
Sign up to save your podcasts
Or


La investigación sobre las bacterias que nos habitan ha dejado suficientemente claro que la obesidad no parece ser solo resultado del vicio voluntario de comer demasiado, o del pecado de gula. En el mundo de la caloría fácil en el que vivimos, para muchos la obesidad es la consecuencia natural de desequilibrios fisiológicos. En ocasiones, estos desequilibrios son causados por la propia voluntad de curar otros males que, de manera antes insospechada, afectan a nuestro apetito, a nuestras defensas e incluso pueden afectar a nuestro estado de ánimo.
Hace ya unos cuantos años se aceptó la existencia de un quinto tipo de sabor que se añadía a los cuatro sabores tradicionales: dulce, salado, amargo y ácido . Este quinto sabor se denomina umami y lo proporcionan, en particular, alimentos ricos en proteínas y aminoácidos. Por sorprendente que pueda parecer, la lista de sabores no estaba cerrada todavía y sabemos hoy que existe un sexto tipo de sabor que algunos experimentan mucho mejor que otros: el sabor graso.
En un estudio realizado en 2002 se comprobó que niños con una variante génica que producía menos cantidad de un enzima eran más susceptibles de convertirse en adultos violentos, sobre todo si habían sido maltratados en su infancia. Sin embargo, los niños que poseían una variante génica productora de mayor cantidad de este enzima no eran tan susceptibles de convertirse en personas violentas. Los estudios sobre los genes “del lado oscuro” y “del lado luminoso” continuaron, pero guardaban una sorpresa mayúscula, en muchas ocasiones, ambos genes son ¡los mismos!
La presencia de la Luna ha inspirado desde hace mucho, a muchos, la idea de que tal vez la Luna no sea el único satélite natural de la Tierra. A pesar de los supuestos descubrimientos de segundas lunas, nunca se ha podido demostrar la existencia de ningun otro satélite estable. Sin embargo, científcios europeos y americanos, utilizando el poder de simulación del superordenador Jade, acaban de demostrar que la Tierra sí tiene otros satélites pero… le duran poco.
¿De qué están hechas las cuatro letras del ADN? ¿Qué moléculas y átomos las forman? ¿Podrían estar formadas de otro modo diferente al que lo están? Esta pregunta tiene su interés, aunque solo sea para averiguar si el ADN de organismos extraterrestres tendría que ser necesariamente igual que el nuestro. Un grupo de investigadores europeos y estadounidenses han creado por procedimientos químicos seis ADNs artificiales, al que genéricamente denominan XDN (o XNA, en inglés).
Algunos estudiosos han definido la lectura como la capacidad de pronunciar las palabras, de saber identificarlas frente a grupos de letras que no lo son, y de conocer el significado de las palabras y de un texto. Aunque algunos animales, como los loros, pueden pronunciar palabras o incluso frases enteras, no parece que sean capaces de leer. Sin embargo, la capacidad de identificar las palabras frente a grupos de letras que no lo son tal vez esté al alcance de algunos de los animales más inteligentes, como los primates.
En nuestras sociedades unos mandan más que otros y la mayoría desea mandar. La investigación sobre este tema ha revelado que en humanos y otros primates, estar situado en los rangos inferiores de la escala social acarrea cambios fisiológicos que se traducen en peores perspectivas de salud. Un estudio con monos ha revelado que la posición social afecta al funcionamiento de ciertos genes relacionados con el sistema inmune.
Sorprendentemente, la vacunación, en tanto que comportamiento social conducente a la supervivencia de la especie, no la inventó el médico inglés Edward Jenner en 1796, sino… ¡las hormigas!, hace probablemente millones de años. El invento deber ser necesariamente resultado del efecto de algunos genes, obviamente no de la ingeniosidad de las hormigas. Vivir para ver.
Investigadores de la Universidad de British Columbia, en Canadá, han inventado un procedimiento para averiguar si las ratas son o no buenas trabajadoras intelectuales. Intentaron también comprobar si la administración de estimulantes frecuentemente ingeridos por los seres humanos ejercía algún efecto en la decisión de las ratas de realizar o no la tarea difícil. Estos estimulantes incluyen, cómo no, el café y el alcohol.
Entre las múltiples causas de calvicie, una de las más importantes es la hormonal. La pérdida de pelo, en el patrón típico que sucede en los hombres, está relacionada con cambios en las hormonas androgénicas, en particular en la testosterona y hormonas relacionadas. Sin embargo, la acción de los andrógenos no explica la totalidad de los casos de calvicie, ya que hombres calvos y no calvos pueden poseer niveles similares de estas hormonas sexuales. ¿Por qué entonces algunos se quedan calvos y otros, no? La explicación se encontró en los genes.
From the publisher's feed

42 Listeners

40 Listeners

11 Listeners

10 Listeners

2 Listeners

37 Listeners

122 Listeners

2 Listeners

16 Listeners

12 Listeners

98 Listeners

46 Listeners

110 Listeners

30 Listeners

169 Listeners

80 Listeners

20 Listeners

59 Listeners

237 Listeners

181 Listeners

27 Listeners

41 Listeners

2 Listeners

12 Listeners