Hay tres versos en la Torá, donde un nuevo párrafo comienza en medio del verso Uno de ellos se encuentra en la Parashá de esta semana:
Así pasamos de nuestros hermanos, los hijos de Esaú que habitaban en Seir, por el camino del Aravá, desde Elat y de Etzion-Gaver y dimos vuelta y pasamos en el camino de los Moavitas.
En el versículo anterior, la Torá deja un gran espacio en blanco después de la palabra “Etzion-Gaver.” ¿Cuál es el significado de esta inusual ruptura?
En general, cada porción de la Torá tiene un tema con muchos conceptos. Cada párrafo tiene un concepto con muchos detalles. Cada pasuk (versículo) tiene un detalle con muchos matices. El hecho de que hay una ruptura en un pasuk debe entenderse que, aunque se trata de un detalle, tiene dos matices diametralmente opuestas. ¿Cuáles son esos matices? [Detalle, rasgo o diferencia sutil que distingue cosas iguales o muy parecidas sin alterar su esencia o calidad].
Antes de la ruptura del párrafo, se menciona Seir. Después de la ruptura, se menciona Moav. Hubo una diferencia en la forma en que Israel tuvo que lidiar políticamente con Seir y con Moab. En cuanto a Seir, Di-s dijo: ‘No lo provocan en absoluto. “En cuanto a Moav, dijo Di-s,’ Ustedes pueden provocarlos en general, pero no para la guerra.” Tal vez por esta diferencia existe la ruptura del párrafo
Vamos a entender la diferencia entre Seir-que significa Esav―y Moab.
Esav era descendiente de Yitschak, y era famoso en cuanto a la gran mitzvá de Kibud av, respeto a su padre. El Baal Haturim explica que las palabras yerusha l’Esav, “la herencia de Esav“, tiene las mismas guematria de Bishvil mitzvas Kibud, “debido a la mitzvá de honrar a (su padre)”.
Moav, por otro lado, era el hijo de la hija mayor de Lot, que no honró a su padre. Aunque su intención era salvar a la humanidad, ella tuvo un hijo con su padre, y luego llamó al niño Moav, “de mi padre”, trayéndole vergüenza. Tal vez por eso hay una ruptura en el verso para hacer una separación simbólica entre los hijos de Esav y los hijos de Moav. Un versículo de la Torá en general, representa sólo un detalle, pero Esav y Moav eran diametralmente opuestos.
Los hijos de Esav habitaban en Seir. Seir significa literalmente ‘pelo’. De acuerdo al jasidismo, el pelo representa los restos exteriores de intelecto. El nivel externo del intelecto en el cerebro se contrae así mismo, de modo que puede perforar a través del cráneo y aparecen como hebras visibles de pelo. Por lo tanto, el pelo representa la Torá -los veinticuatro libros de la Torá, Profetas y Escritos-que son las partes externas de la infinita sabiduría de Di-s contratados en “hilos” de sabiduría de la Torá.
Por otro lado, Moav significa, “De mi padre“. Av, padre, alude a la facultad de Jojmá, el intelecto. Moav, sin embargo, se refiere a la klipá, la ‘concha’― lo superficial y profano derivado del intelecto. Esta es la luz de la inteligencia que se ha sido atrapada en las sombras del mundo de los negocios egocéntricos.
Aunque el negocio es kosher, y de hecho requerido por la Torá, ya que dice: “Seis días a la semana tendrán que trabajar”, – los negocios todavía no son en sí kadosh, santos. Los negocios pueden ser un vehículo para ganarse el sustento, dar caridad a los pobres, enviar a los niños a la escuela, y el apoyo a yeshivas y sinagogas. Sin embargo, si uno es demasiado indulgente en los negocios y tiene falta de confianza en la divina providencia de parte de Di-s, pensando que es su intelecto y la innovación que trae él éxito, entonces ha imitado los caminos de Moav.
En este versículo, la distinción entre Seir y Moav es una señal de que no hay que confundir la Torá con las empresas, o negocios con la Torá.
CONFORTANDO AL PADRE
La Parashá Devarim siempre se lee antes de Tishá Be Av, el día noveno del mes de Av. Este es un día de ayuno, el día culminante de las tres s