Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

By Misioneros Digitales CatólicosReligion & SpiritualityChristianity
Download on the App Store

Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano episodes

  • Juan 20, 11-18

    Llorando


    1) Afuera: Una persona juzga cuando no lo vivió. Es ahí cuando uno se hace el moralista o el legalista. Está señalando con el dedo a todo el mundo. Hay veces que, en vez de pedirle a Dios que cambie nuestras circunstancias, nos empezamos a dar cuenta que Dios usa nuestras circunstancias para cambiarnos a nosotros y, desde allí, poder dar un mensaje de consuelo. En esta mujer que vemos en el evangelio puedo comprender que la vida dura es una materia obligada y no extracurricular, como en la escuela. Todos la tenemos que afrontar, que rendir, pero recordá que Dios no se deleita en nuestro sufrimiento, sino más bien en el proceso, porque allí vamos aprendiendo a crecer.


    2) Puesto: Cuanto todo se cae y sentís que el fracaso está presente, porque no le encontrás vuelta atrás, veo que la única forma de vencer al miedo es atravesándolo y dejando que te atraviese. El miedo está acostumbrado a que vos huyas, porque el miedo en gran parte te lo terminas inventando vos mismo en tu cabeza y en tu mente. Tu propio miedo está acostumbrado a que huyas, pero, si te das vuelta, el miedo se desorienta. Por eso, si algo te da miedo, avanza y sigue, porque claro que es incómodo, pero la incomodidad es inofensiva. Como dice Espinosa: “Los valientes antes fueron cobardes y, si has sido un pequeño cobarde, puedes acabar siendo un gran valiente”.


    3) Retengas: Una de las cosas que estudiaba del narcisismo es que es más fuerte el deseo de ser admirado que el deseo de ser amado. Hay gente que prefiere la admiración más que el amor genuino y sincero. Este es uno de los golpes que dan las redes sociales y a los que todos estamos expuestos. En donde, por tener más seguidores, somos capaces de olvidarnos de lo que amamos. Hay gente que simula en la vida que es feliz, pero solamente para que los admiren. Hay gente que se va de vacaciones para buscar la foto o hasta incluso a ayudar a alguna obra para buscar la foto. Las redes pueden convertirse en un mundo de apariencias: creamos la foto de la familia perfecta, del trabajo perfecto, nos ponemos en modo avatar. Hay personas que hasta se casan en fingimiento, porque viven fingiendo toda su relación en modo avatar, mostrando lo que quieren mostrar y no la realidad. Amar es estar relajados, sin miedo a que nos juzguen. No tenemos que fingir ni esconder verdades, podemos decir lo que tenemos en mente. Claro que con Dios nos mostramos como somos y Él se nos muestra como es. Con Jesús no es necesario sostener una falsa identidad, porque te muestra que está, pero eso sí, “no retengas” más bien ábrete a lo nuevo con Dios. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Mateo 28, 8-15

    Jesús ha resucitado


    1) Atemorizados: Dios no es católico ni lefebvrista ni adventista ni metodista ni, mucho menos, luterano; tampoco es de la renovación carismática ni del pentecostal ni reformado ni anglicano… Dios es simplemente amor y nos enseñó en su palabra que todos sabrán que somos sus discípulos por el amor que nos tengamos los unos a los otros. Dios nos recuerda que debemos reconocernos como hermanos en un mundo dividido y polarizado, incluso nos pide que hagamos esto en su memoria: “Hagan esto en memoria mía”. Por eso la Eucaristía nos convoca. Dios está por encima de grupos e instituciones o movimientos. Me animo a decirte que muchos de los que pensamos que tenemos asegurada la entrada a los cielos no estaremos allí y muchos de los que condenamos aquí en la tierra puede que estén bailando al son de la cítara del cielo. Capaz que nos sorprendamos con la cantidad de mundanos que veremos en la fiesta del paraíso con Jesús. Gracias a Dios que fuimos asignados al mundo y que somos y muchos nos consideran mundanos.


    2) Noticia: Hace unos días un amigo me invitó a tomar un café. Me contó que está leyendo la biblia y que hay muchas cosas que pone en tela de juicio y que no le cierran muchas cosas con la fe católica. Me encantó. Creo que él creía que lo iba a regañar, pero, al contrario, me alegré y estuvimos charlando bastante, casi dos horas, explicándole sus dudas. Por eso, razona, piensa, lee, instrúyete y trata de llegar a tus propias conclusiones, porque eso da valores para uno. El que se fundamenta en dogmas necesita un líder que imponga, pero no se es así auténticamente libres. Para ser libres uno tiene que llegar a la conclusión propia. Jesús nos dijo que “La verdad los hará libres” y la clave es una crítica inteligente. Por eso, no tengas miedo en dudar y buscar, porque no seguimos a un líder seguimos a Dios y, por ende, descubrimos en este tiempo que Dios está más cerca de lo que imaginamos y pensamos.


    3) No teman: Dios es quien tiene la última palabra y comprende que el tiempo es quien lleva a la verdad. Hay veces que sentimos que nuestros sueños están crucificados, pero es Dios quien nos enseña y recuerda que puede resucitarlos. No dejes que la fe caiga, más bien la fe es lo que día a día nos levanta. Confía en Dios y en sus tiempos. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Juan 20, 1-9: Resucitó

    1) Madrugada: A medida que crecemos espiritualmente vamos cambiando y cada Semana Santa hay algo que nos lleva a cambiar, pero siempre seremos nosotros mismos. Porque una semilla de durazno puede crecer y convertirse en un árbol, es decir que cambia de forma porque ya no es algo chiquito, pequeño y duro, pero nunca se va a transformar en una higuera o en un rosal. Es importante que recuerdes que Dios nunca va a querer que seas otra persona. Dios te hizo con este temperamento y estos dones, te hizo a su manera. Recordá que nuestra singularidad es producto del diseño de Dios. Pero hay gente que piensa, y yo lo pensé también durante muchos, que si iba a la iglesia o si me hacía cura iba a ser algo distinto, como convertirme de Bruce a Batman, o al estilo Power Ranger. Hoy te quiero recordar que Dios nunca desecha su materia prima, nunca desecha lo que Él mismo gestó en vos, o cómo te creó. Sí puede redirigir nuestra vida, pero no cambiar nuestra esencia. Por lo tanto, hoy, si resucitas no es que sos alguien distinto, sino que pasas a ser alguien pleno.


    2) Llevado: La angustia de María Magdalena la asumo como esas angustias que todos pasamos, cuando no encontramos el sentido a las cosas, incluso cuando nos preguntamos “¿Por qué Dios lo permite?”. Pero te recuerdo lo que dijo san Pablo “Todas las angustias son temporales”, pues todas tienen un límite de duración, todo tiene su tiempo. Las pruebas y esta vida nunca duran para siempre. No hay pruebas que sean por la eternidad. A veces nos va a tocar una vida difícil, otras temporadas difíciles y hasta algunas veces meses difíciles. Pero las pruebas pasan a ser nuestro testimonio. Dios nos consuela para que luego nosotros podamos consolar. Te lo digo yo por experiencia propia porque, cuando pude pasar mis crisis, aprendí a ver a las personas heridas de una manera distinta y hoy las puedo acompañar de una manera distinta. Cuando uno consuela desde la experiencia tiene una visión totalmente distinta.


    3) Corrían: Una vez un monje me dio un hermoso consejo “Ten la piel dura y el corazón tierno”. Es por ello que te propongo en este día de Resurrección que corras a ver tu vida y no dejes que las críticas y los golpes te hagan olvidar de vivir y de la ternura de vivir. Cuida esa ternura que te dieron en la vida y aunque muchas veces hayas pasado cruces, hoy es tiempo de resurgir y de volver a vivir, porque la vida es para vivirla y volver a comenzar cuando uno cae. Hoy trata de buscar en tu interior eso que te hace ser una persona distinta y comprende que es “caminar hacia” lo que le da sentido a una manera de vivir, porque cuando descubrís al resucitado no es que aprendiste algo en la vida, sino que llevas un estilo o un modo de vivir. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Mateo 28, 1-10: Gloria

    1) Pasado: Hoy quiero recordarte que eres eterno y que tenés un Espíritu que te mueve y te llena de vida. Me gustaría recordarte la frase de Descartes “Pienso, luego existo” en la cual dice que, cuando llega la muerte física, desaparece la mente. Hoy doy vuelta esta frase: “Existo y luego pienso”, porque la muerte física ya no es el fin, sino una transformación. Ahí te explico también esa experiencia de muchos que me dicen “Padre, en una operación estuve muerto, pero volví y vi todo, vivo”. Por lo tanto, te recuerdo que tu realidad es que sos eterno y que vivirás en Dios y que la muerte no tiene la última palabra. Existís antes de pensar y por tanto anhela esa eternidad y busca siempre esa esperanza de vivir en Dios.


    2) Temblor: Hay tres preguntas que creo que te tenés que contestar: ¿Quién soy? ¿Quién estoy siendo? y ¿Quién debo ser? Si no te animas a responder estas preguntas es porque hay algo que debes cambiar. Por lo tanto, hoy date esa oportunidad de mirarte vos y decidir de una vez por tu vida y por tu historia. Es la etapa cuando tenés que darte cuenta de vivir y salir del automático. Es poder mirar tu espacio de vida y saber por dónde caminar. Es comprender que si no tenés en claro tu historia y tu identidad, es difícil que puedas resucitar.


    3) Decirles: Me gustaría terminar con algo que escuché por ahí, que te puede ayudar a cambiar para resucitar y resucitar para cambiar:

    El ignorante opina sin ser llamado. El sabio espera a ser invitado.

    El ignorante corrige para sentirse superior, el sabio comparte desde la humildad y desde la semejanza.

    El ignorante reacciona desde su herida, el sabio responde desde la presencia.

    El ignorante ataca las ideas que no comprende, el sabio observa lo que esas ideas despiertan en él.

    El ignorante busca tener razón, el sabio busca ver con claridad.

    El ignorante habla más fuerte cuando duda, el sabio baja la voz cuando comprende.

    El ignorante siempre querrá salvar a los demás, el sabio respetará el proceso de cada uno.

    El ignorante se defiende de todo porque vive en alerta, el sabio no se siente amenazado porque vive en presencia.

    El ignorante juzga el comportamiento, mientras que el sabio mira el estado mental del que lo origina.

    El ignorante deja ruido tras su paso, el sabio deja espacio, huella y presencia.

    El ignorante jamás reconocerá la sabiduría, en cambio la sabiduría reconoce al instante la ignorancia.

    Los ignorantes compiten entre sí porque creen que el crecimiento del otro los empequeñece, mientras que los sabios celebran el despertar de los demás porque refleja la verdad de la vida.

    Hoy resucita y deja de mentirte porque la verdad en vos te hace libre y vives. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Viernes Santo: La Pasión

    1) La multitud: Tu vida no depende de lo que la gente decida por vos. Jesús hasta el último instante nos muestra que todo depende de uno. Imagino la imagen del diálogo de Jesús ante Pilato. Si Jesús decía “No soy rey” todo terminaba ahí, pero, sin embargo, Jesús muestra claramente su identidad y no espera que la gente actúe por Él. Cuenta la historia que había un pájaro gigante que se apoyó en una rama. El sapo se le acercó y le dijo “¿No temes que la rama se quiebre y te caigas?”, pero el águila le dijo “Es que no espero nada de la rama, porque mi confianza no está en la rama, sino en mis alas”.


    2) La lógica: Hoy quiero plantearte algo que es para pensar sobre la lucha interna entre lo que pienso y lo que siento, entre ser creyente y no serlo. Te presento tres conceptos: conciencia, alma y, según los neurólogos, “supraconciencia”, pero nosotros los creyentes lo llamamos Espíritu. Se lo llama supraconciencia porque está por encima de la conciencia y porque nos muestra que aparece en nuestras vidas. Esto es indistinto de la creencia religiosa, sé que hay muchos que me escuchan que no son creyentes o son de otra religión. Por eso me baso en esto que es es científico, para que recuerdes que hay algo por encima de tu conciencia. Te sumo algo más para que pienses en este día de silencio: Immanuel Kant, el gran racionalista del siglo XVIII que escribió la “Crítica de la razón pura” dijo: “Hay dos cosas que me sorprenden enormemente, una externa que es cuando elevó la vista y veo la magnitud del cielo y su belleza, porque hay algo que lo hizo y lo controla. Lo segundo es la conciencia cuántica, es decir, lo interno. Hay algo interior que me permite saber si hago un acto que es ético o no ético”. Todos tenemos algo dentro que nos dice si hacemos bien o mal. Es saber que dentro de lo finito que somos hay algo infinito (que para nosotros es alguien no algo) Pero la conclusión a la que quiero llegar es que dentro de vos está la vida misma y no tenés que dejarla morir. Busca en tu interior al Dios de la vida que te habla en el silencio. Jesús en el camino a la cruz habla poco, pero habla mucho en el silencio. Porque en la vía dolorosa de tu vida encontrarás fuerza en el silencio y en el hablar con el Espíritu, porque hay un Dios que existe. Hay un Dios que está.


    3) Cruz: Busca siempre lo que une y no lo que separa. Busca siempre lo que conecta y no lo que enfrenta. Busca siempre una razón para perdonar y no una razón para acusar. Busca siempre no controlar, no hacer sino más bien dejarte hacer y comprender que no eres una fotocopia, sino que eres alguien único. Por eso, date la oportunidad de amar, incluso cuando hay cruces. Porque quien ama se sacrifica y quien se sacrifica se entrega, pero quien se entrega es por algo o por alguien; porque, cuando se tiene en claro lo que se hace, se vence hasta la muerte. Algo bueno está por venir.

    5 min
  • Juan 13, 1-15: Triduo Pascual

    1) Inspirado: Me viene a la mente el profeta Jeremías. El profeta que escribe “Lamentaciones”, que es su diario de quejas contra Dios. “Dios me llevó de la luz a las tinieblas”. Otra que es similar a la que decimos “Dios no me escucha”. Jeremías presenta en ese libro cinco capítulos de enojo, rabia y angustia, que veremos en el transcurso del Triduo, especialmente el Jueves y el Viernes Santo, en las primeras lecturas. Creo que por eso no está mal decirle a Dios lo que uno siente. En Jeremías leemos entre líneas “Está vida apesta”. Por eso estos días veremos escritos del Antiguo Testamento, de Lamentaciones y de Isaías. Todo esto nos muestra que es válido mostrarle a Dios nuestra queja. Dice en una parte del libro “Delante de Él expondré mi queja”, “Ante Él manifestaré mi angustia”. No es pecado y Dios no toma a mal que le digamos “Estoy angustiado” , “Estoy mal”, “Estoy triste”, “Otra vez me quedé sin trabajo”. Está bien que no estés bien a veces. Tenemos que aprender cuando no estamos bien a pedir ayuda. Es importante dejarse ayudar. A veces la depresión y la tristeza pueden aflojar al mejor de nosotros, por eso es importante el servicio de ayudar al que está caído.


    2) El Padre: Hace dos semanas me fui a terapia intensiva a ver un enfermo. El señor me dijo “Padre, quiero hacerle una pregunta complicada” pero en estos días de terapia pienso mucho. Le dije “Hablé nomás”. “¿Por qué cuando empezamos a saber, tenemos que empezar a irnos?”. Porque cuando empezamos a tener la edad de jubilarnos o madurar o ser sabios, se empieza a acabar la película. Me quedé pensando en este planteo. Porque qué distinta sería la vida si empezamos con este planteo. Hoy Jesús te muestra que la vida es para vivirla en y desde el servicio, porque haciendo la vida de alguien mejor, tu vida es un gran modo de vivir.


    3) Eucaristía: Hoy celebramos al Pan vivo bajado del cielo. Es lo que nos mantiene como Iglesia y es el eje central de nuestro vivir. La Iglesia está viva aún en estos tiempos porque es Cristo Eucaristía quien la mantiene. Esto nos lleva a que en la vida o somos piedra o somos esponja, o resistir o recibir. Cuando enfrentamos una crisis podemos endurecernos y huir de Dios, resistir a Dios. Los corazones endurecidos nunca sanan. Los corazones de esponja, sí. Efesios 5 nos dice “Nunca te dejaré” y en cada Eucaristía se renueva el pacto de amor. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Mateo 26, 14-25: Fue a los sacerdotes

    1) Sumos sacerdotes: El crecimiento espiritual es artesanal, no es que se produce en serie. Dios no bendice un grupo de gente, sino más bien Dios bendice a personas concretas. Porque Dios no tiene una talla universal para todos, todos vivimos de distintas formas y luchamos con pecados diferentes, incluso nos relacionamos con Dios de manera diversa. Necesitamos conocernos y saber nuestro pecado distintivo. Por lo tanto, no busques una institución, sino más bien busca a Jesús en una institución. No creas que todos somos iguales, porque todos tenemos algo que nos distingue.


    2) Mi hora: En el Reino de Dios todos son bienvenidos a su mesa, pero somos nosotros los que ponemos trabas para vivir la vida espiritual, algunos desde la culpa y otros desde la victimización. Escuchamos muchas veces en la iglesia, en curas, pastores: “Dios ama a todo el mundo”, pero después leemos la letra pequeña del contrato: “Pero tenés que ir al grupo parroquial, tenés que reunirte en el consejo pastoral, tenés que hacer el retiro tal o cual…”. Entonces uno ve que “el todos” trae letras pequeñas. Por eso Jesús recuerda que en su casa hay lugar para todos, incluso si lo traicionamos. El verdadero traidor de Jesús hoy es quien pone trabas para que uno llegue a Jesús y esas trabas son propias de una religión rígida y de un mero cumplimiento.


    3) Maestro: Judas fue elegido después de una larga oración de noche, no era un espía. Si piensas que Judas es una porquería estás poniendo en tela de juicio a quien lo escogió. En la Última Cena se sentó en el lugar de honor. Pienso también en los otros discípulos que se fueron corriendo como ratas, abandonando a Jesús. Pienso en Pedro que jura no conocer a Jesús cuando le ponen presión. Judas no fue ni la primera ni la última persona que haya traicionado a Jesús, pero sí la más famosa. Pedro y Judas tuvieron liderazgo en los discípulos. El problema de Judas es que era un legalista y se quitó la vida porque no quiso recibir lo que Jesús vino a ofrecer, que es la gracia. En vez de correr a la cruz terminó corriendo al templo y no encontró gracia. Cuando fracasó en su vano intento de santidad se terminó suicidando. Hay muchos que se quitan la vida espiritual por mantener una sana doctrina y no son lo que Dios quiere que sean, sino lo que las leyes le reglamentan. Sí, mucha gente que tiene una sana doctrina y es legalista, no vive la vida, sino que reglamenta y ritualiza a la vida, que en vez de seguir a Jesús termina siendo un fanático o un fundamentalista de Jesús. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Juan 13, 21-33. 36-38: ¡Entregará!

    1) La mesa: No le pidas a Dios que te quite las tormentas, más bien pídele que te enseñe a bailar bajo la lluvia. Las tormentas de la vida no vienen a destruirte, sino a mostrarte de qué estás hecho, a revelar esa fuerza que no sabías que tenías hasta que no tuviste otra opción. Recuerda que el árbol que sobrevive a la tormenta no lo hace porque el viento no sopló, sino lo hace porque sus raíces son más profundas que el mismo miedo. Pedir que te quiten las dificultades es pedir que te quiten las posibilidades de crecer, porque el crecimiento aparece cuando hay resistencia, cuando uno aprende a moverse dentro del dolor y empieza a hacerse fuerte.


    2) Pregúntale: Es necesario también que te preguntes dónde estás parado y por dónde va yendo tu vida, fíjate en dónde está hoy tu historia. Date la posibilidad de sentarte y ver con quién compartes tu vivir. Estamos en Martes Santo y seguís con el acelere. Baja un cambio y fíjate en dónde estás parado y con quién estás caminando, capaz que dejaste a mucha gente de lado.


    3) Judas: Dostoyevski decía: “Cuanto más oscura es la noche, más brillan las estrellas; cuanto más profundo es el dolor, más cercano está Dios”. Por eso, también todos pasaremos por un Judas que nos traicionará y nos hará doler la vida, pero la vida es un crecer desde el dolor. Dios te eligió como eres. Una vez, recuerdo, cuando dudaba de mi vocación, me acerqué al sacerdote y le dije “Creo que Dios no eligió al hombre correcto”. Él me miró y me dijo “Pero Dios es tu Dios correcto”. Confía en Dios, incluso cuando te traicionen, incluso cuando te sientas perdido. Algo bueno está por venir.

    3 min
  • Juan 12, 1-11: Lunes Santo

    1) Iscariote: Una persona dominada por el ego nunca será feliz, nunca será libre. Tendrá momentos de placer cuando consiga el motivo material que persigue (como lo podemos ver en Judas) Hay personas que persiguen un viaje o comprarse un celular o un reloj o una casa, etc. pero es pura dopamina que sacia por el momento. Sin embargo, la felicidad es como vemos en María: quietud, silencio y reposo, y esto es serotonina y no dopamina. Recuerda que nuestro carácter está formado por una serie de hábitos y es aquí donde entran mis preguntas: ¿por qué nuestros hijos se nos suicidan?, ¿qué pasa que hasta se pide la eutanasia en algunos países para personas menores de 30 años?, ¿qué está sucediendo y qué estamos haciendo, padres y abuelos? Los hábitos que debemos dar no es educar tan solo, sino formar. Nos estamos olvidando que el hombre es cuerpo, mente y espíritu. Hoy, ayudemos a recordar que lo material no hace feliz. No seamos promotores de dopamina (placer instantáneo) sino promotores de vida, con todo lo que ella implica.


    2) Impregnó: La gente productiva no pierde el tiempo aclarando constantes malos entendidos. Hay veces que tu vida es reducir a pasar el tiempo explicando lo que haces e incluso buscando que hablen bien de vos. Creo que hay relaciones que hay que renegociarlas. Creo que así fue con los apóstoles y Jesús, porque hay términos que con el tiempo van cambiando. Hay gente que espera que vos le resuelvas los problemas y tenés que dejar en claro que vos no sos eso. Hasta yo tuve que aclarar muchas veces que yo no estoy aquí para resolverle el problema a las personas. Uno solo está para conducir al Señor. Hay que renegociar las expectativas que incluso pueden tener de uno. Cuando nos excedemos en el presupuesto emocional, terminamos olvidándonos de nuestro objetivo, porque siempre queremos saciar a la gente. Hay mucha gente “mimosa” que solamente te exige más y más. El problema no es que te exijan, el problema es que siempre busques complacerles.


    3) Lázaro: Hay personas que están en proceso de conversión, personas que capaz que en este inicio de Semana Santa irán a los ritos y capaz vuelvan el año entrante. Estamos acostumbrados a lo inmediato, pero hay personas que hacen su proceso. Tomás dudó, hay gente que va a dudar y Jesús no los rechaza. Los cristianos no necesitamos tener las respuestas a todo. Es hora de que, de lunes a sábado seamos luz en nuestro lugar de trabajo cotidiano, y los domingos vayamos a recibir la unción con Jesús y desde Jesús Eucaristía. Para qué te quiero tener todo el día en el tiempo metidos, necesito que salgas. Porque, si permanecemos metidos en el templo, muchos no harán su proceso de conversión y vos y yo nos convertimos en fariseos de la nueva era. Algo bueno está por venir.

    4 min
  • Mateo 26, 14-75. 27, 1-66: Domingo de Ramos

    1) Judas: Estaba a cargo de la bolsa común. Por eso me gustaría decirte que el materialismo identifica al ego. Ahí te das cuenta de que el sentido de la vida es muy peligroso y hasta está ese pánico a la muerte, que es lo que viviremos en estos días. En esta sociedad que vivimos se vive demasiado la egomanía y el terror a la muerte, pero lo que llama la atención es que el ego está unido a lo material. Sabe que con la muerte el ego desaparece. Cuando uno se deja dominar por el ego se aferra a lo material y hasta puede temer a cosas o personas que le hagan sentir que muere. Tenemos miedo a la muerte. Hoy te presento cuatro cosas que nos dan temor a la muerte:

    a) El paso de la vida a la muerte es doloroso y molesto. Por eso muchas veces escuchamos que dicen “Ya descansa en paz”. Porque sí, genera dolores, angustias y sufrimiento.

    b) Es un paso a lo desconocido, no hay nada que aterre más a la persona egoísta que ir a lo desconocido. Es capaz de quedarse y asumir cosas dolorosas, pero conocidas.

    c) Miedo, porque venimos sin nada y nos vamos sin nada. Dejamos familia, amigos, éxitos y riquezas. Todos esos logros desaparecen con la muerte, no tenemos nada.

    d) Instinto de conservación. Por eso, cuando uno no tiene valores la vida no tiene sentido. En el análisis que se hizo hace poco se vio que hay un suicidio por semana en colegios y escuelas. El suicidio en personas de 14 a 35 años ha crecido muchísimo, a pesar de que lo tienen todo: sexo, dinero, conectividad. No pasa por lo material o por los viajes o por lo que tienen o no tienen, va más allá. La vida en lo materialista del ego no tiene sentido. Eso llega hacia la autólisis. Sin embargo, veo gente que cuando tiene valores y le pone fe, aprende que la vida es maravillosa y hay que vivirla.


    2) Prepararon: Hoy iniciamos el último tramo de este trabajo espiritual interior. Es ver lo que uno debe cambiar en su vida y trabajar por ser esa mejor persona que te propones. Esto es esfuerzo y asumir que hay gente que aparecerá y gente que desaparecerá. Esto es comprender que muchos te aplaudirán y en poco tiempo te crucificarán, que vamos a experimentar el dolor de la soledad y la angustia de la traición, ustedes y yo. Pero todo esto se puede superar porque el final de la película no es la crucifixión, sino la resurrección.


    3) Engañar: Hay veces que tenemos que tragarnos nuestro orgullo con el realismo. Debemos admitir incluso que hay relaciones que nos debilitan y hay gente ciega que, cuando se le aparece Jesús y le dice: “¿Qué quieres que haga por ti?”, en vez de decirle: “Que vea”, le dicen: “Dame un bastón blanco”. Porque hay gente que escoge la parálisis y vive dependiendo de un bastón blanco y luego culpa a Dios por no caminar solos. Toda persona que recibe algo sin ningún esfuerzo es porque hay otra persona que trabajó el doble para que lo tenga. Por eso aprende que tu vida valió la cruz de un Cristo crucificado. Por eso aprende a valorar la vida y cuidar tu dignidad. Algo bueno está por venir.

    5 min

About Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

From the publisher's feed

La Meditación Diaria es preparada día a día por el Pbro. Luis A. Zazano, quien nos anima con sus meditaciones y amenos audios a adentrarnos más en el Evangelio, conocer más de la vida de nuestro señor…

More shows like Reflexión diaria del Evangelio por el P. Luis Zazano

El Podcast de Marco Antonio Regil by Sonoro | Marco Antonio Regil

El Podcast de Marco Antonio Regil

2,192 Listeners

Libros para Emprendedores by Luis Ramos

Libros para Emprendedores

1,117 Listeners

Daniel Habif - INQUEBRANTABLES by danielhabif

Daniel Habif - INQUEBRANTABLES

1,391 Listeners

BBVA Aprendemos juntos by BBVA Podcast

BBVA Aprendemos juntos

227 Listeners

LA DOSIS DIARIA ROKA by Con William Arana                                          ROKA STEREO

LA DOSIS DIARIA ROKA

502 Listeners

10 minutos con Jesús by 10 Minutos con Jesús

10 minutos con Jesús

169 Listeners

¿Qué Haría Jesús? by New Fire

¿Qué Haría Jesús?

170 Listeners

Meditaciones diarias by Jose Brage

Meditaciones diarias

88 Listeners

LA MAGIA DEL CAOS con Aislinn Derbez by Aislinn Derbez

LA MAGIA DEL CAOS con Aislinn Derbez

1,021 Listeners

Despertando by Dudas Media

Despertando

743 Listeners

SINERGÉTICOS by Jorge Serratos | 1+1=3

SINERGÉTICOS

96 Listeners

365 con Dios by Wenddy Neciosup | Genuina Media

365 con Dios

110 Listeners

Las 3 R's by Nathaly Marcus

Las 3 R's

149 Listeners

Psicologia Al Desnudo | @psi.mammoliti by Psi Mammoliti

Psicologia Al Desnudo | @psi.mammoliti

744 Listeners

Dr. Mario Alonso Puig by Mario Alonso Puig

Dr. Mario Alonso Puig

278 Listeners