Escusas como "es que este finde me he pasado", "no he bajado nada", "he estado fuera", o "he subido peso", son muy comunes de escuchar los lunes para no acudir a la visita de seguimiento con el dietista nutricionista, pero no son motivo para no ir.
Los seguimientos son imprescindibles porque a pesar de lo que crea la gente, el dietista no está para regañar o reñir a nadie, está para ayudar a superar esos momentos y enseñar a escoger, para motivarte y darte ánimos y para enseñarte a superarlo. Además no bajar de peso o incluso subirlo no quiere decir que no haya habido una buena evolución y seguimiento.
Lo que yo trabajo en consulta, en casos así es:
- Hacer una lista con todos los eventos de la semana o fin de semana.
- Pedir que elaboren una lista con todo lo que han comido, después de cada comida o reunión social.
- Analizamos esa lista.
- Detectamos los errores de esa lista.
- Corregimos los errores de esa lista, con estrategias, sustituciones...