Elnbsp;cambio climaacute;ticonbsp;suma un nuevo siacute;ntoma este verano a nuestro paiacute;s. El aumento de las temperaturas en los maresnbsp;hanbsp;provocado la llegada a nuestras playas de lanbsp;carabela portuguesa, una especie que vive ennbsp;aguas caacute;lidas, tropicales y subtropicales. Por ejemplo, en Euskadinbsp;se han detectado varios ejemplares y han tenido que cerrarse algunas playas. Aunque es un fenoacute;meno que estaacute; caracterizado por varios factores, uno de los principales es el calentamiento de las aguas, seguacute;n explica ennbsp;Las Mantilde;anas de RNEnbsp;Elena Maurintilde;o,nbsp;bioacute;loganbsp;del departamento del Mediterraacute;neo/Medusas del Oceanogragrave;fic de Valencia: quot;En el caso del Cantaacute;brico se estaacute;n registrando maacute;ximo histoacute;ricos y esto hace un ambiente mucho maacute;s agradable para estas carabelasquot;, apunta la bioacute;loga. Este fenoacute;meno es cada vez maacute;s frecuente en muchasnbsp;costas de Espantilde;a, no solo en el Cantaacute;brico porque en el Mediterraacute;neo tampoco es comuacute;n, pero estaacute;n apareciendo: quot;Tenemos que esperar y ver coacute;mo va siendo la evolucioacute;n. No es un hecho puntual, porque no es la primera vez que estaacute;s apareciendoquot;. No es una medusa, aunque pertenece al mismo gurpo y cuando la vemos nos lo pueda parecer: quot;La carabela portuguesa es unnbsp;sifonoacute;foro. Esta especie se caracteriza porque no es solo un individuo, es unnbsp;organismo colonial, estaacute; formado por muchos individuos especializados en realizar diferentes funcionesquot;, explicanbsp;Maurintilde;o. Sunbsp;veneno es maacute;s peligroso que el de las medusas, maacute;s urticante y provoca una quemazoacute;n mucho mayor: quot;No es mortal en la mayoriacute;a de los casos, aunque siempre hay excepciones. La caracteriacute;stica es que estos animales tienen el cuerpo cubierto por una ceacute;lulas urticantes que disparan como un aguijoacute;n que tiene unasnbsp;toxicanas que pueden ser neurotoacute;xicas o cardiotoacute;xicasquot;, apunta. Elena Maurintilde;o explica que lo maacute;s importante si vemos unanbsp;carabela portuguesanbsp;es nadar lejos de ella, no tocarla y salir del agua, aunque tambieacute;n aconseja evitar bantilde;arse en la zona los diacute;as siguientes: quot;En muchas ocasiones se desprenden fragmentos de tentaacute;culos -que pueden medir entre 10 y 20 metros- y tambieacute;n tienen ceacute;lulas urticantes. Un pequentilde;o trocito nos podriacute;a causar reaccioacute;nquot;. No solo influye el calentamiento de nuestras aguas, apunta la bioacute;loga, sino la accioacute;n del ser humano, por ejemplo la sobrepesca o el vertido de contaminantes provoca una reduccioacute;n de la biodiversidad de grande depredadores, que se encargan de alimentarse de estos animales. quot;Tanto las medusas como las carabelas son muy importantesnbsp;en la ecologiacute;a y el equilibrio de los ecosistemas marinos porque regulan la cadena troacute;fica. Sirven de alimentos para otros grandes depredadores y se alimentan de placton.quot;