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1) Cuevas: Hay veces que buscamos seguridades en todo lo que hacemos y la misma vida nos enseña que nada es seguro. La vida va gestando cambios y las decisiones constantes hacen que todo sea distinto de un día para el otro. Por eso uno debe preguntarse si la vida que estás viviendo ahora es el resultado de tus decisiones o de tus miedos. Pensalo.
2) Entierren: Aristóteles decía que solo una mente educada puede comprender un pensamiento diferente al suyo sin necesidad de aceptarlo. Esa frase guarda la esencia de la sabiduría “entender sin apego, escuchar sin reaccionar, dialogar sin imponer”. La mente madura no se siente amenazada por ideas distintas. Recuerda los ejes: observa, cuestiona, reflexiona y, si es necesario, deja pasar. Porque no es la concordancia lo que define la inteligencia, sino la capacidad de convivir con lo contradictorio.
3) Despedirme: En tiempos en los que las opiniones se han convertido en trincheras, tolerar el pensamiento ajeno es un acto de grandeza. Voltaire decía “puedo no estar de acuerdo con ninguna de tus palabras, pero defenderé hasta la muerte tu derecho de decirlas”. Ahí es donde la sabiduría se diferencia del orgullo, cuando preferimos aprender del otro en lugar de derrotarlo. La mente estrecha necesita ganar discusiones, la mente sabia prefiere comprender el mundo. Por eso quien sigue a Jesús debe ser sabio. Algo bueno está por venir.
1) El tiempo: Todo tiene su momento y el tiempo es sabio. Porque con el tiempo se nos van abriendo los ojos y vamos comprendiendo quién es quién. La clave de tu vida pasa por saber esperar y aprender a ver. Lo que se ve confuso hoy puede que se vea claro mañana, pero muchas veces el problema es que no queremos ver. Por eso, date esa oportunidad de ver las cosas con el tiempo, para que el tiempo te ayude a ver y comprender para decidir.
2) Jerusalén: Es importante saber que todos tenemos ese lugar o esa persona que es nuestro punto difícil o nuestro lugar donde sufriremos, pero para un bien. Hay decisiones que debes tomar y cosas que te llevan a llorar, pero para sonreir en un futuro. Hay decisiones que tenés que tomar y no podés dejar pasar. Una vez vistas y asumidas debes saberlas ejecutar y esa es tu Jerusalén, para luego saber resucitar.
3) Otro pueblo: Hay veces que la ira nos gana e implica irse de ese espacio o esa persona que nos quieren hacer mal o, simplemente, nos quieren ningunear. Aprende a salir de peleas inútiles o discusiones que no te llevan a nada. Recuerdo una vez que una persona me difamaba mal. Entonces recurrí a mi amigo abogado y me dijo “Luis, para qué querés iniciar algo que terminará muy mal o no termina nunca. Mejor quédate tranquilo y callado que el tiempo dirá y, por sobre todo, no le des el gusto, porque lo que quiso es herirte y hacerte sentir mal. Sé que te toca el orgullo, pero calla y espera, porque tu silencio y el tiempo actuarán”. Así fue, el tiempo llevó a la verdad y esta hermana quedó muy mal parada ante los demás. Por eso, es necesario que aprendas a esperar y no dejes que la ira te haga iniciar una guerra que capaz nunca va a acabar. Algo bueno está por venir.
1) Miguel: Nos refiere al que nos protege de todo mal. Es el arcángel a quien debemos recurrir siempre para que el demonio no nos tiente ni nos haga daño. Nunca dejes de recurrir a san Miguel arcángel cuando padezcas algún mal y, por sobre todo, no dejes de pedir su mediación cuando vayas a algún lugar que no conozcas.
2) Gabriel: Nos refiere al cuidado del anuncio. Hay cosas que tenés que decirlas y es necesario saber decirlas. Por eso, cuando tengas que decir las cosas a alguien recurrí a san Gabriel, para que, por sobre todo, te ayude a tener las palabras justas en el momento justo. San Gabriel anunció las grandes maravillas de la humanidad, que te ayude a saber decir las cosas y que no te las guardes por miedo al qué dirán.
3) Rafael: Es a quien recurrimos cuando nos hemos enfermado o ante una enfermedad especialmente de los ojos, junto a Santa Lucía. Por eso, aprende a pedirle a san Rafael que te ayude a ver bien por dónde vas en tu vida y que no te enfermen los problemas que tengas que resolver. No dejes de pedirle que te ayude a vivir en paz con vos y con Dios.
Feliz día de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. Algo bueno está por venir
Hombre rico
1) Fariseo: Siempre digo que soy un fariseo en recuperación. Porque yo, Luis Zazano, juzgaba a la gente, me encantaba aparentar y mostrarme, hasta incluso usaba mis logros para refregarle a otro cura lo que hacía. Hasta que comprendí que eso no me llevaba a nada, que la vida se me pasa, que me olvidé del evangelio para usarme del evangelio. Comprendí que seguir a Jesús no pasa por tener cargos o puestos, ni vestimentas o atuendos. Comprendí que seguir a Jesús es tratar de estar con Él, ser auténtico sin disfrazarme de algo que no soy, pero, por sobre todo ñ, vivir con paz en el corazón. Esa es la clave. No hay nada más hermoso que vivir con paz en el corazón y eso solo lo da Jesús. Por eso me considero un fariseo en recuperación, porque comprendí que aparentar y mostrarme a los demás no me llevaba más que a encerrarme en un mal.
2) Hombre rico: Hay gente tan, pero tan pobre, que lo único que tiene es dinero. Así me tocó una persona que acompañé hace unos meses. Lo conocí en un asado, recuerdo que era aclamado por muchos porque era un empresario importante. Cuando me saludó me dijo: “cura, soy tan pobre que lo único que tengo es plata”. Y me quedé pensando, después me acerqué y le pregunté ¿por qué?… me contó que su vida solo pasaba en firmar contratos, mantener sus 600 empleados y viajar solo por negocios, ir y volver sin detenerse a disfrutar ningún lugar a donde iba. Hasta tomaba pastillas para dormir por los juicios a resolver y tratar de evitar que le quiten dinero; desconfiaba de todos, por lo que no tenía amigos…. Y lo más triste es que hace ya unos meses murió de un paro cardiaco… pero, aún lo más triste, es que en su velorio solo éramos tres. Ahí comprendí que era pobre….
3) Lázaro: Por eso fíjate que tu vida no se termine en cuestiones materiales y no dejes que lo importante de tu vida se lo lleve el viento por no haber clavado bien tu sustento. El consuelo de tu vida no pasa por el celular que tengas o la ropa que te compres, la vida pasa por disfrutar cada día con la gente que te aporta y te hace mejor persona. Por tanto, no dejes que las riquezas de este mundo te hagan una persona pobre. Algo bueno está por venir.
Admiraban
1) Escuchen: En la vida uno crece cuando aprende a escuchar, porque es necesario crecer en la escucha. Aprende a vivir la vida escuchando, porque puede ser que estés buscando respuestas a cosas que ya te las dijeron, pero no las escuchaste o no las quisiste escuchar. Saber escuchar es de sabios, porque siempre alguien puede orientarte hacia dónde caminar. Saber escuchar es de sabios y el sentirte escuchado es un alivio en tu caminar. Por eso no dejes de comprender que tu vida es un constante pedalear.
2) Entregado: Claro que es doloroso cuando te traicionan y más doloroso aún cuando es tu cercano, pero es parte de la vida que pueda sucederte esto. No dejes de mirar tu objetivo y hacia dónde apuntala tu vida. Es lo que nos enseña Jesús: un cercano lo traiciona, pero no deja de lado su objetivo. Por eso no dejes de mirar hacia dónde apuntala tu vida, aunque los que estén a tu lado te difamen o pongan palos en la rueda.
3) Temían: No tengas miedo de decir las cosas y de preguntar por la verdad. No dejes que los fantasmas de la imaginación te hagan callar preguntas que pueden ayudarte a orientar el vivir y seguir un caminar. No dejes que el miedo al qué dirán te haga olvidar el para qué estás. Algo bueno está por venir.
A solas
1) Con Él: Hay momentos en que estamos acompañados, pero hay veces que es necesario estar solo. Es la clave de tu vida, el aprender a estar solo y saber que tenés que buscar tu soledad, porque es necesaria para tu vivir. Hay veces que las personas que siempre están rodeadas están más solas que aquellos que saben vivir en soledad. Por eso, date la oportunidad de vivir tu momento con Cristo y comprender que lo necesitas a Él.
2) Soy yo: Es una de las preguntas que hoy tenés que hacerte en tu vida, quién sos vos hoy. Todos somos personas de cambio y constantemente vamos cambiando, pero tenés que volver a tu esencia y descubrir qué querés para vos. No podés seguir girando en creer ser el mismo o la misma de hace 10 años, hay cosas que te pasaron y cosas que quedaron fuera de tu vida y de tu armonía. Es necesario verlo y asumirlo.
3) Rechazar: Recuerda que nadie es billete de 100 dólares, hay gente que te quiere y gente que no, pero también tenés que saber cuidarte y comprender que no todo aquel que está al lado tuyo quiere lo mejor para vos. Por tanto, aprende que hay personas que, por simple envidia, pueden arruinar lo que vos mismo venís construyendo. Capaz que no sea necesario publicar todo lo que haces en ese grupo de WhatsApp en donde está tu gente par o en el grupo del trabajo; capaz que estás alimentando la hoguera donde te estarán quemando. Por eso no está mal que muestres lo que haces, pero fíjate a quién le estás mostrando lo que haces, pues alguno puede creer que le estás refregando lo que haces. Algo bueno está por venir.
Algunos decían
1) Herodes: Es la referencia a toda aquella persona que busca sobresalir o tener poder, no para aportar a la vida de los demás, sino para ser el centro ante los demás. Es esa persona que solo busca aparecer para mostrar que tiene poder y que debe informarse no para aprender o aportar, sino para evitar que le quiten su lugar. No dejes que la búsqueda de poder te haga perder tu bien en este mundo.
2) Es Juan: Cuando en nuestra conciencia gira nuestro error, aparecen las personas a quienes le fallamos o le hicimos daño. Hay momentos en los que es necesario hacer un pedido de perdón para soltar aquello que te angustia. Todos cometemos errores y es posible que todos tengamos que pedir en algún momento perdón. Es esencial y necesario pedir perdón a quien hemos lastimado o fallado, para que sigamos en paz con el corazón.
3) Verlo: Es necesario aprender a ver lo que Jesús hoy nos propone. Es por ello que tu vida debe girar en torno a una búsqueda, buscar lo que te hace bien y quien te hace bien. No dejes que nada ni nadie te hagan perder lo que realmente te da paz y, cuando encuentres lo que te da paz, aprende a valorarlo y cuidarlo. Algo bueno está por venir.
A causa
1) Su madre: En el transcurso de la vida uno va comprendiendo que la vida te va poniendo familia que, posiblemente, esté más presente en tu vida que la misma familia de sangre. Porque en esta vida comprendemos que hay hermanos de sangre y hay hermanos de la vida. Esos que te acompañan en los momentos duros y difíciles así como cuando estás en caída o te sientes destruído. Uno va comprendiendo que lo sanguíneo une hasta cierto momento, pero aquellos que te acompañan en las buenas y en las malas no son muchas veces los que estuvieron en tu nacimiento. Por eso valora a esos familiares que te pone la vida, porque la vida misma te va gestando nueva familia.
2) Multitud: La gente siempre puede hacerte tomar distancia de tu familia y de tu gente querida. No dejes que el trajín cotidiano te haga perder momentos con tus cercanos. Tampoco dejes que la gente que te busca, para que le resuelvas cosas, te haga olvidar de tu esencia y tu cable a tierra que son tu familia y tus cercanos. Date el tiempo para buscar tu espacio.
3) Practican: Hacer la voluntad de Dios es lo esencial. Es importante ir encontrando en vos la presencia de un Cristo cercano. La clave es saberte entusiasmado por vivir. Date la oportunidad de vivir en fe con Dios y aprender a escuchar lo que Dios te pide… no dejes de mirar tu interior para comprender qué es lo que quiere Dios para tu vivir. Algo bueno está por venir.
Lc 8, 16-18: A la gente
1) Enciende: La grandeza de tu vida es que comprendas que Dios te dio un don hermoso, y tenés que comprender que hay algo de vos que puede ayudar a muchos y que, por sobre todo, es entender que no podés girar siempre en lo tuyo, sino que entendiendo lo tuyo puedas mirar el todo de tu alrededor. Cuando uno mira sus grandezas y debilidades comprende hasta dónde puede y hasta dónde no. Pero es esencial entender que todo uno lo puede cuando lo tiene a Dios.
2) Debajo: Una de las tentaciones que tenemos es la falsa humildad, cuando creemos que no servimos para nada o que siempre hay que pasar desapercibido. Es comprender que hay momentos para cada situación, hay cosas que yo puedo aportar y por lo que debo aparecer, hay cosas que debo saber callar, porque hay otros que pueden mejor aportar que yo. La capacidad de discernir es esencial, pero si siempre quiero ser reflector, en algún momento, como todo reflector, me puedo quemar. Por eso es importante saber en qué momento estar y en qué momento me debo apagar.
3) Conocido: En esta vida todo, tarde o temprano, se sabe. Pero el tema es que vos sepas qué quieres saber y qué es necesario en tu vida saber, como también discernir qué no es necesario saber. El famoso dicho “ojos que no ven, corazón que no siente”. Hay veces que es mejor no saber ciertas cosas para mantener el corazón sano y en paz. Algo bueno está por venir.
Administrar
1) Hombre rico: Hace un tiempo conversaba con un amigo que me contó “mira Luis, soy tan pobre que lo único que tengo es dinero” y me explicaba que solo vivía para mantener las propiedades que tenía, pero que ya no tenía amigos, ni siquiera familia, porque vivía de aquí para allá, solo para cuidar y mantener sus riquezas, solo para eso. Allí recordé que rico no es aquel que tiene mucho, sino más bien es quien carece de poco. Hay personas que viven para tener dinero, pero ni siquiera lo disfrutan. Incluso este amigo falleció hace poco de un paro cardíaco y no pudo disfrutar ni siquiera de su familia en lo que vivió. Por eso, aprende a disfrutar de lo que tienes y no reduzcas tu vida a mantener algo que te lleva a perder incluso lo que crees que tienes.
2) Dar cuenta: Nos olvidamos que en esta vida todo pasa factura y Dios, de una u otra manera, te hace ver que todo tiene su límite; la salud también te pasa factura y hay momentos en que uno se pierde en hacer demasiadas cosas olvidándose de lo esencial. Aprende a analizar cada cosa que haces y comprende que siempre hay señales que te indican qué estás haciendo bien y qué estás haciendo mal. Aprende a ver…
3) Tu recibo: Aprende a ser generoso con tu vida y sé prudente porque de quien menos te lo esperes, puede que te termine ayudando. Hay veces que los prejuicios nos cierran pasos, pero quien menos te imaginas capaz que te termina ayudando. Hoy es un día para darte la oportunidad de ver quién te ha ayudado y quién no. Algo bueno está por venir.
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