UCDM

UCDM

By Tania MoyaArtsBooks
Download on the App Store

UCDM episodes

  • IX. Los dos mundos
    Este curso te conducirá al conocimiento, pero el conocimiento en sí está más allá del alcance de nuestro programa de estudios. Y no es necesario que tratemos y hablar de lo que por siempre ha de estar más allá de las palabras. Lo único que tenemos que recordar es que todo aquel que alcance el mundo real, más allá del cual el aprendizaje no puede ir, irá más allá de él, pero de una manera diferente. Allí donde acaba el aprendizaje, allí comienza Dios, pues el aprendizaje termina ante Aquel que es completo donde Él Mismo comienza y donde no hay final. No debemos ocuparnos de lo que es inalcanzable. Aún es mucho lo que nos queda por aprender, pues todavía tenemos que alcanzar la condición de estar listos para el conocimiento. El amor no es algo que se pueda aprender.
    13 min
  • VIII. El pequeño jardín
    Ese fragmento de tu mente es una parte tan pequeña de ella que, si sólo pudieses apreciar el todo del que forma parte, verías instantáneamente que en comparación es como el más pequeño de los rayos del sol; o como la ola más pequeña en la superficie del océano. En su increíble ignorancia, ese pequeño rayo a decidido que él es el sol, y esa ola casi imperceptible se exalta a sí misma como si fuese todo el océano. Piensa cuál solo y asustado tiene que estar ese diminuto pensamiento, esa ilusión infinitesimal, que se mantiene separado del universo y enfrentado a él. El sol se vuelve el "enemigo" del rayo de sol al que quiere devorar, y el océano aterroriza a la pequeña ola y se la quiere tragar.
    11 min
  • VII. No tengo que hacer nada
    Cuando la paz llega por fin a los que luchan contra la tentación y batallan para no sucumbir al pecado; cuando la luz llega por fin a la mente que se ha decidido a la contemplacion; o cuando finalmente alguien alcanza la meta, ese momento siempre viene acompañado de este feliz descubrimiento: "No tengo que hacer nada". He aquí la liberación final que todos hallarán algún día a su manera y a su debido tiempo. Tú no tienes necesidad de ese tiempo. Se te ha economizado tiempo porque tú y tu hermano estáis juntos. Éste es el medio especial del que este curso se vale para economizar tiempo. No aprovechas el curso si te empeñas en utilizar medios que le han resultado muy útiles a otros, y descuidas lo que se estableció para ti. Ahorra tiempo valiéndote únicamente de los medios que aquí se ofrecen, y no hagas nada más. "No tengo que hacer nada" es una declaración de fidelidad y de una lealtad verdaderamente inquebrantable.
    8 min
  • VI. Más allá del cuerpo
    El cuerpo es algo externo a ti, y sólo da la impresión de rodearte, de aislarte de los demás y de mantenerte separado de ellos y a ellos de ti. Pero el cuerpo no existe. No hay ninguna barrera entre Dios y su hijo y su hijo no puede estar separado de sí mismo salvo en ilusiones está esa no puede ser su realidad aunque él crea que lo es solo podría serlo si Dios se hubiese equivocado
    14 min
  • V. El sueño feliz
    Deseo que éste sea un instante santo para mí, a fín de compartirlo con mi hermano, a quien amo. Es imposible que se me pueda conceder a mí sin él o a él sin mí. Pero nos es totalmente posible compartirlo ahora. Elijo, por lo tanto, ofrecerle este instante al Espíritu Santo, para que Su bendición pueda descender sobre nosotros, y mantenernos a los dos en paz.
    7 min
  • IV. La pequeña dosis de buena voluntad
    La purificación es algo que es únicamente propio de Dios, y, por lo tanto, es para ti. En vez de tratar de prepararte para Él, trata de pensar de esta manera: Yo que soy anfitrión de Dios, soy digno de Él. Aquel que estableció Su morada en mí la creó como Él quiso que fuese. No es necesario que yo la prepare para Él, sino tan sólo que no interfiera en Su plan para restaurar en mí la conciencia de que estoy listo, estado éste que es eterno. No tengo que añadir nada Su plan. Mas para aceptarlo, tengo que estar dispuesto a no substituirlo por el mío. Y eso es todo. Añade algo más, y estarás simplemente desvirtuando lo poco que se te pide. Recuerda que fuiste tú quien inventó la culpabilidad, y que tu plan para escapar de ella consiste en llevar la Expiación ante la culpabilidad, y en hacer que la salvación parezca temible.
    8 min
  • III. Luz en el sueño
    Tú que te has pasado la vida llevando la verdad a la ilusión y la realidad a la fantasía, has estado recorriendo el camino de los sueños.
    Pues has pasado de la condición de estar despierto a la de estar dormido,  y de ahí te has sumergido en un sueño todavía más profundo.
    Cada sueño te ha llevado a otros sueños,  y cada fantasía que parecía arrojar luz sobre la obscuridad no ha hecho sino hacerla aún más tenebrosa.
    Tu meta era la obscuridad, en la que ningún rayo de luz pudiese penetrar.
    Y buscabas una negrura tan absoluta, que pudiese mantenerte oculto de la verdad para siempre en un estado de completa demencia.
    Mas de lo que te olvidabas era de que Dios no puede destruirse a Sí Mismo.
    La luz se encuentra en ti.
    La obscuridad puede envolverla, pero no puede extinguirla.
    8 min
  • II. La base del sueño
    Los sueños te muestran que tienes el poder de construir un mundo a tu gusto, y por el hecho de desearlo lo ves. Y mientras lo ves no dudas de que sea real. Mas he ahí un mundo, que aunque claramente existe sólo en tu mente, parece estar afuera. No reaccionas ante él como si tú mismo lo hubieses construido, ni te das cuenta de que las emociones que el sueño suscita no pueden sino proceder de ti. Los personajes del sueño y sus acciones parecen dar lugar al sueño. No te das cuenta de que eres tú el que los hace actual por ti, ya que, si fueses tú el que actúase, la culpa no recaería sobre ellos, y la ilusión de satisfacción desaparecería.
    10 min
  • EL FINAL DEL SUEÑO cap.18. I. El substituto de la realidad.
    Tal vez te sorprenda oír cuán diferente es la realidad de eso que ves. No te das cuenta de la magnitud de ese único error. Fue tan inmenso y tan absolutamente increíble que de él no pudo sino surgir un mundo totalmente irreal. ¿Qué otra cosa sino podía haber surgido de él? A medida que empieces a examinar sus aspectos fragmentados te darás cuenta de que son bastante temibles. Pero nada que hayas visto puede ni remotamente empezar a mostrarte la enormidad del error original, el cuál pareció expulsarte del Cielo, fragmentar el conocimiento, fragmentar el conocimiento convirtiéndolo la en inútiles añicos de percepciones desunidas y forzarte a llevar a cabo más subdtituciones. Ésa fue la primera proyección del error al exterior.
    13 min
  • VIII. Las condiciones de la paz
    ¿No desearías hacer de toda situación un instante santo? Pues tal es el regalo de la fe, que se da libremente dondequiera que la falta de fe se deja a un lado sin usar. El poder del propósito del Espíritu Santo puede usarse entonces en su lugar. Este poder transforma instantáneamente todas las situaciones en el único medio, seguro y continuo, de establecer Su propósito y de demostrar su realidad. Lo que se ha demostrado ha requerido fé, y está ha sido concedida. Ahora se convierte en un hecho, del que ya no se puede retirar la fe.
    6 min

About UCDM

From the publisher's feed

El estudio de Un Curso de Milagros.