UCDM

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By Tania MoyaArtsBooks
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UCDM episodes

  • Cap.20 LA VISIÓN DE LA SANTIDAD. I. La semana santa
    Yo era un extraño y tú me acogiste, a pesar de que no sabías quién era. Mas lo sabrás por razón de tu ofrenda de azucenas. En el perdón que le concedes a ese forastero, que aunque es un extraño para ti, es tu Amigo ancestral, reside su liberación y tú redención junto con él.
    4 min
  • D. El cuarto obstáculo D.1) el descorrimiento del velo
    Este hermano que está a tu lado todavía te sigue pareciendo un extraño. No lo conoces, y la interpretación que haces de él es temible. Y lo sigues atacando, para mantener a salvo lo que tú crees ser. Sin embargo, en sus manos está tu salvación. Ves su locura, que detestas porque la compartes con él. Y toda la piedad y el perdón que la curaría dan paso al miedo. Hermano, necesitas perdonar a tu hermano, pues juntos compartieréis la locura o el Cielo. Y juntos alzareís la mirada con fe o no alzaréis en absoluto. A tu lado se encuentra uno que te ofrece el cáliz de la Expiación, pues el Espíritu Santo está en él.
    12 min
  • D) El cuarto obstáculo: El temor a Dios
    Cada obstáculo que la paz debe superar se salva de la misma manera: el miedo que lo originó cede ante el amor que se encuentra detrás, y así desaparece el miedo. Y lo mismo ocurre con este último obstáculo. El deseo de deshacerte de la paz y de ahuyentar al Espíritu Santo se desvanece en presencia del sereno reconocimiento de que amas a Dios. La exaltación del cuerpo se abandona en favor del espíritu, al que amas como jamás podrías haber amado al cuerpo. Y la atracción de la muerte desaparece para siempre a medida que la atracción del amor despierta en ti y te llama.
    6 min
  • C) Tercer obstáculo: La atracción de la muerte c.1) El cuerpo incorruptible
    C) Mas una sombra no puede matar. ¿Qué es una sombra para los que viven? Basta con que la pasen de largo para que desaparezca. ¿Y qué ocurre con aquellos cuya consagración no es a la vida; los "pecadores" enlutados, el lúgubre coro del ego, quiénes se arrastran penosamente en dirección contraria a la vida, tirando de sus cadenas y marchando en lenta procesión en honor de su sombrío dictador, señor y amo de la muerte? C.1) cuando te enfrentas con tal aparente incertidumbre con respecto al significado de algo no juzgues la situación recuerda las tanta presencia de aquel que se te dio para que fuese la fuente del juicio pon la situación en sus manos para que el ajuste por ti y di: Te entrego esto para que lo examines y juzgues por mí. No dejes que lo vea como un signo de pecado y de muerte, ni que lo use para destruir. Enséñame a no hacer de ello un obstáculo para la paz, sino a dejar que tú lo uses por mí, para facilitar su llegada.
    12 min
  • 2do obstáculo: La creencia de que el cuerpo es valioso por razón de lo que ofrece.
    2) Has pagado un precio exorbitante por tus ilusiones, y de nada de eso por lo que tanto has pagado te ha brindado paz. ¿No te alegra saber que el Cielo no puede ser sacrificado y que no se te puede pedir ningún sacrificio? No puedes interponer ningún obstáculo y nuestra unión, pues yo ya formo parte de tu relación santa. Juntos superaremos cualquier obstáculo, pues nos encontramos ya dentro del portal no afuera. 2.1) Tu pequeño papel consiste únicamente en entregarle al Espíritu Santo la idea del sacrificio en su totalidad y aceptar la paz que Él te ofrece a cambio sin imponer ningún límite que impida extensión, lo cual limitaría tu conciencia de ella. Pues lo que Él otorga tiene que extenderse si quieres disponer de su poder ilimitado y utilizarlo para liberar al Hijo de Dios. No es de este poder de lo que quieres deshacerte, y, puesto que ya dispones de él, no puedes limitarlo. Si la paz no tiene hogar, tampoco lo tenemos ni tú ni yo.
    15 min
  • A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz. A.1 La atracción de la culpabilidad
    A)Vencer al mundo no es más difícil que superar tu pequeño muro. Pues en el milagro de tu relación santa--una vez libre de esa barrera--se encuentran todos los milagros. No hay grados de dificultad en los milagros, pues todos ellos son lo mismo. Cada uno supone una dulce victoria de la atracción del amor sobre la atracción de la culpabilidad. A.1) La atracción de la culpabilidad hace que se le tenga miedo al amor, pues el amor nunca se fijaría en la culpabilidad en absoluto. La naturaleza del amor es contemplar solamente la verdad--donde se ve a sí mismo--y fundirse con ella en santa unión y en compleción. De la misma forma en que el amor no puede sino mirar más allá del miedo, así el miedo no puede ver el amor.
    17 min
  • IV. Los obstáculos a la paz
    A medida que la paz comienza a extenderse desde lo más profundo de tu ser para abarcar a toda la Filiación y ofrecerle descanso, se topará con muchos obstáculos. Algunos de ellos los tratarás de imponer tú. Otros, parecerán provenir de otras partes: de tus hermanos, o de diversos aspectos del mundo externo. La paz, no obstante, los envolverá dulcemente a todos, extendiéndose más allá de ellos sin obstrucción alguna.
    4 min
  • III. La irrealidad del pecado
    Un error, en cambio, no es algo atractivo. Lo que ves claramente como una equivocación deseas que se corrija. A veces un pecado se comete una y otra vez, con resultados obviamente angustiosos, pero sin perder su atractivo. Mas de pronto cambias su condición, de modo que de ser un pecado pasa a ser simplemente un error. Ahora ya no lo seguirás cometiendo; simplemente no lo volverás a hacer y te desprenderás de él, a menos que todavía te siga sintiendo culpable. Pues en ese caso no harás sino cambiar una forma de pecado por otra, reconociendo que era un error pero impidiendo su corrección. Eso no supone realmente un cambio en tu percepción, pues es el pecado y no le error el que exige castigo.
    10 min
  • II. El pecado en contraposición al error
    El pecado no es un error, pues el pecado comporta una arrogancia que la idea del error no posee. Pecar supondría violar la realidad, y lograrlo. El pecado es la proclamación de que el ataque es real y de que la culpabilidad está justificada. Da por sentado que el Hijo de Dios es culpable, y que, por lo tanto, ha conseguido perder su inocencia y también convertirse a sí mismo en algo que Dios no creó. De este modo, la creación se ve como algo que no es eterno, y la Voluntad de Dios como susceptible de ser atacada y derrotada. El pecado es la gran ilusión que subyace a toda la grandiosidad del ego. Pues debido a él, Dios Mismo cambia y se le priva de Su Plenitud. El Hijo de Dios puede estar equivocado, engañarse a sí mismo e incluso usar el poder de su mente contra sí mismo.
    7 min
  • LA CONSECUCIÓN DE LA PAZ cap.19. I. La curación y la fe
    El cuerpo no puede curarse porque no puede causarse enfermedades así mismo. No tiene necesidad de que se le cure. El que goce de buena salud o esté enfermo depende enteramente de la forma en que la mente lo percibe y del propósito para el que quiera usarlo. Es obvio que un segmento de la mente puede verse a sí mismo separado del Propósito Universal. Cuando esto ocurre, el cuerpo se convierte en su arma, que usa contra ese Propósito para demostrar el "hecho" de que la separación ha tenido lugar. De este modo, el cuerpo se convierte en el instrumento de lo ilusorio, actuando en conformidad con ello: viendo lo que no está ahí, oyendo lo que la verdad nunca dijo y comportándose de forma demente, al estar aprisionado por la demencia. No pases por alto nuestra afirmación anterior de que la falta de fe conduce directamente a las ilusiones.
    15 min

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