Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

By Misioneros Digitales CatólicosReligion & SpiritualityChristianity
Download on the App Store

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano episodes

  • Mateo 20, 20-28
    El poder, una tentación que aleja del cielo.
    1. Mediación: Vemos a la madre de estos dos apóstoles que recurre a Jesús para pedir un puestito, un lugarcito. Cuántas veces recurrimos a Dios para hablarle de conseguir puestitos de poder. Imagínate un cura pidiéndole a Dios “ayúdame a poder ser obispo”. Es cuando queremos exigirle a Dios tener ciertos privilegios de gobierno, solo por esas ganas de tener la nariz bien parada.
    2. Los asientos: Es la actitud de gobierno. Ni los apóstoles se salvan de esa tentación de querer tener puestitos y querer gobernar, hasta el querer escalar. Ya en esos tiempos estos apóstoles querían serruchar el piso a los otros para tener alguito. Imagínate si Jesús pagara el sueldo, lo que sería ese cajero automático. Varios estarían observando.
    3. El servicio: Cuanto uno más crece en la vida cristiana y en el ministerio, debe haber una saciedad en el servir y ayudar más que en el querer gobernar. No dejes que la búsqueda del poder opaque la búsqueda de la felicidad. Algo bueno está por venir.
    2 min
  • Mateo 12, 38-42
    Los signos son sensibles a tu mirar.
    1) Signos: En la vida siempre se necesita discernir, es decir, tener la capacidad de saber elegir, seleccionar, saber para dónde continuar tu vida. Para elegir bien se debe hacer un proceso. No te apresures a tomar decisiones. En ese proceso vamos a encontrar: oración, signos y hablarlo. La oración, para pedir a Dios luces. Los signos, para tener frente a tus ojos elementos sensibles que orientan y ayudan. Son esas cosas que te llaman la atención y no las podés pasar desapercibidas. Y por último el diálogo, para hablarlo con tu guía espiritual, tu compañero o la persona que te acompañe en la vida, ya que dos cabezas piensan mejor que una.
    2) Generación mala: Hay veces que nos pasamos la vida reclamando y reclamando. Cuán complicado es cuando te haces quejoso, y no hay nada que te caiga bien. Siempre hay algo que complica tu alegría o tu plenitud, o mejor dicho, siempre hay algo que vos buscas y que te complica. Nunca disfrutas en plenitud. Es por eso que hoy se te invita a abrir los ojos y tener una mirada distinta, en la cual tu vida debe ser plena y vos debes aportar un más y no un menos, sumar y no restar.
    3) Alguien que es más: Hoy en tu vida, hay profetas que te pone Dios. Personas que son de Dios y que te llevan a Dios. Estoy seguro de que Dios pone personas en tu vida que te pegan esa cachetadita para que reacciones y vivas. El cristiano está llamado a iluminar la vida de los otros y a acompañar la vida de aquellos que necesitan un empujoncito para salir adelante. Somos aquellos que debemos dar la mano a los que están caídos en un pozo. Somos aquellos que estamos llamados a abrazar a esos hermanos que se sienten solos y sucios. San Francisco no tuvo miedo de abrazar a su hermano leproso. Vos no tengas miedo de abrazar y mostrar tu cariño al hermano leproso de hoy, marcado por las heridas del pecado y de tantas macanas mandadas. Abrázalo y acompáñalo, que eso es un gran signo para nuestra sociedad. Algo bueno está por venir.
    6 min
  • Mateo 13, 24-43

    Las parábolas de la vida

    1) El mensaje: Es lo que Dios te quiere anunciar hoy. Es la capacidad de anunciar lo que llama la atención, esa creatividad de Jesús de hacerte pensar y que vos saques el mensaje, que salga de vos, que lo internalices y lo saques de vos.  Es por eso que a la Palabra de Dios no la tenés que leer, sino más bien rumiar, internalizar.

    2) Trigo y cizaña: Es lo que encontrás en tu corazón. Es en tu interior donde viven la sencillez y el egoísmo. Es por ello que tendrás que ir haciendo un trabajo interior y sincero para descubrir tus malezas y tus males, pero también tus frutos que sacian a los demás.

    3) Grano de trigo: Es aquello chiquito que Dios puso en vos para forjar la vida de los demás. Vos estás llamado a brillar y a vivir en los otros, pero para ayudar y hacer el bien en y a los otros. Da vida y vida en abundancia. Algo bueno está por venir.


    2 min
  • Juan 20, 1-2.11-18

    María Magdalena, de pecadora a misionera

    1)Todavía estaba oscuro: Es la situación cuando no todo está claro. Cuando no se puede ver con claridad, pero sabes que algo pasa. Es lo que te ha de pasar en la vida, luchar por encontrar la claridad, pero tendrás que caminar entre oscuridades. Las oscuridades están, hay que pasarlas.

    2) Fue corriendo: Es la unión de emoción, sentimiento, amor y entrega. María manifiesta ese encuentro con Jesús que la lleva a convertirse en anunciadora. Ella sale y manifiesta. Si vos te encontraste con Jesús, salí porque hay muchos que aun no saben que Cristo vive y Cristo está.

    3) Rabbí: Son las palabras al decir de aquel que la llama por su nombre. Ella lo reconoce a Jesús desde el trato. Es desde ese trato que vos tenés con Dios desde  donde reconoces a Dios en los demás. Date cuenta que todo pecador puede convertirse en testigo de amor. No te quedes mirando de lo que la gente te acusa o habla de vos. Quédate mirando a Cristo resucitado para salir a mostrarlo.  Algo bueno está por venir.


    2 min
  • Mateo 12, 1-8

    Lo que se permite y lo que me permito.

    1) El legalismo: Es la actitud que muchas veces usamos los que estamos metidos en las cosas de la Iglesia. Nos basamos más en el Código del Derecho Canónico que en el Evangelio. Es allí cuando nos convertimos en policías de la Iglesia, más que en testigos de Cristo. Por eso, mira a tu hermano con la mirada de Jesús y no con la del inciso, la del código.

    2) Servir a Dios: Es con tu servicio de corazón donde crece tu fe; y a su vez, tu fe crece en ese servicio de corazón. Y entonces tu accionar es producto de esa actitud de enamoramiento y encuentro con Jesús. No tengas miedo de servir con amor, aunque otros te cuestionen y te pongan palos.

    3) Servirse de Dios: No caigas en esto, pues el diablo es muy astuto y toma esa tentación sutil de meter a Dios en lugares y cosas donde no está, haciéndonos creer que lo servimos, cuando en el fondo es solo nuestro narcisismo. Serví a Dios, sin servirte de Dios.  Algo bueno está por venir.


    2 min
  • Mateo 11, 28-30

    Él lleva tus cargas

    1) Afligidos y agobiados: Hace unos días me pedían unos amigos que le compartiera cómo andaba mi vida y qué me andaba pasando. Capaz que te pasa hoy lo mismo que a mí: primero es que amo lo que hago y es lindo ver cómo se retribuye, los mensajes en las redes, la cantidad de personas en Córdoba hace un tiempo, los cariños de los Misioneros Digitales, etc.  Tengo unos padres tremendos que a pesar de que asumen sus límites físicos le ponen toda la actitud y me sorprende ver que una silla de ruedas no los detiene, o un andador no los limita a vivir. Pero en mi cabeza está este Luis que se pelea con el otro Luis, el Luis del futuro o el Luis amenazante que le dice “disfrútalo mucho, porque queda poco”. Porque algo que aprendí en estos años es que hay que prepararse para que las cosas se terminen y no caer en una depresión o en una nostalgia o en un negacionismo. Va a llegar que ya uno se aburra de los audios, que ya no entre nadie a los vivos, que nadie vea los videos de Facebook, que nadie lea los libros, etc. A todos nos llega y a mí también me va a llegar. Cuando lo hablo con mi guía espiritual capaz que aparece el temor excesivo en mí de prepararme para estar equilibrado cuando llegue ese día, pero capaz que así me estoy perdiendo un montón de cosas lindas que hoy están apareciendo. Aprendí a mirar que nada es para siempre. Por eso te invito a que disfrutemos del hoy porque todo pasa, menos Dios. Entonces a seguir y a ponerle todo lo que se pueda hoy, que mañana capaz que ya no sea. 

    2) Aliviar: Viene de la etimología de “quitar peso”. Eso significa Jesús en tu vida y en la mía. Porque es ver así a la fe y a la misma religión, como un alivio ante tantas cosas que te pasan en la vida y en el día. Hoy Jesús quiere proponerte la oportunidad de encontrarte con Él y que sepas dejarle en manos de Él aquello que ya no puedes o aquello de lo cual ya hiciste todo desde lo humano y debes dejar lugar a lo divino. Como diría San Francisco de Asís “hago lo que puedo y encomiendo a Dios lo que no puedo”.

    3) Yugo: Vos y yo, todos, tenemos algo que nos tira muchas veces para abajo o algo que no lo podemos controlar y aparece ese peso mayor: “la tristeza”. Es ella la que genera el peso máximo porque nos ahínca la cabeza y nos hace mirar el suelo y no mirar al frente. Hoy ponete en manos de tu Dios y verás que tu vida se alivia en el Dios de la vida. Algo bueno está por venir.


    4 min
  • Mateo 11, 25-27

    Te alabo Padre

    1) Te alabo: La vida es eso, una alabanza a Dios, porque es tu lucha y tu verdad. Es lo que enfrentas día a día, porque hoy estás con vida y podés seguir adelante. Hoy plantéate porqué podés alabar a Dios. Pensalo. No dejes que los errores del pasado ahoguen tus logros del presente. Es ahí donde entra la lucha cotidiana y diaria. 

    2) Los pequeños: A lo largo de la vida me voy dando cuenta que nadie es más que nadie y que un título universitario no te hace un gigante de la vida. Voy entendiendo que ser cura no es que soy de otra dinastía o de una realeza, sino que soy un misericordiado por Dios ante tantas miserias que tengo y que vivo. Es por eso que mira tu vida y aprende a aceptar quién sos, con lo que sos. Que la vida es un constante luchar y un constante enfrentar, no con enemigos que van apareciendo, porque siempre aparecerán, sino un enfrentar con vos,  con tu vida y con tus miedos, que son esos mismos miedos que te llevan a claudicar tus sueños y proyectos. Hoy aprende a asumir lo que sos y es allí donde asumirás tu grandeza. 

    3) Revelar: La vida es ir paso a paso y enfrentarte en la verdad y aceptar a este Dios vivo que quiere llenarte de su amor y bondad. Deja de tirarte basura a vos mismo cuando hay un Dios que viene a sanar y aprende a recibirlo para cumplir con una sola cosa: “cambiar”. Siempre tenemos algo que cambiar y algo que lograr para ser mejores personas y nunca dejar de ayudar. Algo bueno está por venir.


    3 min
  • Mateo 11, 20-24

    Siempre Dios viene a entregarse

    1) Convertido: Me gustaría detenerme en algo que me compartieron de Alcohólicos Anónimos: Cuando uno se presenta nunca se le permite que diga “mi nombre es Pepito y yo era alcohólico y estoy curado”. Lo que te enseñan es que no podés decir “ya no soy alcohólico”, porque, aunque no hayas bebido en años, aún uno debe identificarse con esa debilidad. Porque al negar esa debilidad te podés terminar convirtiendo en su victima. San Pablo enseña que “quien se cree firme tenga cuidado de no caer”. En Alcohólicos Anónimos todos están en el mismo nivel, nadie engaña a nadie y por eso están ahí. En muy pocas instituciones y parroquias se encuentra ese amor y esa comprensión.  En Alcohólicos Anónimos en una hora los poderosos descienden,  los humildes ascienden, piden perdón y fortaleza a Dios y piden apoyo a los que los rodean y cuentan “esta semana tome una compita, ayúdenme, por favor”. Nadie finge nada y muestran que son reales.  En la Iglesia las relaciones se profundizan cuando la gente que está es real, cuando nos sinceramos. Todos luchamos con un pecado, pecado de la carne o del espíritu. El Espíritu Santo solo fluye en la transparencia. Por eso cuando entramos en la zona de la sinceridad y dejamos de fingir, recién ahí podemos estar llenos del Espíritu de Dios. Aquí no importa que te caigas sino qué haces cuando vos te levantas después de una caída. No importa si hablas mucho en lenguas sino en qué haces con tu lengua cuando no estás diciendo palabras raras, ahí está la buena conversión. 

    2) Milagros: La misma vida está llena de milagros y tu mismo día está lleno de milagros. Es por ello que tenés que tener la capacidad de mirar tu vida sabiendo que siempre hay una oportunidad de cambiar y una nueva oportunidad de vivir. Que los problemas son problemas y que tarde o temprano se van, pero que luego de un problema viene otro, pero que luego de una vida no viene otra, sino que solo llega la eternidad. Entonces anímate a vivir la vida como un milagro. Viví el día. Comprende que es un milagro que vivas. 

    3) Riguroso: Aprende a mirar lo que tienes y deja de llorar por lo que no tienes. Toma valentía para decidir por tu vida y comprende que todo implica riesgo, nada se logra sin riesgo. No se crece sin errores, pero la clave es aprender de los errores que luego te van a permitir crecer más en tu vivir. No sé por lo que estarás pasando, pero se que tu vida se va pasando. No dejes hoy de pedir a Dios que te dé la fuerza para seguir y decidir pero, por sobretodo, que puedas asumir. Como dirían los Padres de la Iglesia “no se redime lo que no se asume”. Redimí tu vida y deja de andar crucificando tu vida. Algo bueno está por veni


    4 min
  • Mateo 10, 34-42.11, 1

    Sé digno de Dios

    1. Enfrentar: Es un enfrentamiento íntimo, no institucional. Es la pelea interior que uno tiene entre lo que uno quiere y ver lo que Dios quiere. Es el enfrentarte con vos mismo, porque entras en duda, porque te empiezas a enfrentar con vos. Hay veces que quieres dos cosas que no son compatibles. Es allí donde tenés que mirar bien, tomarte tu tiempo, ver todo, lo que se pierde y lo que se gana.

    2. Renunciar: Es lo que vos tenés que dejar, morir a vos. Aprender a no ser tan narcisista y no empacharte de todo lo que hay alrededor tuyo. “Todo te está permitido pero no todo te conviene”. Es allí donde tu corazón tiene que trabajar la renuncia. No todo se puede tener en la vida. Vos tenés que ser consciente que cuando decís sí a una cosa estás diciendo no a otra.

    3. Dignidad: Cuando haces una opción de vida, y te aseguras en esa opción y tenés convencimiento de ello, vale para saber crecer en esa dignidad que Dios te dio como un verdadero “hijo de Dios”. Poné todas las fichas en lo que elegiste, seguí y si realmente lo pensaste y lo rezaste allí va a encontrar paz. Sé fuerte y valiente para renunciar, porque es eso lo que te va a dar dignidad y paz. Si no te da dignidad y no te da paz, no viene de Dios. Algo bueno está por venir.


    3 min
  • Mateo 13, 1-23: La siembra de Dios
    1) El proceso del sembrado: Tu vida es un proceso para llegar a ese deseo de Dios en tu vida, que es la semilla de la felicidad, del vivir, de lo que deseas con toda tu alma para seguir viviendo. En esta vida Dios te da las herramientas y los elementos, pero depende de vos si realmente logras o no las cosas. Hoy mira tu corazón y mira tu alrededor y pedí a Jesús enfrentarte y mirarte. No ahogues tu felicidad, no tires abajo tus ganas de vivir poniéndote espinas de dolor y que muchas de esas espinas son del pasado, pero seguís trayéndolas, porque parece que te gusta traer ese dolor pasado nuevamente al presente. Es como que no te permitís ser y hacer feliz. Métete en vos, en lo más profundo, y descubrí lo que sos capaz de ser y de hacer con esa semilla que Dios puso en tu vida, que es un don que seguro tenés.
    2) No postergues la cosecha: Una enfermedad de estos tiempos muy presente es “la procrastinación”. Es ese síntoma de postergar todo y no asumir incluso tus responsabilidades, y no por falta de tiempo. Solo lo postergas. Postergas responder mensajes, postergas ir a hacer gimnasia, postergas llamar a tu mamá para más tarde y después te olvidas, hasta postergas el tema de la salud (por ejemplo, hace un mes que no vas al dentista). Tenés el tiempo para hacerlo, pero elegís el no hacerlo. Siempre un síntoma trae consigo un dolor, porque hasta incluso es algo que ya no podés manejar. Es algo que no podés evitar y se sigue repitiendo. Es aquí donde primero tenés que asumir que esto te está pasando y saber elegir el momento de las cosas y las prioridades para cada cosa. Es recordar que estás postergando tu deseo, tus ganas y hasta incluso lo que le da sentido a tu vida, por eso es importante trabajarlo, porque estás poniendo tiempo entre lo que vos querés y lo que vos sos. El punto aquí, que el eje de postergar las cosas y el no hacerlo en su momento, es por el riesgo a enfrentar las cosas. Es así como hoy Jesús te enseña a que la vida es riesgo y que tenés que enfrentarla para decirte a vos mismo que asumís el costo de lo que deseas, y es saber que tenés que tirar la semilla de tu felicidad, como lo hace Dios con nosotros. Algunas salen y otras no, pero no dejes de intentar, no dejes para después, no esperes que otros te lo hagan, asumí vos y enpezá a hacer por vos las cosas y si te equivocas te equivocas y punto, pero si lo logras no sabes la felicidad eterna que habrá en ti.
    3) No se puede todo: Cayeron muchas semillas, pero no todas dieron fruto. En la vida pasa igual, no podés hacer todo y no podés obtenerlo todo.  La misma vida te obliga a priorizar, a tomar decisiones y a elegir. Es cada tierra la que elige y sos vos el que toma las decisiones y elige. Pero cuando vos elegís algo, hay cosas que quedan afuera. Hay veces que te toca elegir la semilla de tu vida o elegir las espinas que ya estaban. Podés elegir entre las palomas que se meten en tu vida o apostar por lo que hay en tu interior. Pero vos tenés que elegir. La otra vez vinieron unos amigos mendocinos y fuimos a almorzar. ¡Pobre! Había un solo mozo para todos, para un montón de gente. Quería atender a todos y llevar todos los platos. La realidad es que colapsó todo y todos terminaron enojados, sumado a que hubo copas que se rompieron y platos que se estropearon. Por atender a todos no sirvió bien a nadie; que no te pase lo mismo.
    No todo se puede y todo tiene un precio en la vida. A veces el precio que le dedicas a esto lo tenés que sacar de otro lado. La semilla entra en distintos terrenos, porque cada uno tiene su ritmo, su elección y su deseo. Pero todo tiene un costo, incluso también exige una soledad; porque cuando elegís crecer en algo implica también dedicarte, y cuando te dedicas a algo que te mueve, puede que tengas que renunciar a alguien que te requiere. Pero el punto eje de tu mirada siempre debe ser el fruto que querés para tu vida y tu modo de vivir. Algo bueno está por venir.
    6 min

About Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

From the publisher's feed

La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor…

More shows like Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

El Podcast de Marco Antonio Regil by Sonoro | Marco Antonio Regil

El Podcast de Marco Antonio Regil

2,192 Listeners

Libros para Emprendedores by Luis Ramos

Libros para Emprendedores

1,117 Listeners

Daniel Habif - INQUEBRANTABLES by danielhabif

Daniel Habif - INQUEBRANTABLES

1,390 Listeners

BBVA Aprendemos juntos by BBVA Podcast

BBVA Aprendemos juntos

226 Listeners

LA DOSIS DIARIA ROKA by Con William Arana                                          ROKA STEREO

LA DOSIS DIARIA ROKA

505 Listeners

10 minutos con Jesús by 10 Minutos con Jesús

10 minutos con Jesús

169 Listeners

¿Qué Haría Jesús? by New Fire

¿Qué Haría Jesús?

169 Listeners

Meditaciones diarias by Jose Brage

Meditaciones diarias

88 Listeners

LA MAGIA DEL CAOS con Aislinn Derbez by Aislinn Derbez

LA MAGIA DEL CAOS con Aislinn Derbez

1,023 Listeners

Despertando by Dudas Media

Despertando

743 Listeners

SINERGÉTICOS by Jorge Serratos | 1+1=3

SINERGÉTICOS

97 Listeners

365 con Dios by Wenddy Neciosup | Genuina Media

365 con Dios

110 Listeners

Las 3 R's by Nathaly Marcus

Las 3 R's

149 Listeners

Psicologia Al Desnudo | @psi.mammoliti by Psi Mammoliti

Psicologia Al Desnudo | @psi.mammoliti

747 Listeners

Dr. Mario Alonso Puig by Mario Alonso Puig

Dr. Mario Alonso Puig

276 Listeners