
Sign up to save your podcasts
Or


Tendemos, en general, a abrazar las noticias positivas, pero desdeñamos las negativas. Esta tendencia tan humana genera problemas similares a las burbujas en la economía, la cual abordamos de manera excesivamente optimista; falta de preparación frente a accidentes y riesgos naturales, que nunca nos van a suceder a nosotros; o malas decisiones para nuestra salud, puesto que no vamos a caer enfermos, eso solo les sucede a los demás. ¿Por qué ocurre este fenómeno? ¿Qué parte de nuestros cerebros está implicada en sesgar las ideas a nuestro favor?
El proyecto de investigación ENCODE, en el que participan más de 400 científicos, ha revelado que la mayoría de nuestro genoma es necesario para su correcta función. Las regiones del genoma humano que no contienen genes –y que a pesar de constituir la mayoría del genoma fueron bautizadas por ello “ADN basura”– son también importantes, puesto que poseen elementos de control fundamentales para el correcto funcionamiento de los genes. Muchas regiones del genoma albergan a los llamados “pseudogenes” los cuales, como su nombre indica, son “falsos genes”.
La cantidad de carbono-14 en la atmósfera se encuentra en equilibrio y este equilibrio permite determinar la edad de restos fósiles. No obstante, a lo largo de la historia se han producido variaciones puntuales de C14 en la atmósfera que impiden una datación correcta. Una de ellas se produjo durante los años 50 y 60 del pasado siglo debido a los ensayos nucleares, cuya radiación causó un incremento acusado en la formación de C14. Otra sucedió en 775, año en el que Carlomagno inició su campaña de conquista de la región, hoy alemana, de Westfalia.
El juego de la vida y de la muerte sucede cada día, cada hora, cada minuto en nuestros cuerpos, y su correcto equilibrio es imprescindible para gozar de buena salud. Hasta la fecha, se han descrito tres tipos de muerte celular que suceden por mecanismos moleculares diferentes. Estos son la autofagia, la apoptosis y la necrosis. Recientemente, se ha descrito un nuevo proceso de muerte celular denominado fagoptosis.
Crimen y castigo son dos constantes de la naturaleza social del ser humano que deben ser explicadas desde el punto de vista de la biología y la evolución de nuestra especie. Para investigar la evolución de las características que nos hacen humanos, la ciencia suele volcarse en el estudio de especies cercanas a la nuestra, como el chimpancé. ¿Son capaces los chimpancés de castigar a los violadores de sus normas sociales aunque no sean personalmente afectados por dicha violación?
El reciclaje no es un invento humano; la Naturaleza lo inventó mucho antes que nosotros. De hecho, el reciclaje se originó en el interior de las primeras células que aparecieron sobre el planeta Tierra. Las células poseen factorías de producción de las piezas necesarias para la maquinaria de la vida, las más importantes de las cuales son las proteínas. Al igual que los modernos electrodomésticos, las proteínas, tras un periodo de vida útil, se estropean y se convierten en basura. Una basura molecular que las células “reciclan” de una manera muy eficaz.
Aunque el precursor del moderno inodoro fue diseñado en 1596 por un tal John Harington, su uso no se popularizó hasta nada menos que trescientos años mas tarde, hacia finales del siglo XIX. No obstante, no creamos que este invento se encuentra en las casas de todo el mundo. Nada menos que un 40% de la población mundial (unos 2.600 millones de personas) no ha usado jamás un inodoro, sorprendentemente un 10% más que el porcentaje de población que no ha usado un teléfono móvil. Ahora se investigan nuevas formas de mejorar el invento.
Un estudio científico, llevado a cabo con 136 niños en orfanatos rumanos, ha revelado que el volumen de la materia gris en la corteza cerebral de los niños que han estado internados en orfanatos en algún momento de sus vidas es significativamente menor que el de los niños que nunca han estado ingresados en orfanato alguno. Además, el volumen de la materia blanca cortical de los niños que siempre han vivido en un orfanato es también menor, aunque este volumen se recupera tras la adopción por una familia.
Investigadores de la Facultad de la Tierra y la Exploración Espacial de la Universidad de Arizona, USA, intentan averiguar qué características deben poseer las estrellas similares al Sol para que evolucionen lentamente y, por consiguiente, mantengan estables más tiempo sus zonas habitables. Estos investigadores han descubierto que la composición química de estas estrellas influye de manera determinante en su evolución.
Nuestra querida Vía Láctea pertenece a un tipo de galaxias que los astrónomos han llamado “el valle verde”. Desgraciadamente, las galaxias “valle verde” son las que poseen en su centro los agujeros negros más masivos y activos de todas. La actividad de estos agujeros negros y la intensa radiación que emiten influyen en la generación de estrellas en la galaxia entera, y en las condiciones de estabilidad necesarias para originar y sustentar la vida la cual, en esas condiciones, resulta más difícil, tal vez imposible. ¿Cómo puede ser entonces que estemos aquí, vivos, en una galaxia de tipo “valle verde”?
From the publisher's feed

42 Listeners

40 Listeners

11 Listeners

10 Listeners

2 Listeners

37 Listeners

122 Listeners

2 Listeners

16 Listeners

12 Listeners

98 Listeners

46 Listeners

110 Listeners

30 Listeners

169 Listeners

80 Listeners

20 Listeners

59 Listeners

237 Listeners

181 Listeners

27 Listeners

41 Listeners

2 Listeners

12 Listeners