Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

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Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano episodes

  • Mateo 22, 1-14: Jesús, en cada misa, te invita a una gran fiesta

    1) Celebra: Jesús te invita a celebrar la vida, el misterio de la fe. Seguramente lo habrás escuchado cada vez que el sacerdote, cuando termina de consagrar dice: “Este es el misterio de la fe”. Porque la Santa Misa, cada domingo que la celebramos, es una fiesta, es la fiesta de la fe. Es por eso que tenemos esa música, esa celebración. Estamos invitados, aunque muchas veces tengamos un poquito de cara de funeral más que de fiesta. Es Jesús el que cada domingo nos dice: “Aleluya, que estoy vivo”. Es que estamos invitados a celebrar esta fiesta, a compartir el Pan vivo y partido. Jesús es vida y te invita a celebrarla. Cada domingo te espera y te propone que, luego de celebrar juntos esta fiesta, podamos volver a nuestro hogar con paz. Te acordás aquella parte: “Pueden ir en paz”. Esa paz que solo da Él, el Señor, quien te alienta a mantenerla durante la semana.


    2) Excusas: Somos muchas veces como estos tipos que aparecen en el evangelio: “Sabes qué, me gustaría ir, pero justo tengo esto que …”. A Dios también le ponemos excusas e, incluso, ponemos por encima de Él nuestros propios intereses: “No puedo, porque justo estoy preparando el fueguito para el asado; no, no puedo porque justo tienen que venir a ver esta cosa”. Qué difíciles somos. Nos invita a su fiesta, a una gran fiesta. Y encima, que no hay que poner ni un mango, le ponemos excusas. Parece que nuestra prioridad no es Dios. Pero, cuando las papas queman, cómo lo llamamos. En vez de celebrar con Él la vida, anteponemos nuestras cosas, que nos llevan a preocuparnos más por la vida que por disfrutarla. ¿Cuándo va a ser el día que veas a la misma vida de otra manera? ¿Cuándo vas a cambiar de actitud? ¿Cuándo vas a enfrentar a la vida desde otro punto? No podés seguir siempre así.


    3) El traje: Es cómo disponemos nuestra alma y nuestro corazón para ir al encuentro de Jesús en esta fiesta que celebramos, que es la misma Eucaristía. La gran propuesta de la liturgia es llegar un ratito antes, hacer silencio y preparar el corazón y el alma para ese encuentro. Es ir con la ropa de humildad, los zapatos de tu nada y ese peinado que muestra alegría. Hoy celebremos la fiesta de la Vida. Cristo vive, Cristo reina y Cristo está. No te olvides de ir a misa,, que es la fiesta de la fe y no te olvides de rezar el rosario. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Lucas 11, 27-28: Ser felices en Cristo

    1) Una mujer: ¡Qué grande es la intuición femenina! Hoy me pongo a pensar en tantas mujeres que forjaron la fe de la Iglesia en tantos lugares. En esa abuela que enseñó a rezar a sus nietos, en esa mujer catequista que se da el tiempo para enseñar sobre Jesús, e incluso tiene que dejar solos a sus hijos para darse ese tiempito. Gracias a tantas mujeres que hoy brindan su espacio y recuerdan a tantos que vos y yo somos Iglesia.


    2) Feliz quien te llevó: Es un halago a María, no tan solo por lo material y la labor propiamente maternal, sino que estamos hablando de esa fe que María contagia. En María aprendemos a confiar y a tener fe, a ser esclavos del Señor para vivir en esa misma libertad que el mismo Señor nos da.


    3) Escuchar y practicar: Estamos llamados a escuchar, a aprender a escuchar y saber que uno debe callar, darse el tiempo de escuchar. Por eso, para darse el tiempo de escuchar, uno debe callar. Por ahora, esperemos. Baja un cambio y aprende a escuchar. Date tu tiempo, pero, en ese tiempo que te das, déjate escuchar por Dios y por vos. Date esa oportunidad de escuchar a Dios y escucharte. Algo bueno está por venir.

    2 min
  • Lucas 11, 15-26: No dividirnos

    1) La muchedumbre: La gente habla y siempre hablará. Vos tenés que seguir adelante, cumpliendo tu misión, haciendo la voluntad de Dios siempre. No te marees con los comentarios de la gente, ni te detengas por aquello que hablan a los costados. Seguro que afecta y también duele, pero que no te paralice lo que otros digan y hablen de vos. Por eso, cuida tu identidad y, por sobre todo, recordá que estás aquí por y para algo. A no dejarte llevar por la “lengua a la vinagreta” y olvídate de los comentarios que a veces te hacen doler.


    2) Unidos: En estos tiempos no tenés que olvidarte de que debemos estar más unidos que nunca. No podemos seguir dividiéndonos entre nosotros. Hoy tenemos que apuntar hacia adelante y seguir una misma línea de acción. Reconozco que tenemos una gran crisis (aparte de la unión): crisis de líderes. Nos faltan líderes que sepan guiar y forjar la unidad, que sepan trabajar por el bien común. Como el capitán de un equipo de fútbol, deben estar atentos a cada jugador dentro de la cancha para ayudarlo en su función, pero también el capitán debe estar atento a cómo está personalmente ese jugador (si está con ánimo o no, si es conveniente que entre o no). Hoy, para crecer en unidad entre nosotros, debemos ser más humanos y cercanos. Vos, ¿podés ser líder? ¿Tenés pasta para ello?


    3) Recoger o desparramar: En este camino podemos tener la actitud de trabajar en la obra de Dios juntos y sabiendo nuestro bien como Iglesia, o podemos desparramar, generando discordias o dobles discursos. Pidamos por una sociedad más unida, por un país más unido, por una Iglesia unida; pues, como dice Martín Fierro, que tanto me gusta leer: “Que los hermanos sean unidos, esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean, los comen los de afuera”. Algo bueno está por venir.

    3 min
  • Lucas 11, 5-13: La fuerza de la oración

    1) Amigo: Todos vamos a decepcionar. Hasta te profetizo que yo voy a decepcionar a mi comunidad, a mi feligresía. Vos vas a decepcionar a los tuyos, por muy buen papá o mamá que te consideres. En algún momento, tus hijos te van a reclamar cosas que hiciste o que no hiciste, lo tienes que asumir. Tus hijos van a decepcionar a tus nietos, pero nos enseñaron con la creencia de que no hay que decepcionar a nadie. Hay tanta presión por agradar, que tenemos que reconfigurar nuestra personalidad para agradar a todo el mundo, porque no nos permitimos decepcionar. Uno trata de hacer lo mejor, pero un día te dirán: “No fuiste buen papá en esto”, o “Mira, padre Luis, no fuiste buen cura conmigo”, pero bueno: ¿quién se recibe de padre para ser padre? Nadie dice: “Ahora que soy buena mamá, voy a parir hijos”. Cuando aprendemos a vivir nos tenemos que ir. Hay gente que cree que, si me cae gordo a mí, le cae gordo a Dios, y no es así. Hace poco alguien me escribió “¡Luis, hace poco te conozco, qué decepción! Te vi en un video y no estabas con la camisa de cura”. Nunca vamos a agradar a todos, porque vendrá el día en que no estés de acuerdo conmigo y el día que decidas creer chismes de mi vida o un rumor. El día que no te guste cómo me visto o que no logre el ancho de santidad que vos quieras que tenga o te hartes de escucharme. Soy consciente, por mi salud mental que va a ser así, porque yo soy así. No importa si ganamos mil peleas sobre el ring, porque la gente nos va a juzgar por esa que perdimos. Pero no pidas perfección cuando vos tampoco podés darla.


    2) Ofrecerle: En esta sociedad que vivimos estamos con vidas cada vez más solitarias, gente que come sola, familias que se arman de otra forma. En la época de la comunicación, la gente está más incomunicada. Creo que la gente valora mucho cuando alguien la escucha de verdad. No me refiero a las redes, porque en las redes el 80% es filtro. En el 80 % de lo que vos subís no estás vos, sino un personaje que vos querés que miren. Está alguien que te gustaría ser, pero no sos (te lo digo yo, que publico todos los días en redes) y quien vos sos es alguien que se queda ahí, encerrado. Encerrado en tu pequeño mundo, en donde están esos tres o cuatro o cinco que te conocen de verdad y que saben que no sos eso. Lo más complejo es que uno se preocupa por mostrar al mundo algo que no es, en vez de mostrar lo que realmente es. Lo más hermoso que alguien puede hacer por tu vida hoy no es preguntar ¿Cómo te está yendo Luis?, sino “¿Cómo estás, Luis, qué te duele, cómo te sentís?”. Creo que cuanto más aplicaciones surjan y cuánto más exploten las redes, estos lugares serán más valorados.


    3) Busquen: Algo que aprendí, y te lo doy como consejo es “Reduce tu círculo relacional”, porque la poda es para producir más fruto y fortalecerte. No te digo que cortes con todo el mundo, sino con los que no te hacen crecer, con quien te hizo comer mal, con quien te lleva al alcohol, con el que te lleva a discutir con tu familia, con aquella persona que en lugar de hacerte orar más te lleva a ver más series y perder más el tiempo en cosas superfluas. No hablo de pecado, sino de influencia. Cuando te juntas con gente tóxica la toxina afecta tanto tu sistema inmunológico espiritual, que te lleva a ser poco espiritual y sin oración. Por eso, uno debe podar para que nazca el fruto. Que la oración fortalezca tu vida sobrenatural y busca amistades que te hagan una gran persona, no dependiente de otra persona. Algo bueno está por venir.

    5 min
  • Lucas 11, 1-4: Enséñanos a orar

    1) Orando: El problema de la raza humana no es que tengamos algunas manzanas podridas, si fuera eso, sacamos a las manzanas podridas y listo. El problema es que todos tenemos algo podrido en nuestro interior. Todos estamos fallados y en proceso de recuperación. No hay manzanas sanas y menos en la iglesia. No hay familias superfelices, Iglesia santa, gente totalmente pura, porque todos los que sean pastores, curas, obispos o líderes religiosos nos van a decepcionar, porque todos nos enfrentamos a las mismas tentaciones abrumadoras y a todos nos han herido y, posiblemente, los más lastimados somos los que predicamos. A todos nos cuesta perdonar, y nos cuesta trabajo, porque no somos más santos ni mejores que los que se sientan en un banco de iglesia. No hay tentación distinta para ovejas y otra para líderes, todos somos increíblemente humanos, pero nos asusta admitirlo. Comprendí que es un alivio absoluto cuando un líder o (en mi caso) un cura confiesa su humanidad, pero nos asusta ser transparente y se comprende un poco en este mundo en que se busca conservar la imagen y la estética, donde todos disimulamos. Pero creo que no todas las comunidades de creyentes están listas para un líder sincero. Hay gente que prefiere depositar su seguridad en pequeños “curitas” o “monjitas”, que eventualmente le van a fallar. Como diría un cura amigo: “Si la prensa no está hablando de ti, no es porque eres más santo que los demás, sino porque no eres noticia”. No eres más santo, sino que eres más anónimo. La única diferencia es que si tienes un desliz moral no le interesa a nadie, excepto a tu cónyuge o a tu más cercano, pero si lo tiene el hombre o la mujer que está en los medios, eso es noticia global. Si dices una tontera lo sabrán tus amigos, pero, si lo dice el cura o el pastor, estallan las redes. Por eso, cuando me dicen “Vos sos parte de esa Iglesia de curas pedófilos y gente falsa”, antes me dolía y decía: “No, no, no”, pero ahora digo “Sí, soy parte de esa Iglesia rota y golpeada, porque nosotros no somos un museo de santos, sino un hospital de gente fallada”.


    2) Discípulos: La presión que uno se pone por estar a la altura de los demás y en el camino de los demás te está frenando a seguir tu propio camino, a tu propio paso y ritmo y en tu propio estilo de vida.


    3) Ofenden: El Padrenuestro es la oración por excelencia donde está el resumen de lo que pedimos y lo que necesitamos. Por eso, hoy proponete rezarlo despacio y encontrar la frase que más te motive. Por ejemplo, para mí hoy es: “Venga tu reino”. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Lucas 10, 38-42: Sentada a los pies

    1) Entró: Martín Luther King supo decir: “Si un hombre no descubre por qué morir, no está en condiciones de vivir”. Claro, cuando uno descubre un propósito por el cual estaría dispuesto a dar la vida, ahí es cuando la vida empieza a cobrar sentido. Todos fuimos creados y asignados a una misión, todos nacemos con un propósito y cada uno con un propósito distinto al del otro. No hay nadie, aunque hayan dicho tus padres que naciste por accidente, o como me decían a mí: “Al principio pensábamos que eras un fibroma”. Aunque eso inconscientemente nos quiere determinar el futuro, no hay nadie que esté aquí por accidente, sino que cada uno está aquí para cumplir una misión, algunos al estilo de Marta y otros al estilo de María.


    2) Pies: Te voy a contar algo que pasó en un edificio cercano a donde vive mi mamá. Era un edificio enorme y no paraban de quejarse ante el consorcio por la lentitud de los ascensores y todos, absolutamente todos, estaban cansados de este problema. El consorcio, desesperado por tantas quejas, convocó a una reunión extraordinaria. Vinieron ingenieros, arquitectos, especialistas en logística y todos traían tremendas soluciones, mejor dicho, costosas soluciones. En la sala había un psicólogo del equipo de Recursos Humanos que miró el problema desde otro ángulo y dijo: “El problema no es que los ascensores sean lentos; el problema es que la gente se aburre esperando. Nos mata la ansiedad señores”. Bueno, la solución fue que no tocaron un solo motor, no gastaron miles de dólares en tecnología, simplemente instalaron espejos grandes, de cuerpo entero, al lado de las puertas de los ascensores de cada piso. ¿Qué imaginan que pasó? Las quejas bajaron a cero de un día para el otro. La gente estaba tan ocupada acomodándose el pelo, mirándose, acomodándose la ropa o mirando al de al lado, que el tiempo volaba. De esta historia podemos sacar la conclusión de que tenemos que aprender a definir bien cuál es el problema que tenemos. Muchas veces gastamos tiempo y dinero en querer arreglar el síntoma, en lugar de entender la verdadera necesidad. Jesús es claro con Marta y le aclara que lo que para ella era un problema, en realidad no lo era, porque acordate que el ego es nuestro mayor distractor. Por tanto, aprende a aprovechar el tiempo de tu vida para vivir la vida con tiempo.


    3) Parte: Platón le hace decir a Sócrates en el libro “El banquete” que el amor nace de la falta. Amamos lo que nos falta, por lo tanto, el amor es siempre dolor, hasta que encontramos lo que nos falta y, como el amor es la búsqueda de lo que nos falta, cuando lo encontramos ya no lo necesitamos más. Por eso hay dos sentimientos que giran en nuestras vidas: la angustia y el aburrimiento. Cuando nos falta lo que amamos nos angustiamos y, cuando tenemos lo que amamos, terminamos aburriéndonos de ello. El deseo y la falta son también compañeros de nuestras vidas, pero lo que nos hace seguir adelante ante el deseo de lo que queremos y la falta de aquello que no tenemos, son los proyectos. El ver adelante lo que queremos alcanzar nos da vida y esperanza. Por eso, cuando uno se queda sin proyecto, queda deprimido; por eso, una persona deprimida cuando mira adelante solo ve la muerte, porque no tiene proyectos. Hoy ponte a los pies del Maestro y háblale de tus proyectos más que de tus faltas; háblale de lo que disfrutas más de lo que deseas. Háblale de cómo eres porque Él ya sabe quién eres. Algo bueno está por venir.

    5 min
  • Lucas 10, 25-37: El sentido de la fe

    1) Prueba: La vida solo se puede entender mirando hacia atrás, pero, lamentablemente, se debe vivir hacia adelante. Hay cosas en la vida que no entendemos por qué nos pasan, pero uno tiene que continuar. Cuando uno logra entenderlas es entonces cuando uno mira hacia atrás y dice: “Wow, estoy aquí por eso que me pasó en la niñez”. Pero, claro que entendemos cuando ya las hemos pasado. Uno quisiera vivir para atrás y entender que esto te lleva a lo otro. Todo en esta vida tiene un sentido; la vida siempre nos obliga a mirar para adelante. Algún día vamos a entender porqué pasó lo que nos pasó, por eso necesitamos la oración de la serenidad y la vida espiritual.


    2) Amarás: Hay una frase que dice: “Todo el mundo tiene un millón de problemas hasta que pierde la salud, entonces solo tiene uno”. Nos pasamos la vida preocupados por cosas que ni siquiera sabemos si pasarán. Nos preocupamos por temas que no podemos influir o por miedos imaginarios que nunca van a llegar a ocurrir. Pero, cuando pierdes la salud, te das cuenta de que todo lo demás pasa a un segundo plano. Cuida tu cuerpo, valora todos esos días que te levantas de la cama y puedes andar, moverte y valerte por ti mismo. Deja de esperar que algo vaya mal para darte cuenta de lo afortunado que eres . Por eso, sé agradecido y recordá que hay gente que verdaderamente está tirada en el suelo de la vida y no tiene quién la levante.


    3) Denarios: Este evangelio del buen samaritano siempre nos hace ver que la clave para ir al cielo no pasa por las normas que uno cumple, por los temas religiosos: si voy directo al templo, por esto, por lo otro, sino más bien mi actitud de cercanía y comprensión al otro. La vida no pasa por cuán perfectito soy, sino más bien por hacer las cosas desde el corazón. El fariseo y el levita pensaban qué les pasaría si ayudaban a ese herido, pero el samaritano se preguntó qué le pasaba al herido si él no lo ayudaba. Pensar en el otro es también darle vida. Algo bueno está por venir.

    3 min
  • Mt 21, 33-43: Sacerdotes y ancianos

    1) Poseía: Si recibiste una crítica fea de una persona con la que trabajas o compartís momento del día. Si te hizo una crítica fea o que te transmite mal estar, dos cosas: uno, trata de cortar lo más rápido posible esa relación o ese vínculo. Segundo, no te enganches, porque los temas son de esa persona y no tanto tuyos y pensá que quien más sufre sos vos por un ratito, pero quien más está sufriendo es esa persona al tener esa personalidad y ser como es. Esa es la persona que tiene que vivir consigo misma todo el resto de su vida y vos solo por un ratito.


    2) Construyó: Parte de esa vida que conseguís vivir es parte la gente que te ve y que vos la tomas en tu vida. Es esa gente que te ve donde estás ahora, pero no se acuerdan o no saben lo que tuviste que hacer para estar donde estás. Hay gente que no tiene idea de tus procesos ni de tus batallas. Ven tu foto con la camioneta 4x4, y te critican, pero no saben que tuviste 8 trabajos para llegar a pagarla. La gente ve nuestra tierra prometida, pero nunca conocen ni quieren conocer nuestro desierto. Nadie puede apreciar la magnitud de nuestro éxito si no ha visto la ferocidad de nuestras luchas.


    3) El reino: La vida es un viaje. Y lo más bello es pasarla bien mientras dura. No es que solo esperamos en el destino, que en el caso de nosotros, que somos personas de fe, sabemos que el cielo es maravilloso, pero hay gente que no tiene fe, pero que te contagia estas ganas de vivir. Cuando hablo de pasarla bien en el camino hablo de esforzarse, hablo de que intentes en tu vida ser buena persona, buena gente. Hablo de intentar aprender, estudiar, emprender, arriesgarse. No hablo de pasarla bien de él “vivir la vida loca”. Hablo del sacrifico que implica todo esto, pero no siempre los premios se los llevan las mejores obras. En estos años he visto éxitos inmerecidos y fracasos que enaltecen. En este tramo de mi vida yo prefiero mil veces una derrota que enaltece a una victoria que avergüenza. Algo bueno está por venir.

    3 min
  • Lc 10, 17-24: Someten

    1) Tiempo: ¿Será que como cristianos transmitimos sin querer que Dios está lejos? ¿Le hemos dicho a la gente que Dios no está en ellos sino encerrado en nuestros templos? Hasta incluso pienso que capaz que nos hicimos dueños de la franquicia y le comunicamos a la gente que tiene que venir acá porque Dios solo está acá y en el grupo tal o cual y, si no perteneces al grupo tal o cual, no podés ser creyente comprometido. Pero en el Evangelio vemos a Dios que dejó todo por amor y que nació en un pesebre y se humilla como un fugitivo para buscar al hombre. Dios no está lejos, en un trono distante o en alguna parte; tampoco nos pide que recorramos el mundo y lo busquemos a otra parte ni tampoco nos pide que seamos geniales para estar cerca de Él. Dios nos busca a nosotros sin pausa. Nosotros somos las manos y los pies de esa búsqueda de Dios en el otro y hacia el otro.


    2) Nombres: Si queremos experimentar algo milagroso nosotros no podemos estar haciendo lo mismo de siempre. El hombre que era inválido se levantó y se fue con su camilla, algo que no hacía hace más de 38 años. Pero, ¿por qué esperamos resultados diferentes haciendo lo mismo de siempre? Si seguís comiendo igual te va a agarrar un infarto, si seguís tratando así a tus hijos te van a mandar a un geriátrico, si seguís con ese mismo trabajo te van a internar. No podemos repetir lo mismo y esperar resultados diferentes. Quizás tengas que hacer cosas que no hiciste hace mucho tiempo. Si querés cambiar de verdad tienes que cambiar la ecuación de tu vida, sumando o restando algo. El equilibrio prolongado nos duerme los sentidos, nos duerme la mente, nos atrofia nuestros músculos. Nuestro mundo se va haciendo cada vez más pequeñito hasta que se reduce a nuestro metro cuadrado. Las rutinas, cuando se repiten eventualmente, se hacen contraproductivas. Si ejercitas los músculos de la misma manera todo el tiempo los músculos se adaptan y dejan de crecer y disminuyen el beneficio neto, por eso hay que desorientar los músculos. Lo mismo va en términos espirituales: formar músculos lleva mucho tiempo, atrofiar músculos son días en cama. En lo espiritual, igual, trabajar por vos lleva tiempo y para dejarte estar para morir solo se necesita una cama…


    3) Ven: Algo que voy aprendiendo es que la mente es lo que te hablas. Nunca te digas cosas que no querés que pasen y, por otro lado, nunca te vayas a lo negativo. Eres lo que te hablas y, por eso, aprende a decirte “Tengo que estar bien”, porque eso te ayudará a ver a tu alrededor una vida distinta. Recordá que no eres culpable de todo lo que te pasa, pero sí responsable de tus respuestas. Así que aprende a ver la vida como la vida se te presenta y con Jesús en tu interior. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Mt 18, 1-5. 10: Ángeles custodios

    1) Acercó: Algo que es necesario tener en cuenta es que uno no puede ayudar a quien no quiere recibir ayuda, por mucho que la necesite. En esto sé mucho, porque traté de ayudar a gente que no quería ser ayudada. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Uno no puede ayudar a gente que no quiere ayuda. Uno de los ladrones que estaba crucificado junto a Jesús, el que profería insultos, es un ejemplo de ello: estaba a dos metros de la salvación pero insultaba y maldecía al único que podía ayudarlo. Algunas personas quieren ayuda y otras no quieren ayuda. Hay mucha gente que se resiste al cambio, incluso cuando ese cambio es para algo mejor. Conocí gente que prefiere vivir mil veces de la ayuda social o del gobierno antes que conseguir un empleo. Prefieren que les regalen una casa antes que comprarse la suya. Hay gente que no quiere cambiar. Es muy fácil acostumbrarnos a nuestras muletas. Las muletas (que puede ser tu mamá, tu papá, tu esposo, tu esposa, tu hija, tu hijo) al principio son ayuda y después las tomamos como parte de la normalidad. Hay hijas que se casan y tienen una muleta que se llama mamá. Por años se quejan de que su mamá se mete o que opina demasiado o que se mete en la educación de sus hijos, pero quién tiene la culpa de estar con esas muletas. No podés cambiar si siempre haces lo mismo y estás con los mismos. Jesús al inválido le preguntó si en verdad quería estar sano porque, si estaba sano, tenía que salir a buscar trabajo. A veces necesitamos un golpe de realidad y eso lastima nuestro ego, pero, si alguien nos dice nuestra realidad con amor, puede sanarnos el alma.


    2) En medio: Cuando los profesores quieren que los alumnos crezcan, les dan problemas. Y, si alguien nos da todas las respuestas, obtenemos una buena calificación, pero no hemos crecido. Por eso, necesitamos gestionar nuestros dones bajo fuego para poder crecer, madurar. Todos tenemos un potencial no desarrollado. Es importante que te mires y te pongas a ver qué es lo que puedes ver como don a desarrollar en tu vida. ¿Sabes? Yo, desde chico, tuve algunas habilidades. A mis 15 años vendía diario, luego me contrataron a mis 16 años en un semanario para trabajar en la parte de editorial y lo que era el diseño. Ya en esos tiempos me gustaba el tema de la computadora y lo digital. Por eso, cuando tuve mi crisis institucional y me tomé distancia del sacerdocio, descubrí que si no estaba en el clero podra sobrevivir con mis dones. Obvio, entiéndeme bien a lo que me refiero. Me refiero a que, si pasas una relación tóxica, lo primero que te hacen creer es que si te alejas de tal persona o tal institución no vas a poder vivir, pero Dios te muestra que podés salir adelante. Es necesario conocerte y ver en dónde estás parado. No es bueno estar ni sometido ni a la deriva. Invertí todo en el reino de Dios es lo más grande que jamás se te va a presentar. El Señor puede usar tus dones como los cinco panes y dos peces y hacer grandes cosas.


    3) Ángeles: Hoy pedí a tu angel de la guarda que te ayude a ver los dones que tienes para ofrecer a los demás. Termino con un poema que se lo vincula con Jorge Luis Borges y que dice más o menos así:

    Si pudiera vivir nuevamente mi vida, trataría de cometer más errores.

    No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Tomaría muy pocas cosas con seriedad, correría más riesgos, haría más viajes. Contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a lugares donde nunca fui y tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata, pero, si volviera a vivir, viajaría más liviano. Comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.

    Para terminar de leer la reflexion, ir al Portal de MDC

    6 min

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La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor…

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