La temporada 2026 de la IMSA arranca con una decisión que no ha pasado desapercibida en el mundo de la resistencia. El campeonato estadounidense ha incluido en su nuevo reglamento deportivo una cláusula que prohíbe expresamente a equipos y pilotos opinar públicamente sobre el Balance of Performance, el BoP, tanto en declaraciones a medios como en redes sociales o comunicados oficiales. Esta norma, que replica de forma casi literal la aplicada desde 2023 en el WEC, llega después de una temporada marcada por la polémica, especialmente tras el claro dominio de Porsche y los ajustes de última hora realizados antes del Gran Premio de Detroit. Desde la organización se justifica la medida como una forma de evitar presiones externas y maniobras mediáticas de los fabricantes para influir en las decisiones técnicas del campeonato. En este vídeo analizamos qué implica realmente esta prohibición, por qué IMSA decide ahora dar este paso, qué paralelismos existen con el WEC y hasta qué punto esta medida mejora la igualdad deportiva o, por el contrario, limita la transparencia y la libertad de crítica dentro del paddock. ¿Es una herramienta para proteger la competición o una forma de silenciar un problema estructural del BoP? En AutoFM ponemos contexto, antecedentes y claves técnicas a una de las decisiones más controvertidas del motorsport actual, justo en un momento en el que los campeonatos de resistencia viven una de sus épocas de mayor visibilidad y participación de fabricantes. Suscríbete a AutoFM para más análisis técnicos, actualidad del motorsport y debate sin filtros.