En el verano de 1941, cuando las puntas de lanza de los tanques de la Wehrmacht avanzaban hacia Leningrado, Moscú y Kiev, la situación en el frente era crítica. El frente soviético estaba amenazado con un colapso total.
A mediados de agosto de 1941, el número de soldados del Ejército Rojo capturados se contaba por cientos de miles. Los cercos de Białystok, Minsk y Uman fueron solo los más notorios. Desde el 22 de junio hasta finales de 1941, el NKVD de la URSS detuvo a más de 710.000 desertores militares y a más de 71.000 evasores del servicio militar.
El 16 de agosto de 1941, el Cuartel General del Mando Supremo emitió la Orden nº 270, destinada a prevenir la cobardía en el campo de batalla. Las medidas estipuladas en esta orden no eran ni únicas en la práctica internacional ni excesivamente severas