Este domingo 29 de enero, Benoît Hamon ganó con amplia ventaja las primarias socialistas en Francia. Para muchos, enfadados con el balance de François Hollande, se trataba de rechazar la línea social liberal que representaba su primer ministro Manuel Valls.
Benoît Hamon, representante del ala izquierda del Partido Socialista, se ha convertido en el candidato oficial para las elecciones presidenciales. Tras una campaña muy dura entre el ala liberal e izquierdista, cabe preguntarse si podrán reconciliarse para unirse en la carrera hacia el Palacio del Elíseo.
Hay un candidato que puede frenar sus pretensiones y volar por los aires la reconciliación del partido, y que ya se sitúa por delante en los sondeos: Emmanuel Macron, ex ministro de Economía de Hollande, actúa como un imán para los más derechistas del Partido Socialista. Pero no se sabe si los electores lo seguirán.
Benoît Hamon defiende una renta universal básica, impuestos a los robots y borrar de los objetivos un déficit público por debajo del 3% del PIB. Es el candidato más ecologista de la historia socialista, pero con un 15% en los sondeos necesita a la izquierda radical y a los verdes.
Los últimos sondeos arrojan la siguiente clasificación: en primera posición la ultraderechista Marine Le Pen, codo a codo en la segunda plaza, el conservador François Fillon y el candidato del centro liberal Emmanuel Macron, después el socialista Benoît Hamon, por delante del izquierdista Jean-Luc Mélenchon.
Entrevistados: Guillaume, votante de Hamon, Federico Vacas, director adjunto del Departamento de Política y Opinión de la encuestadora IPSOS, y Yann Galut, diputado.