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Hoy os cuento cómo uso los proyectos de ChatGPT a nivel profesional, qué uso les doy, así como esas buenas prácticas que optimizan los resultados.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero contaros cómo estoy usando los proyectos de ChatGPT para trabajar con clientes y por qué, sinceramente, me parece una de las mejores formas de organizar el trabajo con inteligencia artificial cuando tienes varios frentes abiertos.
Un proyecto, para entendernos, es como una carpeta dentro de ChatGPT, pero una carpeta "viva". No solo sirve para agrupar conversaciones, sino que tiene memoria propia, contexto persistente, archivos asociados e instrucciones personalizadas.
Cuando creáis un proyecto, podéis decidir si comparte memoria con otros o si queda totalmente aislado. Esto es clave, porque esa decisión no se puede cambiar después. Yo, para clientes, siempre los creo aislados, para evitar cualquier mezcla de información. Cada cliente es su mundo, y su proyecto también.
Mi forma de trabajar es muy clara: un proyecto por cliente. Da igual que tengáis uno, seis o veinte. Cada cliente tiene su propio espacio. En las instrucciones del proyecto explico qué tipo de cliente es, a qué se dedica, en qué le voy a ayudar (estrategia, copy, marketing, análisis…) y qué espero exactamente de ChatGPT dentro de ese proyecto. Es como hacerle un briefing permanente.
Una vez creado el proyecto, empiezo siempre igual. Creo una conversación llamada General. Ahí construyo la base de conocimiento. Lo primero que hago es una búsqueda profunda para que ChatGPT investigue al cliente: su web, su presencia online, qué hace, cómo comunica. Cuando vuelve con el informe, le pido un resumen. Después hago otra búsqueda profunda sobre el sector en el que opera ese cliente, enfocada a crecimiento, oportunidades, riesgos o lo que toque en cada caso. Todo esto queda en esa conversación general, que actúa como el "dossier" del cliente.
El siguiente paso es subir archivos. Aquí hay dos grandes fuentes. Por un lado, toda la documentación que me pasa el propio cliente: datos, informes, estrategias anteriores, métricas, lo que sea. Por otro lado, la documentación que genero yo con KlearPlan. Ahí relleno todos los datos del cliente, ejecuto los análisis y exporto absolutamente todo en PDF: DAFO, canvas, roadmap, estrategias, informes… Son decenas de archivos, pero merece la pena, porque a partir de ese momento ChatGPT tiene todo el contexto del negocio.
Hasta aquí solo hay una conversación, la general. Y esto es importante: no voy abriendo chats nuevos a lo loco. Soy muy pesado con el orden. Lo que hago es crear conversaciones fijas, que siempre son las mismas: una para estrategia, otra para brainstorming, otra para reuniones, otra para mails… Cada conversación tiene un objetivo claro y no se mezcla con las demás. Las renombro para tenerlas siempre localizadas y no perder tiempo. A partir de ahí, el proyecto crece solo. En algunos clientes añado más conversaciones si hace falta, pero esa base casi siempre es suficiente.
Además, creo dos tareas automáticas dentro del proyecto: una semanal y una mensual. La semanal se encarga de buscar noticias y novedades del sector que puedan ser relevantes para el cliente. Cada lunes recibo el resumen sin tener que hacer nada. La mensual sirve para preparar la reunión con el cliente: unos días antes, ChatGPT revisa todo lo trabajado, las noticias, las decisiones anteriores y me prepara una especie de acta o guion para la reunión.
Las reuniones las grabo y las transcribo con Tactiq. Después exporto la transcripción, el resumen y las acciones, y lo subo todo a la conversación "REUNIONES" del proyecto. Así queda todo documentado y, además, sirve de base para la tarea mensual que prepara la siguiente reunión. Es un círculo perfecto.
En cuanto a compartir proyectos, aquí soy bastante tajante. Con clientes, no comparto el proyecto entero. Demasiado caos. Cualquiera podría crear conversaciones nuevas, borrar cosas o desordenarlo todo. Lo que sí hago, en algunos casos, es compartir una conversación concreta, como la de reuniones. Eso genera una copia en el ChatGPT del cliente, pero no afecta a la mía. Cada uno sigue su camino sin pisarse.
Para moverme rápido entre proyectos y conversaciones, uso accesos directos. Al principio lo hacía con marcadores, pero ahora uso TextExpander. Tengo guardadas las URLs de cada conversación importante y accedo escribiendo una pequeña abreviatura. No es obligatorio, pero cuando trabajas así cada día, se nota muchísimo.
Y ya está. Así es como organizo los proyectos de ChatGPT para clientes. También los uso para inversión, temas personales o proyectos propios, pero aplicado a clientes, es de lo más potente que he probado. Mañana entraremos a fondo en el tema de las tareas, que es otra auténtica maravilla.
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
By Joan Boluda4.9
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Hoy os cuento cómo uso los proyectos de ChatGPT a nivel profesional, qué uso les doy, así como esas buenas prácticas que optimizan los resultados.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Suno, en el que aprendemos a crear canciones completas utilizando inteligencia artificial, pasando de una idea inicial a una producción final lista para compartir. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero contaros cómo estoy usando los proyectos de ChatGPT para trabajar con clientes y por qué, sinceramente, me parece una de las mejores formas de organizar el trabajo con inteligencia artificial cuando tienes varios frentes abiertos.
Un proyecto, para entendernos, es como una carpeta dentro de ChatGPT, pero una carpeta "viva". No solo sirve para agrupar conversaciones, sino que tiene memoria propia, contexto persistente, archivos asociados e instrucciones personalizadas.
Cuando creáis un proyecto, podéis decidir si comparte memoria con otros o si queda totalmente aislado. Esto es clave, porque esa decisión no se puede cambiar después. Yo, para clientes, siempre los creo aislados, para evitar cualquier mezcla de información. Cada cliente es su mundo, y su proyecto también.
Mi forma de trabajar es muy clara: un proyecto por cliente. Da igual que tengáis uno, seis o veinte. Cada cliente tiene su propio espacio. En las instrucciones del proyecto explico qué tipo de cliente es, a qué se dedica, en qué le voy a ayudar (estrategia, copy, marketing, análisis…) y qué espero exactamente de ChatGPT dentro de ese proyecto. Es como hacerle un briefing permanente.
Una vez creado el proyecto, empiezo siempre igual. Creo una conversación llamada General. Ahí construyo la base de conocimiento. Lo primero que hago es una búsqueda profunda para que ChatGPT investigue al cliente: su web, su presencia online, qué hace, cómo comunica. Cuando vuelve con el informe, le pido un resumen. Después hago otra búsqueda profunda sobre el sector en el que opera ese cliente, enfocada a crecimiento, oportunidades, riesgos o lo que toque en cada caso. Todo esto queda en esa conversación general, que actúa como el "dossier" del cliente.
El siguiente paso es subir archivos. Aquí hay dos grandes fuentes. Por un lado, toda la documentación que me pasa el propio cliente: datos, informes, estrategias anteriores, métricas, lo que sea. Por otro lado, la documentación que genero yo con KlearPlan. Ahí relleno todos los datos del cliente, ejecuto los análisis y exporto absolutamente todo en PDF: DAFO, canvas, roadmap, estrategias, informes… Son decenas de archivos, pero merece la pena, porque a partir de ese momento ChatGPT tiene todo el contexto del negocio.
Hasta aquí solo hay una conversación, la general. Y esto es importante: no voy abriendo chats nuevos a lo loco. Soy muy pesado con el orden. Lo que hago es crear conversaciones fijas, que siempre son las mismas: una para estrategia, otra para brainstorming, otra para reuniones, otra para mails… Cada conversación tiene un objetivo claro y no se mezcla con las demás. Las renombro para tenerlas siempre localizadas y no perder tiempo. A partir de ahí, el proyecto crece solo. En algunos clientes añado más conversaciones si hace falta, pero esa base casi siempre es suficiente.
Además, creo dos tareas automáticas dentro del proyecto: una semanal y una mensual. La semanal se encarga de buscar noticias y novedades del sector que puedan ser relevantes para el cliente. Cada lunes recibo el resumen sin tener que hacer nada. La mensual sirve para preparar la reunión con el cliente: unos días antes, ChatGPT revisa todo lo trabajado, las noticias, las decisiones anteriores y me prepara una especie de acta o guion para la reunión.
Las reuniones las grabo y las transcribo con Tactiq. Después exporto la transcripción, el resumen y las acciones, y lo subo todo a la conversación "REUNIONES" del proyecto. Así queda todo documentado y, además, sirve de base para la tarea mensual que prepara la siguiente reunión. Es un círculo perfecto.
En cuanto a compartir proyectos, aquí soy bastante tajante. Con clientes, no comparto el proyecto entero. Demasiado caos. Cualquiera podría crear conversaciones nuevas, borrar cosas o desordenarlo todo. Lo que sí hago, en algunos casos, es compartir una conversación concreta, como la de reuniones. Eso genera una copia en el ChatGPT del cliente, pero no afecta a la mía. Cada uno sigue su camino sin pisarse.
Para moverme rápido entre proyectos y conversaciones, uso accesos directos. Al principio lo hacía con marcadores, pero ahora uso TextExpander. Tengo guardadas las URLs de cada conversación importante y accedo escribiendo una pequeña abreviatura. No es obligatorio, pero cuando trabajas así cada día, se nota muchísimo.
Y ya está. Así es como organizo los proyectos de ChatGPT para clientes. También los uso para inversión, temas personales o proyectos propios, pero aplicado a clientes, es de lo más potente que he probado. Mañana entraremos a fondo en el tema de las tareas, que es otra auténtica maravilla.
Como siempre, y más que nunca, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

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