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Hoy os cuento en qué consiste la "estrategia parásito", en la que creamos nuestro SaaS dentro de otra app ya existente en el mercado, como WhatsApp o Telegram.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Codex, en el que aprendemos a crear y desplegar una aplicación web completa utilizando inteligencia artificial como asistente de desarrollo.
También anunciar que el próximo lunes 27 haré un directo para resolver dudas sobre cómo montar un micro SaaS con inteligencia artificial. Será una sesión práctica, compartiendo pantalla y entrando al detalle en herramientas, decisiones técnicas y pasos concretos. Si estáis en ese punto de "quiero empezar pero no sé por dónde", este tipo de acompañamiento os puede ahorrar muchísimo tiempo y errores.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de la estrategia de aplicación parásito. PrestoCast nació así. En lugar de montar desde cero una web, una app, un sistema de usuarios, passwords, onboarding… decidí apoyarme en algo que la gente ya tenía instalado y sabía usar: WhatsApp o Telegram. Y eso lo cambia todo.
Cuando alguien quiere probar algo nuevo, cualquier pequeña fricción cuenta. Tener que ir a la App Store, descargar una app, registrarse… ya es suficiente para que muchos digan “ya lo miraré luego”. En cambio, si simplemente le dices “envía un audio a este número y ya tienes tu podcast”, la cosa cambia radicalmente. Es inmediato, natural, casi sin pensar.
Con una app parásito, no hay fricción de entrada. El usuario no tiene que aprender nada nuevo, porque ya domina la herramienta. Ya sabe enviar audios, ya sabe compartir, ya sabe interactuar. Y eso hace que la adopción sea muchísimo más rápida.
Además, desde el punto de vista técnico, es una maravilla. Te ahorras todo el sistema de autenticación, porque el propio canal ya identifica al usuario. Si me mandas un mensaje desde tu WhatsApp, ya sé quién eres. No hace falta usuario ni contraseña. Todo eso desaparece de golpe.
Y claro, esto es ideal para un producto mínimo viable. Para validar una idea rápido, sin complicarte la vida. Antes de invertir semanas o meses en desarrollar una app completa, puedes lanzar algo funcional en muy poco tiempo y ver si realmente interesa.
Ahora bien, no todo es perfecto. Este enfoque tiene límites claros. En cuanto quieres hacer cosas más complejas, la experiencia se vuelve torpe. Navegar, descubrir contenido, interactuar con otros usuarios… todo eso en un bot es incómodo. Funciona, sí, pero no escala bien en términos de usabilidad.
También hay un tema importante de dependencia. Si todo tu negocio vive dentro de una plataforma como WhatsApp, estás completamente a merced de sus reglas. Cualquier cambio, bloqueo o problema, y te quedas sin nada. Por eso, en mi caso, acabé complementándolo con web y app propia.
Y luego está el branding. Dentro de WhatsApp o Telegram, tu marca prácticamente desaparece. Es su interfaz, sus colores, su entorno. Tú eres un invitado ahí dentro.
Por eso, la forma en la que yo lo veo ahora es bastante clara. La estrategia parásito es ideal para empezar. Para validar, para crecer rápido, para eliminar fricción y conseguir usuarios. Pero una vez validado el producto, tiene sentido ir construyendo tu propio espacio: tu web, tu app, tu ecosistema.
De hecho, en PrestoCast sigo manteniendo y potenciando todos los canales. Hay gente que solo quiere enviar audios y listo, y lo hace vía WhatsApp. Perfecto. Y hay quien quiere más: explorar, comentar, interactuar… y ahí entra la app.
Así pues, os aconsejo que os preguntéis si el SaaS que tenéis en mente, ¿realmente necesita empezar como una app desde cero? ¿O hay una versión mínima que podría vivir dentro de WhatsApp, Telegram o incluso Discord?
Porque si encaja, os podéis ahorrar muchísimo trabajo inicial y, sobre todo, validar mucho antes. Y eso, al final, es lo que marca la diferencia. Muchas veces no gana el que hace el producto más completo, sino el que consigue ponerlo en manos del usuario antes y sin fricción. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!
By Joan Boluda4.9
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Hoy os cuento en qué consiste la "estrategia parásito", en la que creamos nuestro SaaS dentro de otra app ya existente en el mercado, como WhatsApp o Telegram.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Estamos en pleno curso de Codex, en el que aprendemos a crear y desplegar una aplicación web completa utilizando inteligencia artificial como asistente de desarrollo.
También anunciar que el próximo lunes 27 haré un directo para resolver dudas sobre cómo montar un micro SaaS con inteligencia artificial. Será una sesión práctica, compartiendo pantalla y entrando al detalle en herramientas, decisiones técnicas y pasos concretos. Si estáis en ese punto de "quiero empezar pero no sé por dónde", este tipo de acompañamiento os puede ahorrar muchísimo tiempo y errores.
Y ahora sí, vamos al lío. Hoy quiero hablaros de la estrategia de aplicación parásito. PrestoCast nació así. En lugar de montar desde cero una web, una app, un sistema de usuarios, passwords, onboarding… decidí apoyarme en algo que la gente ya tenía instalado y sabía usar: WhatsApp o Telegram. Y eso lo cambia todo.
Cuando alguien quiere probar algo nuevo, cualquier pequeña fricción cuenta. Tener que ir a la App Store, descargar una app, registrarse… ya es suficiente para que muchos digan “ya lo miraré luego”. En cambio, si simplemente le dices “envía un audio a este número y ya tienes tu podcast”, la cosa cambia radicalmente. Es inmediato, natural, casi sin pensar.
Con una app parásito, no hay fricción de entrada. El usuario no tiene que aprender nada nuevo, porque ya domina la herramienta. Ya sabe enviar audios, ya sabe compartir, ya sabe interactuar. Y eso hace que la adopción sea muchísimo más rápida.
Además, desde el punto de vista técnico, es una maravilla. Te ahorras todo el sistema de autenticación, porque el propio canal ya identifica al usuario. Si me mandas un mensaje desde tu WhatsApp, ya sé quién eres. No hace falta usuario ni contraseña. Todo eso desaparece de golpe.
Y claro, esto es ideal para un producto mínimo viable. Para validar una idea rápido, sin complicarte la vida. Antes de invertir semanas o meses en desarrollar una app completa, puedes lanzar algo funcional en muy poco tiempo y ver si realmente interesa.
Ahora bien, no todo es perfecto. Este enfoque tiene límites claros. En cuanto quieres hacer cosas más complejas, la experiencia se vuelve torpe. Navegar, descubrir contenido, interactuar con otros usuarios… todo eso en un bot es incómodo. Funciona, sí, pero no escala bien en términos de usabilidad.
También hay un tema importante de dependencia. Si todo tu negocio vive dentro de una plataforma como WhatsApp, estás completamente a merced de sus reglas. Cualquier cambio, bloqueo o problema, y te quedas sin nada. Por eso, en mi caso, acabé complementándolo con web y app propia.
Y luego está el branding. Dentro de WhatsApp o Telegram, tu marca prácticamente desaparece. Es su interfaz, sus colores, su entorno. Tú eres un invitado ahí dentro.
Por eso, la forma en la que yo lo veo ahora es bastante clara. La estrategia parásito es ideal para empezar. Para validar, para crecer rápido, para eliminar fricción y conseguir usuarios. Pero una vez validado el producto, tiene sentido ir construyendo tu propio espacio: tu web, tu app, tu ecosistema.
De hecho, en PrestoCast sigo manteniendo y potenciando todos los canales. Hay gente que solo quiere enviar audios y listo, y lo hace vía WhatsApp. Perfecto. Y hay quien quiere más: explorar, comentar, interactuar… y ahí entra la app.
Así pues, os aconsejo que os preguntéis si el SaaS que tenéis en mente, ¿realmente necesita empezar como una app desde cero? ¿O hay una versión mínima que podría vivir dentro de WhatsApp, Telegram o incluso Discord?
Porque si encaja, os podéis ahorrar muchísimo trabajo inicial y, sobre todo, validar mucho antes. Y eso, al final, es lo que marca la diferencia. Muchas veces no gana el que hace el producto más completo, sino el que consigue ponerlo en manos del usuario antes y sin fricción. :)
Como siempre, muchas gracias a todos por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, suscribiros a los cursos para emprendedores y por estar ahí, al otro lado. Como siempre digo, sin vosotros, esto no sería lo que es. Sin vosotros esto simplemente, no sería.
Nos escuchamos mañana, con más marketing online. Como siempre, a las 07:07. Hasta entonces… ¡Muy buenos días!

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