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Se cumplen 30 años desde que Alija Izetbegović, Franjo Tuđman y Slobodan Milošević, representantes de las tres comunidades étnicas constituyentes de Bosnia y Herzegovina, firmaron los conocidos Acuerdos de Dayton que pusieron fin al conflicto en este país.
“Es muy difícil decir cuáles son los alcances de Dayton. Incluso hoy, 30 años después, su mayor logro se considera el haber detenido la guerra y haber establecido la paz. Pero con pleno derecho podemos hacernos la pregunta: ¿qué tipo de paz es esa? ¿Es una paz sostenible, si incluso 30 años después seguimos viviendo bajo tensión constante, bajo una amenaza permanente?”, estima Tanja Topic, periodista y analista política bosnia.
Dayton logró imponer el alto el fuego tras más de tres años de guerra, y garantizó el retorno de refugiados y la protección de derechos humanos. Además, obligó a las partes a cooperar con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.
Sin embargo, también dejó al país dividido en dos entidades: la Federación Bosnia y Herzegovina –de mayoría bosniaca y croata– y la República Sprska –de mayoría serbia–, y el distrito autónomo de Brčko.
Presidencia tripartita y divisón étnica
Creó un sistema regido por una presidencia tripartita, y un Estado condenado a la presencia permanente de las fuerzas internacionales y supervisado por la figura del Alto Representante quien tiene amplios poderes para intervenir en la política del país, lo que limita la autonomía de Bosnia.
“El acuerdo de paz de Dayton debía haber sido superado; es decir, pudo ser útil en el año 95, e incluso algunos años después, pero es completamente absurdo que hoy, debido a mi nombre y apellido, no pueda sentirme cómodo en alguna parte del país porque allí otro pueblo es dominante y porque alguna otra política nacionalista me discrimina basándose en mi nombre y apellido. Y eso lo permitió Dayton”, explica por su parte Jasmin Medic, investigador en el Instituto de Historia de la Universidad de Sarajevo.
Hoy las carencias de Dayton están claras: una rigidez institucional que impide reformas, una división étnica que perpetúa tensiones y un carácter discriminatorio con las comunidades no constituyentes conocidas como “Las Otras”.
Porque como denuncian organizaciones como Human Rights Watch e International Crisis Group, el modelo de Dayton, lejos de ser la solución, se ha convertido en el principal obstáculo para el futuro político, social y económico de Bosnia.
Último día de una cumbre climática inédita en Brasil, que permitió hacer un balance de las medidas tomadas en cumbres anteriores. Entre estas, hace tres años, las naciones más vulnerables obtuvieron la creación del Fondo de Pérdidas y Daños para financiar las consecuencias actuales de las catástrofes climáticas.
Fue en la cumbre climática COP27 de Egipto que las naciones industrializadas respondieron a un reclamo histórico de los países en desarrollo con la creación de un Fondo de Pérdidas y Daños para ayudar a los países en caso de catástrofes vinculadas al calentamiento global. Una ayuda principalmente destinada a países pobres de Asia, África y Latinoamérica, que ya sufren de las consecuencias de la crisis climática.
Producción y turismo
“Por ejemplo, en Panamá hay pueblos indígenas que ya han sido reubicados a raíz de que el incremento del nivel del mar ha hecho inviable mantenerse en sus territorios, destruyendo su cultura, destruyendo sus medios de vida. En todo el Caribe centroamericano el impacto a los corales y a la biodiversidad, de los cuales dependen muchas comunidades costeras, afrodescendientes, indígenas, de pescadores, está afectando la producción y también eso afecta directamente una de las fuentes de ingreso principales como es el turismo”, explica a RFI Adrián Martínez, director de La Ruta del Clima, ONG ambientalista centroamericana.
Pero a tres años de la creación del fondo, el dinero prometido no ha llegado. Los países donantes, Emiratos Árabes Unidos, Francia, Italia y Alemania, grandes responsables de la crisis climática, solo transfirieron la mitad de los 790 millones de dólares acordados.
Subsidios a los países
Entrevistado por RFI en la COP30 de Belém, el director del fondo, el senegalés Ibrahima Cheickh, indica que los primeros desembolsos serán efectivos en 2026, y que permitían reforzar bordes costeros amenazados por el nivel del mar, por ejemplo.
“Vamos a liberar un primer paquete de 250 millones de dólares. Serán principalmente subsidios a los países. No serán préstamos, no vamos a agravar la deuda de los países para atender la crisis climática. Se entregarán entre cinco y 20 millones de dólares por iniciativas. Entre estas naciones en desarrollo están los más vulnerables al cambio climático: las pequeñas islas, y los países menos avanzados. Se destinará la mitad de los fondos a estos países”, señala.
Varias ONG consideran sin embargo que el mecanismo tienes límites. Las ayudas de momento no serán entregadas directamente a comunidades locales. Y se estima que el costo anual de las catástrofes ligadas al cambio climático es casi 1.000 veces más elevado.
“Desgraciadamente, el Fondo de Daños y Pérdidas se creó en una estructura que no responde a la deuda climática, porque el cambio climático es hecho por el lucro de las empresas y países que generan grandes emisiones. Y se creó un fondo voluntario”, lamenta Adrián Martínez.
Otra incertidumbre pesa sobre el fondo: no se sabe aún si china, primer emisor global de CO2, contribuirá o no.
Las negociaciones de la COP30 han entrado en su recta final. La presidencia brasileña busca consensos para mejorar la lucha contra el cambio climático, actualmente insuficiente para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2°C. En este contexto, México publicó su muy esperado plan de acción climático de reducción de emisiones. Un plan ambicioso.
Con varios meses de retraso, México presentó en la COP 30 de Belém su contribución para luchar contra el cambio climático, las llamadas NDC, que los países se comprometen a reactualizar cada 5 años para cumplir con el Acuerdo de París.
“Aunque México contribuye con tan solo 1,3% de las emisiones globales, nos hemos comprometido con metas absolutas de mitigación sin precedentes: entre 364 y 404 millones de carbono equivalente en emisiones netas para 2035”, dijo la Secretaria de Medioambiente mexicana, Alicia Bárcenas. La funcionaria indicó que el país buscará reducir un 50% sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2035 para llegar a 0 emisiones netas en 2050, como lo recomiendan los científicos.
Para alcanzar esta meta ambiciosa, el país necesitará cambios profundos en su matriz energética, indica Adrián Fernández, experto en política climática del laboratorio de ideas Iniciativa climática de México. “Tenemos uso mayoritario de combustibles fósiles. El otro sector que además está creciendo muy rápido es el transporte, la movilidad. Tenemos que introducir, como el resto del mundo, en el corto plazo, vehículos cada vez más eficientes. Tenemos un fenómeno de los dos o tres últimos años en México de la llegada de muchas marcas de automóviles de China a precios muy competitivos, lo que ha dado lugar a un crecimiento exponencial de las ventas de vehículos híbridos y eléctricos también”.
México sin embargo no cumplió con su meta anterior de reducción de emisiones contaminantes (al igual que muchos otros países). Pero el gobierno de Claudia Sheinbaum ha dado señales de un giro en materia de ambición climática.
“México desafortunadamente detuvo completamente por seis años, de 2018 a 2024, el avance de las energías renovables. Con el nuevo Gobierno, la doctora Sheinbaum, como es experta en esos temas, de inmediato empezó a tomar medidas políticas invitando al sector privado a nuevos proyecto eólicos y solares. Así que México está regresando por el camino correcto”, agrega Fernández.
De momento las trayectorias climáticas de los países del mundo llevaran a una reducción del 12% de las emisiones. Un esfuerzo muy insuficiente aún. La ciencia indica que deberíamos reducir en 60% nuestras emisiones para 2035 para limitar la crisis climática.
En Belém, los delegados de la COP30 tienen plazo hasta el viernes para negociar un acuerdo ambicioso contra el cambio climático, pero la sombra del cabildeo vuelve a cernirse sobre la cumbre con la presencia de un número récord: 1.600 representantes del sector de los hidrocarburos. Informe de nuestro enviado especial a Bélem, Raphael Moran.
El sector agrícola es responsable de al menos un tercio de las emisiones de CO₂ en el mundo. A pesar de ello, cientos de cabilderos de la agroindustria defienden sus intereses en los pasillos de la COP30 en Belém.
A diez minutos del recinto de Naciones Unidas, donde delegados de todo el mundo negocian el futuro climático del planeta, transnacionales del sector agroindustrial como Bayer o el sindicato brasileño del agronegocio CNA se pintan de verde y prometen una agricultura sostenible mediante spots, charlas y degustaciones. Según el medio de investigación brasileño The Intercept, varias empresas implicadas en escándalos ambientales —como JBS, Vale o la transnacional del aluminio Hydro— patrocinan a medios brasileños a cambio de una cobertura favorable durante la COP30.
Organizaciones de la sociedad civil denuncian la cantidad inédita de miembros de grupos de presión, en particular de los combustibles fósiles. "Hay 300 delegados que representan a las grandes industrias de la agricultura y la ganadería aquí en la COP30", señala Xananine Calvillo, activista indígena Ngiwa de México. "Esto representa un aumento del 14 % respecto a la conferencia del año pasado. Y muchos de ellos, el 25 %, participan en las negociaciones con acreditaciones expedidas por los Estados que representan. Es decir, están entrando a las negociaciones, algo que los pueblos indígenas no podemos hacer".
¿Quiénes les pagan?Calvillo exige también más transparencia sobre los intereses de los participantes en las cumbres climáticas: "Para esto de los lobistas hay una campaña que busca esa transparencia, pidiendo que ellos digan quiénes son y por quiénes están siendo pagados".
Naciones Unidas, organizadora de las cumbres climáticas, propone —pero no obliga— que los participantes de las COP indiquen su eventual afiliación a intereses corporativos. Esta declaratoria no incluye a los empresarios acreditados por delegaciones oficiales. Francia acreditó, por ejemplo, al presidente de la transnacional petrolera TotalEnergies.
La sombra del cabildeo planea sobre las COP desde hace varios años. En 2018, un alto cargo de la petrolera Shell celebró que sus propuestas para la creación de mercados de carbono figuraran en el artículo 6 del Acuerdo de París.
Adaptar la agricultura al cambio climático y evitar la deforestación son algunos de los retos que enfrenta la humanidad con el calentamiento global. En Brasil, un tercio de la deforestación desde 2001 se ha producido en el estado de Para, al noroeste del país, donde se desarrolla la COP30. La ganadería y los cultivos de soja son los principales factores de la destrucción de la Amazonía. Pero surgen alternativas sostenibles al monocultivo como en esta finca que visitó nuestro enviado especial Raphael Morán.
En esta tierra arenosa, María José Sales es una de las agricultoras que abastecen los 50.000 visitantes de la cumbre climática de Belém en Brasil. La cooperativa Ecovila, al norte del estado de Para, surgió como un proyecto ecológico para reforestar una tierra deforestada por la minería. "Tengo aquí açai, plátano, cupuaçu, inga, biribá, achiote, papaya, carambolas", indica.
María José Sales sembró aquí decenas de productos siguiendo los principios de la agroforestería, un modelo de agricultura sostenible, sin pesticidas y que cohabita con el exuberante bosque tropical amazónico que rodea Belém.
"Gracias a Dios, aquí tenemos el bosque tropical y unos cultivos que nos brindan comida. La agroforestería nos ha sido muy beneficiosa. Hemos aprendido a no quemar nada", explica la agricultora.
Comida local en la COP30
Aquí no se quema y no se tala nada. Todo se reutiliza como abono natural. Para Thales Mendonza, campesino y director de la red INOFO de agricultura orgánica, esta agricultura representa una alternativa al monocultivo de soja que predomina en Brasil y que devora la Amazonía. "A nivel de Brasil, la agricultura es responsable por más del 70% de las emisiones de gases de invernadero. Entonces, el sector que más emite los gases en Brasil es la agricultura", señala Mendonza.
Junto con otras organizaciones, INOFO obtuvo que el 30% de los alimentos de la COP provinieran de la agricultura familiar: "Es la primera vez que toda la gente del mundo está comiendo comida local. No están comiendo solo pizzas, sándwiches, western food. Están comiendo comida brasileña, del norte de la Amazonía. Entonces muchas veces nos dicen: ¿Pero la agricultura familiar tiene capacidad para producir, para alimentar el mundo? Sí, tenemos. Ustedes que son del agribusiness, no tienen. Porque hasta hoy nos dicen que tenemos que producir así porque el mundo tiene hambre, pero el mundo sigue con hambre", afirma el agricultor.
Transitar hacia una agricultura compatible con la preservación de los bosques tropicales es uno de los retos abordados en la COP30.
La novena edición del Festival de las Flores convirtió a la ciudad histórica de Antigua Guatemala en un jardín monumental, con instalaciones florales de hasta 10 metros que atrajeron a cerca de un millón de visitantes ansiosos por contemplar color, aroma y arte efímero. Un reportaje de Diana Fuentes, corresponsal de RFI en Guatemala.
En Antigua Guatemala, Patrimonio Cultural de la UNESCO situado en el departamento de Sacatepéquez, las creaciones florales que adornaban estructuras de metal, madera y bambú alcanzaron alturas impresionantes de entre 3 y 10 metros, envolviendo cada rincón de la ciudad colonial en un arte efímero.
"Ahorita ya estamos a punto de culminar nuestra novena edición; vamos rumbo a 10 años de este festival", dice a RFI Andrea Contreras, fundadora del Festival de las Flores.
Además de convertirse en un jardín, este año el Festival tiene como objetivo resaltar la creación artística. "El Festival está dedicado a todos los artistas que han roto el molde. En esta ocasión es la fiesta de los artistas. Quisimos poner la mirada en el talento de nuestros artistas locales, entre ellos escritores, bailarines y pintores, no solo los locales, sino también los internacionales", explica Contreras.
Importante fuente de ingresos"Es la única temporada del año en que se ve florecer a Antigua. El ambiente es muy alegre", dice uno de los visitantes. El Festival convoca anualmente a casi un millón de turistas, lo que satura hoteles, restaurantes y calles, pero también genera importantes ganancias para el país.
"Yo he venido todos los años desde el primer Festival de las Flores. Antigua Guatemala es mágica: se pone uno feliz y ya no quiere irse. Pero hay una cierta hora del día, aquí en la Calle del Arco, en que ya no se puede ni siquiera pasar", comenta una mujer.
Por eso, una visitante que ha acudido varias veces recomienda "venir tempranito para poder disfrutar más las cosas, mirar todo con calma y pasear un poco más por todas las áreas".
Van Gogh y la Mona Lisa, fuentes de inspiraciónEn cuanto a las fuentes de inspiración, la florista Catherine Morales, creadora de una de las obras de arte que participa en el concurso del Festival, cuenta: "Nos inspiramos en Van Gogh, la Mona Lisa y las pinturas más famosas del mundo. Empezamos a trabajar desde hace una semana. Aquí traemos el vinilo y las pinturas. Hay que prepararlo todo para luego venir a armarlo aquí. Así es más fácil. Armarlo toma aproximadamente una semana, aunque la idea viene ya de algunos meses".
Otro eje de esta novena edición es la protección de la naturaleza. Por eso, Andrea Contreras resalta: "Ahorita estamos apuntando a mucho más con un festival más verde. Desde el año pasado estamos recolectando todas las flores que se utilizan en el Festival para llevarlas luego al compostaje. De esta manera volvemos a retribuir a la tierra".
Coincidiendo con el inicio del equinoccio, Guatemala lo celebra con flores y arte que reafirman la belleza y el estilo inigualable de Antigua.
En la COP30 de Brasil que inició esta semana, el tema de la eliminación de los combustibles fósiles a mediano plazo vuelve a estar en los debates. La presidencia de Brasil, país anfitrión de esta COP30 apoya esta iniciativa. Sin embargo, el propio presidente Lula, que se presenta como un líder ambiental, impulsó nuevos proyectos de exploración petrolera.
Estas últimas semanas, nunca han sido tan patentes las paradojas del gobierno de Lula da Silva sobre los temas ambientales. Por una parte, el presidente de Brasil, líder reconocido en diplomacia medioambiental, inauguró la COP30 de la ONU y su Gobierno ha logrado reducir significativamente las tasas de deforestación en la Amazonía: -11% entre agosto de 2024 y julio de 2025.
Pero, por otra parte, el Gobierno de Lula otorgó permisos de exploración petrolera en el bloque 59 en aguas profundas, a 175 km de la desembocadura del Amazonas. Una decisión criticada por los riesgos ambientales de posibles derrames de crudo.
Desde 2017, según datos recopilados por la organización Skytruth, basados en imágenes satelitales, hubo 179 “derrames probables” de crudo en Brasil.
“Un derrame sería uno de los principales riesgos por la complejidad y la profundidad de dónde este petróleo puede estar. No se sabe aún si van a encontrar petróleo. Van a empezar a perforar un área que tiene corrientes muy fuertes. Si sucede un derrame, no sabemos para donde ese petróleo podría ir. Y hay un montón de manglares en la región que son muy importantes para toda la preservación del ecosistema”, recalca Ilan Zugman, director de la plataforma ecologista 350.org en Brasil y Latinoamérica.
Y es que Brasil, octavo productor de petróleo del mundo, aspira a producir más crudo aún a pesar de que la Agencia Internacional de la Energía recomienda no impulsar nuevos proyectos, en virtud de la urgente necesidad de reducir emisiones de CO2. Pero el Gobierno de Lula calcula que podría recibir 200.000 millones de dólares con la explotación del petróleo en la desembocadura del Amazonas.
El 24 de octubre, el presidente Lula expuso claramente sus argumentos para justificar esta controvertida exploración petrolera en el Bloque 59: “Si exigimos que se protejan los bosques y queremos reducir el uso de combustibles fósiles, una de las formas de hacerlo es utilizar el dinero del petróleo para consolidar la transición energética. Brasil no va a desperdiciar una riqueza que puede mejorar la vida del pueblo brasileño”, declaró el mandatario.
Un argumento que rechaza el activista ambiental brasileño Ilan Zugman que observa los resultados de la explotación de los campos petrolíferos del presal en la costa sur.
“Sí miramos la región sudeste de Brasil como San Paulo y Río, que más recibieron royalties del petróleo, estas ciudades no tienen buenos niveles de acceso a la salud, de seguridad, de educación”, observa Zugman.
Y agrega: “Explorar más petróleo para hacer la transición energética es algo que no tiene ningún sentido. Un reporte de la organización INESC evaluó que se destinó menos del 1% del dinero del petróleo del presal la transición energética”.
Las ONG ambientalistas, al igual que los representantes de los pueblos indígenas, piden el fin de los proyectos de extracción petrolera. Y piden que las millonarias inversiones petroleras se dirijan más a proyectos de energías renovables.
Se ha cumplido un mes desde que entró en vigor un frágil cese el fuego en Gaza. Tanto en Israel como en Palestina esperan que la paz regional se perpetúe y muchos tienen grandes expectativas sobre una solución política duradera en el enclave y en Cisjordania también. RFI recibió en sus estudios al líder del movimiento de no violencia palestino, un proyecto político basado en el pacifismo como factor de cambio.
Ali Abu Awwad conoce la violencia, porque la vivió en carne propia. Oriundo de un pueblo cerca de Hebrón, estuvo encarcelado por haber participado en la primera Intifada. Luego fue herido tras recibir disparos del ejército israelí durante la segunda Intifada. A su hermano lo mató un soldado en un retén.
"Mi madre y yo estuvimos encarcelados. Israel nos prohibía vernos entonces hicimos una huelga de hambre de 17 días y funcionó", dice a RFI, explicando que así empezó a interesarse en el concepto de la no violencia como una posibilidad.
"Lo hice no por empatía por el ser humano sino como vía política eficaz para liberar a los palestinos. Tras perder a mi hermano conocí familias israelíes en duelo que me cambiaron la vida. Me di cuenta que ambos somos víctimas y nos victimizamos, compitiendo en la escala de sufrimiento. Una vez que te das cuenta de esto entiendes que la no violencia no es solo una idea política sino que es una estrategia exitosa a la que ambos bandos se pueden comprometer", asegura.
"Algunos colonos están dispuestos a dialogar"Abu Awwad fundó el movimiento palestino no violento Taghyeer, que significa "cambio". Su modelo busca la emergencia de un Estado palestino reconciliado con su vecino, incluso con los colonos israelíes cuya violencia ha aumentado en Cisjordania, territorio que algunos ministros de Netanyahu han llamado a anexionar.
"A la vez que el gobierno a ha dado a los colonos un amparo para humillar y destruir vidas palestinas, también he visto soldados israelíes ser golpeados por ellos. No digo que en el futuro los colonos serán pacifistas. Pero no debemos asimilar al pueblo judío o a todos los israelíes residentes en Cisjordania a estos colonos", argumenta el activista.
"Cuando aceptamos una solución de dos Estados, aceptamos recibir solo el 22% del territorio y luego las colonias empezaron a cambiar esa geografía. Y por otro lado debo decir que sí, algunos colonos están dispuestos a dialogar, aunque la solución de dos Estados tenga un alto costo político para ellos", afirma Abu Awwad, quien se dio a conocer en parte por reunirse con residentes de colonias israelíes en sus propias salas.
"Los palestinos no tenemos problema con que haya judíos viviendo en Palestina. El problema es la ocupación", explica.
Un mensaje de paz en un entorno de violenciaEn una realidad tan violenta, ¿qué tan díficil es promover la perspectiva de Ali Abu Awwad? El activista cree que es la única vía. "El ejército israelí entra en pánico ante la no violencia. Es fácil agredirnos cuando respondemos atacando. Llevamos años luchando militarmente. Antes de los acuerdos de Oslo, los palestinos resistíamos con las armas. Me entrenaron a los 15 años a usar una kalachnikov", recuerda.
"Pero esta lucha debe tener un cimiento y no debemos perder nuestro compás moral por la libertad. Después del 7 de octubre, además, Israel debe aprender una dolorosa lección: no se puede seguir ignorando a los palestinos detrás de un muro, retenes y colonias. Eso no garantiza su seguridad, debe entenderlo".
Ali Abu Awwad aboga además por cambio de liderazgo político tanto en Israel como en la Autoridad Palestina.
La cumbre climática de Naciones Unidas ya inició en ausencia de la delegación de Estados Unidos, país que se retiró del Acuerdo de París. Trump, presidente climatoescéptico y partidario de los combustibles fósiles, boicotea la COP30 de Belém. Pero una alianza de políticos y gobernantes locales toma el relevo.
Mientras que la administración de presidente climatoescéptico Donald Trump boicoteó la cumbre de Naciones Unidas sobre el cambio climático, una delegación de gobernadores y alcaldes estadounidenses sí viajo a Bélem en Brasil, para respaldar la ambición a favor del Acuerdo de París.
"La razón de mi presencia se debe a la ausencia de liderazgo de EE.UU.", declaró el gobernador demócrata de California Gawin Newsom en Brasil en vísperas de la COP30. Newsom, férreo opositor de Donald Trump deploró la ausencia de delegación estadounidense en la conferencia climática "ni siquiera alguien tomando apuntes de lo que ocurrirá en Belém", lamentó.
El presidente estadounidense quien tachó el mes pasado el cambio climático de "mayor estafa" de la historia, impulsó a través de varios decretos, el desarrollo de los proyectos de energía fósil, gas, petróleo y carbón, y paralizó varios proyectos de energías renovables, en total contradicción con la necesidad de reducir las emisiones de CO2 y metano que agravan la crisis climática.
"Es una administración que ha sido totalmente capturada y está totalmente controlada, no solo por la industria de los combustibles fósiles, y por los elementos más extremistas de dicha industria", denunció el senador demócrata de la Comisión de Ambiente del Senado, Sheldon Whitehouse.
"Son tan extremistas que, en la orden ejecutiva original de Trump, excluyeron de la definición de energía la energía solar y la energía eólica. Están dispuestos a violar el diccionario para conseguir sus objetivos. Por lo tanto, no se puede negociar con estas personas. Hay que estar dispuesto a resistir", insistió Sheldon en una rueda de prensa en línea antes de la COP30.
A modo de resistencia, más de 20 gobernadores y decenas de alcaldes que representan el 75% del producto interno bruto de Estados Unidos mandaron un centenar de representantes a la COP30 de Brasil para reafirmar sus políticas locales de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en virtud con el Acuerdo de París.
“Los gobernadores de la Alianza Climática de Estados Unidos están reduciendo las emisiones al tiempo que hacen crecer sus economías y reducen los costes energéticos. Estos 24 estados han reducido las emisiones de gases de efecto invernadero un 24 % por debajo de los niveles de 2005, al tiempo que han aumentado el PIB colectivo en un 34 %”, afirmó Gina McCarthy, ex asesora del gobierno de Joe Biden para los asuntos climáticos y codirectora de America is All in, otra alianza de responsables locales en defensa de la acción climática.
Y aunque Estados Unidos se retiró de varias instancias multilaterales, la Casa Blanca se mantiene atenta para defender los intereses de las energías fósiles. En octubre pasado, delegados del mundo entero estaban reunidos en Londres en el marco de la Organización Marítima Internacional (OMM) para aprobar un nuevo impuesto, mínimo, sobre las emisiones contaminantes del sector marítimo.
Todo estaba listo hasta que la Casa Blanca amenazó de sanciones comerciales a los países que aprobaran la nueva tasa. El proyecto fue finalmente aplazado al menos un año. Un drama diplomático que ilustra el poder de interferencia de Estados Unidos para torpedear las políticas ambientales, incluso fuera de sus fronteras.
Este viernes comienza en Tokio un Congreso sobre la pena de muerte en Asia Oriental, organizada por asociaciones abolicionistas de la región y Juntos Contra la Pena de Muerte. Países como Corea del Norte siguen aplicando ejecuciones, en su gran mayoría fuera de la vista de la comunidad internacional, y han sido señalados por defensores de derechos humanos. RFI conversó con Elizabeth Salmón, relatora de la ONU para los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea.
Se le conoce como Corea del Norte, pero en Naciones Unidas su nombre oficial es República Popular Democrática de Corea - o RPDC. La peruana Elizabeth Salmón es relatora de la ONU para los derechos humanos en ese país y entre sus tareas se encuentra la de monitorear cómo se imparte justicia en el terreno, donde no hay un equipo de Naciones Unidas.
El derecho internacional exige que los Estados que no han abolido la pena de muerte solo la apliquen a los crímenes o delitos de extrema gravedad.
“En el caso de la República Popular Democrática de Corea, sin embargo, lo que tenemos es que existen alrededor de 40 posibles delitos que podrían terminar siendo objeto de pena de muerte”, apunta Salmón.
Entre los delitos castigados con muerte están aquellos vinculados a la comercialización de droga, prostitución y trata de personas.
Se incluye también algo “tremendamente llamativo, el consumo de información de lo que se llama naciones hostiles o enemigas, que básicamente se refieren a Corea del Sur".
Salmón participa en Tokio en el Congreso regional sobre la pena de muerte en Asia Oriental, del 7 al 9 de noviembre.
Aunque es imposible establecer cifras, tuvo acceso a casos de ejecuciones incompatibles con el estándar de castigo a "delitos más graves".
"Como relatora, junto con otros relatores de Naciones Unidas, levantamos la voz y enviamos comunicaciones a la RPDC porque llegó a nuestro conocimiento el caso de 11 mujeres que habían sido repatriadas de China y que fueron sometidas el 31 de agosto de 2024 a un juicio público en el que se les acusaba de haber cometido el delito de tráfico humano y esclavitud sexual. Dos de estas mujeres fueron ejecutadas ese mismo día”, explicó.
Dos recomendaciones aceptadas
La RPDC ha participado en varios ciclos del Examen Periódico Universal, el mecanismo del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para vigilar que se cumplan obligaciones.
“En noviembre de 2024, en su cuarto ciclo, por primera vez en la historia de este mecanismo, aceptó dos recomendaciones que tienen que ver precisamente con el tema de la pena de muerte”, aseguró la relatora.
Chile pedía reducir los casos castigables con la pena de muerte mientras que Países Bajos le solicitó restringir la pena de muerte a los crímenes más serios del derecho.
“A pesar de que tradicionalmente la RPDC no ha querido conversar sobre este tema, en el año 2024 ha aceptado estas dos recomendaciones, que considero tremendamente importantes. Podría ser un signo para poder conversar en el futuro, y ojalá que se tomen en serio estas dos recomendaciones y puedan, en su próximo ciclo o incluso antes, presentar elementos positivos, reformas normativas, restricciones y protocolos que garanticen el derecho a la vida".
Salmón apunta además que, al realizar ejecuciones públicas, Pyongyang busca desalentar cualquier crítica en la ciudadanía.
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