Jesús fue tentado por Satanás (cfr. Mt 4,11). E?l lo permitió para enseñarnos a vencer las tentaciones.
El diablo siempre se mueve con astucia. Nos conoce. Lleva siglos haciendo lo mismo. Ofrece exactamente lo que nos apetece en cada momento.
El diablo es capaz de cualquier cosa, y, a veces, incluso se viste a la moda.
Satanás, nos tienta aprovechando nuestras necesidades. Pero también se aprovecha de nuestra vanidad y de nuestras ambiciones.