Belarmina Díaz, consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico del Principado de Asturias, ha estado en Las Mañanas de RNE con Josep Cuní hablando de la tragedia de la mina de Zarréu, en Asturias, que ha acabado con la vida de cinco trabajadores y ha dejado cuatro heridos graves. "Estamos muy conmocionados porque el grisú es un gas muy imprevisible, que explota a una concentración determinada y con un comportamiento a veces muy traidor", explica Díaz, que también es ingeniera de minas. Además, tiene una visión clara sobre este tipo de accidentes: "Desde nuestro punto de vista cualquier accidente debería de evitarse y puede ser evitado".
La consejera explica que el protocolo a seguir es que un vigilante entre con un detector de grisú en la mina, y que entiende que esa medida de seguridad se habría aplicado. A consecuencia de la tragedia, el sector ha convocado dos días de huelga por las condiciones de riesgo que atraviesan en las minas, aunque la entrevistada afirma que "antiguamente había muchos accidentes muy graves, pero en los últimos tiempos no se estaba detectando esa fuerte incidencia". Díaz especifica que la mina tenía un permiso hasta el 11 de abril para retirar material, máquinas o vías, de manera que se pueda producir el cierre definitivo del piso tercero, pero que aún no han podido esclarecer si esas eran las labores que se estaban realizando en el momento de la explosión.
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