lo condenara únicamente a prisión en lugar de a pena de muerte. Existe mucho material acerca de Speer debido a la ambigüedad moral de sus aliados.
    Después de salir de prisión, Speer se promocionó a sí mismo como el “nazi bueno”, por ser el único que había admitido sus errores. Sin embargo, mientras avanzaba su vida, comenzó a jactarse de haber sido un nazi de gran importancia. Podría decirse que en lugar de darse a conocer por su arrepentimiento e indulgencia, se las ingenió para salir adelante vendiendo sus conocimientos.
    50 min
  • Los Cazadores de Nazis: El Comandante del Campo de Exterminio
    Franz Stangl era el comandante nazi de los campos de la muerte de Treblinka y Sobibor en Polonia. Fue el responsable del exterminio de alrededor de 900 mil hombres, mujeres y niños. Al finalizar la guerra se escapó a Italia, en donde se unió a la operación Ratline, organizada por funcionarios del Vaticano. Después de ello desapareció.
    51 min

About Escuchando Documentales

From the publisher's feed

Los mejores documentales sobre humanidades, naturaleza, ciencia, historia, política y astrofisica, para que los escuches donde y cuando quieras.

Best of Escuchando Documentales

Ranked by our users in the last 21 days

More shows like Escuchando Documentales

SER Historia by SER Podcast

SER Historia

125 Listeners

Espacio en blanco by Radio Nacional

Espacio en blanco

99 Listeners

HISTORIAS DE LA HISTORIA by VIVA RADIO

HISTORIAS DE LA HISTORIA

72 Listeners

La escóbula de la brújula by Podium Podcast

La escóbula de la brújula

111 Listeners

Documentales Sonoros by ermakysevilla

Documentales Sonoros

82 Listeners

Materia Oscura by ABC

Materia Oscura

20 Listeners

El colegio invisible by OndaCero

El colegio invisible

63 Listeners

Dentro de la pirámide by Nacho Ares

Dentro de la pirámide

42 Listeners

Desenterrando el pasado by National Geographic España

Desenterrando el pasado

28 Listeners

Muy Historia - Grandes Reportajes by Zinet Media

Muy Historia - Grandes Reportajes

45 Listeners

Yo documental by Uveobe

Yo documental

37 Listeners

DESPIERTA TU CURIOSIDAD by National Geographic España

DESPIERTA TU CURIOSIDAD

2 Listeners

Crímenes que cambiaron la Historia by National Geographic España

Crímenes que cambiaron la Historia

38 Listeners

Documentales TV -Historia y Ficción by JuAnRa

Documentales TV -Historia y Ficción

12 Listeners

Relatos de la Historia by Marta Caniego

Relatos de la Historia

4 Listeners