Algunos judíos condenaron y mataron a Cristo; pero los judíos que creyeron en Él, fueron salvos. Por ellos, se extendió el Evangelio al mundo entero. En la Iglesia de Antioquía había profetas, maestros, evangelistas, pastores y apóstoles; como hasta hoy. La Iglesia de Cristo, representa al cuerpo de Cristo en la Tierra, y es una sola en el mundo: son los hacedores de su Palabra.