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Cuidado
1) Aturdir: Todo exceso es malo y, cuando uno pasa angustia, lo primero que busca es placer, como manera de calmar. El tema no es que uno busque lo que le apasiona para calmar su angustia, sino más bien qué es lo que busca. Por eso, cuando muchos vienen a confesarse y me plantean una adicción a la pornografía o a la bebida o a lo que sea, siempre le planteo si hay algo que le angustia o aqueja y siempre se encuentra algo. Por eso, para trabajar los excesos hay que ir primero a lo que te angustia y quita la paz. Déjate tomar por Dios y aprende a buscar lo que fortalece tu corazón en momentos difíciles, porque toda adicción es como la tarjeta de crédito; primero nos gusta y calma, pero luego debemos pagar los intereses.
2)Improviso: Tu modo de vivir implica también saber reconocerte y mirar dónde estás parado. Porque no podés estar todos los días arriesgándote y buscando llamar la atención. Cada cosa a su debido tiempo. Por sobre todo, es ver que hay momentos y momentos. Es importante también que aprendas a planificar, porque los imprevistos aparecen, pero qué duro cuando ya te gusta vivir con improvistos todo el tiempo. Mi parroquia es gigante, comienza en las periferias de San Miguel de Tucumán y termina en el límite con Salta, tomando campo y hasta montañas. Al inicio de año siempre hago la planificación de todo el año, si no me vuelvo loco. Por eso es importante que planifiques tu vida, para que tu vida refleje el plan que tienes para tu vivir. Si no ya tu vida pasa a ser un sobrevivir.
3) Oren: No dejes de orar y hablar con Dios a tu manera, porque es importante hablar con Dios a la manera de uno. Es también bueno buscar tu método. A mi me ayuda escribir y poner por escrito lo que me pasa para contarle a Dios. También me ayuda a ver a dónde estoy parado y poder pedirle a Él que me ayude a ver y decidir para seguir caminando. Orar es confiar y confiar es amar. Algo bueno está por venir.
La higuera
1) Brotes: Cuando aprendí a manejar, mi papá siempre me decía: “Para manejar bien hay que saber mirar los espejos” y así aprendí que debo mirar hacia dónde voy, pero también debo ver lo que puede suceder con lo que hay a mi costado y hacia atrás. En la vida pasa igual, mira tu objetivo y hacia dónde querés dirigir tu vida, pero también mira a quién tenés a tu lado y quiénes forman parte de tu pasado. Porque sin darte cuenta te pueden obstruir el camino o llevarte por delante. Mira bien dónde vas para saber en qué momento vas a tener que adelantarte y en qué momento vas a tener que saber esperar, porque los choques más fuertes vienen de atrás más que de frente, por eso mira siempre dónde estás.
2) Cerca: Dios es un Dios cercano y te muestra cada día que no pasa tu relación con Dios por tantas cosas que hagas, sino por saberlo reconocer en cada cosa que hagas o que pasas. Aprende a relacionarte con Dios en el día a día y recuerda que vivir una relación con Cristo no pasa por tantas normas o directivas, pasa por un encuentro y por una relación fresca y que te anima, por eso date el tiempo de meterte en tu interior y ver cómo fortaleces esa relación con Dios día a día.
3) Pasarán: Dios no se pasa. Vos podrás alejarte de Dios, pero Dios nunca se aleja de vos. Una vez, no hace mucho, me había enojado mucho con Dios porque sentía que lo daba todo y que la gente me exigía y exigía, pero nunca veían todo lo que hacía. Hace unos días me pasó que, cuando todavía sigo pagando deudas de la construcción del templo y de los salones, vino un integrante de la parroquia a preguntarme cuándo iba a pintar las aulas que faltaban, y hasta como medio enojado, “porque queda feo así”. Dentro mío decía “¿pero no sabe todo lo que debo y todo lo que estoy y estamos haciendo para pagar las deudas?” Entonces como que me enojé con Dios. Pero ese mismo día vino una niña de 9 años a agradecerme porque le di su primera comunión y nunca había disfrutado de la misa como ese día. Dije dentro de mi “cómo obra Dios”. Allí se me pasó el enojo porque comprendí que, mientras otros todo el tiempo te exigen hay otros que, en nombre de Dios, te consuelan. La clave es que mires el todo y no te quedes mirando lo que te enoja solamente. Algo bueno está por venir.
Su ruina
1) No vuelvan: Todo tiene su tiempo y su momento, por eso es importante que veas y que sepas dónde estás parado. Hay tiempos en que debemos aprovechar, porque estamos para derrochar dinero y tiempos en que estamos súper endeudados y tenemos que ajustarnos bastante. Hay momentos y circunstancias de la vida en que estamos con todas las ganas de enfrentar cosas y otros momentos en que no tenemos ganas de luchar con nada. Por eso aprende a recordar que todo tiene su tiempo y no es bueno que te olvides de cada etapa que te tocó vivir. Te pongo un ejemplo: cuando me agarró mi crisis sacerdotal y no sabía si seguía o no siendo cura, lo primero que me pasó es ver mis fracasos, mis errores y decir “esto no es para mí”. Pero mi tarea fue volver a recordar la vez que sentí el llamado y también poder ver las cosas lindas que viví. No todo era fracaso, no todo era error. Es desde esa balanza que uno mide, y es ahí donde yo me medí, donde debo decidir. Por eso decidí desde la balanza y no desde lo que estás sintiendo, no desde el momento hoy que vivo, porque sino todo lo puedo llevar a un extremo y olvidarme del proceso que vivo o viví en mi vida.
2) Angustia: La angustia es producto de aquello que no podemos controlar y sentimos que las cosas se nos van de las manos. Es por ello que uno debe ir enfrentando cada situación y asumiendo “lo que puedo” de “lo que no puedo”. Debo tener en claro qué es lo que me genera hoy angustia y discernir si yo puedo hacer algo o no. Porque muchas cosas de las que me pasan y traspasan mi corazón no me corresponde a mí resolverlas o simplemente no dependen de mí. Es por ello que es importante discernir lo que me corresponde a mí de lo que no.
3) Señal: Aprende a mirar, fijándote bien en dónde estás parado. No seas inocentón y una persona que “todo lo espera servido de Dios”. “Diosito ya me va a ayudar”. “Diosito ya lo va a hacer”. Hay que saber entender que hay cosas que debo esperar y cosas que debo actuar. Debo saber mirar la realidad y hacer un análisis de cada cosa para luego actuar. Tómate el tiempo de pensar para actuar y actuar desde lo que piensas, más que desde lo que sientes. Algo bueno está por venir.
Testimonio
1) Detendrán: Un pensador llamado Epíteto decía “Nadie puede hacerte daño sin tu permiso”. Esto te tiene que llevar a entender que no eres lo que otros te hacen, sino más bien que vos sos lo que decides hacer cuando te hacen algo en la vida. Entiendo que hay gente que te decepciona o hiere y al toque lo primero que hacemos es explotar, pero si te dejas arrastrar por la emoción puedes perder. Aprende a responder desde tu centro y no desde tu herida, para que nadie tenga poder sobre vos.
2) Sabiduría: La sabiduría no es lo mismo que la intelectualidad, sino más bien las ganas de vivir en la verdad y actuar con gusto a la vida y también a la misma verdad. Por eso no dejes que tu vida pierda su sabor y su entusiasmo. Aprende a ponerle gusto a lo que estás viviendo y deja de vivir amargado todo el día o toda la vida. No puede ser que vivas diciendo que nadie te entiende o que nadie te mira. Nadie nació para mirarte o para entenderte, por lo tanto aprende a mirarte por vos y deja de estar fijándote que alguien te entienda o te de la razón. Válete de la verdad y genera por vos las cosas que quieras dar en los demás y hacia los demás.
3) Matarán: Hay gente a quien no le gusta que progreses y eso es parte del vivir. A Cristo también le pasó. Por eso aprende en qué momento exponerte y en qué momento es prudencial callarte. Una cosa es asumir guerras por convicciones y otra cosa es meterte en guerras o generar guerras que no te corresponden o que no son necesarias. Para qué vas a pelear con esa persona, si no vas a sacar nada de ese enfrentamiento. Mira bien tu vida para entender con quién vivirla o quién capaz que no. Algo bueno está por venir.
El templo
1) Adornado: El adorno de tu vida aparece con el tiempo. La mayoría vive diciendo (y yo también): “Cuando tenga tiempo… , cuando tenga dinero…. o cuando pase tal cosa…” , pero ese momento casi nunca llega porque siempre aparece “un pero” para justificar por qué no das el paso. Robin Sharma lo resume diciendo “Si no actúas sobre tu vida, tu vida actuará sobre ti”. Porque los días se vuelven semanas, las semanas se vuelven meses y los meses se vuelven años. Y así, muchos de tus sueños o proyectos, que te propusiste a inicio de año, otra vez pasan para el año entrante. No esperes que todo sea perfecto para avanzar, porque tu vida no mejora cuando las cosas cambian, sino que las cosas cambian cuando vos mismo decides mover las cosas para mejorar.
2) Engañar: Siempre hay gente que te quiere engañar, que quiere usarte. Y cuando quieres ser bueno, te terminan usando. Hasta yo lo padecí. Las personas pueden cambiar de un día para el otro, ya sea por interés o por billete. Por tanto, fíjate bien en quién pones tu confianza, porque puede que le dés tu corazón a quien ya tiene la lanza. Aprende a mirar bien el actuar de los demás, para que los demás sean conceptuados por vos por lo que son, más que por lo que dicen que son. El tiempo te va mostrando las cosas.
3) Pronto: Hay una frase que una vez escuché y me encantó “Supe que era diferente cuando las personas que tenían más que yo empezaron a sentir celos”. Por tanto, amigo, amiga, aprenda a mirar tu vida y fíjate de cumplir siempre tu objetivo y no el de otros, porque cuando ves que los celos aparecen, hay algo de vos que pica en los otros. Algo bueno está por venir.
La viuda
1) Ricos: Hay gente tan pobre que lo único que tiene es dinero. Por tanto, no reduzcas tu vida a ganancias materiales, porque puedes terminar siendo una pobre persona. No digo que porque tengas un poco de dinero más que otros eres una persona complicada, para nada. Mira que conocí gente que tenía poco y se aferraba tanto a eso poco que se creía que era dueño del mundo. Porque rico no es el más tiene sino más bien el que menos carece. Por eso pedí a Dios que tu corazón no busque cosas innecesarias más bien que sepa ponerle gusto a la vida. Platón decía que existían dos tipos de huellas, la material y la espiritual. La material es finita, mientras que la espiritual es eterna. Deja huellas eternas en la vida de los demás y deja de andarte preocupando por los bienes o por el qué dirán.
2) Templo: Trata de fijarte que en esta vida todo tiene un por qué y un para qué, por tanto trata de controlar las pasiones y cuida tu corazón, que es el templo mayor. Ahí donde el alma y el Espíritu se unen debe ser lo más sagrado. Por tanto, no dejes que el miedo o la ira sean los que te dividan y te hagan olvidar lo valioso que eres. Recuerda que la adversidad de la vida es la que te hace crecer en virtud y son tus luchas internas las que te hacen crecer como persona; pero lleva todo un proceso vencerlas.
3) Viuda: En filosofía existe un elemento que se llama “la dicotomía del control”, el cual dirá que en la vida todo se divide en dos categorías: “lo que sí puedes controlar” que son tus pensamientos, decisiones y acciones; “lo que no puedes controlar” qué son las acciones de otros, el pasado, el futuro y las circunstancias. Fíjate dónde pones tu energía de vivir: en lamentarte por lo que no podés cambiar o en aprovechar las nuevas oportunidades que se abren. Siempre pregúntate “Esto depende de mí?” Y te aliviará. Aprende a dar lo que tienes y lo que puedes, pero no trates de dar algo que no tienes o que no eres. La viuda da de sí y hasta donde puede, pero lo da de corazón. Vos aprende a darte y entregarte de corazón y no busques dar más por solo contentar a otros. Algo bueno está por venir.
Cristo Rey
1) El pueblo: Cuando vos estás bien todo el mundo te sigue y cuando tenés la billetera llena muchos hasta te abrazan, pero cuando estás mal y seco económicamente muchos se distancian. Por tanto, sé prudente con el pueblo porque el pueblo puede que esté en las buenas, pero no en las malas.
2) Burlándose: Hay que saber muy bien cuándo uno es capaz de arriesgar su cielo por el infierno del otro. O cuándo uno se está condenando solo al infierno, por un otro de quien ni siquiera somos su cielo.
3) Rey: Me mata este pasaje en donde veo al primer santo de la Iglesia canonizado por el mismo Jesucristo. El “buen ladrón”; porque Jesús nos enseña que la clave es reconocerlo a Él en nuestras vidas. Esto mata toda teología y a todo teólogo, porque la doctrina no es la que salva, sino el encuentro con Cristo plenamente. Jesús no le preguntó qué hacía o qué tenía que hacer para ir al Cielo. Le dijo “Hoy estarás conmigo”, porque basta reconocerlo. Algo bueno está por venir.
Casados
1) Niegan: Recordá que hay vida eterna y que no todo termina aquí. No dejes que nadie te quite la esperanza y aprende a vivir con visión sobrenatural. No dejes que esta vida se pase creyendo que todo termina aquí. Proponete vivir la vida sabiendo que hay un Dios que te acompaña y que no te deja. Siempre hay una oportunidad de volver a Dios, solo tenés que proponértelo. Sé una persona de vida y deja de estar todo el tiempo con esa actitud de muerte y negatividad.
2) Mujer: Deja ir a la gente que no está lista para amarte, es lo más difícil que uno tiene que hacer, pero es lo más importante. Deja de tener conversaciones difíciles con gente que no quiere cambiar. Deja de aparecer para las personas que no tienen interés en tu presencia. Mira, si eres excluido, insultado, olvidado o ignorado por las personas a quienes les regalas tu tiempo, no te haces un favor al seguir ofreciendo tu energía y tu vida. La verdad es que no eres para todo el mundo y todo el mundo tampoco es para vos.
3) Nada: No entres en discusiones de las que no sacarás nada y menos con personas que no están abiertas a escuchar. Aprende a descubrir con quién dialogar y a quién solo escuchar. Porque no todos están dispuestos a un diálogo, pero muchos sí se disponen a generar un conflicto. Aprende a vivir la vida sabiendo con quién estar y con quién dialogar, pero también a quién solo escuchar y con quién mejor callar. Algo bueno está por venir.
La santa ira
1) Enojado: El enojo no es malo, lo que es malo o puede ser malo es la reacción ante el enojo. El enojo marca que uno también tiene límites, y es por ello que es necesario descubrir dónde uno está parado y mirar qué es lo que te enoja. No reprimas el enojo porque puede que te conviertas en una olla de vapor que, cuando uno la toca, explota. Hay veces que la enfermedad que tienes como la presión o la hernia de hiato o la gastritis sean producto de no saber canalizar tu enojo o no saber llevar tu ira. El arte de saber canalizar el enojo es saber decir las cosas en el momento que corresponde y cuando corresponde, pero “hablar sana”.
2) Mercaderes: Hay gente que usa a Dios para manipular y eso no es bueno. Incluso el papa Francisco en los últimos tiempos insistió en tener cuidado con la manipulación de la conciencia. Eso de llegar a decir incluso: “Si no te confesás conmigo te irás al infierno”, o si no haces tal cosa te condenas. Cuánto daño hacemos con esto, por eso no podemos ser vendedores y compradores de conciencia, también en tu ámbito social, por ejemplo, jefes que manipulan. Tenemos que enseñar a que las personas sean libres y responsables de sus vidas y no dependientes de nosotros ante el cómo vivir.
3) Pendientes: Aprende a ser prudente de lo que contás a la gente de tu vida. No todos disfrutan de lo que logras y vivís. Como, así también, no es bueno que todo el tiempo estés contando tus proyectos, porque siempre puede aparecer alguien que te los quiera destruir. Aprende a ver que hay momentos en los que uno puede aparecer y hay momentos en los que es mejor pasar desapercibido. Pedí a Dios la fuerza para seguir en este vivir. Algo bueno está por venir.
Llorar
1) Ciudad: Hay personas que quisiéramos que cambien o que fueran de otra manera; hasta nos esforzamos para que cambien y sean distintos, pero no lo logramos. Es por ello que uno debe recordar que no puede ayudar a alguien que no se deja ayudar, incluso cuando te pones a ayudar a alguien que no quiere, te termina matando, como Jerusalén a Jesús. Jesús quiso que cambiara Jerusalén. Incluso me animo a decirte que para resucitar tenés que salir de Jerusalén para aparecer victorioso. Jesús resucitó pero en Galilea, no en Jerusalén. Salí de esa persona que te mata y que no está dispuesta a cambiar. Empezá a mirarte vos y llora por lo que tengas que llorar.
2) Paz: Hay situaciones que nos hacen olvidar que, para tener paz, hay que pasar conflictos, porque Jesús nos invita a ser personas de paz, pero no para pacificar. El que busca pacificar es capaz de tapar una guerra, pero sigue habiendo matanzas. Buscar la paz es la capacidad de saber enfrentar los problemas y darles un punto final.
3) Tiempo: Recuerda que todo lo que te molesta también te forma y todo lo que te incomoda te enseña a tener paciencia. Quien te abandona te enseña a ser fuerte por vos mismo o por vos misma, y todo lo que te enoja te enseña el camino del perdón y de la compasión. Aclaro “perdón”, pero no siempre reconciliación. El dolor puede ser tu maestro, pero la clave de todo esto es tener valentía para enfrentar el miedo y oración para abandonarte a los brazos de Dios. Algo bueno está por venir.
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