Madre de Dios
1) Encontraron: Hoy celebramos que María es la madre de Dios hecho hombre. Es ver esa ternura de María que asume en su vida el misterio de Dios. Esto nos enseña que en la vida tenemos que asumir el misterio de Dios, asumir una enfermedad o asumir un cargo o una carga… El asumir lo que con el tiempo vamos viendo que es algo de Dios y que nos lleva a tener paz en el corazón. Recuerdo a un amigo que hace pocos días visité, tiene ELA, una enfermedad que te va destrozando todo tus movimientos y hablas por medio de una computadora, pero cuando estaba con él me decía: “esta enfermedad me salvó”, y yo dije: “wow”. Porque me explicó y me hizo entender que gracias a ello pudo entender la vida y el para qué estaba en esta vida. Aprendí mucho de este amigo.
2) Admirados: Cuando sos un contemplativo en el vivir todo cambia y te das cuenta de que tu vida es para contemplar, más que para resolver. Tu vida es para vivirla, más que para llenarte de problemas. Tu vida es más para animarse a más que para mantener lo menos. Tu vida es tu vida y no es la vida de otros. Por tanto, aprende a valorar tu vida porque, si vos no la valoras, nadie la valorará por vos…
3) Guardaba: En el corazón de toda persona hay muchas cosas guardadas. Me imagino cuánto más en el de una madre. Cuando como milanesa a la napolitana, que es mi comida favorita, me acuerdo de un concepto de mi mamá, porque en mi niñez pasamos un tremendo momento de pobreza y, cuando en mi cumpleaños, me hacía la comida favorita, que es la milanesa a la napolitana con papas fritas, me empecé a dar cuenta que comía yo solo eso, y cuando me ponía el plato me decía: “Come vos, que yo ya estoy llena”. Hoy, entre lágrimas, te digo que comprendí ese: “Ya estoy llena”, y comprendí que en su corazón hay cosas guardadas, como en el corazón de muchas madres. Hoy entrega en este nuevo año que empezamos a vivir a María tus secretos y todo lo que guardas en tu corazón. Algo bueno está por venir.