El programa subraya la esencia de las tiendas de ultramarinos tradicionales, con tenderos y productos frescos, cuya ausencia genera nostalgia.
Alfonso Gómez, tercera generación de Ultramarinos Alonso en Sevilla, confirma esta realidad. Dirige el negocio que su abuelo inicia en 1932, manteniendo la calidad y el espíritu original. Próximo a jubilarse, sus hijos no seguirán la tradición debido a la dedicación total que el comercio exige. Alfonso selecciona cada artículo con esmero, ofreciendo calidad a precio justo, y gestiona las cuentas a mano, preservando la autenticidad.
En Sacramenia (Segovia), Fuencisla Sanz gestiona una tienda fundamental para 324 habitantes. No es un legado familiar, sino un proyecto propio con su marido, quien provee pescado fresco. Fuencisla prioriza la cercanía, el servicio personalizado y la entrega a domicilio, crucial para los mayores. Ofrece pan caliente diario y productos locales, recibiendo pedidos por WhatsApp y teléfono. Estos comercios ejemplifican ...