En este capítulo exploramos uno de los grandes enigmas de la biología evolutiva: cómo surgió la pluricelularidad, el paso que permitió la aparición de organismos complejos como animales, plantas y hongos. Un estudio reciente publicado en Nature muestra que un microorganismo marino, Choanoeca flexa, uno de los parientes vivos más cercanos de los animales, puede formar estructuras multicelulares combinando división clonal y agregación entre células independientes, en función de las condiciones ambientales. El hallazgo sugiere que la transición de la vida unicelular a la pluricelular pudo ser más flexible de lo que se pensaba. Nos lo cuenta Nuria Ros-Rocher, investigadora en el Instituto Pasteur de París en el laboratorio de Thibaut Brunet.