En los últimos meses, pobladores del Río Sonora se han manifestado en múltiples ocasiones buscando detener la construcción de tres presas que estarían ubicadas en Sinoquipe, en el Río Sonora, y en Puerta del Sol y Las Chivas, en el Río San Miguel de Horcasitas. Esto forma parte del Plan Hídrico Sonora 2023-2053, el cual está siendo impuesto por el gobierno de Alfonso Durazo Montaño, sin tomar en cuenta la opinión y postura de los pobladores.
En entrevista en vivo, Rafael Bracamontes, habitante de Puerta del Sol, señaló:
“No se vale tomar carros de uso oficial... carros del Congreso del Estado con logotipos tapados. Nunca se había visto un despliegue tan grande de autoridades a ras de suelo; nunca se han preocupado por la escuela, por la educación, la salud, el ganado o el comercio.”
Esto, en referencia a la estrategia estatal de desplegar a cientos de trabajadores del gobierno para convencer a los pobladores de cambiar su postura sobre las presas.
Además, señaló que hace once años, cuando el río fue envenenado por la mina Buena Vista del Cobre, propiedad de la familia Larrea, no se vio un despliegue similar. Por el contrario, dijo:
“Tuvimos que exigir que cumplieran, pues no se cumplió ninguna de las promesas hechas. En ese entonces el pueblo se manifestó para exigir, y ahorita nos están dando lo que no queremos, y todavía nos lo están atascando a fuerzas.”
Por último, advirtió que temen que estas presas beneficien únicamente a la minería, pues indican que la mina de Cananea ya no cuenta con agua y estas obras serían una fuente cercana y segura del recurso para la empresa. Mientras esta sospecha se hace más sólida, los pobladores continúan organizándose.