
Sign up to save your podcasts
Or


Muchos cristianos adoran a un Dios que no conocen, como hacían los romanos en el areópago. Adoran a un Dios castigador que impone reglas y juzga a los pecadores, haciendo de las iglesias un club de ‘santos’ al que es muy difícil ingresar. Pero para Dios no hay indeseables. Su gracia no discrimina. Jesús anduvo con pecadores, tocó a leprosos y enfermos, comió con recaudadores de impuestos y habló con adúlteros y prostitutas. Él rompió las reglas del juego y se rebeló contra el estado. El otro Dios que muchos no conocen, prefiere las peticiones de un pecador ordinario a las súplicas de un profesional religioso. Un mensaje para reflexionar.
By Dante Gebel4.9
10701,070 ratings
Muchos cristianos adoran a un Dios que no conocen, como hacían los romanos en el areópago. Adoran a un Dios castigador que impone reglas y juzga a los pecadores, haciendo de las iglesias un club de ‘santos’ al que es muy difícil ingresar. Pero para Dios no hay indeseables. Su gracia no discrimina. Jesús anduvo con pecadores, tocó a leprosos y enfermos, comió con recaudadores de impuestos y habló con adúlteros y prostitutas. Él rompió las reglas del juego y se rebeló contra el estado. El otro Dios que muchos no conocen, prefiere las peticiones de un pecador ordinario a las súplicas de un profesional religioso. Un mensaje para reflexionar.

2,183 Listeners

1,387 Listeners

505 Listeners

1,220 Listeners

1,018 Listeners

97 Listeners

111 Listeners

734 Listeners

270 Listeners

63 Listeners

54 Listeners

108 Listeners

53 Listeners

69 Listeners

58 Listeners