Hoy realizaremos un ejercicio que se enfoca en la conexión entre nuestro estado interno y el entorno de meditación o lugar donde decidas realizar la práctica.
Al entrar en nuestro espacio dedicado a la meditación, se nos ofrece una oportunidad única de observar cómo nos sentimos y cómo el ambiente influye en nuestro estado de ánimo y sensaciones.
Este acto de conciencia plena ayuda a cultivar un entorno más propicio para la paz interior y la serenidad, potenciando los efectos de nuestra práctica meditativa.