
Sign up to save your podcasts
Or


1) Volvió: Cada vez que vuelvo a mi casa me recuerdo quién soy. Es volver a verme ese Luis hijo, que me tomo unos mates con mi mamá y que me pongo a ver las plantas cómo van. Ese Luis que le gusta andar descalzo y que se pone a leer cosas de espiritualidad o de medicina o de psicología. Porque, cuando dejo al Luis que da las charlas, celebra misas o confiesa, vuelvo a mi esencia. Pero es necesario que uno vuelva a su lugar y a ese momento donde uno “es”. Lo mismo te digo a vos, volvé a vos. Es importante que trates de ser vos y de hacer lo que a vos te gusta e ir a ese lugar que a vos te mueve. No dejes de lado tu punto personal y ese espacio donde sos vos. Está perfecto darte a los demás, pero, si todo el tiempo estás con ese armazón existencial, podés terminar destruido.
2) Paralítico: Hay personas paralíticas existenciales, que no se mueven por su vida y no hacen nada por su vivir. Todo el tiempo giran alrededor de los demás, son personas satélites que todo el tiempo giran alrededor de otros para que otros le den luz, pero se olvidan de brillar por sí mismos. Es como que todo el tiempo están a la espera de que otros les muevan, y hasta pueden tener capacidad de análisis, pero nunca actúan. Hoy pedile a Jesús que puedas moverte por tu vida y para tu vida, para que desde tu vida ayudes a mover la vida de los demás.
3) Perdonados: Hay cosas del pasado que también nos pueden paralizar y hasta nos hacen creer que no podemos con nada. Incluso frustraciones que nos dejan tirados y ya no nos podemos levantar. Hay veces que una buena confesión puede ayudarte a sanar y moverte por tu vida. Porque hay cosas que no hablas y terminas trabando ese interior. Hoy pedile a Dios que te ayude a hablar lo que te pasa en tu interior y que puedas volver a tener paz en tu corazón. Cuando uno tiene paz en su interior, en su corazón, puede lograrlo todo. Algo bueno está por venir.
1) Leproso: La lepra existencial es esa lepra en donde uno mismo se aísla de las personas, viviendo en una soledad negativa, porque se está solo y se queja de estar solo, pero a todo aquel que se le acerca, lo lastima o hiere. Por eso mismo es una persona que está herida y supura. Creo que aprendí con el tiempo que, cuando una persona está herida, hiere. Y cuanto más profunda es la herida en su corazón más lastima y más hiere a la gente de su alrededor. Hasta llegué a conocer personas que se ponían de novio para disfrutar que el otro o la otra persona quedara herida en esa relación.
2) Conmovido: La vida nos lleva a hacernos insensibles y hasta no miramos a los costados, más en estos tiempos en donde el narcisismo ha crecido muchísimo. Pero también es tiempo de saber manejar los sentimientos, porque todo extremo es malo, tanto el actuar según lo que siento, como el dejar siempre los sentimientos de lado. La vida misma implica un caminar junto a otros y con el otro. No podés pasarte la vida siendo una persona insensible, quien solo manda o maneja su vida como un administrador del debe y haber. La vida va mucho más allá de ello. Una vez me enfermé mal, recuerdo que era un tiempo duro y difícil, porque no tenía ni para comprarme los remedios, recién ordenado cura. Estaba en cama todo dolorido. Me pasó algo similar a lo del samaritano. Llamé a dos amigos y me dijeron que no podían ayudarme, pero que rezaban mucho por mí, para que me recupere. Y yo decía adentro mío “Pero esto no me ayuda… yo necesito alguien que me compre unos medicamentos, me dé una mano, yo después le devuelvo”. Pero el verdulero de la zona, quien me fue a regalar unas frutas, me gritaba, “Padre, cómo le va” y yo le dije “Mire don Juan, no puedo ir hasta ahí, me duele todo”. No sé cómo hizo, pero pasó y me ayudó, y hasta me pagó los medicamentos y no me quiso cobrar, gastó de su dinero, una persona que gana tal vez menos que yo. Ahí comprendí que de quien menos lo esperas, ese, te termina ayudando.
3) Divulgar: También es esencial y necesario saber ser prudente de lo que uno habla y dice. Una señora hace unos días me dijo: “Padre, usted en la realidad, en lo normal, es muy callado”, y le dije: “Eso lo tomo como halago”. Porque cuanto menos hables de ti y de lo que haces, mejor se logra el objetivo de tu vida. Recuerda que el león ruge después de haber casado su presa, no antes. Algo bueno está por venir.
1) Fue: En esta vida también tenés que darte cuenta que el otro sufre y padece. No podés girar en que solo vos sos la persona que sufre y padece. Pero también es bueno que estés atento al otro para ayudar. Para ello te sugiero tres cosas: recordar que vos también tenés límites, ayudar hasta donde el otro se deje ayudar y que la ayuda tiene fecha de vencimiento. Si cuidas estas tres cosas, tu ayuda es sana, porque si no, puedes convertir esa ayuda en una relación enfermiza.
2) Levantar: No hay nada mejor que compartir con personas que te levantan en vez de que te tiren. Esas personas que te motivan y te mueven para que seas mejor persona y para que des lo mejor de ti. Así también hay personas que te tiran y que nunca ven nada positivo en vos. Déjate tomar por esas personas que te animan a seguir y a vivir, pero, por sobre todo, a ser mejor persona. Porque nadie puede ser más que nadie, pero sí una persona puede ser mejor que otra y, lo que la define como tal, es esa capacidad de crecer plenamente en su esencia.
3) Vayamos: Una de las tentaciones que podemos tener es siempre girar en lo mismo, es estar en una estructura en donde no me permito arriesgarme y en donde no me animo a cosas nuevas. Es como que no me permito arriesgarme y me aferro a cosas o personas que siempre giran en lo mismo. Date esa oportunidad de emprender cosas nuevas, porque, si seguís llorando por los mismos resultados que vas teniendo, puede que sea que no hayas buscado una fórmula diferente para tu vida. Hay veces que es necesario hacer cambios y hay veces que es necesario mirar más allá. Algo bueno está por venir.
1) Enseñar: Nadie nace sabiendo en esta vida, pero vamos adquiriendo experiencia. Por eso, siempre digo: “Omnia Bonum”, todo es bueno; porque la clave es aprender de los errores, de lo vivido. Creo que en estos tiempos aprendí mucho de los errores que cometí en mi juventud e incluso en mis inicios de sacerdocio. Porque me enseñaron que por ser cura no soy el dueño de la verdad y que por estar en lo sagrado no estoy exento de caer en pecados y debilidades. Más bien aprendí que necesito siempre que alguien me oriente y ayude, como así también aprendí cuáles son mis límites. Por tanto, la clave es aprender y saber que hay errores que sí has cometido.
2) Poseído: La vida también está marcada por divisiones internas. Incluso hay momentos en los que tu vida parece un infierno, en donde llegas a decir que no das más o hasta que: “Dios te abandonó”. Por eso mismo, no dejes que la oscuridad de tu momento te haga olvidar la luz del sol que viste todo el tiempo. Cuando me tocó viajar a México hace unos días había una tormenta tremenda en Tucumán, hasta dudaba de que saliera el avión, pero, cuando pasaron las nubes y ya no llovía, me di cuenta que sí estaba el sol. Por tanto, no olvides que las tormentas están, pero pasan rápido, en cambio el sol siempre está.
3) Fama: Una cosa es buscar la fama en donde muchos son capaces de hacer payasadas para estar en la boca de muchos. Esa fama es negativa, porque te vendes para ser en la vida de otros. En cambio, está la fama positiva, cuando siendo vos la gente te descubre y hasta valora tu accionar en ellos. La fama negativa es buscar aparecer en la vida de los demás a cuesta de tu identidad, mientras que la fama positiva es que, manteniendo tu identidad, apareces en la vida de los demás para aportar a su vivir. Algo bueno está por venir.
1) Conviértanse: Convertirse no es tan solo cambiar de dirección en tu vida, sino también es moverte en tu vida. Porque puede que en estos tiempos estés “procastinando” y pateando cosas todo el tiempo. Empezá a moverte por tu vida, porque este mundo no es para los más inteligentes, sino para los valientes; es para aquellos que quieren arriesgarse y moverse por y para su vida. Deja de dar vueltas en lamentos o en culpables y empieza a moverte por tu historia; porque si querés tener cambios en tu vida movete para que se hagan esos cambios.
2) Pescadores: Hay un dicho que dice: “Puedes ir del fracaso al éxito, pero nunca puedes ir de las excusas al éxito”. Es eso lo que vemos en el evangelio cuando encontramos a estos pescadores que asumen su fracaso y desde allí Dios actúa, pero nunca podrá Dios actuar desde tus excusas, porque no te reconoces en la verdad, sino que te vas mintiendo. Si realmente quieres caminar por grandes cosas en tu vida y en tu modo de vivir deja de vivir en excusas y aprende a aceptar tu realidad y desde allí busca el “cómo vivir”.
3) Siguieron: El seguir a Jesús es convencerte de que hay un encuentro y, por sobre todo, un abandono a su persona. Porque quien es llamado no es excluido de todo, al contrario, es descubrir su bondad y poder llevar adelante todo lo que te toca desde y con su compañía. Dios no te abandona cuando te llama, pero te pone pruebas para que recuerdes que ser llamado no es convertirse en un Superman, sino en una persona luchadora que va de la mano de Dios para hacer grandes cosas con Dios buscando la eternidad. Todos somos llamados, pero no todos asumen su llamado. Algo bueno está por venir.
El Bautismo
1) Presentó: Presenta tu vida y hacé las cosas por tu vivir y de manera digna. Hoy preséntate ante Dios como eres y no andes buscando fingir ni mentirte, porque para ir al bautismo uno se debe quitar cosas. No busques un ropaje para disfrazarte y andar disfrazado por la vida, más bien muéstrate como eres para que Dios te recuerde quién eres y hacia dónde tiendes.
2) Viene: Busca tu paz y, por sobre todo, mira tu interior, porque no es en otros donde está la respuesta de muchas cosas que te cuestionas. Es importante que mires tu interior y tu corazón. Date la oportunidad de cuestionarte, pero también de profundizarte.
3) Bautizar: Bautizar también es cambiar y saber que hay que soltar cosas y cambiar cosas en vos. Es comprender que todo tiene un cambio si realmente acepto que hay cosas en mí que debo cambiar. Los cambios no se logran si no se aceptan y la vida sin cambios termina siendo una monotonía y, como toda cosa quieta y monótona, puede pudrirse. Algo bueno está por venir.
El poder del Espíritu
1) Volvió: Es necesario que este año que recién iniciamos vuelvas a vos, te trates de encontrar con lo que fuiste y con lo que eres, porque en esta vida tu trabajo es sacar la mejor versión de ti mismo. Todos tenemos errores, pecados, fracasos cometidos, y tenemos que asumirlos, pero es necesario que te mires y que te vuelvas a vos.
2) Levantó: También es necesario que te digas que podés y por, sobre todo, que tenés que levantarte después de un error y de una caída. Hace un tiempo cometí un error bastante grave para mí porque herí a una persona y me costó ir a sentarme y dar la cara. Lo tuve que trabajar muy fuerte internamente. Creo que mi mente no acertó con el actuar de esa persona y mi imaginación se fue. Pero, luego de pedirle disculpas y mostrarle con franqueza mi error, me dio mucha paz su actitud. Si bien escuché en silencio su regaño, luego de ello vino la paz. Tenía que aceptar su regaño. Levantarse también es aceptar que uno está caído.
3) Mirada: Los que te subestiman siempre estarán atentos a lo que harás y estarán atentos no para aprender de ti, sino para verte caer. Por eso, los que más te critican no te quitan los ojos de encima, por tanto, no te escondas ni rebajes. Hasta incluso te diría que no tenés que estar explicando todo lo que haces, porque tu tarea en esta vida es dar luz y brillar con un Cristo vivo en tu corazón. Por ser hijo de Dios tienes que ir por la vida con dignidad. Como diría un amigo “No bajes el volumen de tu vida porque a otros les moleste tu sonido”. Algo bueno está por venir.
Subir a la barca
1) Retiro: Hay veces que tenemos que tomar distancia de situaciones para poder ver mejor, pero también es necesario tomar distancia para poder hablar con Dios de lo que nos pasa. Incluso el retirarse implica soltar personas o situaciones. Cuando soltamos personas no es porque no nos interesen, sino porque nosotros no les interesamos a ellos. Sé que es duro y es fuerte. Entonces tómate ese tiempo para distanciarte y meditar en tu corazón.
2) Barca: Hay una frase que dice “No te ahogas por caer en el agua, sino por permanecer en ella”. Por tanto, rema tu vida y deja de generarte ahogos que no son necesarios, trabaja tu mente y tu corazón para que puedas mirar tu objetivo y tu mirada de vida. Aprende a conocer tu interior para poder dar un cambio a tu exterior. Porque lo que logras trabajando en tu interior puede fortalecer tu corazón a lo largo de tu vida y sobre todo, para lo que enfrentarás en tu exterior.
3) Gritar: No dejes de buscar a Jesús en tu vida y en esta vida recordá que Jesús está aunque no lo veas y hasta incluso aunque no lo sientas. Porque en esta vida estamos llamados a buscar a Dios más que a sentirlo. Estamos llamados a conocerlo más que gustarlo. Porque en la vida vamos comprendiendo que la interioridad con Dios te lleva a encontrarlo. Algo bueno está por venir.
Desembarcar
1) Compadeció: Creo que pasé muchos años de mi vida buscando tener la razón, pero ahora, pasados mis cuarenta, entendí que tener paz es mucho más importante que ganar cualquier discusión. Porque me di cuenta de que pasé perdiendo el tiempo tratando de dar a entender al mundo que estoy en lo correcto. Caí en peleas, explicaciones interminables y discusiones para dar a conocer mi postura y que gane mi postura, algunas veces sí, algunas veces no; pero te das cuenta con el tiempo que no sirve.
2) Rato: También entendí que la gente no escucha para entender sino para responder. Ahí entendí que para tener paz no se necesita ganar discusiones o debates, porque la gente que vive en conflicto siempre busca guerra, por tanto, no creas que una persona conflictiva con vos cambiará.
3) Calma: Cuando uno va madurando en la vida se va dando cuenta que lo que se debe elegir es calma, aunque se tenga que perder un poco de dinero o de discusión. A veces ceder no es perder, sino más bien es protegerte, porque la victoria de toda relación es tu tranquilidad y no tu ego. Confía en Dios y busca tu paz en Dios. Algo bueno está por venir.
Conviértanse
1) Galilea: Este tiempo es para darte cuenta de que tenés que salir a tu Galilea, a tu lugar en el mundo, para hacer tu vida desde lo que sos. Te entiendo que lo que te pasó es injusto y también entiendo que está claro que no es tuya toda la culpa, pero deja de tratar de entender por qué pasó o quejándote todo el tiempo de lo que sucedió. Mira para adelante y procesa lo vivido. Busca lo nuevo y lo que sigue para tu vivir. Date ese espacio para que lo nuevo aparezca y soltá ya lo viejo, porque si seguís sacando en cara lo sucedido hace años o si seguís diciendo de quién fue la culpa de lo que pasó o por qué estás así, vas a terminar avinagrando tu vida y avinagrándote de por vida.
2) Anunciar: Es importante que te des cuenta de que sos valioso o valiosa. Deja de andar buscando gente que te valore o te quiera. Deja de estar buscando que alguien te tenga presente en su vida. Deja de decir que nadie te quiere. Si vos no aprendes a anunciarte que te valoras por lo que sos, nadie lo hará. Hoy anúnciate que sos una persona importante, porque tienes dignidad, porque sos hijo o hija de Dios. Deja de andar reclamando todo el tiempo cariño o que te tengan presente. Viví por vos y desde allí date a los demás.
3) Fama: La gente siempre te seguirá y te valorará en tus éxitos, pero no en tus fracasos. Por lo tanto, la fama es producto de tu hacer, pero no de tu ser. Entonces, que la gente te siga por lo que descubre de vos, está perfecto, pero no seas vos quien vaya detrás de la gente, porque vas a terminar haciendo lo que ellos quieren y es allí a donde viene un gran fracaso, al olvidarte de vos. Algo bueno está por venir.
From the publisher's feed

2,190 Listeners

1,116 Listeners

1,390 Listeners

227 Listeners

503 Listeners

169 Listeners

170 Listeners

88 Listeners

1,021 Listeners

744 Listeners

96 Listeners

109 Listeners

149 Listeners

746 Listeners

278 Listeners