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Juan David Betancur
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Habia una vez en el mundo caribe un gran señor que era el amo y señor del universo. Este señor se llamaba Obataló y un día decidió delegar en otra persona la responsabilidad del gobierno del universo. El primero en quien pensó fue en su fiel ayudante, Orula. Pero Orula era aún muy joven y Obatalá temía que no tuviese suficiente experiencia para una tarea tan complicada. Por ello, decidió poner a prueba su sabiduría. Llamó a Orula y le ordenó que preparase la mejor comida que pudiera imaginar.
Orula obedeció y fue al mercado. Miró a su alrededor para ver qué podía comprar y, al fin, eligió una lengua de vaca. De vuelta a casa, la cocinó, la condimentó y, después, se la llevó al gran soberano. Obatalá probó la lengua y se quedó satisfecho. Jamás había comido nada tan bueno.
Al terminar, llenó de elogios a Orula y le preguntó:
-Dime, Orula, ¿por qué elegiste la lengua cuando fuiste al mercado?
-Gran Señor -replicó Orula, la lengua es algo muy importante. Con la lengua se puede elogiar un buen trabajo y agradecer a quien hace una buena acción. Con la lengua puedes dar buenas noticias y guiar a los pueblos por el camino justo. Y, por fin, con la lengua puedes promover a un hombre y hacer de él un jefe.
-Todo lo que has dicho es verdad -observó Obatalá y pensó: «Realmente Orula es un hombre de gran sabiduría».
Pero el Gran Señor decidió que pondría a prueba a Orula una vez más y le dijo:
-Me has preparado la mejor comida del mundo. Ahora quiero que me prepares lo peor que puedas imaginar.
Orula fue de nuevo al mercado. Miró a su alrededor para ver qué había y acabó comprando de nuevo una lengua. La llevó a casa, la cocinó, la condimentó y se la sirvió a Obatalá.
Cuando el Gran Señor vio que de nuevo había una lengua en su plato, se sintió muy sorprendido y exclamó:
-La primera vez me trajiste la lengua como lo mejor del mundo. Ahora me la traes como lo peor. ¿Quieres explicarme por qué?
-Gran Señor -replicó Orula, la lengua es algo muy importante. Con la lengua puedes desacreditar el trabajo de un hombre y destruir su reputación. Con la lengua puedes llevar a un pueblo a la destrucción y privarlo del sustento. Con la lengua puedes hacer esclavas las mentes de los hombres y hacerles sufrir la esclavitud.
-Todo lo que has dicho es verdad. A pesar de tu juventud, eres un hombre de gran sabiduría -dijo Obatalá
Y dejó el gobierno del mundo en sus manos.
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Juan David Betancur
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Habia una vez en lo que hoy es Antioquia Colombia una mujer llamada oficialmente Maria del Pardo, pero conocida también como Maria Parda y otros como maría centeno. Corría el siglo xviI y la región antioqueña estaba en pleno proceso colonizador. Se cuenta entonces que en aquella región esta mujer era considerada la pionera de la minería de Oro en Colombia. Maria era hija de el capitán Diego de Zafra y Centeno y entre sus muchos atributos contaba con una belleza seductora.
Se dice que Maria del Pardo y Centeno aprovechando la belleza que Dios le había deparado se caso varias veces con hombres de gran fortuna y cuando por extrañas circunstancias quedaba viuda con grandes riquezas. De su primer matrimonio heredo sus primeras minas de oro y más de 500 esclavos que utilizaba para la explotación de las minas y de sus terrenos. De su segundo matrimonio heredo igualmente riqueza y de su tercer matrimonio que solo duro cuatro meses heredo más haciendas, minas y esclavos.
Y allí comenzó la leyenda de Maria Parda o Maria Centeno o Maria del Pardo. Se dice que ella, una mujer valiente y aguerrida se encargo personalmente de sus posesiones y sus fortuna y que ella misma supervisaba la extracción de oro y ella misma se encargaba del transporte del mismo hasta las zonas comerciales. Maria conocía a la perfección las rutas y entre los pobladores corría el rumor que esta mujer tenía un pacto con el diablo y que varios demonios le acompañaban en sus días explotando las minas y en sus viajes.
Muchos habitantes del oriente antioqueño juran que una vez la vieron dirigiéndose con una recua de mulas y bueyes acompañada de legiones de perros negros que eran seres demoniacos y que estos le ayudaban a superar las dificultades del terreno y una mula negra de tamaño descomunal que igualmente era un demonio.
A ella se debe el nombre del salto del buey en la ceja Antioquia que tomo su nombre cuando uno de los bueyes de Maria parda perdió el paso y se precipito con carga y todo a la cascada de más de 90 metros de altura. Y del buey y su carga nunca más se tuvo noticia.
Como cuando llegando a un cruce del rio cauca por los lados de lo que hoy se conoce como Puerto valdivia encontró el rio crecido pero inmediatamente su diabolico corcel salto dándole una patada tan fuerte a una piedra que aún se conserva gravada la huella de la herradura en la piedra. Y de allí floto sobre el rio cauca llevada por el mismísimo demonio.
Se cuenta además que alguna vez paso por un pueblo llamado Cocorná, donde la tradición cuenta que la iglesia tenia en el campanario una hermosas campanas de oro puro. Dichas campanas eran tan especiales que su repicar cuando se llamaba a misa se escuchaba a decenas y decenas de kilómetros. Las campanas eran pues el orgullo de Cocorna. Pero un día paso por allí Maria Parda y codiciosa como era con el oro, se enamoro del brillo y el tañido de las campanas y con ayuda de los demonios que la acompañaban se las robo. A la siguiente mañana cuando las campanas no sonaron los habitantes de cocorna se levantaron extrañados y adivinando que había sido maría parda la ladrona comenzaron a perseguirla pero esta siendo acechada por la multitud furibunda arrojo las campanas en un charco muy profundo y que hoy lo llaman el charco maría Parda. Luego siguió su paso y se escapo. Cuentan en Cocorna que los viernes santos se escuchan salir del charco los sonidos de las campanas con sus timbres de oro y que muchos aventureros atraídos por estos sonidos tratan de localizarlas en el fondo del lago pero que nunca nadie las ha encontrado aunque hasta el día de hoy se siguen escuchando su sonar saliendo del charco.
De maría del pardo o maría centeno o marí
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Juan David Betancur
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Habia una vez un Jaguar o yaguareté como lo llaman las tribus guarani del Paraguay que se paseaba de día por toda la llanura y los bosques. El yaguareté era muy vanidoso y muy creido. Cuando caminaba con su paso ágil decía a viva voz para que todos los demás animales lo oyeran.
-Soy el más fuerte y el más inteligente entre los animales. No hay nadie como yo.
-No hay en estos parajes quien me iguale en astucia, ni cuya fuerza y resistencia puedan compararse con las mías. Soy el monarca de la selva, de los bosques y de las llanuras y no en balde todos los seres me temen.
Una cigarra (ñakyra) que lo miraba y escuchaba , desde su lugar en lo alto una rama de un árbol frondoso, cuando oyo lo que el yaguareté se ufanaba de tal manera, decidio darle una lección a este animal. Así que dejando de cantar como cantan las cigarras salto a una rama más baja y desde allí le dijo al Jaguar.
Oye tu ….si el animal de rayas…. Veo que te crees muy fuerte, inteligente y temido. De pronto puedes ser muy fuerte pero creo yo que eres muy poco inteligente y además muy poco resistente al cansancio. Yo se que hay muchos animales que te superan incluido yo mismo
El yaguareté que nunca había sido insultado de tal manera miro a la cigarra que con sus ojos rojos y saltones lo miraba y enfurecido rugio -¡Insignificante insecto! -, como te atreves a hablarme de esa manera, deberás probar la veracidad de tus palabras o haré que te destierren para siempre de la selva.
-Conforme -respondió la cigarra-; hagamos una apuesta. Te voy a demostrar yo misma que yo un pobre insecto muchas veces más pequeño que tu, soy más resistente, Estoy dispuesta a probártelo mediante una prueba muy sencilla. Nos pararemos aquí donde estamos y nos miraremos fijamente. Y así El que se duerma primero o se deje vencer por el hambre o la sed, será el menos resistente y el que pierda deberá abandonar la pradera y meterse al bosque y solo salir de noche. Luego, si quieres, te demostraré que soy el más inteligente, pero por ahora Aquí están los hermanos Ká i Mirikina (monito) y Aka'e (urraca) quienes nos podrán servir de testigos.
El jaguar que era bastante soberbio acepto el desafía inmediatamente y parandose frente a la rama donde estaba la cigarra empezó a mirarla esperando que ella se moviera.
Por su parte el mono y la urraca se dedicaron a compartir la vigilancia por turnos y asi ser jueces y testigos de quien abandonaba.
Y comenzó la prueba, la cigarra se paro plácidamente en su rama y el tigre se paro en el suelo a mirar la rama con la cigarra. La cigarra de vez en cuando tocaba alguna melodía como suelen hacerlo las cigarras y el jaguar rugia para auyentar las moscas.
Después de largas horas de vigilia, la cigarra, aprovechando un momento en que el jaguar se esforzaba por librarse de un enjambre de moscas que lo volvían loco, se escurrió sigilosamente de su caparazon y se retiró calladamente dejando el caparazon allí para que el jaguar pensara que todavía estaba allí. Lo que no sabía el jaguar era que las cigarras tiene el don de mudar su caparazon si así lo desean dejandolo en algún lugar.
Así que la cigarra dejo el caparazon en su asiento en la rama, y ella se retiró sigilosamente a refrescarse con el jugo de un jugoso pakuri que había allí cerca. Luego de deleitarse con el pakuri volvió con la misma cautela y precaución, y sin hacer ningún ruido se escondió detrás de su propia piel y se echó a dormir la siesta.
Transcurría el tiempo; el pobre jaguar se moría de hambre y de sed; pero su rival, o mejor dicho, el caparazon vacío de su rival la cigarra se veía aún sobre la rama, y el no entendia porque no mostraba cansancio alguno. Peor aún no demostr
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Juan David Betancur
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Había una vez una mujer llamada Angela que entro a trabajar desde muy joven a una empresa después de haber estudiado ingeniería. La joven Angela como es de costumbre empezó desarrollando actividades básicas relacionadas con su profesión y afortunadamente encontró en esta empresa una estructura propicia para desarrollar su trabajo a cabalidad. Durante muchos años fue feliz tan feliz que mientras trabajaba cantaba. Los dueños de la empresa la apoyaron y poco a poco fue subiendo en la estructura organizacional de la empresa y después de algunos años llego a ser jefe de su sección.
Y allí comienza la historia de Angela. Angela encontró que ahora sus funciones habían cambiado totalmente. Sus estudios y su estructura de pensamiento eran lógicos y claros. Su formación de ingeniera le ayudaba a desempeñar sus actividades de ingeniería con soltura y con eficiencia. Pero ahora ella estaba a cargo de una sección de la empresa y bajo ella había un buen numero de empleados, todos ellos con sus propias características, deseos, frustraciones y mañas.
Angela ahora debía supervisar cada detalle de su área de la empresa y la gran mayoría de ellas tenía que ver con como las funciones de cada uno de los empleados a su cargo se armonizaba con los intereses de la empresas. Angela ahora debía pasar horas y horas diariamente a planear, diseñar, supervisar, presupuestar, ejecutar, monitorear y disciplinar si era necesario.
Sus estudios ahora no eran coherentemente alineado con sus funciones diarias. Ya el mundo en el que estaba envuelta no era de ingeniería era un mundo administrativo. Ya su alma de ingeniera no estaba siendo complacida por el día a día.
Pasaron los años y aquella joven alegre y feliz que había entrado en la empresa, ahora era una empleada de alto nivel que llegaba a su trabajo a las 6 de la mañana y salía a altas horas de la noche. Entre reuniones y reuniones diarias y entre llamadas y llamadas por teléfono tomando decisiones, Angela encontró poco a poco su infelicidad. Le estaban pagando bien, muchas veces más que lo que le pagaban cuando empezó a trabajar allí veinte y cinco años atrás, pero su vida se había vuelto oscura y triste.
Pero un día Angela se levanto y al mirar por las ventanas de su lujoso apartamento donde vivía sola ya que nunca tuvo tiempo para cultivar una relación de pareja noto que nada de lo que veía le llenaba de ilusión. La vista era espectacular pero su visión estaba cubierta por un velo de tristeza y melancolia. Supo en ese instante que debía cambiar.
Tomo su lujoso carro e inmediatamente llego al edificio de su empresa, tomo el ascensor privado que llegaba directamente a la oficina del presidente de la empresa y sin anunciarse entro a la oficina de su jefe inmediato
Doctor… le dijo. Vengo a pedirle algo muy especial.
Angela. Cuénteme en que le puedo servir. Le dijo el presidente de la empresa.
Vengo a pedirle un favor. A mi me faltan cinco años para jubilarme, pero quiero cambiar de trabajo dentro de la empresa.
Cambiar ….. Angela comprendera usted que el único puesto superior a su cargo es de presidente de la empresa y yo por ahora no me quiero jubilar. Así que no podría ofrecerle mi cargo.
Nooo dijo Angela no quiero su cargo. Todo lo contrario. Como usted sabra yo conozco a la perfeccion el funcionamiento de la empresa y comencé como aprendiz de la planta hace más de veinte años. He subido por cada escalon empresarial y ahora soy vicepresidente de producción. Se muy bien ahora como funciona todo. Le pido que me deje continuar en la empresa trabajando como operaria de planta. En el puesto más simple y más rutinario que existe.&nb
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Juan David Betancur
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Había una vez, en un reino lejano y mágico, existía un lugar conocido como el Valle de las Estrellas. Este valle era famoso por ser el hogar de los ángeles más hermosos y benevolentes que jamás se hubieran visto. Cada noche, cuando el sol se ocultaba en el horizonte y la luna ascendía en el cielo, los ángeles del Valle de las Estrellas se reunían en el Jardín de la Luna para desplegar sus alas y comenzar su trabajo.
Los ángeles del Valle de las Estrellas
tenían una tarea especial: eran guardianes de los sueños de los niños en todo
el mundo. Cada noche, volaban a través del cielo, dejando un rastro de polvo de
estrellas a su paso. Este polvo de estrellas se convertía en los sueños que los
niños tenían mientras dormían.
Había un ángel en particular en el Valle de
las Estrellas llamado Aurora, que era conocida por ser la más amable y atenta
de todos los ángeles. Su cabello era del color del amanecer, y sus alas
relucían con un brillo plateado. Aurora tenía una conexión especial con los
niños y podía escuchar sus deseos más profundos y sus temores más oscuros.
Una noche, mientras volaba sobre un pequeño
pueblo, Aurora escuchó el llanto de un niño llamado Daniel. Intrigada, se
acercó y vio al niño sentado solo en su habitación, con lágrimas en los ojos.
Aurora se posó suavemente en el borde de
la ventana y le susurró palabras de consuelo a Daniel.
"¿Por qué lloras, querido
Daniel?" preguntó Aurora.
Daniel levantó la cabeza y vio a la hermosa
ángel con alas plateadas en la ventana. Le contó a Aurora sobre sus
preocupaciones y miedos, sus deseos y sueños. Aurora escuchó con atención y le
aseguró que ella cuidaría de él y haría todo lo posible para ayudarlo a
encontrar la felicidad.
Desde esa noche, Aurora visitó a Daniel
cada noche en sus sueños. Le recordaba que no estaba solo, que siempre había
alguien cuidando de él, y le mostraba visiones de un mundo lleno de esperanza y
alegría. Con el tiempo, los miedos de Daniel se desvanecieron, y su corazón se
llenó de confianza y alegría.
A medida que los años pasaban, Daniel
creció y se convirtió en un hombre sabio y compasivo. Siempre recordaba a
Aurora y la influencia positiva que había tenido en su vida. Decidió dedicar su
vida a ayudar a los demás y a difundir la bondad en el mundo.
Después de muchos años, Daniel se volvió viejo y comenzó a temer por su vida. Había pasado su vida ayudando a los demás, había dedicado su vida a llevar consuelo a todos aquellos que había conocido, pero ahora que llegaba el final de sus vida se sentía solo. Sentia que nada de lo que había hecho tenia alguna recompensa ya que se encontraba transitando los últimos días sin nadie que lo acompañara.
Aquella noche, cuando más cansado, viejo y solo se sentía se durmió con el pesar que solo la soledad puede ofrecer. Pero allí en su sueño, en el momento final, Aurora volvió a su lado, y como lo había hecho cuando Daniel era joven le mostro visiones de esperanza y alegría y le prometio que algún día no estaría solo.
Y aquella noche Daniel cerro los ojos por ultima vez, su cuerpo quedo allí en aquella casa solitaria pero su alma volo hasta el valle de las estrellas. El mismo valle que Aurora le había descrito. Su alma buena y justa se convirtió en una ángel que fue recibido por Aurora y todos los demás ángeles. Su misión no había terminado apenas había empezado. Daniel comenzó a viajar durante las noches a dar consuelo a los niños que sentían que su vida era triste y al igual que Aurora pudo cambiar mediante los sueños el alma de muchos que necesitan una voz de consuelo en las noches más oscuras.
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Juan David Betancur
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Había una vez en una población aragonesa había una laguna tapisada de juncos donde se decía vivía un dragón que constantemente acechaba a todo aquel que se acercaba a las orillas a recoger agua. Los habitantes de dicha población narraban como a los largo y ancho del lago se solía ver una figura enorme con escamas en su cuerpo y una larga y gruesa cola que se movía en círculos cuando requería golpear alguna infortunada victima. Su cabeza tenia múltiples protuberancias, una gran boca de la cual emanaba fuego y ojos fieros que vigilaban desde la superficie del agua.
Este horrible ser vivía a su gusto en aquella laguna y los habitantes de la región sabían o presentían que entraría en el pueblo buscando comida cuando los juncos comenzaban a moverse y el viento traía el inconfundible olor penetrante que el cuerpo del aquel dragón exhalaba.
Cuando esto sucedía los habitantes del poblado se escondían y se encerraban en sus casas cerrando las puertas a cal y canto. Si alguno habitante por despiste o por simple irresponsabilidad se atrevía a permanecer en las callejuelas empedradas del pueblo rápidamente era victima de aquel horrible dragón que con sus largas y afiladas garras levantaba al incauto y se lo devoraba en un santiamén.
El rey de la comarca quería acabar con aquella amenaza y para ello mando emisarios a que razonaran con aquel dragón y que le plantearan una solución. La solución era que el pueblo le ofrecia una abastecimiento constante de ovejas para que se alimentara y así no tuviera que salir a cazar transeúntes en el pueblo.
El dragón comprendió que el trato podría se beneficioso y acepto gustoso. Pero algo no se tuvo en cuenta por parte del comité negociador. El dragón debido a su tamaño comía muchas ovejas diariamente y después de algunos meses la población de ovejas y carneros se fue diezmando rápidamente en toda la región. Llego un momento en que el dragón se había comido la ultima oveja de la región y el dragón comenzó de nuevo a impacientarse por no recibir su ración diaria.
El comité negociador se sentó de nuevo con el dragón y se llego a una terrible solución que afectaba a todo el pueblo. Diariamente se escogería un muchacho por sorteo que se le llevaría al dragón como alimento. Así este saciaría su apetito pero alguna familia lloraría la perdida de algún hijo aquel día.
La hija de el rey decidio que ella era igualmente parte de aquel pueblo y olvidando sus prerrogativas de princesa incluyo su nombre en la rifa para seleccionar la victima. Sucedió por azares de la vida que su nombre fue escogio en la primera oportunidad y pese a la protesta de el rey ella acepto.
El día del sacrificio ella se presento en la mitad de la plaza con un hermoso vestido y una sonrisa de orgullo por cumplir con su deber.
El pueblo se reunió en la plaza par despedir a la valiente y bella princesa y su padre y madre desde el balcon del castillo lloraban por el infortunio de ver a su hija caminando hacia un destino fatal.
Sola camino desde las afueras de aquella población hasta la orilla de la laguna donde la esperaba hambriento aquel terrible dragón oculto entre los juncos. En el momento definitivo cuando el movimiento de los juncos claramente presagiaba la aparición del dragón se oyo desde lo lejos un cabalgar.
La princesa entre sollozos se pregunto que estaba sucediendo y dirigiendo su mirara hacia el camino que bajaba de la montaña y cruzaba justo al lado de la laguna vio un brillo que no entendia. Era el brillo de una armadura y la figura de una caballo blanco.
Al mismo tiempo el dragón había ya salido de los juncos y con su boca abierta se dirigía pesadamente hacia la pobre princesa. La princesa lo sintió acercarse y con sus ojos desorbitados lo miro aterrorizada. Pero no solo ella vio al dragón, sobre
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Juan David Betancur
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Había una vez un burro y un camello que trabajaban para un campesino. El campesino maltrataba mucho a ambos animales y además los hacia trabajar desde la mañana hasta la mitad de la noche y poco les daba de comer.
Un día, cansado del mal trato el burro le dijo a la camello . no aguanto más esta vida que me están dando, mañana me voy a ir y dejare este campesino.
El camello que le respondió. Yo también quiero irme pero no se como hacerlo.
El burro que pese a su mala fama es muy inteligente le dijo.
Este es mi plan. Mañana cuando nos carguen con los sacos de trigo nosotros vamos a caminar un rato, pero en algún momento cuando el sol este en lo alto nos tiramos al suelo y hacemos como si estuviéramos muertos de cansancio.
Obviamente el campesino como es su costumbre nos va a golpear para que nos paremos y sigamos caminando con la carga de trigo. Pero nosotros nos quedaremos quietos, quietos y el campesino nos castigara de nuevo pero nosotros permaneceremos acostados. Finalmente, el pensara que efectivamente estamos casi muertos y nos dejara a mitad de camino y el continuara con el resto de animales cargados.
-De acuerdo -dijo el camello. Así lo haremos.
Al día siguiente, el burro y el camello, como de costumbre, cargaron los sacos de trigo y comenzaron a caminar y cuando vieron que el sol estaba en lo alto y que el calor era mayor, simplemente se tiraron al suelo y se tumbaron como si estuvieran muertos. El campesino enojado se acercó a ellos y con una vara se puso a darles golpes, mientras les decía. Levántense animales. No es tiempo de descansar. Después de algunos minutos el camello se paro cansado de recibir golpes, pero el burro continuo tirado en el piso. El campesino pensó que el burro realmente estaba a punto de morir y recogiendo la carga del burro se la puso encima al camello quien le toco soportar el doble del peso. El astuto burro por su parte cerro los ojos y espero hasta que el campesino se hubiera marchado y feliz se levanto y comenzó a correr hacia el otro lado para que el campesino no lo viera.
Caminando, caminando llego a una planicie donde encontró un animal que nunca había visto, era un tigre que estaba buscando que comer. El tigre había olfateado al burro y se el había acercado muy lentamente, cuando ya estaba cerca para abalanzarse sobre el el burro lo escucho y comenzó a mover las orejas, a estirar la cola y a rebuznar como solo los burros lo saben hacer. El ruido que producía era tal que el tigre paro en su carrera y se tapo los oídos. La imagen de aquel ser desconocido con grandes orejas, piel negra, cola parada, boca grande y una grito terrible lo asusto de muerte.
Inmediatamente se dio vuelta y comenzó a correr hacia el otro lado hasta que llego donde un lobo que estaba igualmente paseando por la pradera en busca de algo delicioso que comer. El tigre que venia cansado de correr paro ante el lobo y este le dijo.
Tigre que pasa nunca te había visto tan apurado. El tigre con temor le dijo. Acabo de ver un monstruo como nunca antes. Tiene alas en la cabeza, una lanza en la cola, es de color negro y produce un sonido infernal por una boca grande. Debe ser el mismo demonio. El lobo oyo esto y pensó. Me suena que debe ser un burro y se por experiencia propia que son muy deliciosos.
-Ese animal es un burro. No debes tenerle miedo. Ven, vamos juntos a atraparlo y prepararemos una buena cenita para los dos.
El tigre comprendió que lo habían engañado y furioso dijo. Conque no es un demonio, vamos pues y lo cazamos para la comida.
Y juntos tigre y lobo salieron a buscar el burro.
El burro por su parte se había parado en lo alto de una pequeña colina dedicado
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Juan David Betancur
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Había una vez en la zona de Santiago del estero en argentina una mujer muy poco creyente que vivía en las afueras del pueblo. Esta mujer vivía a su antojo y había desarrollado un interés por tener relaciones sexuales con personas que la iglesia y las buenas costumbres tenia prohibido. Así que por algunos años la mujer había frecuentado con intensiones carnales la sacristia del pueblo y había seducido a el cura del pueblo.
Además se decía que también había seducido a su propio padre y alguno de sus hermanos. La mujer había cometido así incesto que es considerado un pecado mayor. Después de algunos años esta mujer había caido gravemente enferma y el representante de la iglesia que había reemplazado el sacerdote anterior acudió a su lecho de muerte para que se confesara.
La mujer no quería recibirlo y aunque sus familiares se lo suplicaron finalmente nunca accedió a confesarse aún en sus últimos momentos. Debido a esto y a la gravedad de sus faltas se dice que dios mismo ordeno un castigo mayor para ella. El castigo era que su alma no pudiera entrar en el paraísos y por el contrarió vagaría por la eternidad corvertida en una mula color plomo. A esta mula la población la llama almamula.
La mula empezó a ser vista durante las noches oscuras recorriendo los montes aledaños a Santiago del estero y los habitantes la pueden escuchar claramente ya que produce un ruido de pesadas cadenas acompañado de gritos de dolor que llegan hasta lo más profundo de la población. Las cadenas son los pecados que cometio y los gritos de dolor son resultado de el sufrimiento que estas cadenas le producen al ser pisadas por sus cascos.
Por esta razón los habitantes de Santiago del estero generalmente cuando oyen los ruidos de las cadenas y los gemidos lastimosos se encierran en sus casas ya que se dice que cuando esto sucede se puede ver una figura de una mula caminando desde los montes y atravesando el rio dulce se interna en el pueblo y se dirige hasta la iglesia del pueblo donde antaño vivía el sacerdote en pecado.
Se dice además que después de un tiempo emite un ultimo gemido y regresa por el camino hacia el bosque donde se pierde de vista.
Dice la leyenda que dicha almamula tiene que sufrir el dolor de su pecado y que solo podría escapar a esta maldición si algún día algún hombre lo suficientemente valiente se apiadase de ella y que fuese capaz de pararse delante de ella la pueda detener y como castigo le diera un corte con un cuchillo en una oreja que le haga brotar un hilo de sangre que redima su pecado y que el alma de la mujer quede liberada y pueda entrar en el purgatorio.
Lo extraño y lo que es preocupante es que se cuenta que la región que por muchas generaciones algunas personas han contado que ellos mismos han encontrado el almamula y que ellos valientemente la han enfrentado y la han liberado de su pena y castigo. Pero curiosamente y extrañamente pese a que se advierte sobre el pecado del incesto todavía siguen apareciendo almamulas periódicamente sin que se sepa quien es la desdichada de turno.
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Juan David Betancur
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Había una vez un hombre que vivía feliz. Aquel hombre había conocido a su esposa casi que por obligación. Hasta el día en que la conoció vivía solo dedicado a sus labores cotidianas pero alguien que lo había visto deambular solamente de la casa al trabajo y del trabajo a la casa se apiado de el y decidio que le conseguiría una compañera. No era fácil para aquel hombre ya que de tanto ocuparse en el huerto no pensaba que fuera necesario tener a alguien con el.
Sin embargo sucedió que después de un día agotador en el campo se tendió debajo de un árbol a dormitar y cuando abrió los ojos la vio. Era el ser más bello que hubiera visto jamás. Estaba allí parada junto a el y el no sabía que decir. Ella dulcemente le sonrió y para el fue la más bella sonrisa que hubiera visto jamás. Nada se comparaba a esa sonrisa, la cara de ella con sus dientes blancos y brillantes, su piel cobriza y su ojos entre abiertos sonaban como una melodía.
Luego de un rato en que no pudo articular palabra alguna, ella tomo la iniciativa, se acercó a el lentamente y con sus boca le dio el más dulce de los besos. Algo que aquel hombre no había sentido nunca antes. Era una sensación dulce y provocadora. Sentía que aquel beso le llenaba los sentidos. Inmediatamente todo su mundo cambio. Ya no recordaba el campo ni el trabajo que en el efectuaba.
Sus mirada cambio, aquella bella figura sonriente y candorosa le llenaba completamente. No podía dejar de pensar en ella. Ella por su parte comenzaba a deambular por su propiedad con una soltura que le intrigaba. Todo lo observaba, todo lo tocaba, y todo lo organizaba. El que siempre había vivido solo veía como otro ser comenzaba a tocar, quitar y poner. Pero no podía hacer nada ante eso. Su conciencia y sus sentidos estaban abrumados y solo tenia ojos para ella.
Ella por su cuenta seguía deambulando por la propiedad tomando nota de cada uno de los detalles. El por su parte pensaba de donde había salido aquel ser tan maravilloso. Sabía que había dormido mal, sabía que se había levantado con una molestia en su costado, pero siendo un ser acostumbrado a las labores del campo no le prestaba atención, solo le importaba ella.
Ella se encontró con el y el con ella. Comenzaron a vivir juntos y a compartir todos y cada uno de los trabajos que el jefe le había asignado. El ahora podía ir a sembrar con todas felicidad ya que siempre ella estaba a su lado. Ambos se encargaron de aquel paraíso que era su lugar de vida.. Llena de frutas y animales y especialmente llena de agua, todo era colorido bajo un manto verde.
La convivencia no fue sencilla. El acostumbrado a vivir solo ahora tenia alguien que le recordaba constantemente que debía organizar, reordenar, y reparar todo lo que tenia alrededor. El que nunca había recibido ninguna orden lo resentía pero de solo mirarla se le pasaba y simplemente obedecía.
Y así pasaron los años, aquel hombre solitario ya vivía en pareja. Pero una duda comenzó a crecer en su cabeza de hombre. Una pregunta que no sabía como hacerla a su pareja por temor a que ella lo rechazara y lo abandonara. Esta pregunta lo martirizaba y no sabía porque. Sentía que debía ser claro con ella y preguntarle. Sabía que no era más que una estúpida muestra de vanidad pero la idea le seguía martillando su mente.
Finalmente, aprovechando que estaban ambos acostados debajo de un manzano de su propiedad viendo caer el sol de la tarde y escuchando a los pájaros volar y cantar a su alrededor decidio salir de una vez por todas de la duda..
Tomándola de su mano se irguió, se paro frente a ella y le dijo.
Mi amor contéstame con toda sinceridad soy yo tu primer hombre. Ella se sonrio como solo&
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Juan David Betancur
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Había una vez un bosque mágico conocido por los habitantes de aquel lejano lugar como el Bosque de los Unicornios de Colores. El nombre del bosque era bien ganado porque en este, vivían unicornios de todos los colores imaginables: rojos, verdes, azules, amarillos, y hasta unicornios arcoíris. Lo curiosos de estos unicornios no era solo que cada uno tenia un color diferente, era que uno de ellos tenía una personalidad única y especial que los distinguia de los demás unicornios.
Por
ejemplo, El unicornio rojo se llamaba Ruby, y era valiente y aventurero.
Siempre estaba dispuesto a ayudar a sus amigos en apuros y a explorar lugares
nuevos en el bosque. Todos los demás unicornios cuando necesitaban ayuda
llamaban a Ruby y este siempre corría a su lado para ayudarlos
Había
otro unicornio que era de color verde, llamado Verdelón, era el más amigable de
todos. Siempre tenía una sonrisa en su rostro y disfrutaba jugando con los
demás unicornios. Pero lo que más le gustaba jugar era a las escondidas. Ya que
cuando le tocaba a el esconderse simplemente se tumbaba en el prado más cercano
y allí se hacia invisible ya que el prado también era verde. Verdelón se divertia
mucho jugando y escondiéndose de sus amigos y la verdad que era muy difícil verlo
cuando estaba allí tirado sin moverse.
Había
otro unicornio que era de color Azul, este unicornio era conocido como celeste
ya que su color era el mismo que tiene el cielo cuando hace sol y esta despejado.
Celeste era el más sabio del bosque ya que dedicaba su tiempo a leer todo los
libros que podía. Debido a esto Celeste siempre podía dar buenos consejos a sus
amigos y a resolver problemas que encontraban.
Había
otro unicornio llamado Solar. Este unicornio era del amarillo como el sol. Su característica
más importante era que tenía mucha energía y le encantaba correr y saltar por
todas partes. Solar, era además el que organizaba los juegos y siempre estaba
recorriendo el bosque invitando a los otros unicornios a que se unieran a el
para jugar.
Y
luego estaba el unicornio arcoíris, Este tenia todos los colores del grupo y por
esta razón era el líder del grupo. Arcoiris tenia un don especial. Cuando
llovia el movia su melena de todos los colores y de inmediato ayudado por solar
hacia aparecer un arco multicolor que era la maravilla ya que les recordaba a
todos que pronto dejaría de llover y que podrían salir a jugar de nuevo.
Un
día, mientras los unicornios jugaban en su bosque multicolor sintieron una
presencia extraña. Debido a esto pararon de jugar y pusieron mucha atención a
los sonidos del bosque. Ellos sabían que el susurro del viento entre las hojas
de los arboles era el mejor mensajero que podían tener y que debido a que el
viento volaba a lo largo y ancho del bosque les podía comunicar si algo sucedía
en el bosque. Esa tarde el viento les susurro
que al bosque había entrado una niña llorando. Los unicornios que tenían un
alma buena, corrieron hasta la entrada del bosque y allí encontraron una
pequeña niña llorando sobre una piedra. Arcoiris que era el líder se acercó a
ella muy lentamente para no asustarla y esta cuando lo vio soltó una lagrima y
un pequeño quejido. Arcoiris se arrodillo frente a ella y con dulzura le dijo.
Quien eres princesa y dime porque estas triste.
La niña se levanto y acercándose a la cara de arcoíris le dijo. Mi nombre es Luna, Yo soy una princesa que fui condenada por una bruja y ella me quito la sonrisa. No puedo sonreir y estoy condenada a vivir triste.
Al oír esto todos los unicornios se acercaron a ella y la rodearon con cariño. Luna que nunca había visto los unicornios y que pensaba que ellos eran simplemente fantasia no podía
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