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Expulsar
1) Los mandó: Algo que aprendí es que todas las situaciones incómodas valen la pena. Cuanto más incómodo es algo, mejor te vas a sentir después. Cuanto más difícil es algo, más grande es la recompensa. Lo que pasa es que la parte dura y el trayecto del desierto nadie lo quiere pasar, pero es necesario para lograr grandes cosas. Te digo que pasé muchos momentos duros que me hicieron dudar de seguir, pero, cuando empecé a ver las cosechas, aprendí que valió la pena pasar momentos duros y amargos. No dejes de caminar por donde debes ir. Muchos criticarán tus flores, pero pocos saben lo difícil que fue sembrarlas.
2) Ordenó: En estos días de verano veía en la tele a los surfeadores que buscaban las olas en Mar del Plata o en Punta del Este. Y me decía que la vida tenemos que llevarla como ellos. Las cosas que se nos aparecen son como las olas, el surfer espera a las olas o le aparecen, pero la ola que llegue la tiene que disfrutar como sea. Goza cada segundo. Pero, también, sabe que hay olas que le van a pegar y doler, pero las olas siempre vuelven. Por lo tanto, disfruta de la vida, porque la vida siempre te da una oportunidad más. La vida da oportunidades para vivir la vida y para que aprendas de ella. Hoy tenés una ola más, un día más, disfrútalo a este día y hacé en este día algo que puedas disfrutar, desde comer un rico helado o tomar un café con esa persona que te edifica. Hoy tenés un día más para poder disfrutar.
3) Curar: Mira, el mundo te preguntará “quién eres”, la gente que te rodea te preguntará quién eres, hasta tus compañeros de trabajo te preguntarán quién eres. Y, si no lo sabes, esa gente te dirá quién eres y hasta te absorberán para que seas lo que ellos quieran que seas… pero, tienes dos formas de vivir la vida. Por un lado, que el mundo te diga qué vida debes vivir y quién eres o construir la vida que quieres y desde allí decirle al mundo quién eres. Para esta segunda respuesta necesitas contestar la primera pregunta “¿quién eres?”. Como cristianos estamos llamados a recordar que estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. Viví tu vida para dar respuestas a los que te rodean y no te pases esta vida buscando dar respuestas a los que te observan. Algo bueno está por venir.
De dónde saca
1) Enseñar: En estos años de ser sacerdote en la Iglesia católica aprendí que hemos cometido muchos errores, incluso creo que no hemos enseñado bien quién es Jesús. Gente que hoy prioriza la “fiesta” del bautismo más que el bautismo, la “fiesta” del casamiento por sobre lo que es el casamiento en sí, hasta me animo a decirte que muchos de los que se casan no son conscientes de lo que implica la celebración religiosa, incluso la misa por los 15 o 18 años termina siendo un caos porque no saben ni cómo estar en misa, hasta en la forma de vestir de algunos. No estoy haciendo una crítica, sino más bien una “autocrítica”, porque la iglesia para muchos se ha convertido en una función social más que espiritual; en un centro de reunión, más que un encuentro con lo sobrenatural; en un cumplir socialmente, porque hay que “cumplir” más que ir por una convicción. Creo que no hemos sabido enseñar y hasta hemos priorizado lo multitudinario más que un cristiano con convicción y claridad.
2) Conocer: Comprendí que la vida es una búsqueda y es un caminar constante; conocer a Jesús es lo que cambia la vida y el vivir lo espiritual fortalece el corazón. Hay tres elementos que nos pueden hacer olvidar esta búsqueda: la ira, el miedo y la culpa. Porque cuando no podés controlar tus enojos decís las cosas, pero no controlas el cómo las decís; igual que el miedo, porque no podés controlar tu toma de decisiones y lo que decís, y cuando estás con sentimiento de culpa terminas actuando, pero para conformar. Busca conocer a Dios y actúa con la convicción de lo que te quiere regalar a tu vida.
3) El problema: Te comparto algo que leí y me hizo bien:
El problema no es lo que haces con tu vida, el problema es que pienses que no saberlo sea un problema. El problema no es que está lloviendo, el problema es que pienses que no debería estar lloviendo. El problema no es que estés con emociones negativas, el problema es que pienses que no deberías tenerlas. El problema no es que te estén pasando cosas malas, el problema es que pienses que esas cosas malas no deberían pasarte. Muchas veces el problema no es lo que nos pasa, sino el drama que le ponemos a lo que nos pasa. Algo bueno está por venir.
San Blas, patrono de las gargantas
1) A sus pies: Hay situaciones que se escapan de nuestras manos y necesitamos de lo divino. Hay veces que te quemas la cabeza buscando soluciones que solamente Dios puede resolver. Por eso, no dudes en buscar a Jesús y de crecer en interioridad. No es necesario que lleves tantos rosarios en el cuello, ni tampoco hacer tantas novenas, solo ponte frente a Él, búscalo en tu interior o, aunque sea, tómate unos minutos en el día de hoy para ir frente al Sagrario, esa cajita con la vela color rojo ardiente que te recuerda que ahí está Él. O si no estás cerca, quédate en ese lugar que es tu lugar, cierra los ojos y simplemente quédate en silencio así Dios te habla en ese silencio. Pero hoy ponlo todo en sus manos.
2) Hemorroísa: Es la mujer que sangraba internamente, pero la gente de alrededor también la hacía sangrar. Cuántas personas nos hacen sangrar con sus comentarios o incluso con sus actitudes para con nosotros. Te comparto algo que leí hace unos días:
“Si duermes mucho, la gente piensa que eres perezoso. Si estás delgado, la gente piensa que estás enfermo. Si te vistes bien, la gente piensa que presumes. Si eres serio, la gente piensa que no tienes sentido del humor. Si sonríes y eres divertido, piensan que eres inmaduro. Si dices lo que opinas, eres irrespetuoso. Si no dices la verdad, eres un hipócrita. Si no tienes pareja, piensan que no has encontrado a nadie. Si tienes éxito, eres arrogante. Hagas lo que hagas en la vida, te criticarán. Por lo tanto, haz lo que te hace feliz y bien. Haz lo que tu Padre Dios te invita, ignora las opiniones de los demás. Es más, si se fijan en ti y te juzgan, es porque ellos no tienen nada más importante en su vida que vos.
3) Cura: Por tanto, amigo o amiga, trata de curar tus heridas, no dejes de buscar la verdad en vos y no te mientas más, aunque hay veces que tememos más a la luz que a la oscuridad. Hoy pidamos a San Blas que nos ayude a saber decir las cosas y, como es el protector de las gargantas, que San Blas te libre de todo mal de garganta y de cualquier otro mal. Amén. Algo bueno está por venir.
La Presentación
1) Consagrado: Todos por el bautismo somos consagrados a Dios y es por ello que tienes que cuidar tu presencia con Dios y esa relación con el mismo Dios. No dejes que nada ni nadie quiten de tu día y de tu espacio ese momento para que hables con Él. En mi caso, siempre a mis 6 am me gusta levantarme y, por sobre todo, rezar con Dios a mi modo. Me siento a hablar con Él o salgo a caminar mientras lo contemplo en la naturaleza y le voy hablando. Trato de cuidar ese momento porque sé que en el día se me a complicar todo. Vos trata de cuidar ese espacio y ese momento espiritual para que puedas alimentarte de Él.
2) Piadoso: Recuerda que se pierde más por la indecisión que por una mala decisión. Por lo tanto, querido amigo o amiga, trate siempre de ser prudente en lo que hace y haga las cosas con prudencia. Ser prudente no significa no hacer nada, sino saber hacer pensando en lo que se viene. Por eso, no te olvides que no hay que ser gigante para tomar decisiones, pero tomando decisiones uno se hace gigante.
3) Iluminar: Lo más inteligente e iluminante es no preocuparse tanto. Las cosas que te preocupaban la semana pasada, muchas no han sucedido. La preocupación nunca cura nada, pero te termina robando la vida. Iluminar tu vida tomándote las cosas menos en serio, dejar de estar renegando por cosas que ni siquiera sabes si van a suceder, dejar de lado la necesidad de tener que impresionar a los demás, no huir de nada, por sobre todo de vos mismo y tratar de disfrutar de la experiencia de la vida, incluso en las desgracias. Día comenzado, día que tiene que ser vivido. Algo bueno está por venir.
Bienaventurados
1) Montaña: ¿Viste, de curioso, cómo te conviertes en mala persona cuando pones límites a las personas que se aprovechan de vos? Porque un día empiezas a priorizarte, y por eso te llaman egoísta, a pesar de que durante años hayas sido una persona generosa y hasta me animo a decirte: “un poco tonta”. Ser bueno y ser tonto son dos cosas muy distintas. Las personas que más te criticarán son las que más se aprovechaban de vos cuando no ponías límites. Hasta te dirán que has cambiado para mal, pero no has cambiado, sino que has crecido. Has puesto límites y te respetas más. Esto hasta fue doloroso, porque cuando me dí cuenta que un amigo se aprovechaba de mi amistad tuve que decirle un día: “hasta aquí. Capaz que hoy te toque a vos decirle a esa persona: “hasta aquí”.
2) El reino: Sócrates dijo: “Las personas inteligentes aprenden de todo y de todos, las personas promedio aprenden de su experiencia y las personas necias ya tienen todas las respuestas”.
3) Paz: Busca lo que te dé paz, incluso en momentos de guerra. No dejes que nadie quite tu paz y eres un bienaventurado cuando, a pesar de las dificultades, mantienes en tu corazón la paz que solo da Dios. La alegría es el producto de la paz interior y la paz interior se logra con esa mirada optimista de saber sacar incluso de lo negativo algo bueno para tu vivir. Algo bueno está por venir.
Atardecer
1) Crucemos: Cuando podés controlar esa “gratificación instantánea” empiezas a crecer. Porque para lograr algo en tu vida tenés que trabajar y saber esperar, incluso saber irte del lugar. Me tocó conocer mucha gente que hasta se fue de su tierra para crecer. Porque la vida es como una siembra: primero dejar la semilla, luego regar, pasan meses y seguir regando y luego sacar malas hierbas y después viene la cosecha. Pero eso se logra con tiempo y trabajo, hasta dejando la zona de confort. Por tanto, si quieres crecer, en la vida no se logran grandes logros de un día para el otro. Hoy yo estoy experimentando alegrías de mis lágrimas del 2016. Por lo tanto, aprende a saber esperar y a saber irte de ciertos lugares que no te ayudan a crecer.
2) Vendaval: A veces no hay que meterse en cosas nuevas o proyectos nuevos, sino más bien dejar cosas que te frenan o proyectos que te estancaron. Hay personas que te vienen frenando hace años y situaciones que te tienen igual hace más de 5 años. Capaz que tengas que soltarlos para poder lograr lo que realmente quieres ser. Porque capaz que te llenas de cosas y personas, por miedo a la soledad y al vacío, pero recuerda que lo menos es más y no es necesario hacer tanto, sino lo necesario para tener una mejor calidad de vida y saber disfrutar con los demás.
3) Despertándose: Te presento un fragmento de un libro que estoy leyendo que me llamó la atención y me despertó:
Cuando no necesites nada, lo atraes todo.
Cuando tienes paciencia, los resultados llegan rápido.
Cuando sabes estar solo, los demás quieren estar contigo.
Cuanto más das, más recibes.
Y cuanto menos te preocupas de las opiniones de los demás, más te respetan.
Algo bueno está por venir.
El Reino de Dios
1) Semilla: Una vez leí que Abraham Lincoln dijo: “Si tuviera seis horas para cortar un árbol, las cuatro primeras horas las usaría para afilar el hacha”. Esto te enseña que para ganar una batalla en tu vida se necesita invertir en la preparación. Es importante que te prepares bien para lo que quieres lograr. Por eso, para ser cura se debe estudiar en el seminario durante 8 años o vemos que Jesús pasó 30 años a oscuras para proclamar el reino durante 3 años de manera pública. Dicen que el éxito es 80% de preparación y 20% de acción. Por lo tanto, si quieres cambiar cosas en tu vida, debes desarrollar nuevas habilidades, pero también una nueva mentalidad, es decir “afilar el hacha”, para luego aplicar.
2) Grano: No te olvides que el amor a vos mismo, a Dios y a los demás no es un lugar para esconder tus heridas. Jesús nos enseña que amar es el lugar donde se sanan las heridas. Es como que vivimos esperando que alguien llegue a completarnos y saciarnos, pero no. Aprende que en esta vida no tenés que buscar quién te salve, sino quién camine contigo. Amar a alguien no se trata de intensidad, sino de estabilidad. Recuerda que amar no es posesión, sino más bien presencia. No es esperar que el otro cambie, sino más bien es mejorar tu forma de ser, para amar en el amor de Cristo Jesús, porque, cuando vos estás bien con vos mismo, tenés mejor capacidad de decidir y elegir. Por eso una persona vulnerable es posible que elija y decida desde el destruirse, mientras que, cuando estás con claridad en tu persona, eliges para ser la mejor versión de ti.
3) Trabajar: Creo que la gente no está agotada por trabajar, sino más bien está agotada por vivir sin sentido. Pues cumplen horarios, órdenes y expectativas de otros, pero no se sienten vivos, y ese vacío cansa más que cualquier jornada laboral. Por lo tanto, trabaja por lo que le da sentido a tu vida y busca en tu misma vida lo que hoy le da sentido. Algo bueno está por venir.
Lámparas
1) Cajón: Date cuenta de que esta es tu única vida. No podés volver atrás, pero lo que podés hacer es decidir qué momentos querés vivir. No reduzcas tu vida a solo ver malos momentos o estar lamentándote todo el tiempo de lo que no lograste o lo que no hiciste o lo que te hicieron. Mira para qué rumbo querés ir y cuáles son tus proyectos para vos, porque el tiempo se va y nunca uno sabe hasta cuándo estará.
2) Candelero: Hay una frase que dice: “Cómo puedo culpar al viento del desastre que dejó, si yo fui quien abrió la ventana”. Por lo tanto, no andes buscando culpables fuera, porque también tenés que hacerte responsable de todo lo que te ocurre. Por lo tanto, no busques culpables de las cosas que vos permitiste.
3) Atención: La enseñanza de Jesús para nuestras vidas es compartir la vida sabiendo que hay un principio y un fin, pero, por sobre todo, sabiendo que siempre se crece desde un decidir. Y el poner luz a las tinieblas de tu vida implica que vos seas claro con vos y con los demás de lo que quieres y lo que no quieres para tu vivir. Algo bueno está por venir.
Enseñar a orillas
1) Junto: Algo que aprendí en estos tiempos es que las personas que más alardean de saber o de tener son las que menos tienen y son más carenciadas. Por eso, trata de juntarte más con las personas que hablan poco, que son respetuosas y que están bien consigo mismas. Porque al juntarte con personas que alardean de tener o ser lograrás ser su producto, mientras que, si te juntas con personas prudentes y respetuosas, te llenarás de sabiduría.
2) Sembrar: Marco Aurelio decía que la mejor venganza es ninguna, pues es curarte para perdonar y después ver si es necesario reconciliar. La clave es seguir adelante, no porque el otro no lo merezca, sino porque vos no te mereces sumar a tu vida el rencor, porque el rencor te hace volverte parecido a la persona que te lastima. Siembra vida en tu vida y no pongas lazos de muerte o que te envenenen tu vida.
3) Oiga: Una frase hermosa que escuché fue: “Un ganador es un perdedor que volvió a intentarlo”. Por eso, la cosecha de tu vida es lo que intentaste miles de veces y que pudo superar cada fracaso, porque los fracasos son parte del logro de un éxito, porque solo pierde el que abandona. Algo bueno está por venir.
La multitud
1) Llegaron: A veces la vida es injusta porque a esas personas que amaste con todo tu corazón y para siempre de un día para el otro te dejan de amar. Incluso te pasa que en esas personas a quienes confiaste y que consideraste familia y hasta pusiste las manos en el fuego, te traicionan o te terminan engañando. Ojo, también puede ser al revés. Pero bueno, es parte de la vida y tendrás que morir y resucitar a estas situaciones, porque son parte, las vas a vivir. No sé si estarás pasando por ello, pero lo que sé es que las vas a pasar y que la vida sigue y tenés que volver a recuperarte y volver a comenzar, porque esto es iniciar y volver a iniciar.
2) Multitud: Cuando estoy medio bajoneado o me siento caído por alguna situación, me pongo a pensar en cuánta gente conocí y acompañé que estaban en momentos duros, difíciles. También me pongo a pensar en cuánta vida hay dentro mío. Por eso, si estás medio triste o en bajoneo, trata de pensar en cuánta gente estuvo para que hoy estés con vida, cuánta gente vos acompañaste y hasta incluso cuántas cosas lindas hay dentro de ti. Pensá en lo lindo que estaban viviendo, con tantas cosas que viviste desde que comenzaste a existir.
3) Son: No te definas por las invitaciones o las validaciones que recibes. Recordá siempre que no sos para todos y que no podés agradar a todos o ser la ayuda de todos. Pero también acordate que no todos son para vos, tampoco tomes como personal cada situación que te toque vivir. También hay situaciones que sí son personales, que son personas que están en contra tuya. Es entonces ahí que tenés que entender que hay lugares que no tenés que ir y personas con las que no tenés que encontrarte, porque ya sabes que hay algo personal con vos. Por tanto, no vayas a donde no te inviten. Es más, en mi caso, prefiero ir a comer una rica tira de asado en un restaurante, con un buen libro, a ir a comer en un lugar donde no me respeten, no me hagan sentir bien, y simplemente me hagan sentir incómodo. Algo bueno está por venir.
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