Francia hoy

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By RFI Español
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Francia hoy episodes

  • El estado de excepción prolongado genera más polémica
    Han pasado seis meses desde aquel viernes negro que aterrorizó a París y al mundo. Desde entonces la "excepcionalidad" ha marcado la vida de los ciudadanos aquí en Francia: el estado de excepción se ha convertido en una rutina que se prolongará durante este verano. Algunas organizaciones ya están recogiendo firmas para impedirlo.
    La misma noche de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015, millones de franceses escucharon por televisión las trágicas palabras de Hollande y las primeras medidas que aquel viernes negro con 130 víctimas mortales iba a desencadenar.
    Pocos días después, el 26 de noviembre, el estado de excepción fue decretado por tres meses. La consigna por parte del gobierno del tándem Hollande-Valls era clara y repetida en cada discurso: "Francia está en guerra".
    En febrero y con los mismos argumentos, el estado de excepción, que permite a las autoridades realizar registros y aplicar la asignación de residencia sin previo mandamiento judicial, fue ampliado otros tres meses hasta finales de este mes de mayo, pero ya hace unas semanas, el Consejo de Ministros dijo sentirse incitado a prolongar la excepcionalidad durante los eventos deportivos que marcarán los meses de junio y julio: el Tour de Francia y, sobre todo, la Eurocopa de fútbol.
    Pese a que en sede parlamentaria las medidas antiterroristas suelen contar con una abrumadora mayoría en su aprobación, desde la sociedad civil, hay voces discordantes como la de Amnistía Internacional, que pide a los diputados que se opongan, al no ser que el gobierno justifique plenamente su uso.
    El Gobierno prevé para la Eurocopa 2,5 millones de espectadores en los 51 partidos de fútbol previstos. Desplegará más efectivos, ha prometido, para garantizar la seguridad.
    Por el momento, seis meses después de los atentados, la policía ha realizado casi 4.000 registros administrativos y se han requisado más de 750 armas. Del total de registros, algo más del 10% ha terminado en un procedimiento judicial, lo cual para Amnistía Internacional es un signo preocupante.
    Por su parte, el Ministerio del Interior asegura que tales medidas han facilitado abortar varios atentados. El último de ellos fue el que presuntamente preparaba Reda Kriket, un hombre relacionado con los atentados de Bruselas y los de París, detenido en marzo pasado tras encontrar la policía un importante arsenal en un apartamento que había alquilado meses antes en la capital francesa.
    "Se trata de una herramienta excepcional por un tiempo determinado y sin que comprometa el ejercicio de las libertades públicas", justificaba el propio presidente Hollande la puesta en marcha del estado de excepción. Pese a ello, también hay voces dentro de la política que cuestionan tanto tiempo de excepción, como el diputado ecologista Noël Mamère.
    La otra gran polémica surgida a partir del estado de excepción es la de la asignación de residencia, mediante la cual la policía mantiene a sospechosos bajo estrecha vigilancia en un lugar determinado por el Ministerio del Interior. Unas 70 personas estarían a día de hoy en Francia bajo esa especie de arresto domiciliario que obliga a estar localizable doce horas al día.
    El estado de excepción tiene además consecuencias para la expresión ciudadana y, por ejemplo, desembocó durante la Cumbre del Clima de París en diciembre pasado en la prohibición de las marchas convocadas por los ecologistas. El debate no está terminado.
    Entrevistados: Dominique Curis, encargada de Libertad de expresión y Seguridad ciudadana en Amnistía Internacional, y Noël Mamère, diputado ecologista.
    12 min
  • Saint-Denis, una tierra de contrastes en la periferia parisina
    Saint-Denis, al norte de París, es una localidad de contrastes. Allí se encuentran el Estadio de Francia, la basílica donde reposan los restos de los reyes, y allí también se escondían dos de los yihadistas que cometieron los atentados del 13 de noviembre en París. Escuche el reportaje de Natalia Olivares en Saint-Denis.
    11 min
  • Prostitución: Francia sancionará a los clientes
    Francia se convirtió en abril en el quinto país europeo en sancionar a los clientes de las prostitutas después de Suecia, Noruega, Islandia y el Reino Unido. La medida divide tanto a la clase política francesa como a las asociaciones de ayuda a las trabajadoras del sexo. RFI recogió el testimonio de varias de ellas en París.
    Según la nueva norma aprobada por los diputados franceses, "la compra de actos sexuales" podrá ser sancionada con una multa de 1.500 euros hasta 3.500 en caso de reincidencia. Además queda abrogada la ley que penalizaba a las prostitutas que buscaban a clientes en la calle. Francia se convierte así en el quinto país europeo en multar a los clientes. Una medida que busca acabar con el mercado del sexo y ofrecer oportunidad económicas y laborales para salir de la prostitución. Se prevé incluso permisos de residencia de seis meses para las prostitutas extranjeras que quieran abandonar esta actividad.
    ¿Qué opinan de esta ley las y los trabajadores del sexo? En el barrio parisino de Château Rouge, RFI habló Romina, Nicole y Giovanna, tres integrantes latinoamericanas de la asociación de ayuda a las prostitutas "Acceptess T". Para ellas, la nueva norma, aunque aún no ha entrado en vigor, ya está afectando su trabajo. Nuestros clientes regulares está preocupados, cuentan.
    La prioridad de la entonces Ministra de los Derechos de las Mujeres, Najat Vallaud-Belkacem era sin embargo proteger a las prostitutas víctimas de la pobreza o del proxenetismo. En Francia, cerca de 30.000 personas se prostituyen en la calle, en mayoría mujeres extranjeras de Africa y Europa del este.
    Todos los países europeos castigan el proxenetismo pero Francia es sólo el quinto en sancionar también a los clientes de las prostitutas, después de Suecia, el primer país en hacerlo en 1999, y de Noruega, Islandia y el Reino Unido.
    A mediano plazo, el alcance de la ley francesa podría ser limitado ya que la prostitución se ejerce cada vez más por internet. En los ultimos años, los sitios de encuentro, de escort y las redes sociales donde particulares ofrecen servicios sexuales se han multiplicado y muchas de estas plataformas, basadas en el extranjero, no podrán ser bloqueadas por el gobierno francés.
    >Otros testimonios de prostitutas en Francia aquí.
    Entrevistas:
    Giovanna Rincón, jefa de proyecto en la asociación de ayuda legal "Acceptess-T" en París.
    Olga González, socióloga colombiana de la Universidad París Diderot, especialista en temas de prostitución.
    Romina, prostituta transgénero de origen ecuatoriano.
    Nicole, prostituta transgénero de origen argentino.
    Audio:
    Najat Vallaud Belkacem, entonces Ministra de los Derechos de la Mujer.
    11 min
  • El malestar juvenil se toma la Plaza de la República
    La incertidumbre sobre el futuro y una reforma laboral que amenaza con hacerlos aún más precarios han llevado a los jóvenes franceses a inventarse nuevas maneras de protestar. Nuit Debout –Noche en pie- se llama el movimiento que aglutina el descontento de los franceses y que tiene como epicentro la emblemática y parisina Plaza de la República.
    Dicen que fue una película con un marcado acento anticapitalista la que encendió la mecha y llevó a decenas de personas hasta la Plaza de la República, en pleno centro de París, con el afán de protestar contra la denominada ley El Khomri, una reforma laboral con la que el gobierno socialista de Francois Hollande pretente dar un nuevo impulso a la alicaída economía francesa.
    Una vez en la Plaza de la República los manifestantes, sobre todo jóvenes, decidieron quedarse a dormir con el fin de llamar la atención de las autoridades. Así nació ‘Nuit Debout’, la ‘Noche en Pie’ en español, un movimiento ciudadano que a muchos les recuerda a los indignados del 15M en Madrid y a los chicos del Occupy Wall Street.
    ‘Soy estudiante y estoy obligada a trabajar paralelamente para mantenerme. Ahora me vi obligada a conseguirme un segundo trabajo en vista de lo difícil de la situación’, dice Lila una de las tantas jóvenes que desde el 31 de marzo se han apostado en la Plaza de la República para gritarle al mundo su descontento.
    ‘La ley El Khomri –que lleva el nombre de la ministra del Trabajo que la defiende- fue la chispa de un movimiento bastante ms amplio’, comenta el sociólogo belga Geoffrey Pleyers, especialista en movimientos sociales, miembro de la Asociación Internacional de Sociólogos. A eso agrega: ‘todos los ingredientes para un movimiento tipo indignados estaban reunidos en Francia donde mucha gente no ve ninguna alternativa en la política electoral’.
    El experto señala que se trata, sobre todo, de jóvenes ‘que se sienten profundamente afectados por la flexibilización del mercado laboral. Pero cuando uno habla con estos jóvenes en la Plaza de la República se da cuenta que no protestan tanto por sus condiciones actuales sino que se sienten despojados de su futuro, que no tienen perspectivas y que quieren reinventarse un nuevo porvenir’.
    Y es que los números son claros a la hora de hablar de la situación actual de los jóvenes en Francia. Se calcula que uno de cada cuatro jóvenes, menores de 25 años, está desempleado. De allí que a esta generación no lo sobren las certezas, como lo comenta el antropólogo Alain Bertho, autor del libro ‘Los hijos del caos’: ‘es la primera generación que llega a un mundo bloqueado por una mundialización financiera, donde los estados no tienen margen de acción. Una generación que no tiene, a diferencia de sus antecesores, una perspectiva de mejoría de la situación a través del progreso científico, de una revolución, o del progreso social. Entonces el tema del futuro, de la ausencia de futuro le pese considerablemente. Hay algo absolutamente fundamental que está ocurriendo y es la voluntad de desbloquear ese futuro y reabrir las perspectivas que las formas tradicionales de organización y gobernanza han cerrado completamente’.
    La apuesta no está, entonces, en el aquí, ni en el ahora. La inquietud está en el futuro y los partidos políticos actuales no representan una solución al problema. Por lo menos así lo ven los jóvenes de ‘Noche en Pie’. ‘Los jóvenes no confían en los partidos políticos porque los han traicionado durante los últimos veinte años’, aclara Sami Nair, un destacado intelectual francés. ‘Dicen: vamos a desarrollar una forma de lucha que no pueda ser recuperada por los partidos políticos’, finaliza Nair.
    De allí que cada decisión que se tome en la ‘Noche en Pie’ debe ser sometida a la opinión de una asamblea general, la misma en la que diariamente se expresan las comisiones que trabajan dando ideas al incipiente movimiento.
    La pregunta es si este malestar ciudadano tendrá una continuidad política. Difícil saberlo dicen desde la misma plataforma participativa, que ha sido criticado por diversos sectores políticos, que destacan sobre todo lo inconveniente de una movilización masiva y constante en un lugar tan estratégico como la Plaza de la República, en pleno estado de excepción post atentados terroristas.
    Del lado oficialista el movimiento parece haber dejado perplejo al gobierno socialista. ‘No se esperaban una movilización de este tipo’, dice el antropólogo Alain Bertho. Esto mientras el intelectual Sami Nair recuerda que en la historia de movimientos juveniles en Francia ha sido siempre el gobierno el que ha salido perdiendo.
    ENTREVISTADOS: Geoffrey Pleyers, sociólogo, especialista en movimientos sociales, miembro de la Asociación Internacional de Sociólogos.
    Alain Bertho, antropólogo y autor del libro ‘Los hijos del caos’
    Sami Nair, sociólogo, filósofo, politólogo y catedrático francés.
    Pablo, Marcos, Lila y Catherine todos presentes en la ‘Nuit Debout’
    0 min
  • Francia, los coches y la contaminación del aire
    Redifusión. La contaminación del aire fue uno de los principales temas de la COP21 que tuvo lugar en París a fines del 2015. ¿Cuál es la situación en Francia? ¿Qué medidas se han tomado?
    En pleno barrio de Belleville, cuando es día de feria y que los vendedores instalan sus puestos de comidas y de productos, se complica el tráfico. Los caños de escape de los vehículos y motos lanzan incesantemente gases que sabemos son nocivos, en particular para los peatones.
    Lucile, una estudiante, cuenta: "Cuando hay mucha contaminación del aire lo siento, y huele mal. Al mismo tiempo, en una ciudad grande no veo como podríamos evitarlo. Siempre habrá contaminación. Pero también depende de los constructores de automóviles asegurarse de que sus motores contaminen menos y que no hagan trampas".
    ¿Cuál es la situación en Francia en cuanto a la contaminación del aire? Las cifras dadas por un estudio hecho por una comisión de investigación del Senado francés, y publicado en julio de 2015, son escalofriantes. La contaminación del aire le cuesta al país galo 100.000 millones de euros por año, o sea entre 1.100 y 1.600 euros por habitante.
    Los médicos franceses otorgan anualmente 650.000 permisos para no ir a trabajar por cuestiones de salud relacionadas con la contaminación del aire, es decir 650.000 jornadas de trabajo perdidas. La Organización Mundial de la Salud calcula que las partículas finas presentes en los gases que expelen los vehículos diésel producen en Francia 42.000 muertes prematuras. El costo de estos fallecimientos: 48.000 millones de euros. Estas mismas partículas aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades como asma, o varios tipos de cáncer. Según investigadores franceses, el tratamiento de estas dolencias le cuesta al Estado entre 1.000 y 2.000 millones de euros por año.
    La factura no es exclusiva a la salud, también afecta el mantenimiento de edificios en una ciudad cuyas fachadas se ennegrecen con la contaminación. Para lavar el frente del famoso Panteón, dónde Francia guarda los restos de sus ciudadanos más ilustres, como Victor Hugo o Marie Curie, se gastaron 900.000 euros, diez veces más que el presupuesto inicial.
    En la calle Vaugirard, André atiende su kiosco de periódicos desde hace 17 años. Para él, coches y autobuses son responsables de la alta tasa de contaminación del aire en la capital: "Hay dos líneas de autobús frente a mi kiosco que pasan regularmente y que me producen fatiga, auditiva y psicológica", explica.
    Como André son varios los parisinos que se quejan tanto de la contaminación como del ruido. Por eso la municipalidad organizó el pasado domingo 27 de septiembre la primera jornada sin vehículos en varios puntos de la ciudad.
    Vivir en París y respirar mejor es una lucha de todos los días para Nadir Saifi, el vicepresidente de la ONG Ecología Sin Fronteras. Luego del escándalo de Volkswagen, su organización, fundada hace 20 años, presentó una demanda ante la Justicia francesa contra la empresa.
     
     
    Los vehículos diésel Volkswagen lanzan a la atmósfera una cantidad de gases contaminantes varias veces mayor que la tolerada por la ley. Entre esos gases está el óxido de nitrógeno que está asociado a enfermedades respiratorias. El origen de este gas en nuestras ciudades son principalmente los coches, según nos contó Nadir Saifi.
    Más allá de las críticas, el primer ministro Manuel Valls declaró después del escándalo que "no es serio contemplar la prohibición del diésel". De acuerdo a Nadir Saifi, es el fuerte lobby de las empresas constructoras de automóviles y una política del Estado lo que no permite la introducción de vehículos menos contaminantes.
    La ministra de Ecología francesa Ségolène Royal anunció que están considerando un aumento del impuesto al diésel con el objetivo de abandonar los beneficios que el Estado le otorga al combustible de acá a cinco años. Mientras que se espera la aparición en las calles de vehículos menos contaminantes, la ministra anunció que podría hacer uso de manera más seguida de la circulación alternada, de acuerdo al número de la patente. En la región parisina, esta acción fue utilizada sólo tres veces en casi 20 años.
    Con el tiempo, la circulación alternada sería remplazada por "zonas de circulación restringidas". Es decir que en algunas grandes ciudades, el acceso sería limitado o prohibido a los vehículos que más contaminan. Las autoridades buscan seguir incentivando el uso de las bicicletas, en especial para ir al lugar del trabajo. Las empresas indemnizan a los empleados que pedalean para llegar a las oficinas en razón de 25 céntimos de euro por kilómetro recorrido.
     
    Los efectos de todas estas medidas, si funcionan, se sentirán más adelante en el tiempo.
    Entrevistado: Nadir Saifi, vicepresidente de la ONG Ecología Sin Fronteras.
     
    Fotos por Hugo Passarello Luna www.hugopassarello.com
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    9 min
  • El horario de verano, motivo de controversia
    Cada año, en el último fin de semana de marzo, los franceses tienen que adelantar una hora su reloj. Se pierde una hora de sueño, y el despertar es duro... Con este cambio, nos acercamos a la hora solar para hacer coincidir la luz con las horas de la actividad humana con el objetivo de ahorrar energía. Sin embargo, siempre surge el mismo debate: ¿es beneficioso o perjudicial para la salud?
    ¿Y qué tan real es el ahorro de energía?
    Los franceses lo tienen claro. Según un estudio reciente, el 54% está en contra de esta práctica. La ingeniera agrónoma Leonor Gabarain, presidenta de la Asociación Contra la Hora de Verano Doble (ACHED) en Francia, lleva 30 años estudiando el fenómeno y para ella la respuesta está clara: "Esta operación no acarrea ningún beneficio. Al contrario, tiene muchos aspectos perversos" en cuanto a energía y salud.
    La primera persona que tuvo la idea fue Benjamin Franklin durante su estancia en París cuando era embajador, entre 1778 y 1785. Franklin quería ahorrar, no en electricidad, sino en velas. Pero no tuvo mucho éxito y no consiguió que se aplicara la medida.
    En 1916, Alemania y Francia, dos naciones en guerra decididas a no malgastar energía, adoptan la hora de verano, pero tras la Segunda Guerra Mundial, se abandona su uso. La crisis petrolera en 1973 y 1974 rescata la idea y se adopta en el 1976 hasta hoy.
    Según Thomas Porcher, economista en la Paris School of Business y especialista en energía, "cambiando de hora en otoño y en primavera se hace coincidir la actividad económica con el sol, lo que permite ahorrar energía. Es verdad que estos últimos años, el consumo de energía es más bien estable, así que hay mucha gente que critica esta medida diciendo que la proporción no aumenta, incluso hay tendencia a la baja. Pero el ahorro de energía está ahí y si ahorramos energía se emite menos CO2 y si se emite menos CO2 contribuimos a la lucha contra el calentamiento climático".
    Un estudio de la Comisión Europea afirma que la salud se ve perjudicada porque el cambio de horario implica un cambio de biorritmo del cuerpo. El sueño, el cansancio, la alimentación... Leonor Gabarain asegura incluso que la obesidad tiene algo que ver con el cambio de hora.
    Los defensores de esta medida piensan que el humano se adapta rápidamente a la nueva hora y que aunque el ahorro de energía sea poco, según estimaciones un 1%, vale la pena. Esto es 44.000 toneladas de CO2 menos en el aire. Supone también un ahorro en las facturas de la electricidad de dos euros por año y por familia.
    Para el economista Thomas Porcher, aunque el ahorro de energía sea discreto, sería un error abandonar la medida: "Es importantísimo ahorrar energía. ¡No hay gran o pequeño ahorro de energía! La energía más limpia es la energía que no consumimos. Tenemos objetivos sobre el calentamiento global que respetar", afirma.
    Para Gabarain, las estimaciones son sólo estimaciones con modelos matemáticos que ni siquiera se han probado sobre el terreno. La ingeniera asegura que con el cambio de hora no sólo no se consigue ahorrar energía sino que además se gasta más.
    Hay 70 países en el mundo que tienen, como Francia, un doble horario. Algunos ya lo han abandonado como Rusia, China, Egipto o Túnez. La ministra de Medio Ambiente francesa, Ségolène Royal, prometió abrir el debate y la Comisión Europea está estudiando el asunto, pero de momento no hay nada concreto.
    11 min
  • La gastronomía francesa vista desde el extranjero
    Este lunes y por el segundo año consecutivo, el evento Goût de France/Good France celebró la tradición culinaria francesa en los cinco continentes. ¿Pero qué lugar ocupa hoy en día la gastronomía francesa en el mundo?
    Boeuf bourguignon, coq au vin, crème brûlée... Estos platos o postres franceses tradicionales aparecen en los menús de numerosos restaurantes en el mundo, incluso a veces indicados en su idioma original, el francés.
    Seguramente uno de estos platos fue cocinado por alguno de los 1.700 chefs que, este lunes en los cinco continentes, prepararon una cena a la francesa en el marco del evento Goût de France (sabor a Francia).
    Una operación impulsada por la cancillería francesa para promocionar la cocina gala y así incentivar el turismo hacia esta cuna de la gastronomía, y que retoma la idea de Auguste Escoffier, quien en 1912 inició "Las Cenas de Epicuro": el mismo menú, el mismo día, en varias ciudades del mundo y para el mayor número de comensales.
    Más allá de los clichés, ¿cómo es vista la gastronomía francesa en el extranjero? ¿Sigue seduciendo o ya fue superada por nuevas cocinas que inventan los sabores de mañana?
    Desde hace más de cien años, la escuela Le Cordon Bleu propone a un público internacional costosas clases de alta gastronomía francesa. Hoy la institución tiene 20.000 alumnos por año, repartidos en sus veinte sedes por todo el planeta.
    María Fernanda Retana, que viajó desde Costa Rica para seguir la formación completa en la escuela Le Cordon Bleu, cuenta que "son nueve meses de un trabajo bastante intenso. Es un trabajo tanto físico como mental, y muy emocional también, porque es estar en un país nuevo, con un idioma que no hablo y una cultura totalmente diferente, bajo la presión de los chefs".
    El chef Marc Vaca, encargado de las clases de cocina básica en esta escuela, explica que "la cocina francesa es reconocida en el mundo primero por su historia. Es una de las primeras cocinas que puso en marcha técnicas, recetas y sabores. Hoy en día muchas cocinas se inspiran de la cocina francesa y lo logran muy bien pero nunca podrán superar esta dimensión histórica. El arte de la mesa y el arte de recibir vienen de la nobleza francesa. Desde mi infancia, nos sentamos alrededor de la mesa y comemos y tomamos... ¡a veces por tres horas! Y es un gran momento para nosotros, un momento de fraternidad muy importante".
    En 2010, la UNESCO incluyó la comida gastronómica francesa, con todos sus rituales y su presentación, en su lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
    El periodista y crítico gastronómico español, Javier Urroz, quien vivió cinco años en Francia, considera que "Francia sigue teniendo excelentísimas escuelas de cocina y excelentísimos profesionales de cocina. (...) Lo que es privativo de Francia es el reconocimiento a la profesión", con grandes nombres como Paul Bocuse, Alain Ducasse, Anne-Sophie Pic…
    Sin embargo, según el crítico gastronómico, a pesar de ser una raíz fundamental de muchas cocinas actuales, la gastronomía francesa no ha sabido reinventarse y ya la han superado otras cocinas como la peruana, la española o la mexicana.
    La nueva clasificación británica de los cincuenta mejores restaurantes en el mundo, "50 Best", provocó una polémica en Francia, puesto que sólo figuraban cinco restaurantes franceses y ninguno entre los diez primeros. Una afrenta para los chefs franceses que defienden con cuerpo y alma su savoir-faire y sus productos, algunos únicos en el mundo.
    Entrevistados: Sandra Messier, del instituto Le Cordon Bleu, María Fernanda Retana, alumna costarricense de Le Cordon Bleu, Diana Mora, alumna mexicana de Le Cordon Bleu, Marc Vaca, chef y profesor en Le Cordon Bleu, y Javier Urroz, periodista y crítico gastronómico español.
    13 min
  • El acoso sexista en el transporte público francés
    Redifusión. En Francia, un reciente informe público reveló que 100% de las mujeres usuarias del transporte público, por lo menos una vez en su vida, han sido víctimas de acoso sexista o incluso de agresión sexual en ese contexto. El gobierno promete tomar medidas.
    La situación actual
    Manos en las nalgas, palabras sexistas y degradantes, miradas libidinosas o roces furtivos durante las horas críticas, son las formas que adquieren el acoso y la violencia sexista en el transporte público. Este tipo de agresiones deben ser reconocidas y combatidas por todos, ya sean usuarios, personal o autoridades. Estas son las conclusiones del Alto Consejo por la Igualdad de Género en Francia que, en abril, publicó un informe sobre el asunto, sacando a la luz una realidad que hasta ahora a menudo se callaba.
    "Poder circular y ocupar el espacio público sin peligro o amenazas es una libertad fundamental", recordó la secretaria de Estado encargada de los derechos de la mujer, Pascale Boistard. La ministra de Salud, Marisol Touraine, prometió por su parte adoptar resoluciones fuertes.
    Propuestas para combatir el acoso
    Entre otras medidas, el Alto Consejo por la Igualdad de Género  –que entregó su informe al gobierno socialista– propone implementar una campaña de comunicación permanente en los autobuses, metros y tranvías para informar a las víctimas sobre sus derechos y a los agresores sobre las penas a las que se enfrentarían.
    No obstante, la leyes no son suficientes, reconoce Romain Sabathier, secretario general del Alto Consejo para la Igualdad de Género en Francia.
    Francia podría inspirarse en el modelo canadiense que permite, por ejemplo, que los buses se detengan entre dos paradas, después de cierta hora durante la noche, para que las mujeres que así lo pidan tengan una distancia menor que recorrer hasta llegar a sus casas. 
    El Alto Consejo por la Igualdad de Género también recomendó la divulgación, en todos los medios de transporte público, del número de emergencia de la empresa estatal ferroviaria, SNCF, el 3117.
    En Europa, el tema del acoso sexista en las calles saltó a la actualidad en 2012 con un documental de la belga Sofie Peteers, que filmó, con cámara oculta, la odisea que vivía al pasearse por la calles de ciertos barrios de Bruselas.
    Las asociaciones participan en la lucha
    En Francia, colectivos llamados "Alto al acoso callejero" se han movilizado en ciudades como París, Lyon o Lille. Anne-Marie Risvegliato, franco-uruguaya de 29 años, es una participante activa del colectivo en París; opina que la mayoría de las agresiones no tienen nada que ver con la seducción. Señala que quienes minimizan –incluso mujeres– el acoso sexual en áreas públicas o en el transporte, calificándolo de simple desliz, estimulado a veces por el alcohol, se equivocan.
    Según el informe del Alto Consejo por la Igualdad de Género, las mujeres están más expuestas a la violencia sexista y sexual en los buses y transportes escolares. Ello constituye una prueba más de que la educación es primordial, considera Anne-Marie Risvegliato.
    Tales comportamientos no se dan sólo en las grandes urbes, también están presentes en las zonas rurales francesas.
    Dimensión internacional del acoso
    Pero Francia no es un caso único. En varias capitales latinoamericanas, las autoridades han tenido que tomar medidas radicales frente a esta situación.
    En Bogotá, el fenómeno también existe , como lo confirmó Sebastián, colombiano de visita en París, que nos habló de la situación en la capital colombiana. En Ciudad de México o en San Pablo, Brasil, existen vagones exclusivamente para mujeres. Una medida que podrían adoptar otras ciudades en Colombia, Ecuador o Perú, por ejemplo.
    Romain Sabathier del Alto Consejo por la Igualdad de Género en Francia estima que se trata en esos casos de soluciones correspondientes a otra época. Observa que no hay que dividir a la población sino enseñar a todos a vivir juntos. Anne-Marie Risvegliato del colectivo "Alto al acoso callejero" expresa su acuerdo con este punto de vista.
    Por ahora, el gobierno francés no ha tomado ninguna medida concreta. Antes del verano, un grupo de trabajo sobre la seguridad en el transporte público le debe entregar sus conclusiones. Lo cierto es que "ya se ha liberado la palabra", declaró satisfecha la secretaria de Estado para los derechos de la mujer, Pascale Boistard. Después de todo, "nombrar es revelar y revelar ya es empezar a actuar", como dijo un día la filosófa feminista francesa Simone de Beauvoir.
    Entrevistados: Romain Sabathier, secretario general del Alto Consejo para la Igualdad de Género en Francia; Anne-Marie Risvegliato, del colectivo "Alto al acoso callejero", París; parisinas y parisinos, usuarios del metro y de los trenes de cercanías.
    13 min
  • La agricultura orgánica, ¿tabla de salvación para los productores franceses?
    Durante el Salón de la Agricultura, el presidente francés François Hollande y su primer ministro Manuel Valls fueron increpados por agricultores y ganaderos. Los culpan en gran parte de la grave crisis que vive el sector.
    Los productores tachan de muy bajos los precios de venta de la carne, de los vegetales, de la leche... Precios que no cubren los costos de producción según ellos. Acusan a los grandes distribuidores de quedarse con casi todos los beneficios y a la Unión Europea de liberalizar el mercado agrícola y de proponerles a cambio ayudas que serían totalmente insuficientes.
    Por ejemplo, el mercado de la leche, que dijo adiós a las cuotas el año pasado, y que ahora estaría produciendo a pérdida. "Tras las cuotas, aumentamos enormemente la producción de leche y ahora mismo no hay mercado. En particular en cuestión de exportación, por el embargo a Rusia o el hundimiento de la demanda china", explica el ganadero lechero Christian Squet.
    Una caída libre en los precios de la leche que se puede trasladar a muchos otros sectores de la agricultura y ganadería llamados "convencionales". Pero hay un sector que está en pleno auge: la agricultura –ganadería, viticultura, piscicultura– bio u orgánica.
    Lo bio está en plena expansión en Francia, como señala la ingeniera agrónoma Mariane Monod: "Hay una importante demanda de productos bio o ecológicos. Cada año aumenta en torno al 10% aquí en Francia. Los productores han recuperado el gusto por su trabajo, vuelven a encontrarle un sentido, y también han conseguido valorizar su producción, que pueden vender a un precio justo".
    La cuestión del precio es realmente central en la crisis agrícola que se vive en Francia. Los agricultores y ganaderos convencionales se endeudaron hasta niveles prácticamente insostenibles para comprar nueva maquinaria y productos como pesticidas o semillas, y ahora no encuentran una remuneración suficiente para devolver los préstamos o siquiera vivir el día a día.
    Philippe Cabarat, ganadero bio de Bourgogne desde hace más de 30 años, cuenta que "los productores tienen tendencia a circunscribirse sólo a eso, al acto de producción, y la venta se la dejan a las grandes cooperativas, sin que sepan a qué precio exactamente éstas revenden después. Esto los aleja de lo que busca el consumidor y les impide conseguir un precio justo para sus productos".
    "La idea es que, en nuestro caso, el de la ganadería, tengamos sistemas de funcionamiento lo mas autónomos posible. No queremos vender los animales metiéndolos en camiones y olvidándonos de ellos, buscamos construir un sector donde haya diálogo, por ejemplo con los grandes distribuidores. No queremos separar a los que producen de los que distribuyen o venden. Por ejemplo nuestra federación tejió una relación comercial importante con Auchan, el gran supermercado, que está vigente desde hace 20 años, pese a los cambios que ha sufrido desde entonces el mercado", explica Jean-François Deglorie, director de la Comisión Bio Interveb, federación de ganaderos bio de Francia.
    Lo que cuentan la mayor parte de los productores en orgánico es que su fuerte está en el gran control que ejercen sobre el sector las propias federaciones agrícolas. Es decir, gestionan la demanda en relación a las perspectivas que hay de oferta. Y al fin y al cabo el sector bio no deja de ser minoritario, aunque la producción está aumentando: cada año, más agricultores y ganaderos quieren convertirse al bio.
    Otro de los puntos fuertes de este modo de producción es su estricto etiquetado. La eco-hoja, símbolo europeo de la agricultura orgánica, y el AB de "Agriculture Bio", son los dos etiquetados imprescindibles en Francia para que un producto sea vendido como bio. Conllevan una serie de estrictas condiciones para los agricultores.
    Mariane Monod señala algunas: "Se produce sin pesticidas. Se utilizan insectos para comerse a algunas plagas malignas. Además se busca ser autónomo en la producción, reutilizando todos los desechos para hacer compost. En cuestión de medicación de animales, sólo se pueden utilizar antibióticos entre una y tres veces en cada animal, dependiendo de si su esperanza de vida es inferior o superior a un año". Y la conversión supone un periodo de transición más o menos largo.
    Los productores que llegan a migrar efectivamente a los ritmos bio se dicen muy satisfechos y curiosamente señalan la libertad como principal ventaja. Alain Delangle, productor de leche de Normandía, cuenta que tienen "unas normas estrictas a respetar pero realmente tenemos mucha autonomía en cada granja, para adaptarla como consideremos a estas normas y los objetivos de producción. Y eso realmente es una fuente de bienestar y de felicidad para los agricultores. Es realmente enriquecedor para nosotros".
    La cuestión de la felicidad de los agricultores es algo mencionado muy a menudo entre los que se dedican al bio, que se dicen casi siempre felices, tranquilos, satisfechos con su trabajo, mientras que sus colegas del convencional se dicen deprimidos o bajos de moral. La agricultura es una de las profesiones con mayor tasa de suicidios en Francia.
    Poco a poco, las zonas rurales van despoblándose, aunque también hay cada vez más habitantes de zonas urbanas que deciden mudarse al campo. Jean-Louis Normand, ganadero jubilado de Bretaña, precisa que "en mi región, las instalaciones de nuevos agricultores han caído mucho en los últimos años, pero un tercio de las que se ven tienen modos de funcionamiento alternativos, tipo bio. Son a menudo personas que tienen estudios y que mudándose al campo no tendrán unos ingresos de millonario pero sí una especie de retorno a la tierra".
    La venta directa es uno de los modos que ha puesto de moda la agricultura bio. También se busca la venta a proximidad de la explotación, con pocos intermediarios. De esa manera nació "La ruche qui dit oui" (la colmena que dice sí), una plataforma web que pone en contacto consumidores y productores. Para Hélène Binet, que trabaja para esta plataforma, "los etiquetajes y las marcas ecológicas sirven para tranquilizar a los consumidores para que confíen en los productores. Desde nuestro punto de vista es muy importante que el mundo de la producción y del consumo se acerquen, porque ambos tienen cosas que proponerse".
    Por el momento la venta de productos bio es un mercado de más de 5 mil millones de euros en Francia, y que no para de crecer. Habrá que esperar para ver si la tendencia se confirma o si por el contrario el bio se queda en los pequeños porcentajes de consumo que de momento sólo representan a una élite más o menos pudiente.
    Entrevistados: Christian Squet, ganadero lechero (al micrófono de Arianne Gaffuri), Mariane Monod, ingeniera agrónoma, Jean-François Deglorie, director de la Comisión Bio Interveb, Philippe Cabarat, ganadero bio de Bourgogne, Alain Delangle, productor de leche, Jean-Louis Normand, ganadero jubilado de Bretaña, y Hélène Binet, responsable editorial de "La ruche qui dit oui".
    0 min
  • Cultura latina en una aplicación móvil
    ¿Qué hacer si se nos antoja un ceviche peruano, o una empanada argentina, o un buen mojito, o si queremos saber qué películas latinoamericanas, o españolas, o italianas están actualmente en cartelera? La respuesta puede estar en unos cuantos clicks.
    Podemos dedicar tiempo a resolver esas preguntas haciendo búsquedas independientes en Internet, o podemos acudir a una sola aplicación para dispositivos móviles cuyo propósito es poner al alcance de la gente, en cualquier parte del mundo, una infinidad de productos y servicios vinculados con la cultura latina. Latina en su acepción más amplia, porque el propósito de Reflex Latino, la aplicación móvil desarrollada para brindar este acceso, abarca no solo a los países latinoamericanos sino a aquellos cuyas lenguas derivan del latín, es decir España, Portugal, Francia e Italia, por lo que, a través de ese servicio, también se podrá encontrar, por ejemplo, la mejor crepería en Nueva York o la más reciente obra de teatro española en París.
    Hace un año, Bruno Antonio, un joven de 27 años, francés con ascendencia portuguesa, abogado de profesión y también con estudios en gestión comercial, pensó en juntar esa diversidad cultural en un solo espacio, quizás un restaurante, pero luego su idea se trasladó al espacio virtual de las aplicaciones móviles. “Pensé que había que crear algo para que las personas de cultura latina pudiéramos aproximarnos entre nosotros, pero también todos los demás que se interesan en ella”, señala Bruno Antonio a RFI.
    Antonio se asoció con Mediatree, una empresa especializada en nuevas tecnologías con base en Portugal, y tras ocho meses de desarrollo dejaron lista la aplicación que saldrá al aire el 7 de marzo, pero que actualmente recibe la inscripción de empresas y servicios que quieren referenciarse a través de ella. “Quisimos crean un instrumento de alcance local pero también global –precisa Antonio-, porque hay algunos proyectos locales que trabajan con comunidades de diferentes países, pero no hay ninguno global, y quisimos juntar las afinidades y sensibilidades que compartimos los franceses, los españoles, los italianos, los latinoamericanos.” Reflex Latino se presenta como la primera aplicación de este tipo dedicada a esas comunidades.
    El servicio no está enfocado solamente en satisfacer deseos de tipo gastronómico sino que se extiende al campo de la construcción, las compras al detalle o el cuidado personal, por ejemplo, siempre alrededor de propuestas relacionadas con manifestaciones de los países mencionados. “Para nosotros es muy importante compartir la cultura latina, para que sea más valorizada y se construyan vínculos entre la gente”, señala Antonio.
    La aplicación, que será gratuita para el público, ofrece también otros servicios a las empresas que se promueven a través de ella: ventas flash, promociones o la posibilidad de pagar consumos a través de la aplicación. Además, por fuera del ámbito netamente comercial, Reflex Latino aspira a poner en relación a las instituciones representantes de los países con sus respectivas comunidades, para vehicular información concerniente a, por ejemplo, el voto en el extranjero.
    Desde el 7 de marzo, la diversidad de las culturas latinas en una exclusiva herramienta de búsqueda.
    12 min

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